martes, 31 de marzo de 2015

El amor no se destruye…


[He publicado esta entrada el 30.03.2015 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]


Recientemente  asistí al funeral del padre de unos compañeros de la universidad. En el sermón, muy emotivo por cierto, el sacerdote hizo una alusión a la ley de conservación de la materia (ley de Lomonósov-Lavoisier), una de las leyes fundamentales en todas las ciencias naturales, que señala que “La materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”. Del mismo modo, podríamos decir que… “el amor sólo se transforma” o trasciende…

Hay un ejercicio que propone Stephen Covey que pretende ayudarnos a conocernos e impulsarnos a ser mejores, a vivir con mayor plenitud…  Más o menos es así:

Imagina que asistes a tu propio funeral, que puede ser dentro de 50 años o unas horas, nadie lo sabe… [No se trata de infundir miedo sino de hacer una reflexión profunda sobre la propia existencia]. Se trata de visualizar con el máximo detalle cómo te gustaría que fuera… Quiénes están, qué dicen de ti cada uno de ellos… En la tabla siguiente refleja qué destacan de ti tanto sobre cómo eras, y cuáles fueron tus aportaciones y tus logros…

Carácter
Aportaciones
Logros
Pareja



Hijos/as



Familia



Amigos/as



Compañeros/as trabajo



Miembros de mi comunidad












Una vez rellenada la tabla… reflexiona sobré qué tienes que hacer para que sea eso lo que digan de ti cuando no estés.
Este ejercicio puede parecer un poco extraño (tengamos en cuenta que proviene de un contexto cultural diferente) pero nos ayuda a reflexionar sobre cómo nos gustaría trascender, sobre cuáles son los actos de amor que deberíamos hacer para dejar una huella positiva sobre otros. “Al atardecer de la vida, te examinarán del amor” (San Juan de la Cruz).
Según Osholos cuatro pasos hacia el amor son:
  1. “Estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el ‘aquí-ahora’”. El amor es sentir… “El futuro y el pasado traen pensamientos y el pensar destruye el sentir”.
  2. “Aprende a transformar tus venenos en miel…”. Lo único que se necesita es paciencia… no se trata de represión, de suprimir lo negativo. Es necesario conocer todos los estados, observarlos… Sin autoconocimiento no hay crecimiento.
  3. “Comparte”. Solemos compartir más lo negativo. Es importante compartir tus cosas positivas, tu vida, todo lo que tienes…  Cuanto más compartes más brota de tu interior. “Lo que importa es dar”. Al final lo que queda es el amor que das… El amor está en todas partes…
  4. “No seas ‘alguien’”. El amor y el ego no son compatibles. “Sé ‘la nada’ y al serlo, habrás alcanzado el Todo”. Como dice mi amigo Rogelio, el ego es una peligrosa compañía.
¿Cuál es la huella que quieres dejar en el mundo y quienes te rodean?

lunes, 2 de marzo de 2015

Sentimientos de justicia

[He publicado esta entrada el 02.03.2015 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]


La primera práctica que suelo realizar en mis clases de Ética cívica y profesional es la de comentar una serie de definiciones bajo el epígrafe “Para mí lo ético es sobre todo…” del profesor Eduardo Schmidt sj. La última de dichas definiciones, que es una de las más elegidas por el alumnado, dice “…lo que está de acuerdo con mis sentimientos de justicia”.  Cuando comentamos esta definición suelo señalar que sería una buena definición de ética si elimináramos “mis sentimientos”, ya que éstos son subjetivos (varían mucho de una persona a otra) y variables (incluso la misma persona puede reaccionar de forma diferente ante un estímulo similar según las circunstancias o el momento). La ética tiene mucho que ver con la Justicia, entendiéndola como “dar a cada uno lo suyo”, que no necesariamente con el sistema judicial y la aplicación que se hace de las leyes. Uno de los sentimientos de justicia más extendido, y ampliamente aceptado, es el de la venganza. En nuestro refranero hay muchas alusiones… “Ojo por ojo, diente por diente”; “El que la hace la paga”; “La venganza es un plato que se sirve frío”… También los hay sobre la vacuidad de la misma, pero ya llegaremos ahí…
Recientemente he visto una película que me ha dado qué pensar, El secreto de sus ojos. Se puede analizar esta película desde muchos puntos de vista (el de la comunicación, por ejemplo) pero me voy a detener en un punto que tiene que ver con la ética.  No quiero desvelar completamente el argumento de la película. Simplemente diré que el protagonista masculino, Espósito,  un agente judicial que se acaba de retirar quiere escribir una novela inspirada en unos hechos ocurridos 25 años atrás que le han perseguido durante todo ese tiempo. Como dice la sinopsis de la página oficial de la película: “los recuerdos no son una mansa superficie sobre la que yace la verdad para que Espósito la recoja. Son caminos oscuros y sinuosos. Y la verdad que se oculta detrás de ellos es mucho menos sencilla que lo que Espósito ha imaginado”.
La investigación de un terrible crimen, el asesinato y violación de una joven, marca la vida de Espósito por todo lo que de ahí se deriva. Gracias a él y a su compañero (que morirá después trágicamente) se detiene al asesino; pero al de unos meses es puesto en libertad para trabajar como sicario (Argentina vive en ese tiempo un periodo muy convulso).
Transcurridos 25 años Espósito va a visitar al marido de la joven (Morales) a quien en su día él le había dicho que el asesino (Gómez) cumpliría cadena perpetua, pero no fue así. Vive en una granja alejada. Espósito le pregunta cómo ha podido sobrevivir viendo libre al asesino confeso de su esposa. Después de un rato de conversación Morales explota y le dice que al final le secuestró y le mató. Espósito le cree y se marcha pero algo le hace volver a la granja a escondidas. Descubre que en realidad Morales secuestró al asesino y lo mantiene preso en la granja. Le da de comer, pero no tiene ningún trato con él. La escena (se puede ver más abajo) es desgarradora… Gómez se acerca a Espósito como quien ve un fantasma (es la primera persona a parte de Morales que ve en 25 años), le intenta tocar y con un hilo de voz le dice: “Por favor, por favor… pídale que aunque sea me hable… Por favor”.  Y las palabras de Morales: “Usted dijo perpetua”.
Podríamos plantearnos que Morales tuvo un dilema ético al ver al asesino confeso de su mujer en libertad. No obstante, racionalmente no podemos considerar legítima su actuación. ¿Gómez era un asesino? Sí, confesó y fue condenado por sus acciones ¿Actuó bien el sistema? Por supuesto que no, los sistemas judiciales no son perfectos y en ocasiones están influidos por intereses políticos o económicos.  Pero… “El bien es bien aunque nadie lo haga, el mal es mal aunque todos lo practiquen”. La Declaración Universal de Derechos Humanos, que nació “como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse” – y podríamos añadir individuos-,  señala en su artículo 5: “Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”. Morales era víctima de su resentimiento, alimentado a lo largo de los años. Su indignación era razonable, también su ira inicial, pero su decisión lejos de reparar su pérdida le hizo alejarse de su humanidad. Seguramente, el perdón y la compasión hubieran ayudado mejor a sanar su herida y a vivir una vida plena. Una de las razones que Adela Cortina da en su libro Para qué sirve la ética es para “intentar forjarse un buen carácter, que aumenta la probabilidad de ser felices y justos, al ayudar a estimar los mejores valores y optar por ellos” (p.46).
El paradigma de la Inteligencia Emocional habla de la “unión de razón y emoción en todos los procesos mentales”. Que la justicia guíe nuestras decisiones y acciones, pero discernamos siempre qué sentimientos están de fondo…

viernes, 20 de febrero de 2015

Escuchar con los ojos y encontrar tu mirada


Tengo la suerte de haber empezado un curso de fotografía organizado por Deusto Campus e impartido por Belén Ibarrola Goiri. Me encanta sacar fotos y hasta ahora nunca había tenido la ocasión de aprender la técnica. De la primera sesión me quedo con muchas ideas de las que compartió Belén y que me han dado qué pensar...

La base de todo... "La fotografía es luz y composición". Podríamos preguntarnos ¿y color? No necesariamente la fotografía es color, aunque en principio todo tiene color... Resulta más fácil componer en blanco y negro porque el color lo invade todo... y puede dirigir la atención a un foco que no es el que queremos...

Segunda idea fundamental... "La fotografía tiene que ser más interesante que lo que se fotografía... Una foto tiene que hablar por sí sola".  Cuando hablamos de la fotografía como arte, existe la obra como tal, no al servicio de... como puede ser el caso del fotoperiodismo, que busca contar una historia; o de la fotografía de moda, que busca vender un producto. Cuando damos información condicionamos la mirada del observador.

"La fotografía como un elemento de posesión de la realidad... es emoción... es soñar". A mí en ocasiones me pasa que una escena la veo como si estuviera mirando a través del visor. Me llama, me atrae, me provoca... Las fotografías son evocadoras. Como nos decía Belén, "hay que hacer y hay que ver muchas fotos"... Se aprende haciendo, jugando con el enfoque, el desenfoque, el enfoque selectivo... Lo fundamental es experimentar... Y todo ello teniendo en cuenta que "en la fotografía, igual que en todo arte, la herramienta no es tan importante, lo importante es la inteligencia... la mejor óptica son nuestros ojos". Lo importante es la intención que tú tienes. Habría que mirar mucho menos detrás de la cámara. Primero mirar, seleccionar y sólo después disparar... Con el tiempo no se dispara tanto, se selecciona mucho más... Robert Capa, conocido corresponsal gráfico de guerra y fotoperiodista del s.XX, decía "si tus fotografías no son buenas es porque no te acercaste lo suficiente". No es una cuestión de objetivo, de herramienta, es una cuestión de mirada...

"La fotografía es un oficio de soledad, porque cuando estás solo te relacionas con el mundo" (José Manuel Navia). Cuando se está solo surge la explosión, cuando se va en grupo muchas veces todos ven lo mismo. Sólo en soledad aparece la propia mirada. También en soledad aparece otro elemento, la selección. "Un fotógrafo no es las fotos que hace sino las fotos que enseña"...

A mí, una de las cosas que más me gustan son los retratos, creo que porque me encantan las personas, el acercarme a ellas. Ugo Mulas, fotógrafo italiano conocido por sus retratos de artistas y su fotografía de la calle, señalaba que "no hay más retrato que aquel en el que la persona se pone ahí posando, consciente ante la cámara". Sólo es un retrato cuando hay un pacto entre el fotógrafo y el fotografiado. Recientemente me ha pasado que en una reunión con gente más o menos conocida vi una escena que me cautivó. Un bebé estaba jugueteando poniéndose en pie sobre su madre que estaba sentada; parecía que me hablaba sin palabras. Disparé varias fotos y la madre se volvió y me recriminó enfadada que eso no se hacía, que había que pedir permiso... Avergonzada le di la razón y le dije que no se preocupara que borraba las fotos, y así lo hice delante de ella. Ahí no había pacto y me había "acercado" demasiado...

La primera sesión del curso me ha recordado una entrada que escribí hace tiempo y que llevaba por título el de un libro que acababa de leer "Escuchar con los ojos". En el libro su autor, Ferran Ramon-Cortés, presenta cinco claves para conocer, comprender y conectar con los demás, utilizando los pasos para realizar un buen retrato: 1) “Mirar por el visor”; 2) “Encuadrar la imagen”; 3) “Elegir la luz”; 4) “Enfocar y disparar”; y 5) “Revelar”.

Como le decía el zorro al principito: "He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos". Me animo, y animo a quien lee esto, a escuchar con los ojos y encontrar la propia mirada, que es única e insustituible...



lunes, 2 de febrero de 2015

Compasión: empatía en acción


[He publicado esta entrada el 01.02.2015 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]


Uno de los textos que más me gustan desde pequeña es la parábola del Buen Samaritano. Es una historia sobre el amor y la compasión que nos confronta con nosotros mismos.


El texto no dice que el buen samaritano tuvo pena o sintió lástima por el hombre que había sido atacado… dice “se compadeció” de él. Se adueñó de su dolor (aunque no le conocía ni era de los suyos) e hizo lo que estaba en su mano para aliviarlo. La compasión es empatía en acción, va más allá de comprender el dolor del otro desde su situación, me mueve y me compromete. Es un sentimiento humano muy elevado que deberíamos cultivar desde la cuna. El mundo sería un lugar mucho más amable si hubiera más compasión.
Me parece muy sugerente el ejercicio de la compasión de Harry Palmer que presento aquí adaptado. Este ejercicio se puede hacer en cualquier lugar en el que se congrega mucha gente (aeropuertos, centros comerciales, parques, playas…). Sobre extraños se debe hacer de forma discreta, a cierta distancia. Se deben hacer los cinco pasos sobre la misma persona. En este momento lo vamos a realizar sobre una persona concreta. Puede ser quien tenemos a nuestro lado, o enfrente o alguien en quien estemos pensando. Nos centrarnos en esa persona, la visualizamos y tenemos presente. Y damos los siguientes pasos:
  • Paso 1. Centrando tu atención en esa persona, repítete a ti mismo: “Igual que yo, esta persona está buscando felicidad para su vida”.
  • Paso 2. Centrando tu atención en esa persona, repítete a ti mismo: “Igual que yo, esta persona está intentando evitar el sufrimiento en su vida”.
  • Paso 3. Centrando tu atención en esa persona, repítete a ti mismo: “Igual que yo, esta persona ha conocido la tristeza, la soledad y la desesperación”.
  • Paso 4. Centrando tu atención en esa persona, repítete a ti mismo: “Igual que yo, esta persona está buscando cubrir sus necesidades”.
  • Paso 5. Centrando tu atención en esa persona, repítete a ti mismo: “Igual que yo, esta persona está aprendiendo acerca de la vida”.
Se pueden hacer variaciones sobre el ejercicio:
  1. Se puede hacer sobre la pareja, otros miembros de la familia o personas cercanas para mejorar en entendimiento mutuo.
  2. Se puede hacer sobre enemigos o personas con las que hemos tenido problemas y que están presentes en nuestros recuerdos.
  3. Se puede hacer sobre otras formas de vida.
  4. Cualquier otra que se te ocurra…
Te invito y me invito a practicar a diario este ejercicio. Se obtiene una sensación personal de paz. Y si todos lo hiciéramos… cambiaríamos el mundo.  

miércoles, 21 de enero de 2015

Una mirada sobre la realidad

El País 20.06.2013

“Así como el mandamiento de ‘no matar’ pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir ‘no a una economía de la exclusión y la inequidad’. Esa economía mata” Francisco, Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, n.53

En una entrada anterior, Inicio de mi personal camino de Ignacio, hablé sobre el Plan de Formación en Misión e Identidad Ignacianas en el que participo. El 20 de enero empezamos el siguiente módulo que lleva por título el que encabeza esta entrada, Una mirada sobre la realidad.

Del primer día me quedo con la intervención de Mateo Aguirre sj, ex-director del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR), "El refugio como experiencia de vida". Acompañaban a Mateo, Martin Iriberri sj y Mari Tere Guzmán. Mateo nos contó, desde su experiencia, qué es lo que se vive en los campos de refugiados:

1. Desarraigo y pérdida de identidad. Un refugiado no es nadie. Al campo llegan auténticos zombies con un hatillo en el que guardan todas sus pertenencias. Bajan del camión... saben de dónde vienen pero no saben a dónde llegan. El 80% son mujeres y niños. Se les conduce como a un rebaño. No se les pregunta su nombre. Al atravesar la frontera dejan de ser ciudadanos, ya no son el agricultor, el profesional, etc. Mateo nos contó una anécdota del primer campo en el que estuvo en el Congo. Un compañero le estaba enseñando el campo y se encontraron con una caseta de plástico con mejor aspecto que el resto. De repente se oyó un grito y salió una niña de unos siete años que se le agarró a la cintura. Seguidamente salieron primero la madre y luego el padre (un hombre apuesto, con una barba poblada). Él se presenta: "Soy jesuita". Se le acerca el hombre de la barba y le dice: "Te llamas Mateo Aguirre, eres jesuita, has estudiado en Lovaina... ¿No me conoces? ¡Quítame la barba!"... Era Théophile, un estudiante ruandés que estaba haciendo un doctorado en agronomía, y le había conocido cuando también él estudiaba en Lovaina. Pero allí nadie le reconocía...

2. Rechazo. Los refugiados viven detrás de un alambre de espino. No pueden salir del campo. No son aceptados ni por su país ni por el que los acoge. No pueden circular ni tener contacto. Es muy parecido a un campo de concentración.

3. Traumatismos. Las personas llevan por dentro el trauma del sufrimiento y la violencia de la que han sido víctimas y en la que algunos puede que hayan estado implicados (algunos tienen las manos manchadas de sangre). Las enfermedades más frecuentes dentro del campo son psicosomáticas, como por ejemplo el insomnio. [Véase el libro Horizontes de futuro que es una “recopilación de testimonios y vidas de muchas de las personas que vivieron en el campo de Salala desde el 2003 hasta el 2006”].

4. Deshumanización. En una tienda muy reducida viven varias generaciones de la misma familia. Cuando van a pedir la comida se les pone en fila y se les marca con tinta indeleble. Les van llamando por el número... Se produce una especie de 'animalización'.

5. Falta de condiciones materiales. Existe falta de agua, de higiene, de comida, de intimidad, de pudor... Y esas condiciones no son temporales, duran años.

6. Manipulación. Uno de los grandes problemas que él vio en Ruanda era que los locales que por la mañana eran escuelas por la tarde eran campos de entrenamiento (a partir de las 16.00 el personal abandona el campo por seguridad). Están manipulados por aquellos que les tienen que defender. Se inflan estadísticas, se maquillan datos para conseguir más fondos que no siempre llegan a su destino...

Cabe preguntarse cuáles son las causas que hay detrás de esos movimientos de personas. La visión tradicional cuando se analizan los movimientos en África señala a: las guerras étnicas; los africanos son violentos; son incapaces de gobernarse; son muy corruptos. Una mirada más profunda, que intenta analizar qué hay detrás hablaría de: la caída del muro de Berlín y las nuevas estrategias geopolíticas; la depredación de los recursos materiales; y las multinacionales y actos económico-financieros incontrolables. [Para ahondar en esto véase la campaña de Alboan Lo que tu móvil esconde]

Cuando se habla de este fenómeno no se habla de personas, se habla de refugiados o desplazados; de estadísticas; de números; se habla en términos de: enemigos, extranjeros, parásitos, provocadores de los males... La realidad profunda muestra a víctimas de conflictos de poder o financieros; personas manipuladas y tomadas como escudos humanos en luchas de intereses...

Las reacciones que se producen son de dos tipos. Por un lado se puede dar indiferencia, pasotismo... que sólo se sacude ante los grandes desastres (hace falta miles de muertes para impresionarnos cuando cada persona es un templo). A lo sumo se puede dar lo que Carlos Ballesteros llama solidaridad de sillón. Por otro lado, también te encuentras con personas preocupadas por ver qué se puede hacer, se vive la experiencia de la solidaridad y el compromiso, una apuesta por el valor de la persona.

En definitiva, como resumía Mateo, el trabajo en un campo de refugiados es agridulce. Por un lado ves claramente que detrás hay un pecado de inhumanidad y se siente mucha impotencia. Y, por otro, ese trabajo es un regalo por las personas con las que colaboras que ves que se ofrecen muchas veces hasta el límite. Según él hay dos cosas que impactan en un campo de refugiados: 1) la experiencia de que la vida es más fuerte que la muerte; en cuanto llegan al campo ya están viendo qué pueden hacer, qué pueden intercambiar, etc.; 2) la experiencia humana de la solidaridad, si cuando llega una oleada no está desplegado el personal de naciones Unidas que les ofrece unos mínimos, entre ellos comparten. Haber vivido una experiencia dura, por lo general, les hace empatizar.

Comparto las preguntas que nos lanzó al final... ¿Cómo miro? ¿Cómo me interpela lo que veo? ¿A dónde me lleva mi mirada? ¿Cómo me dejo afectar?

“...Esta mañana
miro a los ojos,
abrazo una espalda,
doy mi palabra,
escojo la vida...”

Canción Escojo la vida

Letra: B. González Buelta
Música: Cristóbal Fones




viernes, 2 de enero de 2015

Todo está en el corazón


Quiero empezar el año con un poema que he recibido a modo de felicitación... Me quedo con los versos iniciales y los finales... No hemos venido a conocer la vida sino a amarla... No hay que buscar nada fuera de uno mismo, todo está en el corazón... Me lo voy a grabar a fuego...

Todo está en el corazón [Ricardo León y Román (1877-1943), La lira de bronce (1901)]
No a conocer la vida, sino a amarla,
viniste al mundo; del amor naciste;
si es bella y es mujer, ¿quién a gozarla,
varón, mozo y poeta, se resiste?
Goza, como los niños y las aves,
del blando seno y el caliente nido;
no te apures jamás porque no sabes
de dónde vienes y por qué has venido.
Amor lo es todo, conocer no es nada:
¿quién la razón de la Razón conoce?
Deléitate en los brazos de tu amada
sin descender al fondo de tu goce.
Huye del triste, apártate del sabio,
de aquel que estruja la razón y el seso;
no se hizo la miel para su labio
ni su labio se hizo para el beso.
Nunca la duda el corazón te enfríe;
marchita su ilusión quien la razona:
no escudriñes el bien; goza y sonríe;
no te asombres del mal: ama y perdona.
No esquives los suavísimos regazos
del amor y la fe: ponte de hinojos,
que aquí está la verdad; tiende tus brazos,
abre tu corazón, cierra los ojos.
Huye de ese mortal desasosiego
que interroga a las sombras del Destino,
la vida es ciega y el amor es ciego,
pero nunca equivocan el camino.
Amalo todo, bebe de las rosas,
como la abeja, el zumo y la dulzura,
entrégate a la gracia de las cosas:
la vida, como el arte, es la ternura.
No deslustres su cándido atavío,
ni levantes la punta de su velo;
¿qué logras con pensar que está vacío,
que no es cielo ni azul tu hermoso cielo?
Renueva el corazón a cada hora
y aprende a renacer cada mañana,
como el paisaje al despuntar la aurora,
como el sol que amanece en tu ventana.
Sé artista, sé poeta, sé el espejo
del ancho mundo; aunque después te roben
los años su esplendor, no serás viejo:
la poesía es el arte de ser joven.
No te atraigan las sombras del abismo.
¿Qué importa adónde vas, de dónde vienes?
No busques nada fuera de ti mismo:
todo en tu propio corazón lo tienes.

 

martes, 23 de diciembre de 2014

Ya están aquí...


[He publicado esta entrada el 22.12.2014 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb -desaparecido el 01.07.2024]


Ya están aquí... las Navidades... Ésta es una época que despierta emociones y sentimientos encontrados. A unos les produce alegría, a otros nostalgia... A unos les satisface reunirse con la familia, otros lo viven como un suplicio... Hay a quien le encanta comprar regalos para sus seres queridos, hay quienes darían cualquier cosa por evitar ese 'trago'... Y puede que en uno mismo se produzcan todos estos debates...
No sé si será una cuestión de la edad, pero mucha gente a mi alrededor vive con cierto desencanto estas fechas. Y no creo que sea sólo porque se han convertido en el festival del consumismo y de los excesos en el comer y el beber... En última instancia eso depende de cada uno... Es cierto que no vives con la inocencia y la ilusión de cuando eras niño... Yo soñaba con que nevara y en cazar al Olentzero o a los Reyes en plena entrega) como en las películas... Y también es relevante el hecho de que a medida que creces y vas sufriendo pérdidas de seres queridos, éstas se hacen más notorias en los encuentros de familiares y amigos. No obstante...
Hoy quiero reivindicar los valores de la Navidad: la familia, el encuentro, el amor, la donación, la entrega, la generosidad, el encuentro, el compartir, la amistad, la alegría, la paz, la reconciliación, la fiesta... Todos y cada uno somos responsables de vivirlos y transmitirlos. ¡Ojalá hagamos que sea Navidad todos los días!
Dejo para terminar un texto que me ha hecho reflexionar y una canción (y una película) que identifico con estas fechas... 
Es Navidad cuando enjugas una lágrima en los ojos de un niño.
Es navidad cuando dejas caer las armas y haces nacer la paz.
Es Navidad cuando pones fin a una guerra y se enlazan las manos.
Es Navidad cuando haces retroceder la miseria con tu generosidad.
Cada día podría ser Navidad en la tierra porque Navidad, hermanos es AMOR.
Es Navidad cuando el corazón olvida la ofensa y se abre el perdón.
Es Navidad cuando aparece la esperanza de un amor más real.
Es Navidad cuando muere la mentira y renace la fidelidad.
Es Navidad cuando el sufrimiento encuentra la dulzura de la amistad.
Cada día podría ser Navidad en la tierra porque Navidad hermanos es ENCUENTRO.
Es Navidad en los ojos del pobre abandonado que visitas en el hospital.
Es Navidad en el corazón del marginado que acoges en tu hogar.
Es navidad en las manos del hambriento que recibe un poco de tu pan.
Es Navidad para los hombres de todas las razas que viven la fraternidad.
Cada día podría ser Navidad en la tierra porque Navidad, hermanos es PAZ.


lunes, 8 de diciembre de 2014

Historias que transforman personas y organizaciones


El 4 de diciembre asistí a la última jornada TEC del año organizada por el Consorcio de Inteligencia Emocional que llevaba por título "Historias que transforman organizaciones". Fue dinamizada de forma bastante original, a través del juego, por Javier Ondarra (IS2COACH) y Mikel Bilbao (Organizaciones que encuentran y cuentan cuentos). Presentaron el proyecto Oé corazón (Organizaciones con espíritu y corazón) y dividieron la sesión en 7 movimientos:

Movimiento 1: Compartir historias. Empezaron Javier y Mikel compartiendo historias personales que les habían transformado. Después nos juntamos por parejas con otra persona a la que no conocíamos e hicimos lo mismo. Resulta curioso contar a alguien con quien hablas por primera vez algo muy personal. Despierta emociones interesantes y te acerca a esa persona... Varios, muchos, de los 'trajeados' que asistían a la Jornada no pasaron del Movimiento 1... demasiado 'alternativo'. Objetivo: Hacernos 'bajar' de la mente al corazón.

Movimiento 2: La realidad es dual... Ejercicio para trabajar los dos hemisferios del cerebro. Pidieron 10 voluntarios y les hicieron saltar en círculo a la pata coja con la derecha. Volvieron a pedir otros 10 voluntarios y les hicieron saltar en círculo a la pata coja con la izquierda. En tercer lugar hicieron salir a quienes no habían sido voluntarios y nos pusieron a andar en dos círculos, en el sentido de las agujas del reloj las mujeres y en el sentido opuesto los hombres. Objetivo: mostrar que los dos hemisferios del cerebro tienen sus propias funciones y es necesario activar ambos. [Después de este ejercicio ya apenas quedaban 'trajeados'].  

Movimiento 3: Pasado, presente y futuro: tres escenarios para jugar. Un buen ejercicio para el desarrollo tanto de personas, como de grupos y organizaciones es "tratar de relacionar los tres elementos que constituyen el desarrollo del Ser (mis pasiones, mis creencias, mis valores) con los tres momentos del reloj (pasado, presente y futuro)”. Cada uno eligió una pinza de color (verde, azul, roja o amarilla) y se situó en el espacio de la sala. 


La propuesta de Oé corazón es "pasar del azul al VERDE, del cielo a la TIERRA, de los valores a los COMPORTAMIENTOS". Para ello es necesario eliminar las interferencias.

Movimiento 4: Una comunicación desde el corazón. Por más que nos empeñemos, vivimos en un mundo que no es sólido. La información fluye por canales formales e informales. Internet y las redes sociales han cambiado el escenario... Tenemos que pasar también del azul al verde en nuestra comunicación. En todos nosotros existe un polo negativo y un polo positivo. Debemos 'apagar' el polo negativo en el comunicar. Una comunicación desde el corazón se basa en tres ceros básicos: “0 críticas (fuera el perseguidor), 0 quejas (fuera la víctima), 0 'puñetaditas' o sutilezas o ironías (fuera la lucha de inteligencias movidas desde la mente analítica y la inteligencia superior que le dice a la otra persona “yo soy más”)”. Una comunicación de este tipo puede ser viral y transformar personas y organizaciones...

Movimiento 5: Preguntas nuevas. Por lo general la comunicación en las organizaciones (y también la interpersonal) suele estar dominada por las preguntas: ¿quién? ¿qué? ¿cuándo? ¿cómo? ¿en qué canal? Detrás de estas preguntas se esconden muchos miedos y necesidad de control. ¿Por qué no pasar de un modo de comunicación basado en el temor a uno basado en el amor? En ese contexto las preguntas cambian: ¿para qué? ¿desde dónde? Con un para qué y un desde dónde compartidos se puede crear una comunicación adecuada para un mundo sin limitaciones...

Movimiento 6: Elementos para que las historias peguen. Revisando las historias con las que empezamos la mañana vimos como todas contenían los seis elementos (cuyas siglas en inglés conforman el acrónimo SUCCESS, éxito) que se señalan en el libro Ideas que pegan:
  • S - Simple. Debe ser fácil de seguir, debe contener la esencia. Simplicidad y profundidad no están reñidas, es más, hay que tratar de aunarlas. 
  • U - Unívocamente inesperada ('unesperada'). No debe ser muy previsible, debe dejar con las ganas de saber cómo continúa. Tiene que enganchar y mantener la atención, generar curiosidad.
  • C - Concreta. Nuestro cerebro está preparado para recordar datos e imágenes concretas. Los refranes están codificados en un lenguaje concreto, 'Vale más pájaro en mano que ciento volando'. Utilizar mensajes concretos facilita que la idea sea compartida. 
  • C - Creíble. Una historia personal, una vivencia es creíble porque está contada desde la experiencia; quien la cuenta está involucrado en ella. 
  • E- Emotiva. En una ocasión leí una frase que se me quedó grabada: “Olvidamos las cosas que sólo entendemos. Recordamos siempre las cosas que, además de entender, sentimos” (Ramón Cortés, 2005: 139). Lo que nos emociona no sólo queda grabado en nuestra mente, sino en todo nuestro ser. 
  • SS- Sucesión de hechos. Las historias son más fáciles de recordar . Además funcionan como un simulador, mueven a la gente a la acción; les muestran cómo podrían actuar en situaciones parecidas.

Movimiento 7: Preguntas poderosas. Son aquellas que hacen que las personas se abran; sirven para liberar. De hecho, son una de las 6 cosas que la gente feliz hace por la mañana: 1) Intención de día (elijo cómo va a ser mi día y no permito que nada ni nadie cambie eso); 2) Respirar bien para oxigenarse; 3) Un vaso de agua al levantarse (el agua es el 'aceite' que necesita nuestro cuerpo); 4) Desayunar sano; 5) Preguntas de buena mañana (del tipo: ¿de qué voy a disfrutar hoy? ¿qué y quién es importante para mí?); 6) Agradecer a los más próximos (eso puede cambiar mi día y el del otro; preguntémonos a diario ¿cuántas 'flores' quiero regalar hoy?).

Por primera vez escuché el término Indagación Apreciativa, que según Miriam Subirana es "un proceso de investigación en acción de lo que da vida a una organización, comunidad, grupo o individuo. Utiliza un conjunto de principios para descubrir lo que da vida y para diseñar e innovar lo que dará más vida".  Los principios de la Indagación Apreciativa son 10, y en oé corazón los han reducido a 7 (véase este vídeo):
…las palabras crean
…las preguntas crean
…las historias crean
…las imágenes crean
…las personas voluntarias crean
…todos los grupos de personas crean
…y todas esas creaciones pueden ser más positivas si estamos instalados en lo positivo y en la luz

¿Dónde estamos? ¿En el pasado o en el futuro? ¿En lo positivo o en lo negativo? Y más importante... ¿Dónde queremos estar?


Los grandes descubrimientos suelen surgir de una o varias preguntas... ¿Y si...?... Como le sucedió a Hipatia... ¿Y si las órbitas no fueran circulares?


Bibliografía
  • Heath, Dan y Heath, Chip (2011): Ideas que pegan. Madrid, etc.: LID Editorial.
  • Ramón Cortés, Ferran (2005): La isla de los cinco faros. Barcelona: RBA Integral.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Relato de una experiencia

[Voy a recoger en esta entrada lo que fui publicando en Facebook por entregas sobre mi viaje a Monterrey (México) del 8 al 23 de Noviembre]

Memorias mexicanas (I)
No se puede empezar mejor un largo día de viaje que con una sorpresa… muy muy agradable… Llamada a las 5.15 am: “No llames a un taxi, tienes uno en la puerta”. Medio dormida me asomo a la ventana y confirmo que así es. Con la boca abierta acabo de prepararme a todo correr… ¡Qué bonita sorpresa! Y más cuando habías dicho de forma rotunda: “Me fío absolutamente de ti en todo salvo en lo de levantarte… Me va a salir más barato el taxi que la preocupación de la espera”. Como dicen por aquí: “Calladita te ves más bonita”…

El viaje fue largo, muy largo. Desde que tomé el primer avión hasta que llegué a Monterrey pasaron 24 horas, 12 de ellas a bordo de un avión que pasó por numerosas zonas de turbulencias… Y sin poder dormir más que algún ratito. Menos mal que el avión era de última generación y cada uno tenía su pantalla en la que se podía gestionar las películas, series, música, etc. Tres películas, Queen y Fito y los Fitipaldis hicieron el trayecto algo más ameno. [Además me tocó pasillo sin tener que pagar los 40 euros para elegir asiento…].

Al llegar al DF control de pasaportes, recogida de la maleta para pasar aduana, pulso el botón, me sale verde y aún así me hacen abrir la maleta. La chica insistía mucho en si tenía productos cárnicos... [Ya tenía aprendida la lección de que confiscan el jamón…] Tren aéreo para cambiar de terminal. Espera en el mostrador de Aeroméxico para la tarjeta de embarque (no pude acabar el auto check-in). Espera incómoda porque la vez anterior al llegar ese momento me dijeron que no había sitio, pero con cara no sé si de pena o de enfado dije: “el billete está comprado hace meses, llevo casi 20 horas de viaje y me dice que no tengo asiento????” y se solucionó. Afortunadamente, esta vez no fue necesario hacer nada. Al llegar a Monterrey Lumi, Alfonso y Betty esperándome. ¡Qué alegría! Besos, abrazos y risas todo el camino como si nos hubiéramos visto el día anterior. Al llegar a casa más charla con Lumi, unos tequilas y a dormir… ¡Qué bueno llegar y sentirme en casa!

El domingo por la mañana, hasta las 14.30, estuvimos en unas charlas de Womentoring dentro de un evento sobre emprendimiento (INC Mty) organizado por el TEC los días 7-9 noviembre. [Espero que a mi universidad no se le ocurra nunca organizar Jornadas ni similares en fin de semana…] Lo bueno fue reencontrarme con temas que me apasionan: mentoring, empoderamiento femenino, etc. Curioso ver la familiaridad con la que niños y niñas participan en los mismos. No es una mala manera de conciliar. Además, así les van sonando temas importantes…
Comida mexicana en un lugar típico. Con una salsa picante hecha al momento en un molcajete. ¡Una delicia! Y por la tarde teatro… el musical In the heights interpretado por alumnado del TEC… ¡Increíble puesta en escena e interpretación!... ¡No se puede tener un mejor recibimiento!
(Continuará)

Memorias mexicanas (II)
El lunes me tuve que despedir de Lumi porque tenía que marcharse a una reunión a Austria que surgió pocos días antes de mi llegada. ¡Cosas que pasan! Yo en su casa y ella tan lejos… Afortunadamente vuelve el domingo y su marido y sus hijos son encantadores; y Alfonso me trae y me lleva y, si no puede, arregla que alguien lo haga. [No le voy a contar a mi madre que Lumi no está estos días hasta la vuelta jajajajajaja].

El recibimiento en el TEC estupendo… En la puerta del despacho tenía unos mensajes, unas paletas (piruletas) y unas flores esperándome ¡Da gusto tener tan buenas amistades por el mundo! Por la mañana fui al programa de radio que hace Lumi. 15 minutos antes de que empezara me escribe Daniela, con quien Lumi hace el programa, y me dice: “¿Qué tema en particular acordaron?”. Mi respuesta: “No hemos pactado ningún tema en particular. Empotramiento femenino? Mujeres y emociones?” [¡¡¡Dichoso corrector!!!] Ella me pregunta: “¿Empotramiento?”. Me entra un ataque de risa… “Empoderamiento, Lo siento… jajajajaja”. A lo que me responde: “Ok. Jeje dije ha de ser algo españolado que no sé su significado”. Por cierto, en las ondas Daniela dijo que Lumi se había ido a Australia… Por la tarde quedé con Anthony, el asistente de Lumi, un estudiante de Hong Kong que apenas dice alguna palabra en español. Curiosa experiencia… muy educado, mucha reverencia, pero con una expresividad diferente a la nuestra que me cuesta interpretar…

A la tarde me fui pronto a casa para preparar tortilla de patata para cenar. Alfonso me dejó en la puerta y se fue. Me quedé atorada un rato en el porche porque no sabía abrir la puerta de entrada a la casa… Ya sé que no es tecnología punta, pero… ¡La tortilla un éxito! Mauricio, el hijo pequeño de 11 años que es muy habilidoso para la papiroflexia (a la que llegó, afortunadamente, buscando por internet cómo hacer armas caseras…), me dice: “Igual que yo sé hacer muchas figuras tú sabes muchos platillos”. ¡Qué tierno!… Cada día me tiene preparada una figura diferente…

El martes estuve en dos clases de Belinda. Les hablé sobre Inteligencia espiritual. Qué diferente es el alumnado aquí. Participan mucho. Nos sacamos una foto. Al acabar la sesión se despiden y dan las gracias… La disposición de la clase ayuda porque son unas sillas con mesita y espacio abajo para dejar las cosas abajo. Como dicen por aquí son como “autos chocones” (autos de choque). También participé en el programa de radio que conduce Belinda, “Un mundo mejor”, dialogando sobre el mismo tema. Al acabar me invitó a una deliciosa ensalada y tuvimos una plática muy interesante. Por la tarde, al salir, Alfonso y Betty me llevaron de compritas. Encontré dos encargos que me habían hecho y que no estaba muy segura de poder encontrar… Por cierto, aquí los supermercados tienen cosas curiosas… Por ejemplo, los fines de semana (abren también los domingos), a partir de una hora no se vende alcohol hasta el lunes a las 9.00. Ponen una cadenita con un cartel… Puedes comprar en el súper algunas medicinas y productos de ortopedia… En las cajas hay personas mayores que te colocan la compra en bolsas (a mí esto me pone especialmente nerviosa; les digo que les voy a dar su propina pero que pongo yo las cosas en mi bolsa reciclable).

El miércoles comida con Miriam, que también tuvo una plática muy interesante. Después entrevista con Felipe Flores (Alfonso, Betty y yo vamos a escribir un caso de Responsabilidad Social sobre su empresa). Me llamó la atención que en varias de las empresas del pabellón industrial fuera había unas lonas gigantes con la leyenda: “Se contrata personal de ambos sexos”. Y para terminar el día cena con las Endorfinas (el grupo de amigas de la universidad de Lumi, profesoras de distintas áreas y de edades diversas, que son también mis amigas). Hay que reconocer que en todas las universidades ocurren cosas parecidas... Un tema que también salió fue el de la corrupción y las muertes de los normalistas (aquí donde se estudia lo que para nosotros es Magisterio es la Normal). Me llamó la atención la visión tan positiva que tienen de que en España se está atajando el problema de la corrupción… ¡Qué más quisiéramos!
(Continuará)

Memorias mexicanas (III)
El jueves fue un día entrañable... Por la mañana estuve revisando las notas de la entrevista del día anterior para el caso. Me fui a comer con Auxi y Lili a un sitio de comida típica (Tino). ¡Delicioso el caldo de res! En el local había dos viejitos que tocaban la guitarra y cantaban… ¡Fantástico! Por la tarde acompañé a Auxi a los recados para preparar la fiesta de 15 años de su hija pequeña, María José. La cantidad de cosas que nos dio tiempo de hacer… Lo más curioso fue la conversación en la iglesia (donde fuimos a ultimar detalles para la misa del sábado). José Luis, Auxi y sus hijas acuden a esa iglesia desde hace años. Allí colaboran en distintas tareas. María José fue bautizada, recibió la comunión y la confirmación allí. Actualmente es catequista. Todo esto para situar la conversación con la mujer de la oficina. Auxi: “Aquí he traído la partida de bautismo, la cartilla de vacunación, las notas del colegio… (con cierta ironía porque le pedían un sinfín de papeles)”. Oficinista: “Y no tiene el acta de bautismo y confirmación”. Auxi: “No la he encontrado. Si quiere se la pido a usted, salgo y vuelvo a entrar para dársela… Además, no es un sacramento”. Oficinista (con cara de vaca mirando al tren): “Entonces, ¿no la tiene?”. Auxi: “No la tengo, no la he encontrado… pero se bautizó y confirmó aquí. Es catequista. Sabes quién es…”. Oficinista (con la misma cara): “¿No la tiene?”. A Auxi parecía que le iba a dar un mal. ¡Viva la burocracia! Y luego nos quejamos de que la gente no se acerca a la Iglesia… Después cenamos en su casa. José Luis hizo la barbacoa pero cenamos dentro porque está haciendo frío… Por aquí estamos a 5-10 ºC y en Bilbao a temperatura ‘tropical’… Estupenda velada a la que también vinieron Alfonso, Betty y Florina…El viernes di dos clases de Lumi (de 9.00 a 10.30 y de 10.30 a 12.00). Me encanta dar clases aquí. La gente es muy participativa. Eso sí, acabé agotada porque lo di todo… Al acabar varios alumnos y alumnas se acercaron para darme las gracias y platicar conmigo… ¡Me encanta lo que hago! Después estuve conversando con Belinda sobre su tesis (es sobre Ética y discapacidad). Seguramente asuma la codirección de la misma… ¡Me encanta la idea! ¡Una tesis sobre ética…! Luego José Luís me llevo a comer a otro sitio típico y tomé Caldo Tlalpeno… ¡Delicioso! Nunca se me hubiera ocurrido echar aguacate y tacos de queso… Y por la noche cena en casa de Miriam. La pena es que Manuel, su marido, se tuvo que marchar porque su sobrino había tenido un choque (afortunadamente no fue nada). Miriam es una entusiasta del folclore y las cosas típicas. Con ellas aprendo mucho… Tiene a la vista un bonito proyecto personal, un año sabático en la Universidad de Murcia. Están viendo para que su marido y su hija le acompañen un tiempo… Por un lado me da envidia, aunque por otro me daría… no sé si es pereza o un poco de miedo alejarme de mi hogar un año…

Ayer sábado fui a mi primera fiesta de 15 años, aunque me dijeron que no lo estaban celebrando de la forma típica… Primero hubo misa y luego una comida. Básicamente estaban la familia de José Luis y Auxi. De amigos estábamos Alfonso, Betty, Berta, otra pareja y yo. Me sentí muy a gusto. En una mesa estaba el pastel, que era como los de las películas americanas -enorme y muy vistoso-, y los regalos. Hubo hasta baile de la quinceañera, que estaba elegante como una novia aunque no de blanco, con el papá… También hubo karaoke y yo no pude resistirme a cantar “Como quien pierde una estrella” de Alejandro Fernández… Luego fui a hacer unas compras con Alfonso y Betty. Aquí éste es el “Buen fin”, fin de semana en el que las tiendas tienen muchas ofertas y que permiten hacer compras a plazos sin intereses. Han adelantado la costumbre gringa, que lo hacen el último fin de semana de noviembre, porque mucha gente cruzaba a EE.UU. para hacer compras navideñas…
(Continuará)

Memorias mexicanas (IV)
Empiezo hoy mi crónica con una curiosidad… ¿Cuál es gentilicio de Aguascalientes? Hidrocálido/Hidrocálida… ¿Qué onda????

Ayer pasé el día en la finca de Verito, “Las gardenias”. En el camino vi por primera vez en mi vida un correcaminos… Mueve la cabeza como el de los dibujos animados pero me lo imaginaba más grande, aunque en realidad tampoco sé cómo es de grande un coyote… Se nos cruzó también una ardilla… Estuvieron además de Verito y su marido, Florina y su familia. La finca es la casa de los sueños de cualquiera... La han construido cuidando cada detalle ¡Impresionante! Un casa en el campo con una vista espectacular a las montañas. Comimos en un cenador en el jardín que tenía hasta ventilador… La comida estupenda… El sabor que tienen aquí los aguacates es una delicia… Probé una fruta para mí desconocida, la tuna, que es el fruto del nopal. Le dicen el kiwi mexicano… Es sabrosa y refrescante… Yo contribuí con una tortilla de patata… Vero es una experta en tanatología… ¡Cómo disfruté la charla! En la sobremesa vivimos un espectáculo único. De repente pasaron sobre nosotros cientos, miles de mariposas monarca… No tengo palabras… ¡Qué pena no traer la cámara! ¡El móvil no es lo mismo…!

Por la tarde fui con Quique al aeropuerto a buscar a Lumi que regresaba de Austria [There are no kangaroos in Austria!]. En el aeropuerto hay una escalera musical que es la delicia de niños y no tan niños (no pude resistirme…). ¡Qué bueno el reencuentro! ¡Cuántas anécdotas para compartir! Nos enseñó a Mauricio y a mí un tapete que le había dado en Londres la esposa de su cuñado, que es turca. Mauricio le dice: “Mami no te ofendas… parece de mercadillo”… jajajajajajaja. Los niños y los brillos no casan bien…

Hoy lunes aquí ha sido asueto. Por la mañana he tenido una conferencia tres bandas por Skype con mis compañeras de equipo de investigación y Mario, un candidato postdoctoral que va a postular para nuestro equipo y que actualmente está en el Reino Unido. ¡Viva la tecnología! Luego Lumi y yo hemos ido a hacer compra (me ha encantado que en la puerta del supermercado, uno tipo Macro, vendían pinos como en las películas americanas...) y hemos preparado una mega comida que ha sido todo un éxito... Por la tarde charleta y relajo... Por cierto, ayer les preparé el desayuno a los niños y Mauricio me dice: “Arantza, este desayuno es de película…”.  ¡Este niño es un amor!!!!!!!! Igual, igual que mi adolescente mayor… jajajajajajaja.


¡Qué bonita se ve la manzana del Día del Maestro que me ha regalado Lumi (ella mandó hacerlas)!!!!!!!!!!!
 (Continuará)

Memorias mexicanas (V) [Última entrega]
El martes 18 a las 9.00 me reuní con Inés Sáenz (la Directora de la Escuela Nacional de Educación, Humanidades y Ciencias Sociales del Tecnológico de Monterrey) para ver en qué medida podemos colaborar desde mi equipo de investigación ¡Interesante! Después fui a la clase de Miriam con alumnado, básicamente, de primer semestre ¡Me encanta la disposición que tienen las clases con las sillas con ruedas y mesita! Permite poner la clase en círculo fácilmente y que se puedan juntar en grupos…

El miércoles estuve trabajando con Belinda sobre su tesis. Lumi y yo comimos en casa y luego le llevamos a Quique a su examen de ingreso en la Prepa (en México hay tres años de secundaria y tres de Prepa; por lo general, cada universidad tiene la suya). Cuando ya estábamos de regreso al Tec nos llamó Quique para decirnos que no tenía identificación para hacer el examen. Dimos la vuelta y volvimos. Lumi salió y yo me quedé en el coche. Hacía mucho calor (sólo había una rendijita de la ventana abierta) y por eso abrí la puerta del coche. En ese momento empezó a sonar la alarma ¡Qué horror! Cerré la puerta a todo correr. Con cara de boba le saludé al de seguridad que andaba rondando… Me pareció una eternidad lo que Lumi tardó en volver…  Llegamos justo a la charla con el Comité Equality. Cuando Lumi lo anunció en Facebook hubo un comentario no muy feliz de un profesor: “Lumi, ¿puedo ir o es sólo para niñas?”. Y eso que debe tener sensibilidad de género… Después fui la fiesta del 15º Aniversario de LPO (Licenciatura en Psicología Organizacional), de la que José Luis es Director. Genial la piñata que le hicieron… Y su discurso acabó con una de sus frases emblemáticas… “Hay niveles”. Me gusta la idea de hacer una fiesta en la que reunir a todas las promociones… Es una muy buena manera de crear redes… La reunión fue en el centro estudiantil que es un espacio estupendo para convivir y trabajar de forma colaborativa. ¡Ojalá tuviéramos nosotros espacios así! El lugar tiene un Salón de la fama en la que hay fotos de todos los EXATEC que han tenido éxitos deportivos.

El jueves Lumi y yo dimos una charla para el grupo de empresarias “10.000 mujeres por México”. Al acabar nos regalaron un labial (barra de labios) ¡Me encantó! Por la tarde/noche fui con José Luís, Auxi, Betty y Alfonso al centro para ver si veíamos mariachis… Y los vimos. También fara faras (que son grupos de música norteña). Después cenamos en la taquería Juárez, que debe ser uno de los locales más tradicionales de Monterrey. La cena deliciosa… enchilada y flautas con una cerveza negra que me encantó (Bohemia) ¡Me chifla la comida mexicana!

El viernes desayuné con Betty y Alfonso en las 3 abuelas. Huevos enmolados… ¡delicioso! Creo que al volver voy a tener que estar una semana a agua… Luego reunión sobre la tesis tanto con Alfonso como con Belinda. Por la noche cena en casa de Lumi. Preparé San Jacobos, dos tortillas de patata, ensalada, tacos de queso, pimientos rojos… ¡Un éxito! Nos tomamos 7 botellas de vino y algo de tequila. Acabamos cantando al son de Alejandro Fernández… “México lindo” en lugar de  “Asturias patria querida” y eso que no tomé apenas… jajajajajaja…  Anthony, el asistente de Lumi, un Hongkonés que apenas dice un par de palabras en castellano, nos despertó a todas la vena maternal. No sabemos si por cultura, decía que sí a todo lo que le ofrecíamos de comer y de beber y parece que no estaba muy acostumbrado a lo segundo… Y todas empeñadas en que comiera un plátano o ver si quería ir a casa… Su puntualidad increíble. Habíamos dicho a las 20.00 y a esa hora en punto estaba tocando el timbre. Nos trajo a Lumi y a mí unos juegos de palillos chinos… comprados en la Feria asiática de Guanajuato… jajajajajajajaja.

Me dio tiempo de acabar el libro que me había recomendado Mauricio, El increíble caso de Barnaby Brocket. Unos días antes de marcharme, como veía que me estaba acabando el libro, se me acercó con otro y me dijo: “Te voy a recomendar este otro libro… Si quieres te lo puedes llevar a España y ya me lo traerás la próxima vez que vuelvas”. [Era un libro sobre súper héroes mexicanos]. Decliné amablemente… Me pareció muy muy tierno…

En este viaje ha sido un descubrimiento Soco, la mujer que trabaja en casa de Lumi. 40 años y ya tiene varios nietos. Una mujer muy trabajadora y vital. Entregada a su familia. Yo le debía parecer algo exótico porque siempre aprovechaba para charlar y preguntarme cosas: “¿Es usted cristiana? ¿Católica?”; “¿Celebran la Navidad como aquí?”… Y el último día la mejor pregunta de todas: “Arantza, ¿cuál cree que es el país de mundo en el que hay más infidelidad?”…  

El viaje de vuelta fue más algo corto y conseguí dormir a ratos en el vuelo México DF – Madrid. Al llegar me esperaba el mejor taxista del mundo… Y cuando vi a mis hijos Ander, mi peque, me dijo: “Amatxu estás chiquitina”… Welcome home!

¡Inmejorable experiencia! Siempre que voy a Monterrey vuelvo con las pilas muy cargadas en lo personal y en lo profesional ¡Da gusto tener tan buenos amigos y amigas!
(Fin)