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domingo, 10 de diciembre de 2017

Diario de una aventura (II)


Ya de vuelta en casa son muchas las emociones y momentos que atesoro en mi corazón de un viaje que ha sido corto pero muy intenso. Me siento muy afortunada y agradecida por todo lo vivido. En otra entrada me centraré en lo relacionado con el curso.

El domingo nos fuimos en una excursión organizada en autobús a Tequila. La guía era genial. Tenía frases estupendas: “Este autobús tiene baño pero no lo vamos a usar porque el aire no circula. Si alguien tiene mucha urgencia que diga y paramos”; “Lo que pasa en Tequila se queda en Tequila… hasta que salga en el Facebook”; “El conductor se llama Rafa. Es ingeniero en navegación terrestre… Las muchachas le llaman bombón”; “Ustedes acuérdense únicamente de quién es su conductor… ¿Qué tal si después del tequila se les olvida todo?”; cuando nos enseñaron las instalaciones de 3 Mujeres nos dijo “por única vez en su vida sigan la luz al final del túnel”; “Si les gustó recomiéndenme a sus amigos… y si no a sus enemigos”.

En las instalaciones de 3 Mujeres, después de ver el proceso de elaboración, hicimos una cata al son de un mariachi… Sin palabras. Probamos cuatro tipos de tequila, a cada cual mejor, y rompope (según internet “bebida tonificante que se prepara con aguardiente, yemas de huevo batidas, leche, azúcar, canela y vainilla”). En medio de un paisaje agavesco, la alegría, los bailes y los cánticos se iban animando por momentos… “El que la pide la baila”. Después comimos y visitamos la fábrica de José Cuervo. Impresionantes instalaciones. Lo que más me llamaba la atención era el olor… Al cocer las ‘piñas’ de ágave en los hornos se desprende un olor dulce, pero no empalagoso, muy agradable que está presente en todo el recorrido. Allí también catamos distintas variedades de tequila… Debían de ser todos muy buenos porque no nos afectaron demasiado. Tanto en un sitio como en otro nos dejaron clara la diferencias entre el 100% ágave (que no hace daño) y el destilado, al que se le añade azúcares y se utiliza para mezclas. El pueblo era pintoresco, muy colorido y con muchos puestecitos. Incluso vimos a unos voladores de Papantla.

El campus del TEC era magnífico, lleno de zonas verdes, con unas construcciones muy similares a las del campus de Monterrey, con muchas zonas de comidas, instalaciones deportivas, piscina, oficinas de bancos, etc. Lo más chocante… las hamacas, que estaban vacías porque ya se había terminado el semestre. Me subí a una por primera vez en mi vida.  La tarde del miércoles se celebraba la ceremonia de graduación y había muchos preparativos. José Carlos, nuestro estupendo anfitrión, nos contó que en el plan de riesgos del campus había recogidos tres: 1) aviones (el campus linda con una base militar); 2) coyotes, que en la noche se acercan en busca de comida; y 3) un león, que debe ser la mascota de una casa en una de las colonias vecinas…

Uno de los días cuando llamé a mis hijos mientras desayunábamos  tuve la siguiente conversación:
Yo – “Bueno cariño te dejo que enseguida viene el taxi a recogernos al hotel”
Xabi – “Pero… ¿no estás en casa de Lumi?”
Yo – “Cariño no estoy en Monterrey. Estoy en Guadalajara. Con Lumi pero en Guadalajara”
Xabi – “Ahhhhhhh… lo de Guadalajara, Guadalajara… (cantando)”
Yo – “Eso mismo. Dile a tu hermano que se ponga”
Ander – “Hola ama”
Yo – “Cariño ¿sabes dónde estoy?”
Ander – “Mmmm… ¿Guadalajara?”
Yo – “¡Bien! Sabes dónde estoy”
Ander – “No te creas… he acertado sin más”

En el vuelo de Guadalajara a Ciudad de México fui sentada junto a una entrañable viejecita. No tardó mucho en preguntarme si era mexicana. Cuando le dije que no contestó: “Ya decía yo que no tenía facha de mexicana”. Me contó su vida: vivía en California, había ido al funeral de su hermano, y antes de regresar iba a visitar a su otro hermano, tenía fibrosis pulmonar (“Señorita no se asuste. Toso mucho pero no es contagioso”), había trabajado dando clases de inglés… Cuando íbamos a aterrizar el avión pasó por una zona de turbulencias. Se asustó y me cogió del brazo. Le di la mano y no la soltó hasta que tomamos tierra (“Señorita es usted una buena persona… y no quedan muchas”).

Y lo mejor del viaje… las risas, los tacos y el tequila con mi amigochix ¡Somos el Tandem Violeta Tequila!

domingo, 3 de diciembre de 2017

Diario de una aventura (I)


No sé muy bien en qué estaba pensando el 22 de septiembre cuando recibí la invitación de un profesor del Tecnológico de Monterrey en Guadalajara (Jalisco, México) para impartir, junto con Lumi Velázquez, un curso-taller sobre igualdad de género para profesorado. Bueno, realmente sí sé… me tentaba el volver a un país que me parece fascinante, el compartir aula con mi amigochix, el conocer una nueva ciudad (que enseguida me dijeron que era la cuna del tequila y el mariachi)…

He pasado un cuatrimestre muy duro, con una nueva asignatura a dos grupos de primero (hacía años que no daba clase en primero…). He tenido que retomar la economía (que me ha vuelto a parecer fascinante). Se han sumado otros cursos y compromisos personales y profesionales… He andado al límite de mis fuerzas (y no soy de las que se achanta fácil)… Y ha ocurrido algo que era previsible, tres días antes de ponerme de viaje me ha dado un ataque de lumbago, de esos que te dejan como Cuasimodo… y con un viaje de más de un día de duración… con esperas interminables…
Una primera anécdota me ha ocurrido en el Burguer King del aeropuerto de Madrid. Hago el pedido del menú y añado… “No tenéis de postre eso que… mmm…eee… es que sólo sé cómo se llama en el Mc Donalds… Mc Flurry”. El chico al otro lado del mostrador me mira sorprendido y me dice… “Mira el cartel del fondo y dime cuál quieres…”. 

El viaje ha sido mejor de lo que esperaba. He podido dormir algo y la espalda no me ha dado mucha guerra. Me imagino que las ‘drogas’ (legales, por supuesto) cumplen bien su misión. Al bajarme del avión he tenido la misma sensación que la primera vez que pisé el DF. Lo primero que me ha venido es un intenso olor a comida. Mientras andábamos por un pasillo, al otro lado del cristal había dos operarios dormidos. [Me ha venido a la cabeza esa imagen prototípica de dos mexicanos sentados en el suelo con su pocho y su gran sombrero]. La cola del control de pasaportes ha sido lo peor [unos 10 funcionarios para tres vuelos intercontinentales que han llegado a la vez]. Íbamos en cola subiendo y bajando  escaleras.  Una cola para mexicanos, otra para extranjeros y una tercera para las tripulaciones y las personas que necesitaban asistencia. Qué pena que no se pudieran sacar fotos... Era una estampa curiosa… Una cola de más de 20 sillas de ruedas con personal de tripulaciones intercalado, junto a unos preciosos murales muy coloridos.

¡El encuentro con mi amigochix ha sido lo mejor! El hotel es un edificio de 23 plantas con una decoración setentera. Estamos en la 14 y hay una bonita vista de la ciudad. Hemos andado por el centro. Los edificios son preciosos. Lo que más me ha gustado es el Hospicio Cabañas, ahora convertido en museo. En el interior hay unos grandiosos murales de un pintor muy conocido mexicano, José Clemente Orozco. Es una ciudad de muchos colores, de mucha vida. Hemos estado en un mercadillo que era toda una explosión de color. Después hemos tomado un Uber [nunca había montado en uno y le experiencia ha sido muy buena] y hemos ido a S.Pedro Tlaquepaque [recomendación del marido de Lumi para ver mariachis y tomar algo]. Hemos llegado a El Parian, deliciosa comida, mariachis y más color… Según nos hemos sentado ¿qué ha tocado el mariachi? “Como quien pierde una estrella” (Alejandro Fernández), la música que tengo de tono de llamada en el móvil… Y Lumi diciéndome… “Aran, canta con ellos”… todavía no me había tomado el tequila. Hemos pedido una cazuelita, una bebida con trozos de fruta, sal y no sé qué más que venía acompañado de un vasito de tequila… Curioso! 

miércoles, 26 de febrero de 2014

El poder de la visión


A raíz del vídeo que incluyo al final, me vino a la cabeza un vídeo que vi en 1993 en un curso impartido por el Dr. Bernard M. Bass, un gran experto en liderazgo, que se titulaba "El poder de la visión". Allí se narraba la siguiente historia:


Un día, mientras caminaba por la playa, vi a un joven que se agachaba, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Repetía lo mismo una y otra vez… Al acercarme, me di cuenta de que lo que recogía eran estrellas de mar y una a una las devolvía de nuevo al mar. Intrigado, le pregunté por qué hacía eso y me respondió:
-"Arrojo estas estrellas de mar al agua porque la marea es baja y si no lo hago rápido, morirán aquí deshidratadas".
-"Entiendo, le dije, pero debe haber millones de estrellas de mar sobre la arena y nunca podrás devolverlas a todas. ¡Son demasiadas! Esto mismo sucederá probablemente en cientos de playas a lo largo de la costa, ¿no estás haciendo algo que no tiene sentido?"
El joven sonrió, se inclinó, tomó una estrella de mar y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
-"Para ésta sí tuvo sentido… para ésta y ésta también…". Sonreí yo también, me incliné y acompañé al joven en su tarea...

Una tarea fundamental de todo líder es inspirar la visión. Simon Sinek, tiene un sugerente libro que se titula Star with why (que en España se ha traducido como "La clave es el porqué")  en el que desarrolla la idea de qué es lo que inspira. "Seguimos a quienes lideran no porque tengamos que, sino porque queremos. Seguimos a quienes lideran no por ellos, sino por nosotros".  

The Golden Circle, Simon Sinek

Es muy sugerente su concepto del "Círculo dorado", que está inspirado en la proporción áurea y tiene base biológica. Todas las organizaciones conocen y pueden describir claramente el QUÉ-WHAT, en qué consiste su producto o servicio. Algunas personas y compañías saben el CÓMO-HOW, cuál es su valor diferencial, en qué son diferentes o mejores (y asumen erróneamente que eso motivará la 'compra'). Sin embargo, muy pocas personas u organizaciones saben el PORQUÉ-WHY, que no es ganar dinero (eso será el resultado), sino que se refiere al propósito, causa o creencia. Y es por eso que sus acciones, decisiones y comunicaciones van de fuera hacia adentro (del WHAT al WHY), cuando debería ser al contrario. Debemos comunicar de dentro hacia fuera; del porqué al qué. "La gente no compra lo que uno hace; compra el por qué lo hace". "Martin Luther King decía 'tengo un sueño'; no decía 'tengo un plan'". Cuando la comunicación se hace de dentro hacia fuera el porqué se ofrece como la razón para comprar y los qués (productos/servicios) son la prueba tangible de esa creencia. No quiere decir que conocer el porqué sea la única forma de tener éxito; pero sí es fundamental para mantener un éxito duradero basado en la flexibilidad y la innovación. Según Simon Sinek el concepto del círculo dorado tiene base biológica porque correlaciona con las tres partes del cerebro humano. El QUÉ se correspondería con el neocórtex (responsable del pensamiento racional, analítico y el lenguaje). Las dos secciones intermedias se corresponden con el cerebro límbico (responsable de los sentimientos, como la confianza o la lealtad, el comportamiento humano y la toma de decisiones; pero sin capacidad para el lenguaje). Hay que ganarse los corazones (cerebro límbico) y las mentes (neocórtex); y en ese orden.  A la hora de tomar decisiones los porqués son primero; si no, la toma de decisiones se vuelve más lenta y difícil.

 "La gente no compra lo que uno hace; compra el por qué lo hace", cuando uno habla de lo que cree atrae a quienes creen en lo mismo. Seguimos a los líderes no por ellos sino por nosotros. 

Quiero acabar con unas palabras del final del libro de Simon Sinek (p.250, traducción propia): "Imaginemos qué ocurriría si todas las organizaciones empezaran con el PORQUÉ. Las decisiones serían más simples. Habría mayor lealtad. La confianza se convertiría en moneda de cambio. Si nuestros líderes se dedicaran a empezar con el PORQUÉ, reinaría el optimismo y la innovación prosperaría"



lunes, 22 de julio de 2013

Aquí... Ahora...


"Saca la basura... la basura es cualquier cosa que te distraiga de lo único realmente importante: este momento... aquí... ahora... Cuando por fin logres vivir el presente te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces" (Película "El guerrero pacífico").
Saca la basura, céntrate en el aquí y ahora... ¡Qué fácil y qué difícil!... Cuántas veces uno se siente atrapado por el pasado, por lo que fue, por lo que pudo haber sido... o por lo que será, lo que haré cuando suceda tal cosa, lo que ocurriría si... Se nos pasa la vida poniendo pegas, aplazando acciones y olvidándonos de que el presente está marcado por los "ahoras" de nuestro pasado; y que lo que en el futuro suceda depende de lo que elijamos y hagamos en este momento. 

Ya lo decía Macaco en su canción Puerto Presente... sólo hay presente, y éste camina de tu lado... nunca es demasiado tarde...

"Ohh ohhh nunca es demasiao’ tarde pa’ comerte la vida
De un solo bocao’
El pasado ya se fue y el presente camina de tu lao’
Presente, puerto presente
Presente y aquí a tu lao’ (x2)
Seguiré cantando por los caminos nunca andados
Pero hoy, ahora, el motivo la razón
El ayer ya lo guarde en cajoncillos de papel
El mañana no lo recuerdo, lo olvide
[...]
(Voz en off) Amigo, como dijo el sabio:
La vida es eso que pasa
mientras tú haces otros planes"

Me gusta mucho un corto que se titula "Las esperas". El mensaje de una abuela a su nieta, ante la tumba del abuelo, es el siguiente: "Desde pequeños nos convencemos a nosotros mismos de que la vida después será mejor. ¿Tú crees que cuando termines tu carrera y encuentres un trabajo serás más feliz? ¿Verdad? Yo me casé convencida de que iba a encontrar la felicidad, pero luego decidí esperar hasta comprar mi propia casa, luego a tener mis hijos, y luego hasta que mis hijos fuesen mayores... y luego, hasta que me jubilara, convencida de que cada uno de esos deseos eran lo que me faltaba para ser feliz. Y de esta forma la vida pasa ante tus ojos". Eso es lo peor que nos puede pasar, que la vida pase ante nuestros ojos, que se nos escape, que sintamos que la hemos desperdiciado... Y en gran medida eso sucede cuando no sabemos estar en el ahora; cuando no somos capaces de apreciar el momento, cada momento. 




"El hoy es un regalo... por eso se le llama presente" (Película Kung Fu Panda). Sólo viviendo en el presente podemos disfrutar de cada actividad, de cada suceso, de cada momento, de cada encuentro, de cada descubrimiento... Sólo viviendo en el presente podemos aprender de nuestra experiencia... Sólo viviendo en el presente podemos "Fluir", que significa disfrutar de la actividad que estamos haciendo perdiendo la noción del tiempo y dando lo mejor de nosotros mismos. Y el estado de fluidez es algo que nos puede aportar mucha felicidad y que podemos lograr siempre que estemos conectados con el presente. 
“Se le preguntó al viejo rabino:
―¿Cuál ha sido el día más especial de su vida?
y ¿Quién fue la persona más importante?
―El día más especial de mi vida es HOY ―respondió―.
Y la persona más importante es con la que ahora estoy hablando.”
Relato tradicional judío

Para finalizar unas palabras que quisieran fueran no sólo un lema sino una realidad en mi vida, en mi día a día: 

"¿Dónde estás? Aquí... ¿Qué hora es? Ahora... 
¿Qué eres? Este momento"
(Película "El guerrero pacífico")




domingo, 21 de julio de 2013

Contigo


Siempre digo que los verdaderos abrazos son los que te cortan la respiración y te llenan el alma... Y los besos más ricos son aquellos que te hacen cerrar los ojos, que te roban un suspiro, que disparan una lágrima, que van acompañados de un abrazo en el que te abandonas... para perderte... para encontrarte...

"Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad" 
Que se llama soledad, Joaquín Sabina

Uno de los miedos más extendidos, uno de mis miedos más profundos es la soledad no buscada, la soledad no deseada...

Otras palabras de Sabina cobran un sentido especial para mí, ahora...

"Y morirme contigo si te matas
Y matarme contigo si te mueres
Porque el amor cuando no muere mata
Porque amores que matan nunca mueren". 
Contigo, Joaquín Sabina



jueves, 20 de junio de 2013

El doble de pasión, el doble de ilusión


El pasado 21 de mayo de 2013 asistí a una jornada organizada por APD atraída por el título REILUSIONARSE ES POSIBLE: cómo potenciar el optimismo inteligente en nuestras organizaciones. Nunca había oído hablar de Luis Galindo, pero he de reconocer que me fascinó. Los mensajes eran muy positivos, muy enérgicos, muy vitales, muy en la línea de lo que yo creo y trato de transmitir.

Empezó la conferencia con una pregunta al público: "Un suicidio cotidiano es como morirse un poco todos los días ¿quién quiere morirse un poquito todos los días?". Nos comentó que todos los auditorios responden igual... nadie levanta la mano. Sin embargo, la desilusión está muy extendida y eso lleva a la resignación. "Frente a la opción siempre difícil y compleja de ilusionarte día a día existe la alternativa de 'dejarse llevar' o resignarse" (Luis Galindo). La gran pregunta es cómo hacerlo, cómo reilusionarse. Contó una anécdota de Rafa Nadal a quien en una situación difícil, en un partido especialmente importante y después de haber perdido el anterior, le preguntaron qué hacía en un momento así. Su respuesta fue contundente: "Poner el doble de ilusión y el doble de pasión". Esa es una interpelación que se nos puede hacer a todos: ¿estás poniendo el doble de ilusión y de pasión? ¿afrontas con esta actitud las dificultades? ¿miras hacia adelante con ilusión y optimismo o hacia atrás con miedo y resquemor? No siempre puedes elegir lo que te sucede pero está en ti cómo reaccionas ante las situaciones. Tu actitud depende de ti...

Hay dos conceptos relacionados con la psicología positiva que tienen mucho que ver con lo que estamos diciendo: 1) Estado de fluidez (Flow), propugnado por Mihaly Csikszentmihalyi, una implicación profunda que hace no importe ninguna otra cosa e incluso te lleva a perder la noción del tiempo. Nuestra vida tendrá tanta más calidad cuantos más estados de fluidez tengamos en nuestro quehacer cotidiano. 2) Optimismo inteligente, desarrollado por Martin Seligman, o la "capacidad de observar la realidad con objetividad, sin perder ni un minuto  en quejarse de lo que no va bien, buscando qué puedo hacer para mejorarlo, y no dando por supuesto ni obviando lo bueno, sino agradeciéndolo y valorándolo" (Galindo, 2013, p.56)

Algunas pautas que nos da Galindo (2013) para cambiar nuestra actitud y con ello nuestra realidad y el mundo:

  • Reilusionarse por el trabajo bien hecho. Sea cual sea tu trabajo lo puedes vivir como algo importante, como algo que puede mejorar la vida de otras personas y que puede ayudar a construir una sociedad mejor. Nuestra vida profesional puede ser un desafío si así lo decidimos y nos comprometemos conscientemente a hacer de ella algo especial.  
  • Reilusionarse por el ocio de calidad. El ocio activo nos da mayor satisfacción y ayuda a alcanzar más estado de fluidez que el pasivo.
  • Reilusionarse por el presente y el futuro. Se trata de poner el foco en lo positivo del pasado, aprendiendo de él, lo que nos predispone a confiar más tanto en el presente como en el futuro; de disfrutar del presente, vivirlo intensamente, y de crear el futuro que queremos. 
  • Reilusionarse siendo agradecidos. Una actitud agradecida contribuye a hacernos sentir más felices, más optimistas y tener mayor energía y mejores relaciones. Se trata de darnos cuenta de lo afortunados que somos y de no dar nada por supuesto. 
  • Reilusionarse siendo generoso, ayudando, teniendo espíritu de servicio. Dar sin esperar nada a cambio, pensar en los demás como filosofía de vida es una gran fuente de riqueza emocional y espiritual. La generosidad se retroalimenta y correlaciona positivamente con el gozo y el placer. Además, igual que la actitud agradecida, es contagiosa. 
  • Reilusionarse disfrutando de la vida"Deja de vivir la vida en modo automático y pasa al modo disfrute" (Galindo, 2013, p.95). Hay actitudes que contribuyen a esto: el agradecimiento; maravillarse, emocionarse; deleitarse, complaciendo a los sentidos; la atención consciente...
  • Reilusionarse por el amor. El amor es de las pocas que crece según la repartes y compartes. Es importante rodearse de personas que nos hacen crecer, que nos contagian entusiasmo, que viven con pasión. 

Me quedo con la dedicatoria que me puso al firmarme su libro y tras decirle que compartíamos una bonita misión: "Con todo mi cariño para Arantza. Tienes una labor preciosa, ayudar a crecer a las personas. Sigue con pasión mejorando este mundo". En ello estoy...

Referencias:
  • Galindo, Luis (2013): Reilusionarse: Apasiónate por la vida. Barcelona: Alienta.