martes, 18 de junio de 2019

Diario de una experiencia directa al corazón (1 de 2)

Episodio 1. Comienza la aventura.

El sábado comenzó nuestro periplo filipino. Empezamos con un pequeño susto que se quedó en eso... "Hay overbooking. No puedo darles asiento. Cuando cerremos el vuelo si alguien no se presenta les llevo las tarjetas de embarque".

En el avión ya se anuncia una comida especiada y picante. El aeropuerto de Singapur es otro mundo... Por primera vez me he sentido 'diferente', en clara minoría. Tiene unos jardines espectaculares... En el de los nenúfares y el de los girasoles hay una zona para fumadores que no tiene nada que ver con la 'jaula' de cristal de París. Ya allí empezamos a sentir el calor que tendremos estos días. El calor al llegar a Manila increíble... Seguramente todos los aeropuerto son caóticos pero este me lo pareció especialmente. Mucha gente, mucho ruido. Qué bueno ver una cara amiga que te recibe y te acoge en su casa, Antón (el sobrino de JC). Hoy hemos desayunado el mejor mango que he probado jamás. Y Antón nos ha dicho que también es la época de los aguacates y las piñas 👍.



Episodio 2. Primer día: Manila.

Ya hemos contravenido las instrucciones: Hemos comido lechuga y algunos vegetales y bebido agua no embotellada. Nos hemos cocinado la carne en la mesa. Comida coreana... Buenísima. Hemos estado en un mercadillo gigante para comprar algunas artesanías.

Me fascinan unos 'autobuses' pequeños (‘Jeepney’) en los que van como sardinas. Nos dicen que en unos 4-5 años los cambian por unos un poco más grandes que funcionan con energía solar. También hay una especie ‘rickshaw’ que son unas motos con un sidecar. Curiosidades: El saludo filipino de los jóvenes hacia los mayores. Te cogen la mano y se la llevan a la frente (como pidiendo bendición). Nos comentan otra bonita tradición. Si llamas a una casa y están comiendo te invitan a entrar y comer con ellos aunque no te conozcan.



La visita al supermercado interesante. Cantidad de pescados que no había visto nunca. Pescados en salazón en bolsas herméticas. El arroz de mil variedades y hasta en sacos de 25 y 50 kilos.


Por la tarde he descubierto el significado de nuestro dicho 'es un lujo asiático': un masaje de pies y piernas. Hemos entrado en una sala con dos 'camas' y dos baldes de agua. Una luz tenue, un olor delicioso, una música relajante. Nos hemos puesto una bermudas y un kimono cortito de lino. Parece mentira que dos filipinas tan pequeñas tuvieran tanta fuerza. He tenido un pensamiento divertido: '¡Madre mía! Se me han alineado los chakras. Me he conectado con el universo. Me ha estirado hasta el alma'.

Y después más comida filipina y variedades de cerveza San Miguel que no había probado nunca. Me ha encantado 'Cerveza Negra'. Aquí todavía se usan algunas palabras en español. Genial una pickup llena de gente en la parte de atrás con un letrero enorme: "Keep distance amigo".

Episodio 3. Día 2: Baserri

Hemos ido a Lipa ("La pequeña Roma de las Filipinas"). En 1948 se apareció la virgen a una novicia y hubo una lluvia de pétalos de rosa de varios colores. La ciudad es muy diferente a Manila. Aquí hay muchos triciclos. Hemos llegado a ver hasta 7 personas en uno. El modo de conducir 😱



La comida buenísima. Hemos pasado el test Pinoy (~filipino). Los batidos deliciosos: mango y mango verde. Hemos ido al súper otra vez. Esta vez hemos visto "Chorizo Bilbao". Cuando vino Antón en septiembre nos dijo: "Quiero comprar Chorizo Bilbao'. Nosotros; "¡¿?!". Aquí todo el mundo lo conoce...

El día en Baserri... increíble. El baño en la piscina genial (quizá el agua demasiado caliente), con un coco recién cortado para beber incluido. Otro masaje de esos que te recomponen desde la cabeza hasta la punta del pie. Karaoke, charla, tortilla de patatas (¡Triunfamos!) y otras delicias.
El lugar... impresionante. Es un resort donde organizan bodas. Tiene todo tipo de árboles: mangos, guayabas, plátanos, papaya, aguacates, café... Incluso hay una capilla...



Episodio 4. Día 3 Baserri y villa Escudero

Siempre es bueno un vocabulario básico:

  • Mahel kita - te quiero
  • Salamat Po - gracias Sr./Sra.
  • Maganda - guapa (cuando se utiliza para una mujer, a los hombres se les dice 'guapo')



Hemos pasado el día en villa Escudero, una antigua plantación de cocos convertida en resort. Vamos a dormir en una cabaña típica filipina junto al río (mejor dicho encima). Está hecha de bambú (suelo y paredes) y de hojas de coco el techo. El medio de transporte interno es un ‘jeepney’ tirado por un carabao (bueno... también hay uno eléctrico). Increíble la fuerza que tienen. Eso sí, la velocidad no es alta. Pero para el calor... genial.

La comida ha sido muy particular... Hemos comido con los pies en el agua en la cascada de un antiguo salto eléctrico... y a lo filipino, con las manos (bueno, sólo con la derecha). Te dan un plato de bambú que encima tiene una hoja de plátano que después desechan. Toda una experiencia y muy refrescante.
Hemos vivido una tormenta tropical. Nos han dicho que cuando llueve así, en el momento en el que se escucha el trueno al de unos cinco minutos deja de llover... Y doy fe de que sucede y el calor vuelve... Precioso el espectáculo de danzas tradicionales. Como colofón el tinikling (dos personas de rodillas en el suelo sujetan unas cañas de bambú gruesas y las golpean rítmicamente mientras los bailarines danzan entre ellas). ¡Pobre de ti si pierdes el paso!

Nos han hecho serenata (aquí 'jarana'). Han llamado a la puerta y al abrir había dos hombres con una guitarra que nos han cantado "Bésame mucho" lo mejor que han podido... Y de nuevo un baño reparador en una piscina con agua caliente, una cena diferente y una buena conversación... ¡No se puede pedir más! 
PD- Adjunto foto de cómo se comen aquí los mangos. Allí sería imposible porque no están tan maduros...



Episodio 5. Dia 4: Villa Escudero.

Me despierto con la primera luz del día, sobre las 5.00 am. Desayunamos a las 6.30 y vamos a la piscina... ¡Qué maravilla esto del 'dolce far nente'! Estaba remolona para venir... demasiado lejos de mi zona de confort... nunca he sido muy aventurera... Pero estoy disfrutando mucho... Además, descubrir un lugar con nativos es un salto con red muy gratificante.

Está muy arraigado en la cultura el cuidar de tus padres y tus mayores. La familia es algo muy importante. Desde que llegamos me di cuenta de que aquí hay un gran respeto por los mayores (a partir de 60). Hay cola preferente para hacer el ‘check-in’, para embarcar, para el control de pasaportes... Nos confirman que en cualquier lugar es así: bancos, parkings... También para PDW (people with disabilities). La población filipina es muy joven. Parece que la edad media ronda los 25.

Siguiendo con la historia de 'Chorizo Bilbao'... Nos comentan que cuando organizas una fiesta el hecho de que haya 'Chorizo Bilbao' es señal de que eres rico. Las comidas españolas por excelencia, 'callos' y 'paella', lo llevan como ingrediente. Se utilizan muchas palabras en español o con origen español.
Nos cuentan otra tradición curiosa. Cuando hay un funeral se está en la casa de la persona fallecida hasta tarde. Su familia te despide dentro de la casa, no te puede acompañar al coche (...para que la muerte no te 'persiga'). Salgas a la hora que salgas de la casa no te vas directamente a la tuya. Vas al 7eleven, un bar... Se llama 'pag pag'. Significa algo así como sacudirse el espíritu de la muerte...

Algo más de vocabulario básico:
  • Po - Sr. o Sra.
  • Ate - para nombrar a las hermanas mayores
  • Kuya - para nombrar a los hermanos mayores
  • Utang na loob - gratitud profunda (en el sentido de sentirse obligado de devolver)

En la cena tuvimos una conversación muy interesante y profunda sobre muchas cosas. Tratamos el tema de la pobreza y la desigualdad. En Filipinas, como en cualquier país del mundo, las familias pobres son las que más hijos e hijas tienen. Entre ellos la mentalidad es que si tienes una gran familia igual a alguno de ellos o ellas les va bien y te pueden cuidar. No es fácil salir de la pobreza. Nos decían que no se encuentran buenos trabajadores porque en cuanto cobran se 'olvidan' de ir a trabajar hasta que se les acaba el dinero. Y muchas veces no les pueden contratar porque no pasan el control de drogas.

Nos hablan de una costumbre que hay, que no es de muy buena educación. Se llaman unos a otros con un 'pssst' (que puede ser amable o de enfado). Otra curiosidad... Cuando preguntas por un lugar te responden 'poniendo morritos' indicando la dirección, no te señalan con el dedo.

Antes de irnos visitamos el museo de Villa Escudero. Un lugar completamente abigarrado con cosas de todo tipo... Pasos de Semana Santa, ropa, animales disecados, conchas, armas, uniformes... Lo más curioso los pasos, una cabeza jibarizada, un 'diving apparatus' y una especie de litografia que tenía escrito todo el Nuevo Testamento con una letra minúscula y que a simple vista mostraba a Jesús con unos ángeles. ¡Interesante lugar! Una pena que no se pudieran sacar fotos...

Comimos en Tagaytay, después de visitar la Mariapolis Peace (una ciudadela del Movimiento de los Focolares). Allí conocimos a un focolarino sueco con quien tenemos amigos en común, Helge... encantador. No podíamos tener mejor vista... el lago del volcán Taal... y un poco del mar...


La siguiente parada es Cebú. Vamos a visitar a Vicky, la hermana de JC. Desde hace un par de años tiene algún tipo de demencia. No sabemos si le reconocerá, pero él sí sabe quién es...

Episodio 6. Días 5 y 6 Cebú

Salimos de Manila con una hora de retraso. Había un montón de aviones en cola para despegar. Nunca había visto algo así...

Al aterrizar nos estaban esperando en el aeropuerto. El tráfico también es bastante complicado. Llama la atención los contrastes que se ven. Hay edificios nuevos y bonitos junto a casas muy pobres. Nos recibieron Maite (la sobrina) y los dos pequeños (Dani y Ali). No puedo explicar lo emocionante que fue el encuentro. Le habían dicho a Vicky que tenía una sorpresa pero no cuál. No se habían visto desde 2013, en el funeral de su hermana Miren. Lo que pude llorar... Le reconoció sin problema. Se le ve que a veces se frustra porque su cabeza no le deja expresar lo que quiere. Estuvo hablando en español. Cantamos canciones de Los Panchos y similar, y ella nos acompañaba.

Aquí todos le llaman 'Ula'. Y tiene una explicación... Cuando iban a nacer los primeros gemelos Maite le pregunto cómo quería que le llamaran... Abuelita, grandma, etc. Ella dijo... Algo como 'Oh la la'... Y se quedó en 'Ula'... Parece que todavía conserva parte del humor y el carácter que le han caracterizado. Al verle fumar a JC le hizo un gesto para que le diera... En un momento dijo: 'No smoke, no drink, no fuck, no nothing'...

La cena fue estupenda en Gorliz (Tapas-Vinos)... Una delicia de tapas... pulpo... una paella negra buenísima... Comida española adaptada a los ingredientes de aquí. Y para terminar un helado en Gelatissimo. Los dos negocios son de la familia de Maite.



Hoy es el cumpleaños de 'Ula'. Ha sido muy bonito cuando hemos ido a cantarle el 'Happy birthday'. Parece que hoy también va a tener un buen día.

El desayuno ha sido algo típico: ‘puto’, ‘bud-bud’, mango y chocolate. JC está encantado con las múltiples variedades de arroz. Después hemos ido a visitar la ciudad.

Hemos visto la cruz de Magallanes. La original está debajo. La colocaron exploradores portugueses y españoles capitaneados por Magallanes en 1521. Es un símbolo de la llegada del cristianismo a Asia.
Junto a la cruz está la 'Basílica del Santo Niño'. Hay mucha devoción a la imagen. Es de madera y sobrevivió a un incendio de la ciudad. A la entrada y la salida hay unos baldes con unos paraguas para el sol que se pueden utilizar mientras se está dentro. Muchas personas encienden una o varias velas. Las estaciones del Via Crucis están en español y las vidrieras narran escenas relacionadas con Magallanes.



También hemos visto el fuerte de San Pedro que originalmente fue de madera. Junto a él un parque en el que hace muchos años se hacían los cortejos. Hay un rincón dedicado a San Ignacio y unos bonsáis de un tamaño considerable.


Me han vuelto a llamar la atención los contrastes. Junto a la Basílica hay muchos mendigos y vendedores ambulantes que son muy insistentes. También se ve mucha basura. Maite nos comenta que en un reportaje vio que Filipinas es el tercer país que más basura genera. Tiene que ver con que hay mucha pobreza y la gente solo se puede permitir pequeñas porciones. En plena ciudad el río está... Están haciendo esfuerzos para reducir el plástico.

La comida increíble: nuddles, mango verde, ‘pusa’ (un arroz típico de Cebú que se cocina en hoja de plátano), y 'lechón'.

Y nos queda la fiesta de cumpleaños...

La fiesta fue fantástica. Mucha gente interesante. Se nota que en la generación de 'Ula' muchas personas aprendían español. JC es el hermano pequeño de 'Ula' por parte de su madre. Conocimos a la hermana pequeña por parte de su padre, Aranzazu. La cena buenísima (parece que no hacemos otra cosa que comer 😂). Probamos algo que no sé si volveré a comer alguna vez y me encantó... 'Rock lobster' (langosta de roca). Más pequeñas que las de allí, más grandes que las cigalas y con la cabeza aplastada.

Hubo momentos memorables. Alguien le dijo a 'Ula': ¡Qué bien 'Ula'... es tu cumpleaños! Y su respuesta fue, lo que traducido del inglés sería... 'Me importa una mierda mi cumpleaños'. Cuando se retiró para descansar nos despedimos de ella y le dijimos que nos veríamos pronto. Su respuesta fue: '¿Cuándo es pronto?'. Dicho esto se puso a cantar una de las canciones del día anterior... 'Siempre que te pregunto que cuándo, cómo y dónde...'. Se despidieron cantando a dúo 'My way'... Sin palabras.


Salimos de casa de Maite hacia el aeropuerto a las 2.45... Ver para creer el tráfico, la gente cruzando por cualquier sitio en unas vías bastante concurridas, las motos sin luz, los ‘jeepneys’ con gente (no tanta como durante el día)... 

Al ir a facturar la maleta (3.15 am) nos dieron la noticia de que el vuelo tiene un retraso de tres horas (hora de salida 7.35 am). No tengo para olvidar el mosqueo de JC. Creo que nunca le había visto así... me daba mucha risa. Es mejor que él cuente esta parte...

Próxima parada Davao. Voy a conocer a Carmen, la hermana mayor de JC y hermana de 'Ula'.

martes, 21 de mayo de 2019

No me digas que no soy capaz…

[He publicado esta entrada el 21.05.2019 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Hace unos días celebrábamos, como cada primer domingo de mayo, el Día de la Madre. Muchas personas pensarán que eso es un montaje para consumir más. Es más, hay quien dice que fue una invención de unos conocidos grandes almacenes. Parece que su origen se remonta a la Antigua Grecia (ver Ser Padres). Pero no es eso lo que quiero destacar. En torno a esa fecha vi en el muro de Facebook de una amiga el poema que abre esta entrada y que es todo un homenaje a la maternidad.  Me parece un reconocimiento y un recordatorio  de lo que cada una de nuestras madres han hecho por la humanidad. Nos han regalado el bien más precioso, la vida.
Hay una profunda frase de Lao Tse que dice que “El agradecimiento es la memoria del corazón”.  La psicóloga Valeria Sabater menciona cuatro pilares del agradecimiento:
  1. Apertura emocional, sin la que no es posible ser agradecido/a.
  2. La gratitud y el reconocimiento son los mejores regalos del ser humano, ya que constituyen una vía poderosa para crear y consolidar vínculos.
  3. Ser agradecido/a no significa estar en deuda. El agradecimiento tiene que ser sincero, libre y espontáneo.
  4. La importancia del agradecimiento a sí mismo/a, que no es algo egoísta sino una vía para reforzar la autoestima.
Yo estoy muy agradecida, y la llevo grabada en mi corazón, a mi madre (Maite) y también a mis otras dos madres (Milagros y María Jesús). Me explico… Tengo la suerte (porque es una suerte infinita) de haber contado con tres figuras maternas. Dos de ellas todavía me acompañan en esta vida. Milagros fue mi madrina y con quien viví (junto a Fernando, su marido) desde mi tierna infancia. A María Jesús la conocí en el ámbito profesional y también es una figura importante en mi vida. Las tres me han enseñado y de las tres he aprendido. En parte gracias a ellas soy la que soy y estoy “devolviendo” lo recibido en mis hijos. 

La maternidad es una vivencia muy personal y diversa. No hay una sola forma de ser madre. Hay quien tiene instinto hay quien no. Hay quien tiene hijos biológicos y hay quien los lleva tatuados en el alma aunque no los haya parido. Hay quien eligió el día y la hora y a quien le vino por sorpresa. No es una cuestión de número, de cuántos hijos o hijas has tenido.  Quizá lo más universal es que es una vivencia que te transforma, que te toca el alma. Yo misma durante mucho tiempo pensaba que no quería tener hijos. Hoy es el día que no concibo mi vida sin ellos. Sin duda me han hecho mejor persona porque me han enseñado el verdadero sentido de dar sin esperar nada a cambio.
Vuelvo al poema del inicio… “A mí no me digas que no soy capaz de algo. O de todo.”… Y añado… A mí, que he entregado mi vida y estoy dispuesta a hacerlo en cada momento por amor, solo por amor y nada más que por amor. Un amor incondicional.  Un amor eterno.

lunes, 29 de abril de 2019

El muro de la indiferencia


[He publicado esta entrada el 29.04.2019 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

No te hablo, no te veo, no te escucho… “Lo que se opone al amor no es el odio, sino la pura y simple indiferencia. Si te digo que eres un idiota, al menos te estoy reconociendo como ser humano, así la motivación sea odiarte y desestimar tus logros y virtudes, pero si no te dirijo la palabra, te aplico la ley del hielo o te ubico por debajo de mis umbrales perceptivos, te excluyo del universo. Despareces para mí y punto” (Redacción Editorial Phrònesis). Lo que voy a expresar en estas líneas se refiere a la relación de pareja. Merecería reflexión aparte lo que implica la indiferencia en el ámbito social.

Hay una viñeta que encontré hace tiempo y que refleja el punto al que llegan muchas parejas que han perdido la comunicación y la complicidad. Se soportan. Se han cogido la medida mutuamente. Incluso puede que se echaran de menos si no estuviesen juntos. Viven en una cómoda rutina que no supone grandes sobresaltos aunque tampoco aporta mucha vida.

A la indiferencia no se llega de un día para otro, no suele ser consecuencia de una mala decisión o de una decepción. Es un enemigo peligroso que se instala imperceptiblemente. Una pareja empieza una vida juntos con mucha ilusión y muchos proyectos. Todo por construir y mucha energía para hacerlo. La convivencia no es fácil ya que está llena de rutinas, de tareas y responsabilidades a compartir y en el día a día no es sencillo mostrar siempre la mejor cara. La intimidad hace que bajemos los filtros y las barreras, para lo bueno pero también para lo malo. Cuando llega la descendencia la vida se complica. Se multiplican las responsabilidades. El cansancio aumenta y muchas veces quien lo paga es la pareja que ya no tiene tiempo para dedicarse, para hablar sobre sueños e ilusiones, para comunicarse y fortalecer la relación. Gran parte de las conversaciones son sobre la intendencia, quién hace qué cuándo. Y las vidas van discurriendo en paralelo sin muchos puntos de encuentro de calidad… ¿Dónde ha quedado el proyecto de pareja? ¿Qué hay de las promesas que nos hicimos? ¿Cómo nos hemos convertido en dos desconocidos que resultan familiares? ¿Por qué comparto con otras personas ideas, sentimientos, proyectos que debería compartir con la persona que he elegido como compañera de vida pero que siento lejana?
Hay una expresión que se utiliza mucho… “castigar con el látigo de la indiferencia”… En mi opinión eso todavía tiene solución porque nos queda algún sentimiento hacia la otra persona. El problema es cuando hemos levantado poco a poco un muro de indiferencia que no nos deja ver el rostro de la otra persona, y no nos permite ni alegrarnos ni ‘dolernos’ con ella. ¿Qué se puede hacer?… “Cuando hay un diálogo verdadero, ambos lados están dispuestos a cambiar” (Thich Nhat Hahn, Premio Nobel de la Paz en 1967) ¿Por qué no construir puentes en lugar de muros? ¿Por qué no redescubrir el rostro del otro? Como dice la canción…
Si te veo amor del otro lado no voy a dudar
Todo lo que veo
Más todo lo que siento
…
Va a ser hermoso hacer un puente
Sobre el mar, sólo para vos

viernes, 5 de abril de 2019

Juntos volaremos… Construyendo memoria


Recientemente he escuchado una interesante charla del neurocientífico y neurólogo argentino Facundo Manes, quien ha dedicado una parte importante de su trayectoria profesional al estudio  del cerebro. En ella contaba cómo construimos nuestra memoria: “Cuando uno evoca una memoria, la memoria se hace inestable y se puede agregar nueva información. En cierta manera, la memoria humana es un acto creativo. Cada vez que evocamos una memoria, la podemos reconstruir, la podemos modificar. Y luego la guardamos, y lo que recordamos al otro día no es el hecho que vivimos, sino el último recuerdo”. Así mismo, citaba una frase del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez: “La vida no es la que vivimos, sino cómo la recordamos para contarla”. Quiero compartir hoy un episodio muy grato de mi memoria reciente. Un relato que quiero que permanezca muy vivo y aliente mis pasos en adelante.
Hace un tiempo terminaba una de las entradas con más visitas que he escrito, Sobrevivir al Amor Zero, confesando que: “Doy fe también de que se puede encontrar a alguien con quien tener una relación de amistad, reciprocidad, cariño e intimidad; un auténtico compañero de camino; un compañero de alma”. El pasado 23 de marzo mi compañero de alma y yo reafirmábamos, libre y conscientemente,  delante de Dios y de la comunidad el camino juntos que iniciamos hace algo más de seis años. Ese día nuestros hijos e hijas fueron nuestros padrinos y madrinas. Ellos son el testimonio de nuestro camino previo y son asumidos como elementos clave de la nueva familia creada. No tengo palabras para expresar lo que se siente al entrar en la iglesia flanqueada por esos dos muchachotes a los que has dedicado muchos de tus desvelos mientras al fondo te espera quien quiere ponerle un bonito final a la sencilla historia de dos jóvenes que no se conocieron… Quizá lo que más se acerque a lo que sentía es una sensación de plenitud… un gozo sereno…
Elegimos un lema para el día de la boda, y como inspiración para nuestro matrimonio, “Juntos volaremos expandiendo nuestras alas” y lo representamos a través de dos mariposas, símbolo universal de transformación y evolución en la vida. Cada uno tenemos desplegadas nuestras alas, después de nuestro proceso personal de metamorfosis derivado de los avatares de la vida. Juntos aspiramos a llegar más lejos, a volar más alto, a acompañarnos mientras construimos la mejor versión de cada uno… Todo un reto que afrontamos con gran ilusión.
Atesoro en el corazón todo lo vivido ese día y en torno al mismo. Cada mensaje, cada felicitación, cada gesto, cada obsequio, cada detalle, cada sorpresa, cada muestra de cariño… las risas y sonrisas cómplices… la presencia de tantas personas queridas que son las teselas del mosaico de nuestras vidas… la alegría compartida… Hay palabras que se me han quedado grabadas a fuego: “si con algo me quedo de este día es con tu cara de felicidad”; “habéis hecho que vuelva a creer en el amor”…
He tardado varios días en asimilar y acoger todo lo vivido, en integrar tanto amor recibido. Mi corazón rebosa de agradecimiento. Me siento muy afortunada de tener una segunda oportunidad y tanta gente a mi alrededor que me acompaña y me sostiene.
Termino con la canción que le canté a mi marido en la ceremonia y que espero que sea la banda sonora de nuestra vida en común…
“Que estoy enamorada
Y tu amor me hace grande
Que estoy enamorada
Y qué bien, qué bien me hace amarte”



viernes, 15 de marzo de 2019

Ponte en valor: Comunícate mejor para encontrar trabajo


[He publicado esta entrada el 15.03.2019 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Me apasiona la comunicación y asisto a todas aquellas charlas y talleres que me pueden ayudar a mejorar en esta área para después trasladarlo a mis clases. El pasado 28 de febrero asistía a la sesión Ponte en valor: técnicas de comunicación efectiva para encontrar trabajo, organizada por Deusto Alumni dentro de su ciclo para potenciar la empleabilidad Skills on.

La sesión estuvo a cargo de Alicia Ro, Comunicadora especializada en técnicas para Hablar en Público y Personal Branding, y fue una delicia. Pura comunicación en la práctica, consejos a la vista de todas las personas asistentes. Puro contagio y motivación. Quiero compartir aquí las ideas que me llevé y que pueden servir no sólo ante la tesitura de buscar empleo sino en cualquier acto comunicativo.

Para encontrar trabajo el primer paso es ser visible. Es la única forma de que te encuentren, sepan que existes y te elijan. Y no hay que ser visible de cualquier forma… Qué se ve de ti habla muy alto sobre quién y cómo eres.

La verdadera comunicación empieza por la escucha. Supongamos que te han llamado para una entrevista de trabajo. Es importante que te asegures de recibir información suficiente para prepararla:

Empresa
Puesto
Día lugar y hora entrevista
Persona de contacto ese día
Perfil del entrevistador (¿área Recursos Humanos? ¿área técnica?)
Tipo de entrevista
Material necesario
Teléfono y correo de contacto por si surge algo

A partir de aquí no hay que confiar en la improvisación. Es muy importante… Preparar, preparar, preparar… Vamos a centrarnos en las 3 M de la comunicación: Mensaje (las palabras, el contenido), la Motivación (actitud, confianza, seguridad) y el Método escénico (cuerpo, gestos y voz).

-MENSAJE-

Es importante reflejarlo por escrito, repasarlo y leerlo (también en voz alta). Cuando improvisamos muchas veces nos dejamos aspectos clave.

El primer paso es recopilar datos: sobre la empresa (web, misión, visión, productos, clientes…); sobre el puesto (es bueno buscar el anuncio en internet); interiorizar el propio currículum para que lo transmitamos de forma natural; hacer la lista de nuestras fortalezas (tanto innatas como aprendidas) para tener claro qué podemos aportar; pensar ejemplos y situaciones concretas de nuestra vida personal y profesional en los que se muestren las competencias requeridas; hacer una lista de las posibles preguntas que nos pueden hacer y pensar cuál será nuestra respuesta.

Es fundamental causar una buena primera impresión. Hay seis elementos que ayudan: 1) puntualidad; 2) sonrisa (actitud positiva); 3) contacto visual; 4) apretón de manos adecuado (corto, firme y decidido); 5) mantener una distancia (entre medio metro y un metro); 6) saludo cordial y agradecimiento por la entrevista. Conviene llevar preparada una presentación corta (lo que equivale a 2 o 3 líneas). El guion de esta presentación: perfil profesional y especialidad + frase corta (qué haces, a quién, para qué). Dejo aquí la mía: “Soy Arantza Echaniz. Profesora universitaria especializada en ética y el elemento humano en las organizaciones. Preparo buenos profesionales buenos para transformar la sociedad”.

Siempre hay que escuchar antes de hablar. Hay que comportarse de forma natural y transmitir calma y tranquilidad (un poco más adelante se hablará de los nervios). Conviene utilizar un lenguaje persuasivo: claro; sencillo; sin enrollarse (si quieren saber más te preguntarán); con frases cortas; lenguaje positivo (éxito, superación, sí… evitar: no, obstáculos, cuesta arriba…); sin muletillas (las utilizamos de relleno mientras pensamos; es mejor hacer silencio o una muletilla muda, hacia adentro).

Hay cosas que no te conviene decir: tacos; palabras malsonantes; mentiras o exageraciones; cosas negativas sobre anteriores empresas o jefes; sueldo, vacaciones o beneficios (salvo que te lo saque quien te entrevista); el móvil no puede tener turno de palabra (hay que silenciarlo antes de entrar).
Es importante hacer una despedida redonda: conviene preguntar cómo y cuándo tendrás noticias del proceso de selección; agradece el tiempo dedicado; una despedida cordial (contacto visual, apretón de manos; una fórmula: “Muchísimas gracias. Seguimos en contacto”).

-MOTIVACIÓN-

Interesa tener el nivel óptimo de energía en la entrevista.

Tenemos que ganar en confianza y seguridad. Para esto es clave la preparación (cuanta más información, más dominamos y menos miedo tenemos). Debemos tener un diálogo interno constructivo, limpio y ecológico. No debemos poner el foco en el yo sino en lo importante que es trasladar una información a la otra persona (las habilidades tuyas que responden a sus necesidades).

Para conseguir un diálogo interno positivo tenemos que creer que podemos (me encanta la frase “Creer es crear”); no debemos sabotearnos. Si te comparas con alguien que sea contigo mismo. Te tienes que hablar con el mismo cariño que les pides a tus mejores amistades. Así como eliminar las palabras limitantes (“No puedo”; “No sirvo”; “No soy capaz”; etc.).

Una entrevista es una situación incómoda en la que estás en el centro de mira. Tener nervios es normal y puede ser positivo. Los nervios van a hacer que estés atento y motivado. Si intentas luchar contra ellos puede ser contraproducente. Viene muy bien hacer dos o tres respiraciones profundas (Ejercicio 4’-7’-8’: respiras por la nariz contando cuatro segundos; retienes el aire siete segundos; expulsas el aire por la boca contando 8 segundos). No es recomendable comer abundantemente antes. Conviene estar bien hidratado. Hacer ejercicio físico puede ayudar a liberar tensión (dar patadas; saltar; apretar los dedos de los pies; dejar caer el cuerpo empezando por la cabeza, siguiendo por los hombros y el tronco y soltando los brazos -al subir hacerlo en sentido inverso).

Si la entrevista no es presencial, si se hace online, los consejos son muy parecidos. La actitud y la presencia debe ser como si fuera cara a cara. Es muy importante elegir bien la localización (es algo que está en tu mano). Tiene que ser coherente con lo que quieres transmitir porque todo habla de ti. Algunas recomendaciones: fondo liso, despejado, mejor un espacio de trabajo, mirar a la cámara (es el modo de mantener el contacto visual).

Es importante preparar la voz y el cuerpo. Para la voz: hacemos un par de respiraciones profundas y soltamos los músculos de la cara (dándonos golpecitos y pellizquitos); nos damos golpecitos en la cabeza; masajeamos la mandíbula; hacemos gestos exagerados emitiendo ruido; sacamos la lengua y la movemos hacia arriba y hacia abajo, hacia los lados, recorremos con ella los dientes (tanto los de arriba como los de abajo); soltamos la boca; contamos en alto de 21 a 0 proyectando la voz… Para el cuerpo podemos hacer una tabla de estiramientos o darnos golpecitos yendo de abajo hacia arriba. Ponemos una música motivadora (las mías El mejor momento o Happy) y dejamos que el cuerpo se exprese…

-MÉTODO ESCÉNICO-

Nuestra voz y nuestro cuerpo comunican más las emociones que nuestro lenguaje (véase la no siempre bien entendida regla de Mehrabian del 7%-38%-55%). Tomemos nota de algunas sugerencias…

Con relación a los gestos: es importante andar con firmeza tratando de no hacer movimientos bruscos; nuestra cara debe reflejar una actitud positiva (sonrisa natural); es importante mantener el contacto visual (para descansar mirar a cualquier sitio, salvo para abajo); al sentarse no dejarse caer y mantener una postura activa; es mejor no ocultar las manos y no cruzar los brazos; es aconsejable no tener nada en las manos y no dar golpecitos (puede resultar cómodo juntar las yemas de los dedos); por supuesto no es aconsejable mascar chicle (doy fe de que entre mi alumnado siempre hay quien sale a presentar con chicle y la imagen no es buena);  hay que evitar tics que denoten nerviosismo: tocarse el pelo, subirse las gafas, rascarse… Es importante centrarse en el aquí y el ahora olvidándose del móvil y el reloj.

Respecto a la voz, tenemos que tener una comunicación viva, expresiva, que transmita ganas. Para ello: utilizar tono medio (un poco por encima del tono conversacional); hablar despacio; mantener el ritmo; respirar normalmente; articular bien, vocalizar.

Sobre el estilismo y complementos, depende del campo, empresa y puesto pero hay una máxima a no olvidar: menos es más. No hay que dejar que tu ropa y tus complementos hablen más alto que tú. Es importante mantener tu estilo y personalidad. Mejor colores lisos que estampados y evitar escotes o ropa muy ajustada.

Para terminar una idea que Alicia señaló al principio y que es una clave fundamental…

Seguramente muchas de las ideas aquí compartidas son conocidas. Lo importante no es lo que se sabe sino lo que se hace… Hacer, hacer, hacer…

Una tarea que toda persona debería realizar es el elevator pitch, un mensaje corto (cerca de un minuto) para presentarse de forma atractiva a sí misma o a su proyecto (véase el vídeo final). Pasos: 1) Afirmación sorprendente o pregunta para llamar la atención; 2) Saludo y presentación; 3) Problemas o necesidades que atiendes; 4) Soluciones que aportas; 5) Beneficio principal que se obtiene contigo; 6) ¿Por qué yo? Cuáles son tus elementos diferenciadores; 7) Llamada a la acción final. Veamos en este vídeo un ejemplo.


lunes, 11 de marzo de 2019

Educar en el feminismo


[He publicado esta entrada el 11.03.2019 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Llevo mucho tiempo pensando y repensando el feminismo: qué supone y a quiénes atañe. Todos los años en la asignatura de Ética cívica y profesional incluyo, dentro del tema de los Derechos Humanos, varias sesiones en las que reflexionamos sobre la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Sigue sorprendiéndome la reacción de la clase, las distintas sensibilidades y el grado de machismo que aún persiste. Recientemente he leído un ensayo breve de una inspiradora mujer, Chimamanda Ngozi Adichie, en el que responde a la pregunta que le hace una amiga de “cómo criar a su hija para que fuera feminista” (p.11). La niña se llama Chizalum. Voy a reaccionar aquí a algunos de los quince consejos que la autora aporta. Como madre de dos hijos varones y feminista convencida muchas veces me asalta la duda de si estaré educando a mis hijos en el feminismo. El feminismo no es cosa de mujeres…

«Si no les ponemos a nuestros hijos la camisa de fuerza de los roles de género les dejamos espacio para que alcancen su máximo potencial. […] No la valores de acuerdo con lo que debería ser una niña. Valórala pensando en la mejor versión de sí misma» (p.32). Hombres y mujeres hemos sufrido mucho, a lo largo de la historia, a consecuencia de lo que se espera de unos y otras. Y seguramente la humanidad ha perdido mucho talento por ello. Cuanto mejor es tratar a las personas con toda su potencialidad como el diamante en bruto que cada una lleva dentro… Puro Efecto Pigmalión. Cada persona debe aspirar a ser la mejor versión de sí misma.

En el arduo camino hacia la igualdad de oportunidades hay machismos invisibles o muy sutiles (véase lo que Luis Bonino llama micromachismos) que van en contra de la autonomía de las mujeres. «Cuidado con el peligro de lo que yo llamo Feminismo Light. Es la idea de la igualdad femenina condicional […] emplea analogías como ‘Él es la cabeza y tú el cuello’. […] Aún más preocupante, dentro del Feminismo Light, es la idea de que los hombres son superiores por naturaleza pero deben ‘tratar bien’ a las mujeres. […] recurre al lenguaje de la ‘permisión’» (p.36). El feminismo light es una forma de machismo invisible y muchas veces proviene de mujeres. Pero, como dice Agustina Rinaldi, se puede detectar y atacar.

Si realmente queremos avanzar en igualdad de oportunidades tenemos que repensar el poder. «Nos han condicionado tanto con que el poder es masculino que una mujer poderosa nos parece una aberración. Y como tal la vigilan. […] Juzgamos más duramente a las mujeres poderosas que a los hombres poderosos. Y el Feminismo Light lo hace posible» (p.40). Mi tesis doctoral fue sobre liderazgo femenino. Desde que la hice tengo el firme convencimiento de que uno de los temas clave en el liderazgo es el uso del poder. El liderazgo es servicio y para ampliar el poder hay que compartirlo. Esto pasa por cuestionar muchos prejuicios y estereotipos. Necesitamos modelos de mujeres poderosas que hacen un buen uso de su poder (y también de hombres).

«En la idea de que las mujeres necesitan ser ‘reverenciadas’ y ‘defendidas’ subyace una actitud de superioridad […] la premisa de la caballerosidad es la debilidad femenina» (p.48). He de reconocer que, por educación y tradición, me ha costado mucho hacerme consciente de esto. No se trata de educar en caballerosidad sino en un profundo respeto consciente de la dignidad e igualdad de todos los seres humanos.

Probablemente una de la enseñanzas que más daño nos ha hecho a las mujeres es la de la obligación de agradar, la importancia de encajar. Esto, seguramente, tiene mucho que ver con una gran dificultad que tenemos muchas mujeres, la de decir que no y expresar nuestros pensamientos y deseos. «Enseñamos a las niñas a gustar, a ser buenas, a ser falsas […] Muchas niñas dedican demasiado tiempo a tratar de ser ‘buenas’ con la gente que les hace daño. Muchas niñas piensan en los ‘sentimientos’ de quienes les agreden. Es la consecuencia catastrófica de la obligación de gustar» (p.58). Y tiene mucha relación con otro tema en el que también tenemos mucho que aprender y desaprender, la relación con nuestro cuerpo (y con el deseo), que está muy marcado por una dañina lacra, la vergüenza. «Dile que su cuerpo le pertenece a ella y solo a ella, que nunca debería sentir la necesidad de decir ‘sí’ a algo que no quiera o para lo que se sienta presionada. Enséñale que decir ‘no’ cuando ‘no’ le parece lo correcto es motivo de orgullo» (p.77).

Quienes atacan el feminismo, quién sabe si por desconocimiento o con alguna intención no muy confesable, nos venden la imagen de las feministas como unas mujeres ‘desnaturalizadas’. «No creas que criar a una feminista consiste en obligarla a rechazar la feminidad. Feminismo y feminidad no se excluyen mutuamente» (p.66). Del mismo modo se aferran a la tradición y a las normas sociales como si éstas fueran inamovibles y no como la creación humana que son. «Enseña a Chizalum que la biología es una materia interesante y fascinante, pero que no debe aceptarla como justificación de la norma social. Porque las normas sociales las crean los seres humanos y no hay ninguna norma social que no pueda cambiarse» (p.75). Y hay una creación muy relevante y que tiene importantes consecuencias para la vida, el lenguaje. Un lenguaje no inclusivo invisibiliza (véase este interesante artículo).

Quizá lo más importante para educar en feminismo es educar en la diferencia, que es una gran riqueza y oportunidad. «Háblale sobre la diferencia. Convierte la diferencia en habitual. […] Y no es para que sea justa o buena, sino simplemente para que sea humana y práctica. Porque la diferencia es la realidad de nuestro mundo» (p.88).

Para terminar quiero compartir la charla TED de Chimamanda Adichie titulada Todos deberíamos ser feministas en la que afirma algo con lo que no puedo estar más de acuerdo: «Feminista es un hombre o una mujer que dice: ‘Sí, hay un problema con el género tal como existe hoy, y hay que solucionarlo. Tenemos que hacerlo mejor’». Estoy orgullosa de ser feminista y luchar por un mundo mejor para todas las personas y espero estar educando en el feminismo ¿Y tú?


Referencias

Adichie, Chimamanda Ngozi (2017). Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo. Barcelona: Literatura Random House.

lunes, 11 de febrero de 2019

Algunas preguntas éticas sobre el final de la vida

[He publicado esta entrada el 11.02.2019 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

El martes 5 de febrero participé en una tertulia de Radio Popular conducida por Ramón Bustamante que llevaba por título “La vida es un derecho, no una obligación”. Me acompañaban en la misma: Alberto Agirrebeitia, Iosu Joven y Txema Lorente, quien ha iniciado una petición en Change.org para despenalizar la eutanasia y el suicidio médicamente asistido.  En el blog SOS amatxu se puede conocer la historia que está detrás de esta petición que está cobrando mucho eco en los medios de comunicación. He de reconocer que me conmovió la serenidad y la sonrisa de Txema.

En las siguientes líneas quiero compartir algunas opiniones sobre un tema que está generando mucho debate y que despierta emociones encontradas. Un tema que, además, en los últimos meses está muy presente ya que el 20 de diciembre se aprobó la Proposición de Ley 122/000051, 2018 (Proposición de Ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona ante el proceso final de su vida).

¿Qué es la muerte digna? ¿Es la muerte digna un derecho? Parece que existe unanimidad en la idea de que el acceso a cuidados paliativos de calidad es un derecho. Sin embargo, hay confrontación en el hecho de que elegir el momento y la forma de la propia muerte sea un derecho. Esto conlleva hablar de deberes en los demás (profesionales de la salud, sobre todo), implicaciones jurídicas (constitucionales, penales, civiles, etc.), límites en el ejercicio, y necesidad de evitar abusos [9]. Como señala el Institut Borja de Bioética,  “toda reflexión sobre la eutanasia debe enmarcarse en una clara apuesta por la vida de toda persona, y por una vida humana de calidad” [5].

Empecemos aclarando conceptos. Según la OMC, Organización Médica Colegial de España [7]:
“Eutanasia: Es la provocación intencionada de la muerte de una persona que padece una enfermedad avanzada o terminal, a petición expresa de ésta, y en un contexto médico”.
“Suicidio médicamente asistido: Es la ayuda médica para la realización de un suicidio, ante la solicitud de un enfermo, proporcionándole los fármacos necesarios para que él mismo se los administre”.
Parece que no procede el uso de otros nombres (eutanasia activa, directa, voluntaria o a petición) [2][7][9], y que tanto en un caso como en el otro debe darse la petición libre y repetida en el tiempo [3][4][5][9]. Respecto a la legalidad, según datos de 2017, la eutanasia solo es legal en Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Canadá y Colombia; y el suicidio asistido lo es en Suiza y algunos estados de EE.UU. [3]. Actualmente en Holanda hay un médico procesado por eutanasia aplicada a una mujer de 74 años que había dejado por escrito que ese era su deseo, aunque en otras ocasiones había manifestado lo contrario. Dicho médico dio un sedante a la mujer  con el café sin avisarle y ésta despertó cuando le iba a poner la inyección letal. Su familia tuvo que sujetarle para que pudiera aplicársela [3].

Quienes están a favor de la eutanasia y el suicidio asistido argumentan que socialmente existe un amplio acuerdo al respecto (véase el pantallazo que se muestra a continuación). Habría que matizar qué significa ese apoyo a la eutanasia, ya que el modo de preguntar puede condicionar la respuesta. El Dr. Bátiz, reconocido experto en cuidados paliativos, señala al respecto: “Al ciudadano se le ofrecen dos alternativas a elegir: por un lado, vivir las últimas fases de una enfermedad incurable con dolor grave y sufrimiento de todo tipo y generalmente abandonados; por otro lado, solicitar un final lo más rápido posible. Ante este dilema no es raro que se opte por la eutanasia” [2].


El Dr. Bátiz nos recuerda que “hay que abordar al paciente que se muere en sus cuatro dimensiones, la física o biológica, la psicológica o emocional, la dimensión familiar o social y también la espiritual o trascendental, que no religiosa. Espiritual se refiere al sentido vital” [1]. Así mismo,  señala cómo la medicina paliativa, frente a la eutanasia, propone humanizar el proceso de morir, en las que las siguientes pautas son obligatorias desde la ética de las profesiones sanitarias [2]:
  • “No abandonar al enfermo”, hay que explicarle lo que le va a pasar sin engaños pero con mucha sensibilidad.
  • “Aliviarle el dolor”, que no es algo opcional. La persona enferma es quien sabe sobre la eficacia de la analgesia en su caso.
  • “Limitar tratamientos inútiles”. La obstinación terapéutica también puede hacer morir mal. Saber cuándo parar porque ya no hay cura posible es una buena práctica médica.
  • “Sedar cuando lo necesite”. En los momentos finales se pueden dar síntomas que pueden provocar un sufrimiento insoportable, y que no han respondido a las intervenciones paliativas. En esos casos disminuir la conciencia de la persona para garantizar una muerte serena puede estar indicado y ser una buena práctica.
Diego Gracia, uno de los grandes expertos en bioética en España, señala que “los cuidados paliativos han sido desde sus orígenes un movimiento con profundas raíces éticas y humanizadoras”, cuya filosofía puede resumirse en tres puntos: a) control de los síntomas, actuando por adelantado; b) comunicación abierta y c) apoyo emocional [4].

Me parece muy interesante la propuesta que hace el Institut Borja de Bioética, que no pasa por un legalización indiscriminada sino por una despenalización (que “no implica el reconocimiento de un derecho exigible”) en determinados supuestos en los que entren en conflicto valores que puedan se equiparables a la misma vida y que evidencien la conveniencia de no prolongarla indefinidamente. En estos casos deberían concurrir los siguientes requisitos imprescindibles [5]:
  1. “Enfermedad que conducirá próximamente a la muerte”, lo que hace que los profesionales de la medicina sean interlocutores necesarios.
  2. “Sufrimiento insoportable”, que siempre tiene una connotación subjetiva pero que hay elementos objetivos para valorar.
  3. “Consentimiento explícito del enfermo”, debe ser una opción voluntaria expresada por la persona que se encuentra en esa situación.
  4. “Intervención médica en la práctica de la eutanasia” para garantizar la ausencia de dolor y sufrimiento. Debe darse un asesoramiento sanitario en sentido amplio e interdisciplinar (medicina, enfermería, psicología clínica, trabajo social).
  5. “Revisión ética y notificación legal”, previamente debe contar con el visto bueno de un Comité de Ética Asistencial y posteriormente se debe notificar a la autoridad pertinente.

A la vista las obligaciones éticas de los profesionales de la salud en el final de la vida (véase la foto anterior) me parece muy pertinente la pregunta que se hace el Dr. Bátiz: “¿El médico puede ser el cuidador de la salud de las personas y ser capaz de producir, al mismo tiempo, su muerte intencionada?” [2]. El debate sobre la eutanasia tiene muchas dimensiones y va más allá de si cada uno tenemos derecho a decidir cuándo y cómo morir.

Para terminar un vídeo con una breve entrevista al Dr. Bátiz.

Referencias
  • [1] Apezteguia, Fermín (2018, 21 junio ). No estudié Medicina once años para quitar la vida a un paciente [Entrevista a Jacinto Bátiz]. El Correo. Recuperado de: https://www.elcorreo.com/bizkaia/estudie-medicina-once-20180621120610-nt.html
  • [2] Bátiz, Jacinto (2009). ¿Y si desea la muerte? Hermes: pentsamendu eta historia aldizkaria = revista de pensamiento e historia; 31: 4-9.
  • [3] Bomford, Andrew (2019, 31 enero). La polémica sobre las personas que eligen la eutanasia para no sufrir por demencia senil. BBC News. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-47062242
  • [4] Gracia, Diego (2006). Ética y toma de decisiones en el final de la vida. Eidon; 21: 24-29.
  • [5] Institut Borja de Bioética (2005). Hacia una posible despenalización de la eutanasia: Declaración del Institut Borja de Bioética (Universitat Ramon Llull). Recuperado de:  http://www.ibbioetica.org/eutanasia/euta_cast.pdf
  • [6] OMC - Organización Médica Colegial de España (2011). Código de deontología médica: Guía de ética médica. Recuperado de: https://www.cgcom.es/codigo_deontologico
  • [7] OMC - Organización Médica Colegial de España (2016). Atención médica al final de la vida. Documentos del grupo de trabajo. Recuperado de: https://www.cgcom.es/sites/default/files/GT_atencion_medica_final_vida/
  • [8] Proposición de Ley 122/000051. Proposición de Ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona ante el proceso final de su vida. Boletín Oficial de las Cortes Generales. Congreso de los Diputados. 20 de diciembre de 2018.
  • [9] Simón Lorda, Pablo et al. (2008). Ética y muerte digna: propuesta de consenso sobre un uso correcto de las palabras. Rev. Calidad Asistencial; 23(6): 271-85.

domingo, 10 de febrero de 2019

Fidelidad a una misión compartida


[He publicado esta entrada en coautoría en el Blog Aprender para enseñar el 05.02.2019]

¿Te has preguntado alguna vez qué supone trabajar en una institución educativa de la Compañía de Jesús? Esta pregunta nos inspiró a cuatro profesoras (Marian Aláez, Arantza Echaniz, Almudena Eizaguirre y María García-Feijóo) para presentarnos a la IX Convocatoria de Proyectos de Innovación Pedagógica de la Universidad de Deusto del año 2017/2018 con el proyecto titulado “Creación de un modelo de indicadores para el diagnóstico del grado de implantación de las cuatro dimensiones clave del Modelo Ledesma-Kolvenbach en una materia, en una titulación o en el conjunto de una institución”.

El paradigma Ledesma-Kolvenbach  (es el P. Melecio Agúndez, sj quien comienza a utilizar el término de “Paradigma”) hace referencia a cuatro ejes fundamentales de la pedagogía ignaciana, que están especialmente vinculados a la identidad de las universidades de la Compañía de Jesús. Tiene sus orígenes en el pensamiento del teólogo y pedagogo Diego de Ledesma sj, quien aducía en el siglo XVI cuatro razones por las que la Compañía de Jesús debía asumir bajo su responsabilidad instituciones educativas. Estos cuatro principios fueron redefinidos en el siglo XXI por quien fuera Superior General de la Compañía de Jesús, el P. Peter Hans Kolvenbach, como cuatro finalidades últimas de la educación de los jesuitas. Resumen el “para qué” universitario jesuita. Las cuatro se interrelacionan entre sí y responden a una misma finalidad, vinculada al despliegue de su misión.

De manera sintética, Kolvenbach se refería a ellas por sus nombres latinos:
  • “Utilitas”. Resalta la finalidad práctica de la universidad, poniendo el foco en lograr que los egresados adquieran los conocimientos y competencias necesarias, que les permitan dar lo mejor en el campo de especialización que hayan elegido. Se trata de una excelencia con sentido.
  • “Iustitia”. Es la dimensión social. Se trata de educar mujeres y hombres que puedan abrazar y promover todo lo que debe hacerse para construir unas estructuras sociales, económicas y políticas justas.
  • “Humanitas”. La tarea educativa de los jesuitas se ha centrado desde sus comienzos en la excelencia humana: personas conscientes, competentes, comprensivas y comprometidas (las 4 Cs). Incorpora también un matiz importante relacionado con la formación intelectual y racional de la persona.
  • “Fides”. Apela al ámbito religioso-trascendente de la persona, en su sentido más amplio.
Partiendo del perfil competencial de los profesionales a los que formamos tanto en grado como postgrado, en nuestra investigación presentamos un modelo que permite evaluar el grado de avance en estas cuatro dimensiones, además de brindar elementos para identificar cuáles son los ámbitos en los que poner el foco para lograr un mayor desarrollo, gracias a la desagregación en dimensiones, criterios e indicadores. Nuestra pretensión es desarrollar un modelo comprensible y útil, cuyo conjunto de indicadores recoja la alta complejidad del fenómeno objeto de estudio, sin pretensión de ser exhaustivo.



Actualmente estamos en fase de difusión de nuestra investigación. Aspiramos a generar un debate que permita enriquecer el modelo para que realmente contribuya a avanzar en la fidelidad a la misión jesuita compartida en el ámbito universitario.

viernes, 18 de enero de 2019

¿Por qué nos enamoramos de la piedra?

[He publicado esta entrada el 18.01.2019 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Hace tiempo que me ronda por la cabeza una pregunta, por qué nos enamoramos de las piedras que encontramos en el camino. Tropezar no es malo, encariñarse de las piedras sí. Las relaciones son una gran fuente de alegría y felicidad pero también de dolor y sufrimiento, y más si no aprendemos y cometemos una y otra vez los mismos errores. Y da lo mismo que hablemos de amistades, familia o pareja.

Hace unos meses le escribía el siguiente correo a una persona muy querida que estaba pasando por un problema de pareja.

Asunto: Quiero compartir esto contigo...

No sé si te van a gustar mis palabras pero no puedo quedarme indiferente ante lo que te está sucediendo porque me duele verte sufrir.

Sé que estás enamorada. Sé que la lealtad a los que quieres es muy importante para ti. Sé que tu nivel de compromiso con las personas es muy elevado. Sé cuánto valoras la amistad, la familia y la pareja.

Quiero compartir contigo lo que me preocupa. Sé que puedes y quieres perdonar. Ten en cuenta que se puede perdonar y a la vez acabar con una relación que te hace sufrir. Cuando no se coincide en los proyectos de vida y en los planteamientos vitales eso es una fuente inagotable de sufrimiento (y eso es válido para amistades, familia, etc.). Te lo digo con conocimiento de causa. Es terrible estar en pareja y sentirte absolutamente sola. El problema es que para cuando te das cuenta ya tienes cicatrices muy profundas que tardan en curar. Porque el corazón se te rompe con cada traición, decepción, falta de amor, etc. Tú tienes muchas personas que estamos dispuestas a recoger los trozos pero cada vez los pedazos son más pequeños. Y, además, seguro que cada vez te vas sintiendo más pequeña y acabas convencida de que el problema está en ti. A mí me costó salir de eso. Sé que el padre de mis hijos no es malo, pero sí que era incapaz de darme lo que yo necesito. Y no lo he comprendido por completo hasta que me he encontrado con mi actual pareja. Cuando ves la vida de una forma parecida y miras en la misma dirección todo es diferente y merece la pena superar cualquier contratiempo.

Espero no haberte molestado. Te quiero y puedes contar conmigo.

Es cierto que nos resulta mucho más fácil ver el camino del fracaso en carne ajena que en la nuestra propia. Pero no es menos cierto que a menudo nos obstinamos en el error y no aprendemos, repetimos una y otra vez las mismas conductas y los mismos errores de concepto. Muchas veces se debe a un exceso de ingenuidad y de confianza… ¿Cómo vamos a desconfiar de esa persona tan ‘maravillosa’ que tenemos enfrente?... ¿No será culpa nuestra? Algo habremos hecho mal… Nuestro amor seguro que le hace cambiar… ¿Cómo no le voy a dar otra oportunidad?... Lo peor de esto es que poco a poco mina la autoconfianza, el autoconcepto y la seguridad de quien siempre está dispuesto o dispuesta a dar… Las decepciones, la desilusión, la sensación de fracaso es cada vez mayor y el corazón se rompe en pedazos cada vez más pequeños lo que hace más difícil repararlo. Y cómo duele  ver a alguien a quien aprecias y valoras caer en esa espiral autodestructiva sin poder hacer nada más que recoger y guardar los pedacitos…

Probablemente el gran problema es que queremos y nos quieren mal. Todo empieza por amarnos y 
respetarnos sin olvidar nunca a la persona más importante de nuestra vida, que es quien nos mira todos los días en el espejo. Como escuché hace mucho tiempo… Nadie da lo que no tiene.