lunes, 5 de agosto de 2019

¿Por qué sufren las personas buenas?


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 05.08.2019]

A mi alrededor tengo muchas bellas personas que han sido zarandeadas por las circunstancias de la vida hasta límites bastante duros. Hay una conversación con una de estas personas que se ha repetido en varias ocasiones y que en el fondo tiene la pregunta de por qué algunas personas tienen que sufrir tanto; por qué parece que la vida se ensaña con ellas cuando no se lo merecen. Esta persona me comentaba que el hecho de ser creyente ayuda pero que reconoce que en su interior a veces tiene un poco de enfado con la vida y con ese Dios que parece indiferente a su sufrimiento, que es también el sufrimiento de muchas personas.

Lo que está en el fondo es lo que se ha denominado la “noche oscura del alma” o el “silencio de Dios”. Incluso las personas con una fe más firme pasan en algún momento por ese desierto. El rapero ZPU tiene una canción que lleva como título, precisamente, “El silencio de dios” y que describe muy bien lo que supone. En el estribillo dice:
“Callado tan callado como los bloques de hielo
Créelo tu señor no anhelo en entrar en tu cielo
Duelo en cada calle porque ya nadie te ve
Porque las farolas iluminan menos que ayer
Callas la vergüenza de este mundo sin consuelo”
Hay una frase de Buda que se suele citar a menudo: “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” (es interesante al respecto la reflexión de Adriana Reyes). El hecho de vivir nos trae inevitablemente situaciones y experiencias dolorosas (son la otra cara de la moneda). Debido a éstas en ocasiones nos enquistamos en pensamientos y emociones de rabia, resentimiento y similares. Nos empeñamos en buscar responsables, en pedir cuentas incluso a Dios, en lamentarnos de la mala suerte… Y eso dificulta nuestro aprendizaje y desarrollo. Está claro que nadie elige ni las cartas ni las circunstancias que le tocan vivir. Lo que sí está en nuestra mano es cómo vivir esas situaciones y experiencias. No es lo mismo hacerlo desde la rabia que desde el amor. Quizá esta sea la clave, enfocar nuestra vida en el amor. Pensar, decidir y hacer desde el amor. Hacer del amor nuestra brújula. “El amor es un fuego que compenetra los corazones en fusión perfecta” (Chiara Lubich).
Hace tiempo escribí sobre la película Silencio que habla sobre este tema (véase Solo en el silencio). Reproduzco de nuevo el soliloquio final de uno de los protagonistas:
“-Señor, he luchado contra tu silencio.
-He sufrido a tu lado, nunca he estado en silencio.
-Lo sé. Pero aunque Dios hubiera estado en silencio, toda mi vida hasta el día de hoy… todo lo que hago, todo lo que he hecho habla de él. Fue en el silencio donde escuché tu voz”
Con el devenir del tiempo he desarrollado una profunda intuición… Quizá las bellas personas lo son no porque les haya tocado en una suerte de azar cualidades y circunstancias más favorables que al resto, sino porque viven las que les han tocado no con resignación sino con una consciente aceptación. Así han logrado dar un sentido profundo a su vida y a su sufrimiento. Y quizá han descubierto, como dice ZPU…
“Callas porque nos miras y sientes
Porque tu silencio es el silencio de la gente”


viernes, 19 de julio de 2019

Una práctica para ganar sentido y profundidad: el examen ignaciano

Ilustración de “Exercitia Spiritualia” de Ignacio de Loyola

De 15 al 17 de julio tuvo lugar en la Universidad de Deusto el Encuentro Inter-universitario Unijes (red de los centros universitarios vinculados a la Compañía de Jesús en España) bajo el título: “Claves prácticas de la Pedagogía Ignaciana en la Innovación Educativa Universitaria”. Han sido días intensos pero de mucha luz para nuestra labor docente. Quiero poner el foco en una herramienta/práctica que ayuda a ganar profundidad y sentido, el examen del día, y que puede trasladarse a la práctica docente. Las ideas que aquí presento han sido unas tomadas y otras inspiradas por la ponencia de Francisco José Ruíz Pérez sj, quien fuera Provincial de la Compañía de Jesús y actualmente es Decano de Teología de la Universidad de Deusto.

Día a día vamos tomando decisiones y viviendo experiencias. Muchas de ellas únicamente cobran sentido en la medida que les insuflamos tiempo y las miramos con cierta distancia. Para que nuestra experiencia gane profundidad tenemos que hacer paréntesis contemplativos y de revisión. Debemos hacer ejercicios de perspectiva (mirar hacia atrás para ver de dónde venimos) y prospectiva (mirar hacia delante para ver qué camino tomar) para situarnos en la vida, en todos su ámbitos, con sentido. Este es un camino personal, individual que nadie puede recorrer por nosotros ni nosotras.

Ignacio, a partir de su experiencia personal, propuso un método para ganar en libertad, para ordenar los afectos desordenados, y descubrir a Dios en la vida cotidiana: los Ejercicios Espirituales.  La clave reside en ejercitar, en practicar. Dentro de todas estas prácticas hay una que destaca: el examen del día. La Espiritualidad ignaciana es muy metodológica. Si hay algo en lo que seguro que todos y cada uno de los jesuitas de ayer, hoy y mañana se parecen es en esta práctica, que es un ejercicio minimalista propuesto por Ignacio. ¿Por qué minimalista? Porque es lo mínimo que Ignacio pedía y solo requiere 10 minutos y 5 pasos.

Una vez que somos capaces de encontrar 5-10 minutos en los que hacer una pausa sin prisas ni distracciones estamos en disposición de seguir la siguiente secuencia de pasos que se resumen en la imagen que abre esta entrada:
  1. Me pongo en presencia de Dios y le doy gracias por tanto bien recibido. No es un ejercicio con uno mismo, con una misma. Es colocarse en un espacio interior de relación. No hay exigencia. Es un diálogo, no un monólogo.
  2. Le pido a Dios que se haga presente en mi propia vida. No se trata de buscar a Dios en la vida sino de pedirle que se nos manifieste y que aprendamos a descubrir su acción en nuestro día a día.
  3. Reviso el día como si estuviera viendo una película: DÓNDE  he estado (en las experiencias fundamentales los lugares son clave); QUÉ he hecho, repaso mis acciones; CON QUIÉN he estado, miro a los otros y otras con los que me he encontrado.
  4. Abro el libro de los registros profundos que me ha dejado el día. Me pregunto por las consolaciones y desolaciones que he tenido. “La consolación espiritual consiste en cualquier movimiento del corazón y de la mente que incremente la fe, la esperanza y el amor genuino de sí mismo y hacia otros. […] La desolación espiritual es lo opuesto” (Glosario de términos Ignacianos y Jesuitas).
  5. Pido a Dios fuerza para hacerlo y agradezco lo bueno que he tenido en el día. No estamos ante un ejercicio de perfeccionamiento moral o de autorrealización. No tenemos que ser personas perfectas. No hay culpabilización. Existe una posibilidad de futuro. Podemos empezar a transformar la realidad y tenemos que comprometernos con ello.

En la medida en que nos ejercitemos en esta práctica vamos a ir conociendo nuestros condicionamientos y conquistando grados de libertad. Sería muy interesante que, después de haberlo puesto en práctica personalmente, introdujéramos a nuestro alumnado en este camino de reflexión profunda que contribuye a la madurez. Cómo hacerlo es algo que cada uno debe descubrir y aplicar a su contexto.

¿Puedes reservar 10 minutos diarios para que tu vida gane en profundidad y sentido, para aumentar tu consciencia y conocimiento? ¿Lo puedes trasladar a tu alumnado? ¡Merece la pena!



martes, 18 de junio de 2019

Lo que me hace levantarme cada mañana


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 17.06.2019]


Imparto la asignatura La comunicación humana en el Título Universitario en Cultura y Solidaridad. Es un grupo que me encanta. Lo componen personas que vuelven a la universidad, o que acuden por primera vez, después de unos cuantos años de camino por la vida. Tienen una avidez por aprender y compartir que es muy gratificante. Al comienzo de una de las clases un ‘alumno’ (lo entrecomillo porque en esa clase todas las personas somos alumnas y maestras) me pidió presentar un proyecto en el que está muy comprometido y que creía podía interesar al resto de la clase (https://jubilacionactiva.eus/). Su presentación me dio pie a hablar de un tema que me parece fundamental, independientemente del momento vital en el que se esté, el proyecto de vida.
Hace ya un tiempo escribí una entrada que llevaba por título El proyecto de vida y el sentidoCada día veo más claro la importancia que tiene reflexionar y buscar el sentido de la propia vida. No podemos dejarlo al azar o las circunstancias, por más que éstas nos condicionen. Un proyecto de vida tiene que estar equilibrado y contemplar múltiples facetas: personal, social económica, familiar, laboral, etc.
Quiero compartir unas palabras de Viktor Frankl que nos invitan a replantearnos nuestra actitud ante la vida… La vida espera algo de nosotros y nosotras y nos corresponde aceptar el reto…
“Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos y después, enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros. Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les inquiriera continua e incesantemente. Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación, sino de una conducta y una actuación rectas. En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo” (Frankl, 1991, p.46).
Me voy a centrar en una de las facetas del proyecto de vida, que no la única, ni necesariamente la más importante, la laboral. Es una faceta que nos ocupa mucho tiempo durante un gran periodo de la vida. Muchas veces lo reducimos a una ocupación para ganarnos el sustento. Pero eso responde al por qué trabajamos, no el para qué. Al por qué el ser humano puede responder con bastante facilidad. Somos capaces de justificar casi cualquier cosa. Sin embargo, la pregunta difícil es el para qué. Esta nos remite al propósito, al sentido.
En una conversación con un amigo, este comentaba que a veces se le hace duro ir a trabajar porque en la organización se dan situaciones complejas, a veces incluso injustas. Sin embargo, en esos momentos de bajón recuerda que gracias a su trabajo algunas personas han podido acabar sus estudios (trabaja en un departamento de becas) y eso le hace recobrar el sentido. ¡Qué importante es conectar con el sentido del propio trabajo!
Mi querida amiga Lumi me preguntó recientemente: “¿Qué significa ser profesora para ti?”. Mi respuesta fue prácticamente inmediata: “Para mí ser profesora es tocar almas. Es contribuir a que mi alumnado sean mejores personas. Es compartir lo que sé y lo que soy…”. En mi despacho está pegado en la pared el tarjetón que reproduzco abajo y que preparé para un curso para profesorado en un colegio. Lo tengo a modo de recordatorio para mí, ya que lo veo constantemente, y de compromiso hacia quien entra por la puerta.
Alguna vez he pensado lo que me gustaría que pusiera en mi lápida: Amó, vivió, sintió e hizo todo lo posible para dejar un mundo mejor. Fue una buena persona y una buena profesora.
Bibliografía


Diario de una experiencia directa al corazón (2 de 2)

Episodio 7. Días 7 y 8: Davao

La historia no empezó muy bien... Salimos a las 2.45 para el aeropuerto. Llegamos 3.10 y nos dicen que han cambiado el vuelo (que supuestamente mandaron un email comunicándolo) y que sale a las 7.35 (hay que esperar a que venga de Manila). A eso de las 5.00 el vuelo desaparece de la pantalla. A las 6.00 nos dan de desayunar... qué mala pinta... A eso de las 7.30 'reaparece' el vuelo en la pantalla... Finalmente salimos a las 8.36.


La espera mereció la pena por ver el reencuentro entre los hermanos... Carmen tiene 80 años y está estupenda. Ya me gustaría que mi madre manejara el ordenador y el teléfono como ella. Tiene hasta Spotify... Y Facebook...

Por la tarde fuimos a un Centro Comercial cercano. Toda una experiencia cruzar la carretera... Hasta ahora no he hablado del tráfico y de cómo se la juegan los peatones para cruzar. Incluso en el paso de cebra... La vuelta fue en taxi, increíble el precio. No está lejos, pero pagamos 50 pesos filipinos (menos de 1 euro).

JC se compró un 'barong tagalog' y yo una blusa bordada a mano. En la próxima 'fiesta' vamos a causar sensación...

Preparé la segunda tortilla de patata de este viaje... un éxito... (y sin mi tapa 'volteatortillas'). El segundo día también ha sido tranquilo... Puestos a elegir dos comidas de Filipinas nos... el mango y el mongo (aparentemente algo parecido a las lentejas como en un caldo). Hay comidas con nombres graciosos (Puto, Mamon...).



Estos días están siendo muy especiales para JC. Es el círculo que se cierra... colocar las piezas que le faltan a su historia familiar. Parece mentira lo que se pueden parecer dos hermanos (y eso que solo lo son por parte de madre), y sin haber convivido. Familia es familia... '¿Somos o no somos?', dice Carmen. Habla muy bien en español. Estudió en Madrid, junto con su hermana Miren (m.2013), desde los 12 a los 17 años... '¡No mandéis fuera a vuestros hijos hasta los 18!'... Cosas que se hacían antes, y muy comunes entre criollos.

Episodio 8. Día 9: Bacolod

Nos echamos unas risas después de cenar. Carmen utiliza una expresión que me encantó: 'Pincha uvas' (nuestro 'tocapelotas').

Y de nuevo madrugón. En el aeropuerto de Davao hay toda una pared con huchas para donaciones, oraciones, santos... En el control hay dos filas: hombres y mujeres. Me dice JC: '¿Te han cacheado? Les habrás parecido Gandalf... entre la altura, la nariz y el color...'. Explicación: Me suele llamar su hobbit favorito... He subido de categoría... 😂 Les llaman mucho la atención nuestras narices (aquí: pequeñas y con alas anchas). Hay un área para dar de mamar y mecedoras reservadas para los senior.


Al llegar a Bacolod nos encontramos de nuevo con Antón y tiene una sorpresa. La familia de una conocida, él no lo sabía, es la dueña de la casa del abuelo de JC y bisabuelo suyo, Alejandro Amechazurra. Vamos ilusionados a verla. Guarda restos del esplendor que tuvo. Aunque forma parte del patrimonio nacional no está muy bien conservada. Lleva años deshabitada. Muchas emociones... JC 'puede ver' a su madre y a sus hermanas entre esas paredes. La actual dueña, Dña. Ching Hizon Jalandoni, es una gran anfitriona. Nos lleva a ver también la casa de sus primos que también forma parte del patrimonio nacional... Y nos obsequia 'fresh lumpia' (unos rollitos que tienen verduras y taquitos de una parte del coco).



El 12 es el día de la Independencia y se están preparando para la fiesta. Hay altavoces en la calle y música que hace que retumbe todo dentro de la furgoneta que nos lleva. Una mujer dirige el tráfico y parece que hace una coreografía al son de la música.

Visitamos la casa-museo de Enrica Alunan Lizares 'Balay ni Tana Dicang' que muestra cómo era una casa solariega de una plantación. Está muy bien conservada y nos permite hacernos una idea sobre cómo estaría decorada la del abuelo.


Esta es una zona de plantaciones de azúcar. En el desayuno probamos 'muscovado', azúcar de caña en estado puro. Es de color marrón muy oscuro y delicioso.

Nos enteramos de que tenemos suerte porque el día anterior en Manila hubo grandes lluvias. De hecho, Maite (la sobrina de JC que estaba de regreso a Sidney) tuvo un viaje terrorífico y perdieron la conexión.
Vimos unos edificios que parecían cárceles. Nos dijeron que son granjas de gallos de pelea (el deporte nacional) y que tienen mucha seguridad para evitar robos.

Visitamos 'The ruins' (el 'Taj Mahal' de las Filipinas, como reza una publicación que hay en la entrada). Es una casa espectacular de la que solo queda la estructura. Durante la Segunda Guerra Mundial los japoneses la quemaron. Estaba hecha de una madera tan resistente que ardió durante 3 días. Paseamos por los alrededores y tomamos unas cervezas y algo de 'pica pica' (picoteo), amenizado por una agradable música de piano en vivo, mientras esperábamos que anocheciera.


Algunas curiosidades... Para pedir la cuenta nosotros dibujamos en el aire algo como una firma. Aquí dibujan algo parecido a un cheque. Los libros de historia documentan cómo la filipina ha sido (y en parte sigue siendo) una sociedad estratificada (de lo más alto a lo más bajo): peninsulares (descendientes de españoles), insulares (mestizos), indios, criad@s. He observado que las mujeres de una cierta clase llevan cadenas de oro con medallas de la virgen (me recuerdan a la que tengo de mi bautizo). Me encanta cómo nos llaman... Tito y Tita (también lo utilizan de forma extendida para personas cercanas, aunque no sean de la familia).

El colofón una cerveza en la terraza del hotel...

Episodio 9. Días 10-14: Boracay

Empieza el día con un viaje en ferry a la isla de Panay (la capital es Ilo-Ilo, aquí nació la madre de JC). Nos ponen un vídeo con las instrucciones de seguridad que comienza con una oración... (esperemos que no nos haga falta 😂). Tenemos que cruzar toda la isla hasta Caticlan. Nos esperan 4 horas de viaje.Veo el primer coche de 'Pulisya'. El conductor que nos lleva conduce de forma un poco agresiva. Qué adelantamientos... En algún momento pienso que me voy a marear lo que no me he mareado en el ferry.

Una paradoja: los carteles que anuncian el ron Tanduay, y que hay cada poco, debajo tienen mensajes como: 'Slow down to prevent accidents', 'Drive safely'...

Aquí la mayoría son... 'Smoke free municipality' y lo anuncian al entrar. Nos dicen que el presidente se ha puesto muy duro con eso...

Al llegar nos montamos en un triciclo (las maletas en el techo agarradas con una cuerda) que nos lleva a otra zona del puerto, cogemos un barquito, después una furgoneta (que va atiborrada de gente). Y por fin llegamos al paraíso... Aunque hay 'cara B'. Boracay está toda en obras, llena de gente, de triciclos... La playa es maravillosa, lo que está detrás no tanto...


Me ha gustado bañarme en el Pacífico. Era la primera vez. Bastante más caliente de lo que me gusta pero con olitas. Aquí hay una brisa fuerte de manera constante que hace soportable el calor. Y después pica-pica y cervezas en el hotel, aprovechando la 'Happy hour'. Me retiro pronto porque empiezo a notar las cervezas. Por cierto, buenísima la Red Horse (segunda marca de San Miguel; para quien no lo sepa, la empresa nació en Filipinas).


Un poco más de vocabulario:
  • Banig - esterilla para la playa (y también para dormir, sobre todo las personas más pobres).
  • Kulambo - mosquitera.

Nos comentan que aquí hay mucho turismo coreano, antes también había muchos japoneses. Desayunar al borde de la playa es un lujo. Después un paseo hasta el final de la playa, donde hay mucha menos gente y edificios sin acabar de construir. Por el camino nos ofrecen de todo (masajes, bebidas, paseos en bote, 'kitesurf', etc.). Al volver paramos en un local de comida japonesa y tomamos unas cervezas y algo de 'sushi'. Aquí se toman su tiempo para servirte, incluso las cervezas y aunque no haya gente. Hay dos lugareños que parecen padre e hijo (este último toca una flauta). Aquí los nativos apenas tienen pelo en el cuerpo. 


Pasamos por un área de tiendas. Ahí hay una zona para fumadores alrededor de una palmera marcada con una cadena. A cuatro metros otra palmera pero ahí no se puede fumar. Nos comentan que las multas por fumar donde no está permitido no son broma: la primera 2.500 Php (unos 45 euros), la segunda 5.000 Php y la tercera una noche en la cárcel. Hay una historia de cuando el actual presidente era el alcalde de Davao. Había un extranjero fumando en un local. Varias veces le dijeron que estaba prohibido. Tenía un montón de colillas en un cenicero. Debió decir que fuera el alcalde a decírselo. Le llamaron y fue. Le dio a elegir: 1) comerse las colillas e irse en el primer avión, 2) ir a la cárcel. Dicen que eligió lo primero...

Disfrutamos de una exfoliación y masaje en los pies... 'nos los han dejado como los de los niños'. Sin palabras (y por menos de 11 euros cada uno).

Algunas personas llevan camiseta de manga larga y pantalón largo de surf y encima incluso un pantaloncito corto... Por lo general permanecen en la sombra hasta las 5.30-5.45 pm que es cuando se preparan para el ocaso. Las poses y los modelitos son increíbles... vestidos largos e incluso tacones.

Después de otro desayuno al borde del mar vamos hasta el final del otro lado de la isla. En esta parte hay resorts más lujosos y menos gente. Incluso vemos una calita en la que estamos solos con otra pareja. Por cierto, me estoy volviendo 'pinay' porque tomo arroz y mango todos los días... Mi estómago se está resintiendo un poco. Será por todas las indicaciones que hemos contravenido. Ayer cené un sandwich de tartar de bonito al que añadí una salsa súper picante. Menos mal que no comí ceviche y no me gustan las ostras (unas estaban cocinadas con queso y otras con chorizo... Según JC deliciosas). Los mosquitos se están dando un festín conmigo...


Nos tomamos la tarde tranquila. Una siestita, unas compritas y vuelta al hotel. El cielo se fue cubriendo poco a poco y se puso muy negro. Nos mojamos un poco antes de llegar al hotel pero fue hasta agradable. Bajó la temperatura y la lluvia era templada. Eso sí... el viento terrible (Nos enviaron un mensaje diciendo de que al día siguiente el vuelo a Manila tendría retraso)... Yo una sopita de espárragos para cenar (JC una chuleta) y a la cama. A ver si para el viento y no tenemos problemas con el vuelo... La estación de lluvias está a punto de empezar.

Es cierto eso de que después de la tempestad viene la calma. El día amanece estupendo... Como el avión es por la tarde después de desayunar vamos a la piscina del otro edificio y también nos bañamos en la playa. Quién sabe cuándo nos volveremos a bañar en el Pacífico...

Para ir al aeropuerto tomamos una combinación más cara pero más cómoda que al venir. El aeropuerto de Caticlan es minúsculo. La separación entre los bancos de espera casi no deja sitio para pasar. No sé qué tienen aquí con lavarse los pies en lugares extraños. El otro día había un cartel en un retrete, hoy veo un cartel en el lavabo... Nunca habíamos visto una rifa en el avión. Se trataba de adivinar personajes de películas...

El aeropuerto de Manila inmenso y caótico, al igual que el tráfico...

Epílogo

Ayer antes de montar en el avión hacia Singapur no pude escribir estas líneas porque estaba sobrecogida. Ahora que ya estamos en el avión hacia Bilbao he podido procesar un poco...

Por la mañana Antón nos llevó a misa. 'Buena manera de cerrar el viaje', pensé. Fuimos a 'Tuloy sa Don Bosco Street Children Village', una bonita iniciativa fundada en 1993 por el P. 'Rocky' que fue quien presidió la Eucaristía. La iglesia estaba a rebosar de niños, jóvenes y familias. El ambiente era festivo y alegre. Empecé a llorar desde el momento uno. Y no solo porque el coro fuera espectacular y las canciones preciosas... Me sentí invadida por un profundo sentimiento de gratitud y alegría que me acompañó todo el día y me llevaba hasta las lágrimas. 

Era el día de la Santísima Trinidad. Impresionante el sermón del P .'Rocky' que 'hizo fácil' un tema tan complejo... Accesible a cualquiera de los niños y niñas que allí estaban. ¿Cómo se puede entender lo de las tres personas en una? Podría acercarse a lo que es la familia: padre, madre e hijo (o hija) que tiene el amor como centro. No solo el amor humano sino que su fuente es el amor de Dios. Si no lo podemos entender experimentémoslo desde el amor. Dios es el amor infinito. Es Creador, Salvador y Misericordioso. Y nos llama a ser como él: creadores, en la medida que desarrollamos nuestras capacidades y las ponemos al servicio de los demás; a ser luz unos para los otros; a ser salvadores unos de otros... A hacer del mundo un lugar mejor. No basta con ser buenos, hay que hacer el bien. Conmovedor cómo al final se acercaba la gente al P .'Rocky' y le pedían 'la mano Po' para recibir la bendición. Tuve una intuición profunda: Si alguna vez de Europa les llevamos la luz del cristianismo, ahora ellos tienen mucho que enseñarnos...

Después de ese gran momento tomamos una fabulosa comida china... Se celebraba el día del Padre.

Del viaje traemos muchas experiencias y vida compartida. Muchos recuerdos que están ya grabados a fuego en nuestro corazón. Si tuviera que destacar algo son las personas. Especialmente Antón y su familia, Maite y su familia, Vicky ('Ula') y Carmen ('Bita'). MARAMING SALAMAT... Y por supuesto... vuelvo con la convicción de que tengo un compañero de viaje y de vida inmejorable. JC resume así la experiencia... 'corazón de madre'.



Diario de una experiencia directa al corazón (1 de 2)

Episodio 1. Comienza la aventura.

El sábado comenzó nuestro periplo filipino. Empezamos con un pequeño susto que se quedó en eso... "Hay overbooking. No puedo darles asiento. Cuando cerremos el vuelo si alguien no se presenta les llevo las tarjetas de embarque".

En el avión ya se anuncia una comida especiada y picante. El aeropuerto de Singapur es otro mundo... Por primera vez me he sentido 'diferente', en clara minoría. Tiene unos jardines espectaculares... En el de los nenúfares y el de los girasoles hay una zona para fumadores que no tiene nada que ver con la 'jaula' de cristal de París. Ya allí empezamos a sentir el calor que tendremos estos días. El calor al llegar a Manila increíble... Seguramente todos los aeropuerto son caóticos pero este me lo pareció especialmente. Mucha gente, mucho ruido. Qué bueno ver una cara amiga que te recibe y te acoge en su casa, Antón (el sobrino de JC). Hoy hemos desayunado el mejor mango que he probado jamás. Y Antón nos ha dicho que también es la época de los aguacates y las piñas 👍.



Episodio 2. Primer día: Manila.

Ya hemos contravenido las instrucciones: Hemos comido lechuga y algunos vegetales y bebido agua no embotellada. Nos hemos cocinado la carne en la mesa. Comida coreana... Buenísima. Hemos estado en un mercadillo gigante para comprar algunas artesanías.

Me fascinan unos 'autobuses' pequeños (‘Jeepney’) en los que van como sardinas. Nos dicen que en unos 4-5 años los cambian por unos un poco más grandes que funcionan con energía solar. También hay una especie ‘rickshaw’ que son unas motos con un sidecar. Curiosidades: El saludo filipino de los jóvenes hacia los mayores. Te cogen la mano y se la llevan a la frente (como pidiendo bendición). Nos comentan otra bonita tradición. Si llamas a una casa y están comiendo te invitan a entrar y comer con ellos aunque no te conozcan.



La visita al supermercado interesante. Cantidad de pescados que no había visto nunca. Pescados en salazón en bolsas herméticas. El arroz de mil variedades y hasta en sacos de 25 y 50 kilos.


Por la tarde he descubierto el significado de nuestro dicho 'es un lujo asiático': un masaje de pies y piernas. Hemos entrado en una sala con dos 'camas' y dos baldes de agua. Una luz tenue, un olor delicioso, una música relajante. Nos hemos puesto una bermudas y un kimono cortito de lino. Parece mentira que dos filipinas tan pequeñas tuvieran tanta fuerza. He tenido un pensamiento divertido: '¡Madre mía! Se me han alineado los chakras. Me he conectado con el universo. Me ha estirado hasta el alma'.

Y después más comida filipina y variedades de cerveza San Miguel que no había probado nunca. Me ha encantado 'Cerveza Negra'. Aquí todavía se usan algunas palabras en español. Genial una pickup llena de gente en la parte de atrás con un letrero enorme: "Keep distance amigo".

Episodio 3. Día 2: Baserri

Hemos ido a Lipa ("La pequeña Roma de las Filipinas"). En 1948 se apareció la virgen a una novicia y hubo una lluvia de pétalos de rosa de varios colores. La ciudad es muy diferente a Manila. Aquí hay muchos triciclos. Hemos llegado a ver hasta 7 personas en uno. El modo de conducir 😱



La comida buenísima. Hemos pasado el test Pinoy (~filipino). Los batidos deliciosos: mango y mango verde. Hemos ido al súper otra vez. Esta vez hemos visto "Chorizo Bilbao". Cuando vino Antón en septiembre nos dijo: "Quiero comprar Chorizo Bilbao'. Nosotros; "¡¿?!". Aquí todo el mundo lo conoce...

El día en Baserri... increíble. El baño en la piscina genial (quizá el agua demasiado caliente), con un coco recién cortado para beber incluido. Otro masaje de esos que te recomponen desde la cabeza hasta la punta del pie. Karaoke, charla, tortilla de patatas (¡Triunfamos!) y otras delicias.
El lugar... impresionante. Es un resort donde organizan bodas. Tiene todo tipo de árboles: mangos, guayabas, plátanos, papaya, aguacates, café... Incluso hay una capilla...



Episodio 4. Día 3 Baserri y villa Escudero

Siempre es bueno un vocabulario básico:

  • Mahel kita - te quiero
  • Salamat Po - gracias Sr./Sra.
  • Maganda - guapa (cuando se utiliza para una mujer, a los hombres se les dice 'guapo')



Hemos pasado el día en villa Escudero, una antigua plantación de cocos convertida en resort. Vamos a dormir en una cabaña típica filipina junto al río (mejor dicho encima). Está hecha de bambú (suelo y paredes) y de hojas de coco el techo. El medio de transporte interno es un ‘jeepney’ tirado por un carabao (bueno... también hay uno eléctrico). Increíble la fuerza que tienen. Eso sí, la velocidad no es alta. Pero para el calor... genial.

La comida ha sido muy particular... Hemos comido con los pies en el agua en la cascada de un antiguo salto eléctrico... y a lo filipino, con las manos (bueno, sólo con la derecha). Te dan un plato de bambú que encima tiene una hoja de plátano que después desechan. Toda una experiencia y muy refrescante.
Hemos vivido una tormenta tropical. Nos han dicho que cuando llueve así, en el momento en el que se escucha el trueno al de unos cinco minutos deja de llover... Y doy fe de que sucede y el calor vuelve... Precioso el espectáculo de danzas tradicionales. Como colofón el tinikling (dos personas de rodillas en el suelo sujetan unas cañas de bambú gruesas y las golpean rítmicamente mientras los bailarines danzan entre ellas). ¡Pobre de ti si pierdes el paso!

Nos han hecho serenata (aquí 'jarana'). Han llamado a la puerta y al abrir había dos hombres con una guitarra que nos han cantado "Bésame mucho" lo mejor que han podido... Y de nuevo un baño reparador en una piscina con agua caliente, una cena diferente y una buena conversación... ¡No se puede pedir más! 
PD- Adjunto foto de cómo se comen aquí los mangos. Allí sería imposible porque no están tan maduros...



Episodio 5. Dia 4: Villa Escudero.

Me despierto con la primera luz del día, sobre las 5.00 am. Desayunamos a las 6.30 y vamos a la piscina... ¡Qué maravilla esto del 'dolce far nente'! Estaba remolona para venir... demasiado lejos de mi zona de confort... nunca he sido muy aventurera... Pero estoy disfrutando mucho... Además, descubrir un lugar con nativos es un salto con red muy gratificante.

Está muy arraigado en la cultura el cuidar de tus padres y tus mayores. La familia es algo muy importante. Desde que llegamos me di cuenta de que aquí hay un gran respeto por los mayores (a partir de 60). Hay cola preferente para hacer el ‘check-in’, para embarcar, para el control de pasaportes... Nos confirman que en cualquier lugar es así: bancos, parkings... También para PDW (people with disabilities). La población filipina es muy joven. Parece que la edad media ronda los 25.

Siguiendo con la historia de 'Chorizo Bilbao'... Nos comentan que cuando organizas una fiesta el hecho de que haya 'Chorizo Bilbao' es señal de que eres rico. Las comidas españolas por excelencia, 'callos' y 'paella', lo llevan como ingrediente. Se utilizan muchas palabras en español o con origen español.
Nos cuentan otra tradición curiosa. Cuando hay un funeral se está en la casa de la persona fallecida hasta tarde. Su familia te despide dentro de la casa, no te puede acompañar al coche (...para que la muerte no te 'persiga'). Salgas a la hora que salgas de la casa no te vas directamente a la tuya. Vas al 7eleven, un bar... Se llama 'pag pag'. Significa algo así como sacudirse el espíritu de la muerte...

Algo más de vocabulario básico:
  • Po - Sr. o Sra.
  • Ate - para nombrar a las hermanas mayores
  • Kuya - para nombrar a los hermanos mayores
  • Utang na loob - gratitud profunda (en el sentido de sentirse obligado de devolver)

En la cena tuvimos una conversación muy interesante y profunda sobre muchas cosas. Tratamos el tema de la pobreza y la desigualdad. En Filipinas, como en cualquier país del mundo, las familias pobres son las que más hijos e hijas tienen. Entre ellos la mentalidad es que si tienes una gran familia igual a alguno de ellos o ellas les va bien y te pueden cuidar. No es fácil salir de la pobreza. Nos decían que no se encuentran buenos trabajadores porque en cuanto cobran se 'olvidan' de ir a trabajar hasta que se les acaba el dinero. Y muchas veces no les pueden contratar porque no pasan el control de drogas.

Nos hablan de una costumbre que hay, que no es de muy buena educación. Se llaman unos a otros con un 'pssst' (que puede ser amable o de enfado). Otra curiosidad... Cuando preguntas por un lugar te responden 'poniendo morritos' indicando la dirección, no te señalan con el dedo.

Antes de irnos visitamos el museo de Villa Escudero. Un lugar completamente abigarrado con cosas de todo tipo... Pasos de Semana Santa, ropa, animales disecados, conchas, armas, uniformes... Lo más curioso los pasos, una cabeza jibarizada, un 'diving apparatus' y una especie de litografia que tenía escrito todo el Nuevo Testamento con una letra minúscula y que a simple vista mostraba a Jesús con unos ángeles. ¡Interesante lugar! Una pena que no se pudieran sacar fotos...

Comimos en Tagaytay, después de visitar la Mariapolis Peace (una ciudadela del Movimiento de los Focolares). Allí conocimos a un focolarino sueco con quien tenemos amigos en común, Helge... encantador. No podíamos tener mejor vista... el lago del volcán Taal... y un poco del mar...


La siguiente parada es Cebú. Vamos a visitar a Vicky, la hermana de JC. Desde hace un par de años tiene algún tipo de demencia. No sabemos si le reconocerá, pero él sí sabe quién es...

Episodio 6. Días 5 y 6 Cebú

Salimos de Manila con una hora de retraso. Había un montón de aviones en cola para despegar. Nunca había visto algo así...

Al aterrizar nos estaban esperando en el aeropuerto. El tráfico también es bastante complicado. Llama la atención los contrastes que se ven. Hay edificios nuevos y bonitos junto a casas muy pobres. Nos recibieron Maite (la sobrina) y los dos pequeños (Dani y Ali). No puedo explicar lo emocionante que fue el encuentro. Le habían dicho a Vicky que tenía una sorpresa pero no cuál. No se habían visto desde 2013, en el funeral de su hermana Miren. Lo que pude llorar... Le reconoció sin problema. Se le ve que a veces se frustra porque su cabeza no le deja expresar lo que quiere. Estuvo hablando en español. Cantamos canciones de Los Panchos y similar, y ella nos acompañaba.

Aquí todos le llaman 'Ula'. Y tiene una explicación... Cuando iban a nacer los primeros gemelos Maite le pregunto cómo quería que le llamaran... Abuelita, grandma, etc. Ella dijo... Algo como 'Oh la la'... Y se quedó en 'Ula'... Parece que todavía conserva parte del humor y el carácter que le han caracterizado. Al verle fumar a JC le hizo un gesto para que le diera... En un momento dijo: 'No smoke, no drink, no fuck, no nothing'...

La cena fue estupenda en Gorliz (Tapas-Vinos)... Una delicia de tapas... pulpo... una paella negra buenísima... Comida española adaptada a los ingredientes de aquí. Y para terminar un helado en Gelatissimo. Los dos negocios son de la familia de Maite.



Hoy es el cumpleaños de 'Ula'. Ha sido muy bonito cuando hemos ido a cantarle el 'Happy birthday'. Parece que hoy también va a tener un buen día.

El desayuno ha sido algo típico: ‘puto’, ‘bud-bud’, mango y chocolate. JC está encantado con las múltiples variedades de arroz. Después hemos ido a visitar la ciudad.

Hemos visto la cruz de Magallanes. La original está debajo. La colocaron exploradores portugueses y españoles capitaneados por Magallanes en 1521. Es un símbolo de la llegada del cristianismo a Asia.
Junto a la cruz está la 'Basílica del Santo Niño'. Hay mucha devoción a la imagen. Es de madera y sobrevivió a un incendio de la ciudad. A la entrada y la salida hay unos baldes con unos paraguas para el sol que se pueden utilizar mientras se está dentro. Muchas personas encienden una o varias velas. Las estaciones del Via Crucis están en español y las vidrieras narran escenas relacionadas con Magallanes.



También hemos visto el fuerte de San Pedro que originalmente fue de madera. Junto a él un parque en el que hace muchos años se hacían los cortejos. Hay un rincón dedicado a San Ignacio y unos bonsáis de un tamaño considerable.


Me han vuelto a llamar la atención los contrastes. Junto a la Basílica hay muchos mendigos y vendedores ambulantes que son muy insistentes. También se ve mucha basura. Maite nos comenta que en un reportaje vio que Filipinas es el tercer país que más basura genera. Tiene que ver con que hay mucha pobreza y la gente solo se puede permitir pequeñas porciones. En plena ciudad el río está... Están haciendo esfuerzos para reducir el plástico.

La comida increíble: nuddles, mango verde, ‘pusa’ (un arroz típico de Cebú que se cocina en hoja de plátano), y 'lechón'.

Y nos queda la fiesta de cumpleaños...

La fiesta fue fantástica. Mucha gente interesante. Se nota que en la generación de 'Ula' muchas personas aprendían español. JC es el hermano pequeño de 'Ula' por parte de su madre. Conocimos a la hermana pequeña por parte de su padre, Aranzazu. La cena buenísima (parece que no hacemos otra cosa que comer 😂). Probamos algo que no sé si volveré a comer alguna vez y me encantó... 'Rock lobster' (langosta de roca). Más pequeñas que las de allí, más grandes que las cigalas y con la cabeza aplastada.

Hubo momentos memorables. Alguien le dijo a 'Ula': ¡Qué bien 'Ula'... es tu cumpleaños! Y su respuesta fue, lo que traducido del inglés sería... 'Me importa una mierda mi cumpleaños'. Cuando se retiró para descansar nos despedimos de ella y le dijimos que nos veríamos pronto. Su respuesta fue: '¿Cuándo es pronto?'. Dicho esto se puso a cantar una de las canciones del día anterior... 'Siempre que te pregunto que cuándo, cómo y dónde...'. Se despidieron cantando a dúo 'My way'... Sin palabras.


Salimos de casa de Maite hacia el aeropuerto a las 2.45... Ver para creer el tráfico, la gente cruzando por cualquier sitio en unas vías bastante concurridas, las motos sin luz, los ‘jeepneys’ con gente (no tanta como durante el día)... 

Al ir a facturar la maleta (3.15 am) nos dieron la noticia de que el vuelo tiene un retraso de tres horas (hora de salida 7.35 am). No tengo para olvidar el mosqueo de JC. Creo que nunca le había visto así... me daba mucha risa. Es mejor que él cuente esta parte...

Próxima parada Davao. Voy a conocer a Carmen, la hermana mayor de JC y hermana de 'Ula'.