lunes, 13 de enero de 2020

¿Por qué escribo en un blog?


A raíz de la última entrada del blog en la que escribía una carta a mi yo con 20 años un buen amigo me escribía una reflexión por guasap que comenzaba: “Desde hace tiempo me ronda en la cabeza la pregunta: ¿qué anima a algunas personas a contar su  vida en un blog?”. Yo no sé qué les lleva a otras personas a hacerlo. Eso sí, tengo muy claro qué es lo que me mueve a mí y para qué lo hago.

Iniciaba la primera entrada de este blog, 10 de junio de 2013, diciendo: “Empiezo hoy una aventura que hace tiempo que quiero emprender... Escribir me relaja, me centra, me ayuda   a poner las cosas en perspectiva... Lo hago para mí, y si a otros les sirve lo que escribo... ¡MEJOR!”. Para entonces ya llevaba años escribiendo en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb. Desde joven tengo escritos diarios y cuadernos de oración. Esos son mis tesoros. Igual que cartas que conservo de personas importantes en mi biografía que me transportan en el tiempo y alimentan mis recuerdos. Cuando más he escrito ha sido en las encrucijadas. “En etapas cruciales de la vida, cuando se atraviesa un duelo, se afronta una enfermedad o se encara una crisis, el diario es una casa donde acudir en busca de luz, consuelo y calor” (Rebón, 2019). “Plasmar en un cuaderno o en un blog las vivencias del mundo emocional, las dolencias o las frustraciones es una buena herramienta que ayuda a gestionar dichas circunstancias” (Jarque, 2013). Si dejo de escribir un tiempo lo echo de menos, y cuando lo retomo es como volver a casa, como encontrar de nuevo el rumbo.

En el blog escribo tanto sobre la lectura que hago de mis historias personales, como sobre cursos, libros, películas o cualquier cosa que me haga reflexionar y que quiera conservar y compartir. Es mi repositorio, mi memoria particular. El lugar al que acudo cuando quiero refrescar alguna vivencia. A veces, envío algunas entradas a mi alumnado… Hay muchas sobre comunicación, amor, ética, emociones… Mi sueño sería que mis hijos leyeran lo que escribo porque estoy segura de que entenderían mejor a su madre y verían otra cara de algunas situaciones y experiencias.

Hoy he disfrutado de la entrevista a Jordi Sierra i Fabra que lleva el sugerente título de “Leer me salvó la vida, escribir le dio un sentido”.  Me he identificado con una idea: “Quería ser escritor, no rico o famoso, eso es otra historia. El arte se mide por lo que sientes al hacerlo, no por lo que te pagan por hacerlo. Y yo quería escribir. Era un niño, nada más que un niño que tenía un sueño. Mi padre me lo prohibió. Mi padre, si me pescaba escribiendo, lloraba”. Escribo porque me siento bien al hacerlo, me libera, me ayuda a descubrir mis emociones y a matizarlas, aclara mis pensamientos, me facilita elaborar mi discurso, contribuye a mi búsqueda de sentido… Además, es muy gratificante recibir feedback sobre aquello que piensas, sientes y vives. Da pie a una comunicación muy profunda… Por eso no voy a dejar de hacerlo…

Bibliografía




jueves, 9 de enero de 2020

Carta a la Arantza de 20 años



Me he parado a reflexionar qué pensaría la Arantza de 20 años, comenzando la vida adulta, llena de sueños y con una energía desbordante de mi yo actual. Con 20 años tenía una vida bastante tranquila y despreocupada. Estudiaba Empresariales en el campus de San Sebastián de la Universidad de Deusto. Vivía allí en un piso compartido con compañeras de universidad durante la semana. Los fines de semana volvía a Bilbao, normalmente a casa de mis padrinos con quienes me crie y viví hasta que me casé. Iba a comer a casa de mis padres algún día del fin de semana. Tenía novio desde 3º de BUP. Estaba en una comunidad cristiana. En los estudios me iba muy bien y disfrutaba mucho de los paseos diarios por el Paseo Nuevo y la playa de Gros (ahora Zurriola).

En los algo más de treinta años que han pasado han sucedido muchas cosas, he tenido unos cuantos altibajos, luzco bastantes cicatrices (la mayoría no se ven) y no sé hasta qué punto mi vida se parece a lo que me imaginaba entonces. Me hubiera gustado que alguien me hubiera dicho que escribiera una carta a mi yo del futuro y la guardara para ahora saber más fidedignamente cómo me ha ido en cuanto al logro de mis sueños…

Mis padrinos (Fernando –en la foto- y Milagros) y mi padre (José Miguel) hace tiempo que no me acompañan en este mundo (23, 20 y 12 años respectivamente), aunque sé que siguen mis pasos y velan por mí. Me encantaría poder preguntarles cómo me ven y si me parezco a lo que ellos también soñaban para mí. Creo que, a pesar de las vueltas que he dado, estarían orgullosos de quién soy, en gran parte gracias a ellos. De ellos recibí valores, ejemplo, formación, apoyo, cariño y muchos otros bienes materiales e inmateriales. Por supuesto, de mi madre, que es la única que queda, también los recibí y sigo recibiendo.

Mi titi, como yo le llamaba a Fernando, no conoció a ninguno de mis hijos. Milagros solo a Xabi de bebé y mi aita a los dos. Creo que les hubiera gustado mucho verles crecer y convertirse en dos hombretones muy majos y en los que también se ve reflejado su legado. Los tres conocieron a mi primer marido y con el paso del tiempo he sabido por mi madre que ninguno de ellos estaba convencido de que aquello fuera a llegar a buen puerto, como así sucedió después de 25 años, en total, de relación. Con veintiséis años, que son con los que me casé, no hubiera captado el mensaje. Sigo siendo bastante testaruda, pero en esa época creía que lo sabía todo y aceptaba muy poco de lo que me decían, sobre todo mis mayores. Afortunadamente, hace tiempo que abandoné esa imposible certeza. Además, ese sí que era uno de los sueños que tenía, formar una familia. En lo que hasta entonces conocía, él era una persona que “cumplía los requisitos” para ser el cabeza de familia… Las vueltas que da la vida… Me siento feminista, y ejerzo, desde hace mucho tiempo, pero he tenido que superar muchos mandatos de género que tenía grabados a fuego. Y no puedo decir que los haya superado todos… Este aspecto no sé si les haría muy felices a mis mayores, pero a mí me hace estar muy orgullosa… La lucha por la igualdad es una batalla que merece la pena librar… Y, sin duda, contribuye a hacer del mundo un lugar mejor para todas las personas. Y en cuanto al sueño, ahora sí que tengo un verdadero compañero de vida y una familia, diferente a la que me podía imaginar con 20 años, pero que es una gran familia (en todos los sentidos). Por cierto, soñaba con tener una familia numerosa y ahora, en total, tengo 5 hijos e hijas.

Otro sueño que me ha acompañado siempre es el de dedicarme a una profesión de contacto con personas. De pequeña, como muchas de mi generación criadas en colegio religioso, fantaseaba con ser maestra o misionera. Y aquí estoy unos cuantos años después ejerciendo una profesión que he confirmado que es mi vocación, profesora. Por cierto, mis dos hermanas también lo son. Curioso ¿no? Este punto estoy segura de que le hacía muy feliz a mi titi que siempre me animó a hacer el doctorado y dedicarme a la docencia. No pudo verme el día que me doctoré, mi madrina tampoco, pero estuvieron muy presentes. Meses antes de morir compró un cuadro de formato grande que estuvo envuelto en mi casa 5 años esperando a ese día y que me hizo llorar un mar (que es la escena que representa) el día de la defensa cuando llegué a casa. Causó gran expectación porque todos queríamos ver, por fin, cómo era… Estoy muy orgullosa de haber aguantado 5 años para abrirlo... La paciencia, precisamente, no es una de las virtudes que me adorna…. Aunque nada que ver con cuando joven… Afortunadamente.

Algo que de joven me hacía sufrir bastante y que soñaba con que mejorara era mi “pronto” endemoniado. No en vano cuando mi madrina me iba a buscar al cole le decían: “Ahí baja su leona”… Y no era solo por la pelambrera rizada… El alien que tenía dentro he conseguido, con el paso del tiempo y mucho trabajo personal, tenerlo bastante controlado (quienes me conocen muy de cerca dirían que cuando conduzco es la excepción). Para no olvidarlo nunca tengo un hijo que tiene ese alien corregido y aumentado… Increíble la de espejos que nos pone la vida…

También he afinado bastante la “boca chancla”. La fama de spoiler que tengo me la he ganado a pulso. Siempre he sido un poco impulsiva, directa, bruta dirían algunas personas… Del avance en este campo también estoy muy satisfecha. Mantengo la espontaneidad, pero he aprendido a contenerla y a no decir todo lo que pienso o siento…

Otro gran tema que me ha causado muchos desvelos y sufrimientos son las amistades. Siempre me hubiera gustado tener un grupo de amistades que me acompañara desde el principio. No ha sido así, pero este sí que ha sido un grandísimo descubrimiento. No importa cuánto tiempo estén las personas contigo sino lo que aportan a tu vida. Hay quienes están por mucho tiempo, hay con quienes solo recorres una pequeña parte del camino, hay quienes están de forma intermitente… Y está bien. Cada persona tiene una función en tu vida y hay que estar muy agradecida por ello. Además, unido a esto, la soledad es necesaria y también puede ser una gran maestra. Con 20 años nunca me hubiera imaginado lo que se puede disfrutar la soledad…

Y el gran sueño que me ha acompañado siempre, y que espero que no me abandone, es el de transformar el mundo. Desde pequeña he sido la defensora de las causas perdidas. Una idealista… Y ahí sigo… Creyendo en las personas, apelando a la bondad que habita en cada persona, fiel a mis principios, sensible a las injusticias y optimista infatigable…

¿Qué pensaría la Arantza de 20 años? No lo sé, pero la de 50 pasados se siente satisfecha y esperanzada por el camino que queda y los sueños que aún se pueden cumplir o descubrir…

lunes, 23 de diciembre de 2019

Historia de un matrimonio


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 23.12.2019]


Recientemente he visto Historia de unmatrimonio, película protagonizada por Scarlett Johansson y Adam Driver. Me llevó a ella un diálogo de la misma que reproducía en un artículo de Ramírez(2019) que refleja una conversación entre la protagonista y su abogada y que me pareció muy certero:

“Te voy a parar ahí. La gente no tolera a las madres que beben y le dicen a su hijo ‘cabroncete’. Lo entiendo, yo soy igual. Un padre imperfecto es aceptable. El concepto de buen padre solo se inventó hace unos 30 años. Antes era normal que los padres fuesen callados, ausentes, poco fiables y egoístas. Claro que queremos que no sean así, pero en el fondo los aceptamos. Nos gustan por sus imperfecciones, pero la gente no tolera eso mismo en las madres. Es inaceptable a nivel estructural y espiritual. Porque la base de nuestra patraña judeocristiana es María, la madre de Jesús, que es perfecta. Es una virgen que da a luz, apoya incondicionalmente a su hijo y sostiene su cadáver al morir. El padre no aparece. Ni para echar un polvo. Dios está en el cielo. Dios es el padre y Dios no se presentó. Tú tienes que ser perfecta, pero Charlie puede ser un puto desastre. A ti siempre te pondrán el listón más alto. Es una jodienda pero es lo que hay”.

No es la típica historia de familia feliz que abunda en la parrilla televisiva navideña. Es una película un poco más larga de lo habitual, que puede parecer lenta en algunos momentos y que tiene una estética más parecida a un documental… lo que la hace más creíble y verosímil. Puede parecer muy dura, pero quienes hemos pasado por ese proceso nos podemos ver muy reflejados en algunos aspectos. Aunque no solo. Cualquiera puede conectar e identificarse con alguno de los personajes o con todos. No es una historia de buenos y malos. Se van viendo los errores que cada uno de los personajes comete. Y así suele ser la vida real, llena de aciertos y errores, suma de vivencias buenas y malas. Y todo depende desde dónde se mire…

Es muy interesante observar la comunicación entre los diferentes personajes. A mí me ha llevado a varias reflexiones. Doy clases y cursos de comunicación y siempre suelo decir que la comunicación es a las relaciones como el aceite a los motores. Cuando la comunicación falla las relaciones se complican y, a su vez, cómo es una comunicación nos puede hacer intuir cómo es una relación o dónde está. Y qué mal nos comunicamos a veces… qué difícil nos resulta canalizar bien cómo nos sentimos… qué daño hacen las palabras no dichas… hay silencios que cambian el rumbo de nuestras historias…

La película comienza mostrándonos momentos entrañables de familia y de pareja mientras cada uno de los protagonistas, con la voz en off, va narrando lo que le gusta del otro. Eso es algo que normalmente no solemos decirnos, o no suficientemente (cosa que no sucede con los fallos… que los comunicamos con facilidad). Hasta que se ve que la pareja está en un consejero matrimonial que les ha puesto como tarea poner por escrito las virtudes del otro para leérselas en ese momento. Uno de los dos se niega a hacerlo y todas esas palabras se quedan en el tintero… Y nos queda la pregunta de si hubieran cambiado las cosas de haberse leído los escritos. Aunque llegado ese momento serán muchas las cosas negativas que se habrán dicho, será mucha la rabia y la frustración contenida como para reparar lo dañado… Por mi experiencia, en las relaciones (no sólo de pareja) se da un punto de no retorno cuando se pierde el respeto y se desata la rabia y la lengua. Hay una escena que representa esto muy bien. El proceso de divorcio está tomando caminos muy dolorosos y se juntan para hablar. Ellos, que han compartido muchas cosas, no saben cómo ni por dónde empezar. Al principio se dicen cosas de forma suave pero comienzan a hacerse reproches y decirse cosas de una forma cada vez más violenta… [Recomiendo el cuento del Papel arrugado]

En una relación, y sobre todo de pareja, es muy difícil estar en el mismo nivel de aprendizaje y evolución [Recomiendo la lectura de la escalera]. Incluso puede pasar que nuestra evolución tome caminos muy diversos y que pueden ser (o volverse) irreconciliables. Y estos caminos diversos se proyectan claramente cuando entran en escena los hijos e hijas. Ahí es donde muchas veces nos damos cuenta de la diferente visión de la vida, los valores contrapuestos, los aprendizajes que traemos de nuestras familias de origen… Ella se siente frustrada porque dejó su carrera cinematográfica al casarse y unirse a la compañía de teatro que dirige su marido. Siente que ha estado a la sombra de él. Quiere iniciar un proyecto profesional por su cuenta en otra ciudad. Él tarda en darse cuenta de que las cosas no volverán a ser como antes. Ella se va para no volver. No se ha dado cuenta de que ya no era feliz… Y no basta con quererse… Quererse no es suficiente para mantener un proyecto de pareja y de familia. ¿Cuál fue el principio del fin? ¿Cuándo dejaron de compartir sueños? ¿Cuándo se separaron sus caminos? ¿Cuándo dejaron de mirarse y hablarse con la complicidad de quien quiere compartir su vida entera?

Una palabra sobre las terceras personas que dañan las relaciones (y no me estoy refiriendo a amantes). En el caso de la película son los respectivos abogados. Ambos muy competentes y preocupados por el bienestar de sus representados abocan a la pareja a una situación en la que más parecen contendientes en una batalla que personas interesadas en finalizar de manera tranquila y civilizada una comunidad de varios años. Utilizan ‘oportunamente’ las historias que sus representados les han contado aireando una intimidad y vivencias que solo los protagonistas conocen en toda su dimensión… ¿Y eso realmente les ayuda? ¿Y al hijo que tienen en común? ¿Necesariamente hay que arrasar con la vida anterior para comenzar una nueva?

Quiero terminar con un extracto de las palabras de Khalil Gibran en El profeta sobre el matrimonio…
“Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente.
Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga,
porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones.
Y estad juntos, pero no demasiado juntos,
porque los pilares del templo están aparte.
Y, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.”


Bibliografía





sábado, 21 de diciembre de 2019

Economía Solidaria para transformar nuestro mundo

El 19 de diciembre asistí a la presentación de la Guía Didáctica "Economía solidaria: transformar la economía para transformar nuestro mundo" elaborada por REAS Euskadi, red de economía alternativa y solidaria. Esta guía consta de dos libros bilingües (euskera y castellano): Propuesta de contenidos, a cargo de Carlos Askunze Elizaga, que trata de contribuir a un relato alternativo (no es un manual académico). Y Propuesta didáctica, a cargo de Pepe Ruiz Osorio y Vane Calero Blanco (de Sorkin), que plantea actividades concretas partiendo de la propuesta de sostenibilidad de la vida. Los materiales son de licencia libre y estarán disponibles en breve, además de en papel, en formato electrónico.

Carlos Askunze comenzó la presentación con una cita de César Rendueles con la que quería ilustrar cuál ha sido el éxito del capitalismo, que se ha convertido en algo más que un modelo de producción. Su éxito ha sido el impregnarlo todo y hacernos creer que no existe alternativa. La alternativa está en la Economía Solidaria. Habló del curso online gratuito de 6 módulos que tiene REAS de Economía Social y Solidaria. [para saber más clicar aquí].

Las claves de la guía que se presentaba son: repensar (desde la ecología, el feminismo, la justicia social, el bien común, el decrecimiento, etc.), educar (para poder contar con personas concienciadas y con espíritu crítico) y construir otra economía (personas educadas y concienciadas, trabajando de forma colaborativa, pueden transformar el mundo en que vivimos).

En cuanto a los contenidos, se ha partido de una mirada no neutral centrada en los límites del modelo actual, tanto sociales como medioambientales, para afirmar que existe otra forma de hacer las cosas: la Economía Social y Solidaria. Y se presentan y visibilizan prácticas concretas que se están dando dentro del territorio: finanzas éticas, empleo y modos de construir empresas de otra forma, relaciones económicas alternativas, economía comunitaria (relaciones comunitarias, mercados de trueque, moneda local, bancos de tiempo, etc.).

En cuanto a las actividades, todas tienen una estructura parecida: introducción, objetivos didácticos, tiempo y recursos necesarios, metodología (que es variada: visionado de vídeos, juegos de rol, etc.) y desarrollo. En algunas se incluyen o sugieren materiales de apoyo, así como se proponen variantes de las mismas.

Contribuyamos a repensar, educar y construir otra economía para transformar nuestro mundo…




lunes, 9 de diciembre de 2019

Acto de presentación y proclamación del Código Ético Turismo Euskadi



El 2 de diciembre de 2019 asistí en el Palacio de Miramar (San Sebastián) al Acto de presentación y proclamación del Código Ético Turismo Euskadi. El acto, como señaló en la clausura Sonia Pérez Ezquerra - Consejera de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco- se puede resumir con cuatro palabras: Respeto (personas, cultura,  medio ambiente, patrimonio, etc.); Compromiso (por parte de las instituciones, el sector y los y las turistas); Autenticidad (ética, que no cosmética) y Excelencia (que es una forma de trabajar y de ver las cosas que supone acciones y compromisos en el medio y largo plazo).

Las ponencias estuvieron a cargo de:
  • Susana Costa Resende. Responsable de ética de la Organización Mundial de Turismo.
  • Marco Giraldo. Director del sistema de sostenibilidad turística TOURCERT. Miembro del Consejo Directivo de OITS-Organización Internacional de Turismo Social, Stuttgart (Alemania).
  • Jimmy Pons. Consultor internacional de innovación en turismo sostenible. Fundador y  Presidente de la alianza Mindful Travel Destinations.
  • José María de Juan Alonso. Miembro Fundador y Vice-presidente del Centro Español de Turismo Responsable - CETR (Madrid) y Miembro Fundador y Vice-presidente para la Comunicación y la Relación con las Entidades Iberoamericanas de EARTH - European Alliance for Responsible Tourism and Hospitality (Bruselas).
Voy a compartir algunas de las principales ideas que me llevé del acto.

Susana Costa Resende hizo un repaso del Código Ético Mundial para el Turismo, que recoge una serie de principios generales, de carácter voluntario, que apela a la actuación tanto del sector público como el privado y los y las turistas en pos de un desarrollo responsable y sostenible del turismo global. Recordó algunas fechas clave:
  • 1980-Declaración de Manila sobre el turismo mundial [clicar aquí]
  • 1985-Carta del turismo y código del turista [clicar aquí]
  • 1999-Adopción por la Asamblea General del Código Ético Mundial para el Turismo
  • 2001-La Asamblea General de Naciones Unidas respalda el Código Ético Mundial para el Turismo
  • 2003-Se inicia el trabajo del Comité de Ética [para más información clicar aquí]
  • 2011-Campaña empresas privadas y sector asociativo
Me voy a detener en el compromiso del sector privado [para ver las organizaciones que lo han firmado clicar aquí]. Firmar la adhesión supone obligaciones (implementar los principios y reportar iniciativas) y conlleva unos beneficios (obtener visibilidad, usar el logo y optar al premio anual). La OMT no es una entidad certificadora pero permite dar visibilidad a las políticas de responsabilidad social y sostenibilidad en  cinco áreas: 1) gobernanza corporativa y ética empresarial; 2) equidad social y derechos humanos; 3) sostenibilidad medioambiental; 4) calidad del empleo; 5) bienestar de la comunidad.

La 22º sesión de la Asamblea General de la OMT (sep 2017, Chengdu - China) aprobó la Convención Marco sobre Ética del Turismo, A/RES/707(XXII). No sustituye al Código Ético Mundial para el Turismo sino que lo complementa.

Marco Giraldo comenzó recordando el lema del Día Mundial del Turismo 2015, “Mil millones de turistas, mil millones de oportunidades”, y señalando que la sostenibilidad y la responsabilidad se pueden entender: a) como una visión (proteger el planeta y las futuras generaciones) y b) como una disciplina de buena gerencia  para garantizar el éxito en el mercado en el largo plazo. En el turismo hay que desarrollar estrategias de largo plazo. Y para ello es necesario conocer buenas prácticas que se puedan ‘copiar’. Seleccionó cuatro muy interesantes:
  • Viventura – Viactive Ecuador –Galápagos. En todos los pasos hay una relación muy clara con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
  • Timber Coast – Sailing Cargo Voyages. Se diseña un producto con algo ya existente (transporte sostenible) sin utilizar nuevos recursos.
  • Janbeck’s FAIRhaus. Los dueños de este alojamiento muestran su modo de vida a los huéspedes, facilitándoles alternativas que funcionan en el día a día.
  • Villa KaliMeera. Ofrece vacaciones en familia en Corfú promocionando integralmente la economía local y el empleo en una región especialmente débil.
Como señaló Marco es muy importante pensar en lo local. “Lo que nosotros llamamos vacaciones otras personas llaman hogar”. Tenemos una gran responsabilidad con el medioambiente y la sociedad, así como con las generaciones futuras que también tienen derecho a disfrutar los recursos turísticos que tenemos. Invito a ver el Código del viajero Tourcert.

Jimmy Pons nos habló de la importancia de mantener lo que tenemos; y eso implica: a) no destrozar lo que tenemos, b) lo que tenemos poder utilizarlo muchas veces; y c) lo auténtico es que las personas descubran lo que hay en tu destino. Insistió en que un gran problema ha sido que se ha gestionado el turismo ‘mirando por el retrovisor’ (¿qué ha pasado?). Además los retrovisores tienen una gran pega… los “ángulos muertos”.

Dio mucha importancia a la autenticidad que es un valor a futuro, y no pasa de moda. Quienes viajan están pasando de querer viajar “like locals” a viajar “with locals”. Para ello es importante desarrollar una cultura basada en el ser humano, en el cliente tanto interno como externo. Es hora de pasar “de los empresaurios a los empresennials” [para profundizar clicar aquí].

José María de Juan Alonso nos recordó la pertinencia de un código ético para afrontar los retos a los que se enfrenta el sector: la adaptación al cambio climático; el ‘overtourism’ y la turismofobia; el ‘flyskam’, o la vergüenza de volar en avión; la mejora de las condiciones laborales en el sector; la inclusión de las comunidades locales; la atención a la diversidad (social, religiosa, cultural, etc.) y la expansión del modelo ‘low cost’. Insistió en que la ética debe ser un concepto integral, no una mera fachada, y que es importante que se visibilicen buenas prácticas de empresas pequeñas.


Así mismo, presentó la estructura del Código Ético Turismo Euskadi [para verlo clicar aquí] y planteó las distintas fases que se plantean a partir del acto de presentación y que tienen como objetivo difundir el código y recabar adhesiones.

Quiero acabar parafraseando a Jimmy Pons, firmemos el código, comprometámonos, no seamos de los que no lo hacen…  



lunes, 25 de noviembre de 2019

Todas y todos contra la violencia de género


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 25.11.2019]

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Su origen, como señala la ONU, está en “la necesidad de honrar la memoria de las hermanas Mirabal, tres activistas políticas de la República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas en 1960 por orden del gobernante dominicano, Rafael Trujillo (1930-1961)”.

Entre 2009 y 2010, Manuel Arranz dirigió la serie documental  50 AÑOS DE... con la que se celebraban los 50 años de RTVE. Uno de los capítulos (cada uno de ellos tiene una duración aproximada de media hora) corrió a cargo de Isabel Coixet y llevaba como título La mujer, cosa de hombres [Para verlo, clica aquí].

Comienza con un fondo negro en el que se puede leer el siguiente texto que resulta muy impactante:
"El Código Penal entre 1944 y 1963 toleraba que el marido asesinase a su esposa en caso de adulterio o que el padre matase a sus hijas menores de 23 años y a sus novios en el caso de mantener relaciones sexuales sin estar casadas."
A partir de ahí se va sucediendo una impresionante selección de canciones, imágenes de archivo, anuncios televisivos, fragmentos de programas y extractos de los telediarios que narran episodios de violencia de género (no hay imágenes de dicha violencia, solo los desgarradores ‘titulares’). No es un documental al uso. No hay voz superpuesta, no hay narración que dirija, pero  la concatenación de fragmentos audiovisuales, que va siguiendo un ritmo ascendente, invita a plantearse la conexión entre los roles tradicionales (que la televisión ha ayudado a perpetuar) y la violencia doméstica.

Casi al final aparece una lista de nombres, unos puntos suspensivos, la imagen de Ana Orantes y el texto: “Para todas ellas y para Ana Orantes. In memoriam”. Y termina como había comenzado… con un fondo negro en el que se puede leer otro texto que da qué pensar:
“Sólo existen estadísticas de mujeres asesinadas desde 1999. A partir del asesinato de Ana Orantes (1997), que había acudido a televisión una semana antes de morir quemada a manos de su marido, la violencia contra las mujeres adquiere la visibilidad que tiene en nuestros días.
Hoy en día la legislación española con la Ley integral contra la Violencia es una de las más adelantadas del mundo.
Pero los asesinatos son la punta del iceberg del maltrato hacia las mujeres…”
Como señala Torres (2012, p.335), quien dedica un artículo al análisis del documental, Coixet “dota de visibilidad a un tema tradicionalmente tabú, a la vez que invita al diálogo, al debate y a la reflexión. La directora defiende que la mujer deje de ser cosa de hombres, tanto en su sentido figurado (objeto) como en su acepción más ideológica (asunto)”. Hay un momento que me ha interpelado mucho y me ha encogido el corazón. De fondo, una canción de los Payasos de la Tele que he cantado mil veces en mi infancia… 'Lunes antes de almorzar, una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que planchar. Así planchaba, así así...' [Véase el artículo de Recio (2019) sobre la canción]… Acompañan a la canción imágenes de archivo que reflejan la letra… En ese momento veo de forma clara y distinta, como suele decir alguien muy cercano parafraseando a Descartes, que he crecido y me he conformado en esa cultura que, desde diferentes lugares y espacios, reproduce los mensajes de fondo. Y no solamente yo… también los hombres de mi generación.

Avanzar en la igualdad de género es necesario para acabar con esta gran lacra social que es la violencia de género y que tiene unas consecuencias graves para las personas que las sufren y para las sociedades que la sustentan. “La igualdad de género es un derecho. La realización de este derecho es la mejor oportunidad que existe para afrontar algunos de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo, desde la crisis económica y la falta de atención sanitaria hasta el cambio climático, la violencia contra las mujeres y la escalada de los conflictos. Las mujeres no sólo se ven más seriamente afectadas por estos problemas, sino que tienen ideas y la capacidad de liderazgo para resolverlos. La discriminación de género, que sigue obstaculizando a las mujeres, es también un obstáculo para nuestro mundo” (ONU Mujeres).  En este camino es indispensable contar con los hombres.

En este sentido va la campaña de este año de la Diputación Foral de Bizkaia cuyo lema es: ‘Queremos tíos buenos’… Hombres que respetan, que valoran y apoyan, que comparten y reconocen y que no controlan, no humillan, no insultan, no agreden ni matan.

En 2007 el Gobierno Vasco puso en marcha la iniciativa Gizonduz, que ha sido impulsada por Emakunde, y que está “dirigida a promover la concienciación, participación e implicación de los hombres en pro de la igualdad de mujeres y hombres”. Una de sus primeras acciones fue la firma de la Carta de hombres vascos por la igualdad y contra la violencia hacia las mujeres. [Aquí se puede ver un vídeo conmemorativo de los 10 años de la iniciativa]

Asociaciones como AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género) también hace una gran labor de concienciación y sensibilización.

Es labor de todos y todas luchar por la igualdad de género y erradicar la violencia contra las mujeres. El tiempo corre en contra de aquellas que se sitúan en la punta del iceberg. No podemos esperar…

Bibliografía

lunes, 28 de octubre de 2019

En defensa de la voz

[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 28.10.2019]

Hay una anécdota personal que tengo grabada a fuego por lo que me dolió. Mis hijos tendrían unos 9 y 10 años y medio, respectivamente.  En cualquier caso fue antes de que me separara de su padre. Estábamos los cuatro sentados en la mesa de la cocina y mi hijo mayor me preguntó: “Ama ¿a ti te pagan por los libros que escribes?”. Le respondí: “Cariño he escrito artículos, capítulos de libros y sólo hay un libro por el que me han pagado derechos de autora pero que es un libro técnico y no es de una gran tirada” [Aunque he de decir que estoy muy orgullosa de que en su día fuera traducido al portugués]. El comentario del padre fue demoledor: “Ya sabes… las cositas de amatxu”. ¡Qué pocas palabras para tirar por tierra el conocimiento, el esfuerzo… el trabajo de otra persona! ¡Y delante de mis hijos! Hoy más que nunca sé por qué me dolió tanto… Fue un intento de callar mi voz, no sé si intencionado o no, pero sí efectivo… En ese momento callé con un puñal clavado en mis entrañas. Creo que hoy actuaría de forma diferente…

Esta anécdota que he compartido ilustra una constante que hemos vivido las mujeres a lo largo de la historia. Se nos ha vetado el poder, o no lo hemos tenido fácil para alcanzarlo, y se ha acallado nuestra voz, se nos ha mantenido alejadas del discurso público (salvo de las ‘causas femeninas’). En México tienen una expresión que me impactó la primera vez que la escuché: “Calladita te ves más bonita”. Mary Beard, catedrática de la Universidad de Cambridge y especialista en estudios clásicos, explica muy bien cómo se nos suele callar actualmente (en el libro incluye ejemplos a lo largo de la historia empezando por el mundo clásico): “La situación es la siguiente: en una reunión, una mujer hace una observación, le sigue un breve silencio y tras unos incómodos segundos, un hombre retoma su argumento allí donde lo había dejado:  ’lo que estaba diciendo es que…’. El efecto es como si nunca hubiera abierto la boca y termina culpándose a sí misma y a los hombres a cuyo exclusivo club parece pertenecer la discusión (Beard, 2018: 46). Esto es el mansplaining [man – hombre + explaining – explicando], fenómeno al que Rebecca Solnit dedicó un interesante  conjunto de ensayos.

Incluso podríamos ir más allá… “Un aspecto todavía más interesante es la conexión cultural que se pone de manifiesto cuando una mujer defiende opiniones impopulares, polémicas o simplemente diferentes: en este caso se consideran indicativas de su estulticia. No es que uno esté en desacuerdo con ella, es que es tonta: ‘Lo siento, cariño, pero es que no lo entiendes’” (Beard, 2018: 40). Cuando estaba haciendo la tesis encontré un libro, La ventaja de ser mujer: el liderazgo femenino, de Sally Helgensen quien es reconocida por Forbes como la primera experta mundial en liderazgo femenino. En el libro destacaba la importancia de la voz en el ejercicio del liderazgo. Al hablar de liderazgo se suele hacer hincapié en el poder de elaborar y transmitir una visión que llegue a ser compartida por todas las personas. Para Helgensen la voz es un concepto más amplio que el de visión (y lo abarca), y el liderazgo femenino tiene mucho que ver con esa voz.  Y la voz hay que desarrollarla…

Y para hacerlo hay que repensar el poder que tradicionalmente se ha entendido como algo casi exclusivo de hombres, un objeto de propiedad al alcance de muy pocos. Me parece muy sugerente la propuesta de Beard (2018: 88): “significa separarlo del prestigio público; significa pensar de forma colaborativa, en el poder de los seguidores y no solo de los líderes; significa, sobre todo, pensar en el poder como atributo o incluso como verbo (‘empoderar’),  no como una propiedad”.

Me quedo con la frase de  Onda Feminista (medio online que busca impulsar la equidad de género en América Latina): “Olvida lo que te enseñaron. Calladita no te vas más bonita. Suma tu voz”. Os animo y me animo a no callar, a reivindicar vuestra voz y a hacerlo en todos los ámbitos, públicos y privados. Pensemos más en empoderarnos y empoderar a otras personas que en el ejercicio del poder como hasta ahora se ha hecho.


Bibliografía
  • Beard, Mary (2018). Mujeres y poder. Un manifiesto. Barcelona: Crítica.
  • Helgesen, Sally (1993). La ventaja de ser mujer: el liderazgo femenino. Barcelona: Granica




viernes, 11 de octubre de 2019

¿Podremos vivir juntos?



El 9 de octubre asistí a una conferencia que llevaba por título: “¿Podremos vivir juntos? Reconciliar contrarios en un mundo de conflictos”, y que era el acto inaugural del curso del Centro Loyola de Bilbao. Fue impartida por Jacques Haers, sj, profesor de Teología en la Universidad de Lovaina y estudioso de la globalización, la violencia y la paz, el cambio climático. Licenciado en Matemáticas y Filosofía y Doctor en Teología. Voy a compartir aquí las principales ideas que me llevé y algunas reflexiones. La conferencia se centró en cuatro ideas.

1.Visión relacional de la realidad

Los seres humanos somos seres relacionales, no individuos separados de otros seres y del mundo. Somos seres que también nos relacionamos con nuestro propio ser. Somos mucho más que la suma de las moléculas que nos componen. Estamos en encuentro con otras personas antes de ser individuos. Y lo ilustró con dos historias personales una de las cuales intentaré reproducir:

Se encontraba en la cola de pagar de un supermercado. Allí había una señora mayor y detrás de ella una madre con un niño de unos cinco años que estaba molestando a la señora porque le daba golpecitos con el carro. La señora se quejó a la madre que respondió indignada: “Mi Tomás hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere”. Un hombre que también estaba en la cola tomó un botellín de agua, se acercó al niño y le vacío el botellín en la cabeza. La madre protestó enfadada y el hombre le contestó: “Yo hago lo que quiero, cuando quiero y como quiero”.

Un sujeto que decide tiene que darse cuenta de la relación, que es un nivel más fundamental que lo escogido. Ya somos relación antes de escoger. El individuo es relación por su mera existencia. Sin embargo, estamos habituados a ver la sociedad como un conjunto de individuos separados. Si utilizamos la teoría de conjuntos, tenemos que darnos cuenta de que no hay elementos sin conjunto, y que el conjunto más importante es el de toda la realidad.

Si lo observamos desde un punto de vista de fe, la creación es el conjunto en el que las relaciones construyen subjetividades. Estamos conectados en el sentido de ser creados conjuntamente (alianza de destino). No podemos comportarnos como si no estuviéramos en relación con el resto de la realidad.

Yo no puedo considerar ‘otros’ solamente a una parte, los ‘otros otros’ ya están aquí, aunque tengan una alteridad diferente de la que me gustaría. Aquí reside el gran reto, tratar a esos ‘otros otros’ con el mismo respeto, derechos, etc. Hay identidades geográficas, de género, políticas, etc. muy diferentes ¿Cómo construimos un bien común desde esa complejidad de identidades? Una identidad en relación evoluciona, que no es lo mismo que decir que sea relativa. Este hecho cobra mucha relevancia en el diálogo interreligioso. La religión se puede vivir desde 3 perspectivas diferentes: 1) exclusivismo, sólo hay una fe verdadera y se trata de convertir a los que no la profesan; 2) inclusivismo, reconozco en la otra fe matices de razón; 3) pluralismo, somos diferentes y tenemos distintas opciones. En el diálogo interreligioso arriesgamos nuestra identidad para redescubrirla en Dios que se nos ofrece de diferentes maneras. En definitiva, participamos del mismo mundo, hay un plan que nos une.

2. Justicia restaurativa

Víctima y victimario viven en una comunidad herida y la justicia restaurativa trata de ver si se puede construir una realidad de consolación, si se puede transformar la realidad herida [Jean Schmitz, experto en Prácticas Restaurativas, explica en este vídeo las diferencias entre Justicia Punitiva y Justicia Restaurativa]. Esto supone un largo camino. Incluso hay heridas que no se pueden sanar en esta vida. En estos procesos es muy importante la figura de la persona mediadora, que es quien transmite la fe en la posibilidad de un mundo reconciliado. Es una persona amiga que va a hablar con ambas partes mostrándole a cada una el punto de vista de la otra y que ayuda a buscar el modo de reparar. La reparación es una decisión conjunta, un discernimiento en común para juntos construir una realidad reconciliada. La parábola de Lázaro y el rico (Lc16, 19-26) es un buen ejemplo de lo que ocurre cuando no sanamos la realidad. Cuando tanto Lázaro como el rico mueren la misma relación se repite pero al revés. Las divisiones nos llevan a caminos sin salida. No se trata de buscar la verdad o la falsedad sino aquello que da consolación. Es muy inspiradora esta historia de la aldea de Rwimikoni, El pueblo ruandés donde asesinos y víctimas del genocidio viven en armonía. Igualmente, es muy interesante esta charla TED de Daniel Reisel, profesor del Univertity College of London: “La neurociencia de la justicia restaurativa”. En ella apuesta por programas de justicia restaurativa como vía para “cambiar los cerebros” de quienes han cometido crímenes, ayudándoles a desarrollar la empatía y así facilitar su rehabilitación.

3. Encarnación

Para transitar el camino de la reconciliación hay que trabajar desde la herida, desde el saberse solidarios en el dolor. En la parábola de la mujer sirofenicia (Mc 7, 24-30), en un primer momento Jesús le dice que ella no es judía, pero reconoce la voz del padre en esta mujer y entra en su herida. Al entrar en la herida se puede hacer un cambio, se puede conseguir lo imposible de la reconciliación.

4. La persona mediadora es quien cuida de la misión

Hay una misión que se nos ha dado y a la que queremos ser fieles: encaminar hacia la reconciliación; empezar un camino que, a priori, parece imposible. Para los cristianos  esta misión es primariamente la de relacionarnos en Dios todos juntos, la creación entera; construir un mundo en paz.

No solo podemos vivir juntos sino que estamos llamados a transformar la realidad y construir la paz para todas las personas, para toda la creación.

En el siguiente vídeo (a partir del minuto 16) se puede ver la intervención, con el mismo título, de Jacques Haers, sj  el pasado 7 de octubre en el acto inaugural del curso del centro de estudios Cristianisme i Justícia.  




lunes, 30 de septiembre de 2019

Relaciones líquidas


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 30.09.2019]

Este verano he leído un titular de El País que me ha producido una gran tristeza: “Se compran amigos y abrazos: la epidemia de soledad en EE UU ya es un negocio” (Laborde, 2019). Me ha traído a la memoria un recuerdo de una época ya un tanto lejana… En cuarto de carrera [estudié Empresariales], en la asignatura de Antropología, una compañera y yo leímos e hicimos un trabajo sobre un libro de Enrique Rojas que me causó bastante impacto, El hombre light: Una vida sin valores. Inquietante subtítulo… Ya en el prólogo se enuncia la tesis del mismo: “Es una sociedad, en cierta medida, que está enferma, de la cual emerge el hombre light, un sujeto que lleva por bandera una tetralogía nihilista: hedonismo-consumismo-permisividad-relatividad. Todos ellos enhebrados por el materialismo. Un individuo así se parece mucho a los denominados productos light de nuestros días […] El hombre light carece de referentes, tiene un gran vacío moral y no es feliz, aun teniendo materialmente casi todo” (Rojas, 2000: 6). La primera edición del libro tiene casi 30 años (es de 1992) y a día de hoy podría suscribir cada una de las palabras (aunque hablaría de persona light). Probablemente hay mucha soledad porque hay muchas personas light que mantienen relaciones light y que no han construido lazos sólidos que trascienden las relaciones mercantiles… Y lo que es tremendo, en una sociedad light surgen oportunidades de negocio para personas sin muchos escrúpulos ni límites.
Unido a lo anterior está una inquietud-curiosidad que tengo hace tiempo, más o menos desde que mis hijos entraron en la adolescencia. Mis hijos, que son coetáneos de los alumnos y alumnas que tengo, viven pegados al móvil, pendientes permanentemente de las redes sociales, están informados (pero sólo de los titulares), pasan rápidamente de un interés u ocupación a otro, tiene relaciones amorosas y sexuales breves pero intensas… Dicen tener muchas amistades [alguna vez que han visto el número de ‘Amigos’ de mi Facebook han hecho bromas porque les parecían pocos], pero… ¿cómo de profundas son sus relaciones? ¿en qué medida les aportan cosas positivas a sus vidas? ¿qué entienden por fidelidad y cómo la valoran? ¿dónde buscan la felicidad? Mucho de lo descrito no es exclusivo de las generaciones jóvenes, cada uno y cada una deberíamos reflexionar seriamente sobre el tema.
El ya fallecido filósofo y sociólogo Zygmunt Bauman acuñó el término de ‘modernidad líquida‘ que alude a la sociedad en la que vivimos que ya no es predecible y controlable. En este contexto el amor también es líquido. “Lo afinidad nace de la elección y el cordón umbilical jamás se corta. A menos que la elección se rehaga a diario y se concreten actos nuevos para confirmarla, la afinidad se marchitará y declinará hasta derrumbarse o desarticularse. La intención de mantener viva la afinidad es presagio de la lucha cotidiana y promesa de una vigilancia sin descanso. Para nosotros, habitantes del moderno mundo líquido que aborrece todo lo sólido y durable, todo lo que no sirve para uso instantáneo y que implica esfuerzos sin límite, esa perspectiva supera toda capacidad y voluntad de negociación” Bauman (2006: 48). [Aquí se puede ver un extracto de la entrevista que le hizo Jordi Évole y en la que hablando de Zuckerberg señala: “Se dio cuenta de que nuestra peor pesadilla es ser abandonados”]. ¿Son las relaciones de nuestros hijos e hijas líquidas? ¿Y las nuestras?
Según Alex Rovira [véase el vídeo del final de esta entrada] el amor se ha confundido mucho con la posesión y el deseo. En su opinión, el amor supone tres cosas respecto de la otra persona y que están profundamente relacionadas: voluntad de comprender (escuchar, observar, ‘leer’), cuidar (acompañar) e inspirar (ayudar a ser mejor persona y realizarse). A amar se puede aprender porque en esos tres ‘verbos’ nos podemos entrenar. Eso sí, añado, es necesario voluntad y dedicar tiempo. Hay que estar dispuestos y dispuestas a esforzarse, a fracasar, a no ceder ante el primer contratiempo, a apostar a diario por esa relación que consideramos importante, a buscar distintas formas de demostrar nuestro amor…  Nadie dice que sea fácil, pero sí merece la pena. Y también es importante asumir que el amor se puede acabar o que puede haber personas que no merecen nuestros desvelos. No es necesaria la heroicidad. El amor o es recíproco o no es amor. Probablemente en el amor así entendido esté el antídoto a las relaciones líquidas y sea la clave para una felicidad más profunda que nos aleje de la soledad.
He empezado hablando del libro de Enrique Rojas. En los últimas líneas del mismo muestra cuál es su propuesta frente a la persona light.  “Rastreando en el trasfondo de la felicidad nos vamos a topar con la fidelidad; es decir, lealtad a los principios, perseverancia en los ideales nobles, tenacidad en mantener los criterios de conducta a pesar de los oleajes y los vaivenes de tantas circunstancias. Se alinean así, en la felicidad verdadera, la coherencia, la vida como argumento, el esfuerzo porque salga lo mejor que llevamos dentro y la fidelidad. Cada ingrediente fija y sostiene lo que para mí es la clave que alimenta ésta, esa trilogía que está compuesta de amor, trabajo y cultura. Y su envoltura tener una personalidad con un cierto grado de madurez y equilibrio psicológico” (Rojas, 2000: 6).
Animo y me animo a que apostemos por el autoconocimiento y el conocimiento de las otras personas, por un amor profundo y comprometido, por una vida más sólida y menos light.
Bibliografía

jueves, 12 de septiembre de 2019

Hablemos del suicidio… Todos y todas podemos contribuir a su prevención


[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el 12.09.2019]

El pasado 10 de septiembre, con motivo del Día Mundial para la Prevención del suicidio, Biziraun (asociación de personas afectada por el suicidio de un ser querido – estas personas reciben el nombre de supervivientes) organizó una conferencia abierta a la ciudadanía impartida por Jon García Ormaza,  psiquiatra de la Red de Salud Mental de Bizkaia. Llevaba por título “Salud mental colectiva y prevención del suicidio”. La Organización Mundial de la Salud, OMS, define la salud mental como “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”.  Hablemos de salud y de prevención. Promover la salud mental es promover la vida. Voy a compartir aquí algunas notas y reflexiones a partir de la conferencia.
Nos encontramos ante un fenómeno tabú que genera mucho dolor y culpa, y que lleva asociado un gran estigma social. Del suicidio no se habla pero los datos hablan muy alto. Según la OMS “cada año se suicidan casi un millón de personas, lo que supone una tasa de mortalidad global de 16 por 100.000, o una muerte cada 40 segundos. En los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60% a nivel mundial. El suicidio es una de las tres primeras causas de defunción entre las personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años”. Incluso hay zonas geográficas en las que los datos se disparan, como en el llamado “triángulo de los suicidas”.
Se suele definir el suicidio como la acción de quitarse voluntariamente la vida. Pero ¿significa eso que la persona lo hace libremente? El suicidio es una muerte violenta, aunque no siempre se vea así. La persona que se quita la vida es presa de un sufrimiento que no puede soportar. Es importante tener claro que este es el punto de partida, la persona no quiere quitarse la vida quiere dejar de sufrir. A menudo se ven los intentos de suicidios como llamadas de atención, amenazas o chantajes. En todo caso son peticiones de ayuda. También hay que tener claro que para que una persona muera por suicidio: 1) tiene que estar sufriendo; 2) tiene que estar sola. Quien tiene un sentido para vivir no piensa en el suicidio. Hace tiempo escribí una entrada que titulé El peso de la vida. Para quien se suicida la vida pesa demasiado, ya no puede con ella. Un amigo, en una conversación sobre el tema, decía: “Cuando en un incendio uno se tira por el balcón no es porque quiera matarse, es que no ve otra salida”.
El suicidio es un fenómeno muy complejo que no tiene una única causa. Vamos a presentar una serie de factores que pueden afectar tanto a la persona como al entorno (es importante insistir en esto).
Hay una serie de factores de riesgo: intentos previos; trastornos mentales; accesibilidad a métodos peligrosos (la primera forma de suicidio en nuestro contexto es por precipitación); suicidio de una persona conocida (dentro de la familia o círculo de amistades); aislamiento social (hay un proverbio africano que dice: “Para educar a un niño hace falta la tribu entera”); acoso, abuso o discriminación de cualquier tipo (es fundamental desarrollar una cultura de denuncia del victimario y apoyo a la víctima); enfermedad crónica o minusvalía; servicios de salud poco accesibles o poco eficaces.
Existen una serie de factores precipitadores: fin de una relación sentimental, separación o divorcio; fallecimiento de un ser querido; detención o problemas legales; problemas económicos y la consecuente pérdida de estatus económico y social.
La falta, fallo o déficit de factores protectores puede desencadenar una crisis suicida en una persona vulnerable. Estos factores son: promoción de la salud; servicios de sanidad accesibles y de calidad; red social, a mayor pertenencia e integración en familia, grupos y comunidades menor incidencia del suicidio; habilidades de afrontamiento y resolución de problemas; resiliencia, entendida como la habilidad para adaptarse y superar el estrés y la adversidad, que está relacionada con la autoestima, el optimismo y el sentido para vivir [al final de la entrada hay una entrevista sobre resiliencia con Boris Cyrulnik, neuropsiquiatra y referente mundial en el tema].
Se suele hablar de que hay grupos de riesgo (teniendo siempre presentes los factores que acabamos de señalar que son generales):
  • Hombres, porque entre sus rasgos de personalidad suelen presentar mayor impulsividad y agresividad, tienen mayor accesibilidad a métodos letales (por ejemplo suelen tener más permisos de armas), suelen demandar menos ayuda y por las expectativas culturales (no lloran, son proveedores, etc.).
  • La adolescencia es una etapa de muchos cambios, de mucha influencia del entorno, a veces es el momento en el que debutan las enfermedades mentales, y todavía no se han desarrollado muchas herramientas personales.
  • Personas ancianas. En esta etapa un problema muy importante es el de la soledad que es un factor de riesgo relevante, también para muchas enfermedades. Hablamos de la soledad no buscada. En esta población el suicidio tiene algunas peculiaridades: los intentos están muy planificados, los medios utilizados son más letales y hay menos posibilidad de recuperación en caso de sobrevivir.
  • Colectivo LGTBI. Este es un colectivo que suele sufrir más discriminación y acoso.
El Black Dog Institute (Nueva Gales del Sur, Australia)  se dedica desde 1985 a la comprensión, prevención y tratamiento de las enfermedades mentales. Ha desarrollado LifeSpan que es una aproximación a la prevención del suicidio basada en evidencias. En la imagen se resumen las nueve estrategias que se muestran más eficaces en esta tarea (en la web señalada se puede ampliar la información sobre cada estrategia):
  1. Mejora de la atención de emergencias y seguimiento de las crisis suicidas. Como señalaba el ponente, actualmente ante la identificación de un riesgo de suicidio lo único que se puede hacer es derivar a la atención primaria o al servicio de urgencias con el servicio adecuado para estos casos (en nuestro caso Hospitales de Basurto, Cruces y Galdakao). Existen grupos de ayuda para supervivientes, como Biziraun, pero no para personas que han tenido algún intento de suicidio.
  2. Utilización de tratamientos basados en evidencias.
  3. Preparación del personal de atención primaria para que identifiquen personas en riesgo.
  4. Formación de los equipos de atención en crisis (policía, personal de emergencias, etc.) ya que sus interacciones con las personas que tienen intentos de suicidio pueden influir en su decisión de acceder a tratamientos.
  5. Promoción de la búsqueda de ayuda, la salud mental y la resiliencia en el ámbito educativo.
  6. Capacitación de la comunidad para el reconocimiento y respuesta a la suicidabilidad. Cualquiera podemos encontrarnos ante una persona que está en una situación límite. Cualquiera podemos ser esa persona que ha perdido las ganas de vivir.
  7. Involucración de la comunidad y facilitación de oportunidades para ser parte del cambio.
  8. Fomento de la seguridad y el propósito de la información en los medios de comunicación.
  9. Mejora de la seguridad y reducción del acceso a los medios de suicidio.
Quiero acabar esta entrada como la he empezado. Hablemos del suicidio, acerquémonos a este complejo fenómeno, formémonos en estrategias de prevención. Todos y todas podemos contribuir a su prevención…  Se puede recuperar el sentido para vivir ¡Y merece la pena!
Algunos recursos en línea
Información sobre películas y documentales: https://www.biziraun.org/ayuda-suicidio#peliculas
Asociaciones de supervivientesBiziraunDSAS