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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Apostemos por la sororidad


[He publicado esta entrada en el Blog de Doce Miradas el 06.11.2018]

Hace tiempo escribí una entrada en mi blog que llevaba por título “El peligro de la historia única”, que es el de una charla TED que dio la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie en 2009. En dicha entrada llegaba a esta conclusión:
“La charla también me hacía pensar en la lucha feminista, en el patriarcado. Durante muchos, demasiados, años la historia de las mujeres ha sido contada e interpretada por hombres. La voz de la mujer ha sido silenciada o minusvalorada… Todo cambio hacia la real igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres pasa por superar la historia única”.

El patriarcado está inscrito muy fuerte en nuestro ADN social. Una muestra de ello la podemos ver en el vídeo de BBC News Mundo (2018) en el que se propone el siguiente acertijo:
“Un padre y un hijo viajan en coche. Tienen un accidente grave, el padre muere y al hijo se lo llevan al hospital porque necesita una compleja operación de emergencia. Llaman a una eminencia médica pero cuando llega y ve al paciente dice: ‘No puedo operarlo, es mi hijo’”

Como se explica en el vídeo incluso personas con mucha conciencia feminista no se plantean que la respuesta es que la eminencia médica es la madre debido a la “parcialidad implícita”, que tiene un origen cultural pero que se vuelve parte de un proceso automático. Yo misma cuando acabé mi tesis doctoral sobre el tema del liderazgo femenino llegaba a la conclusión de que, en gran medida, estaba alienada. Ir contra los “mandatos sociales” exige estar muy alerta, a sabiendas de que algunas veces no caerás en la cuenta y reproducirás los mecanismos que perpetúan las diferencias.  

Recientemente he leído un nuevo artículo de Adichie (2018), cuyo título es: “El silencio es un lujo que no podemos permitirnos”. En él invita a la valentía, a romper el silencio, a ir en contra de lo establecido y luchar por la justicia. “Es la hora de la valentía, que no es la ausencia de miedo sino la decisión de actuar a pesar de tenerlo (…) Esa experiencia [una relacionada con una visita a la iglesia de su niñez en la que se habían dado pasos hacia atrás] me hizo abandonar mi idea boba y romántica de que ‘hablar claro’ va unido a la certeza de un apoyo generalizado. Pero me aclaró la importancia de hablar de lo que importa: no se debe hablar porque uno esté seguro de que le van a apoyar, sino porque no puede permitirse el silencio (…) Mi responsabilidad como ciudadana es la verdad y la justicia”. Las mujeres tenemos que unirnos y dar a conocer nuestra voz. Y más cuando, como dice Adichie (2018), “sabemos por las investigaciones que las mujeres leen libros escritos por hombres y por mujeres, pero los hombres leen libros escritos por hombres”. Los relatos de las mujeres son para todas las personas porque hablan de la humanidad. Como decía Mao Zedong, “Las mujeres sostienen la mitad del cielo, porque con la otra mano sostienen la mitad del mundo”.

Dar a conocer nuestra voz pasa por reconocer las discriminaciones múltiples y la necesidad de una aproximación interseccional. “Considerar además del género, otras desigualdades exige pasar de un enfoque unitario a un enfoque que ha de integrar desigualdades múltiples que incluyen primero la raza y la clase social, luego en lugar de la clase social lo harán la edad, la religión o creencia, la discapacidad y la orientación sexual” (Expósito, 2012, 207). No se trata de dar a conocer la voz de la mujer sino las voces de las mujeres, que son muchas y muy diversas en función de las mencionadas discriminaciones múltiples.



Y una de las mejores vías para hacerlo es a través del ejercicio de la sororidad, entendida como “una experiencia de las mujeres que conduce a la búsqueda de relaciones positivas y a la alianza existencial y política, cuerpo a cuerpo, subjetividad a subjetividad con otras mujeres, para contribuir con acciones específicas a la eliminación social de todas las formas de opresión y al apoyo mutuo para lograr el poderío genérico de todas y al empoderamiento vital de cada mujer” (Lagarde, 2006, 126). En definitiva son pactos entre mujeres a favor de mujeres y para hacer del mundo un lugar mejor para todas las personas.

Apostemos por la sororidad. Como dice Burgos (2018), en lugar de seguir el “mandato” y competir con cada mujer con la que te cruces,  “decide ser su igual, su hermana, su amiga, su aliada. Decide sustituir la envidia por admiración, las críticas por apoyo, la lucha por amor”.




Referencias

jueves, 19 de enero de 2017

A un hijo que empieza la universidad


Mi hijo mayor hace ahora un año estaba decidiendo qué estudiar. Como madre, lo más importante para mí era que eligiera algo que le atrajera y le motivara lo suficiente para no desistir y completar su formación universitaria, con la visión clara de que una vez terminado el grado tendrá que seguir especializándose. Además, se da la circunstancia de que soy profesora universitaria y tengo ya bastante experiencia en este mundo. Voy a recoger aquí lo que me hubiera encantado poder comentar con él, pero soy su madre y una pesada por definición (va en el rol)… Siempre me queda la esperanza de que el pequeño, que el próximo año por estas fechas estará eligiendo, me haga algo de caso…
  • Lo primero de todo es que soy consciente de que ha llegado tu momento. Ansiabas cumplir 18 (no sé muy bien qué esperabas que pasara) y si hay algo claro es que si eres libre eres responsable. Tú decides y tú asumes lo que decides… Parafraseando el poema del inicio… eres el amo de tu destino, el capitán de tu alma. Estoy aquí para apoyarte y acompañarte, pero el vuelo tienes que emprenderlo solo. Te ayudaré a levantarte si te caes pero no voy a evitarte la caída… forma parte del aprendizaje (por más que a mí también me duela). 
  • Cuando elijas estudios no te centres en los que te han dicho otras personas: profesorado, orientadores, familiares, amigos… ni siquiera en lo que yo te he dicho (con todo el amor que te tengo y lo que te conozco). Escucha a otras personas pero, sobre todo, escúchate tú. Mira hacia dentro y hacia lo lejos. Qué es lo que te gusta, lo que te motiva, lo que haces bien, qué te ves haciendo en un medio plazo, qué tipo de actividades quieres desarrollar, cuáles son tus fortalezas… qué te hace vibrar. Aunque desde pequeño hayas tenido claro qué estudiar haz este ejercicio… Estoy convencida de que no hay carreras con salidas o sin salidas… La empleabilidad es más una cuestión de actitud.
  • Ten claro que en cualquier carrera que estudies tendrás materias que te gustarán más y que te gustarán menos. Lo mismo ocurrirá con el profesorado. Para obtener el grado tendrás que completar el plan de estudios fijado, igual que tuviste que aprobar Bachiller para llegar hasta aquí. 
  • Estás en un momento de muchas novedades y oportunidades. En la universidad vas a encontrar nuevas personas, temas, realidades, ambientes… Eso ayudará a abrir tu mente y tu visión del mundo. Aprovecha esa gran diversidad. No te juntes sólo a lo cercano y conocido… Por supuesto, desde la prudencia y el respeto…
  • Algo que te va a venir bien es conocer el entorno y los servicios. Hasta ahora dominabas el colegio. Conocías los rincones y las personas. Ahora te vas a enfrentar a algo más grande, con sus formas de hacer, sus horarios, sus normas…  La universidad es mucho más que las aulas… ¡Infórmate y participa! Ahhhh… y entérate bien dónde tienes clase. Puede ocurrir que de una hora a otra tengas que cambiar. Incluso puede que tengas compañeros y compañeras diferentes en cada asignatura porque se suman personas de otros grados.
  • Tienes que hacer un cambio de chip importante: Autonomía. Hasta este momento todo estaba muy pautado y controlado. Te hacían seguimiento. Si faltabas a clase nos informaban. Ahora eres tú el que decide. Aunque nosotros te paguemos los estudios no nos van a informar de cómo vas. Si no entregas un trabajo o una práctica no te la van a reclamar… lo notarás en la calificación final… Y no te preocupes, aunque tenga amistades entre el profesorado que te da clase no me pueden dar información… Este es el momento de aprender en la práctica eso que siempre te he repetido, como la canción: “Nunca una ley fue tan simple y clara: acción, reacción, repercusión”… La responsabilidad es la otra cara de la libertad.
  • Te vas a encontrar con un alto nivel de exigencia. Estás acostumbrado a preguntar qué entra en el examen… Entra lo que has visto en clase y también lo que no has visto. Leerte las diapositivas varias veces no es suficiente. Te recomendarán bibliografía para que profundices o para que trabajes algunos temas… Eso también forma parte de la asignatura. No te van a evaluar por tu memoria sino por tus conocimientos y tus competencias.
  • La universidad supone dedicación… Cada semestre está organizado para que lo pueda sacar un alumno o alumna con una dedicación completa (esa es la Filosofía de los ECTS). Eso no quiere decir que te tengas que concentrar sólo en estudiar.  Es todo cuestión de organizarse y planificar: clases, cursos, conferencias, deporte, extras…
  • Los primeros días son muy importantes (y esto te lo digo para cada nuevo semestre que enfrentes).  En ellos cada profesor o profesora te presentará el programa, la guía de la asignatura, fechas y procedimiento clave... Tienes que tener presente el binomio Profesor(a)/Materia que implica: métodos de enseñanza/aprendizaje, sistema de evaluación, indicaciones para la entrega de trabajos y prácticas… Cogerle el ‘truco’ a uno no quiere decir que lo tengas para todos, ni siquiera para una nueva asignatura con esa misma persona.
  • Acostúmbrate a resolver las dudas de primera mano. Quien mejor te puede decir las fechas, los contenidos, el objetivo, cómo hacer un trabajo… es el profesor o profesora correspondiente, por muy buenos que sean tus compañeros y compañeras… Eso sí, pregunta y consulta en su justa medida. Tampoco des la impresión de que eres muy inmaduro o inseguro. Eres capaz, por eso has llegado hasta aquí.
  • En todo tu proceso universitario contarás con el servicio de tutorías que te puede ayudar en aspectos tanto académicos como extra académicos.

Y para terminar… si te equivocaras, si por el camino vieras que ahí no está tu futuro, no tengas miedo en rectificar. Yo te apoyaré, aunque refunfuñe un poco… Lo más importante para mí es que seas una buena persona y estés a gusto con lo que haces…


lunes, 10 de febrero de 2014

De la coherencia individual a la global


En todos los cursos que imparto con mi amigo Rogelio Fernández solemos insistir en que la Inteligencia Emocional consiste en la unión de emoción y razón en todos los procesos mentales. Es algo fácil de entender pero no tan sencillo de llevar a la práctica. Por cuestión de formas de ser, o de aprendizajes muy asentados, o en función del momento o tema suele predominar uno u otro ingrediente. Seguramente todos tenemos experiencia de que una decisión tomada sólo con la cabeza no siempre satisface al alma (más de uno ha elegido carrera pensando en las salidas profesionales desoyendo una vocación aplastante) o al contrario, dejarnos llevar por la emoción nos puede jugar malas pasadas (quién no se ha enamorado perdidamente de la persona equivocada contraviniendo las sabias opiniones del entorno cercano).

El vídeo que incluyo al final, "La inteligencia intuitiva del corazón" (corazón energético-intuitivo ≡ "voz interior"), explica muy bien la importancia de que nuestros pensamientos, emociones y acciones vayan al unísono. Está realizado por The Institute of HeartMath’s (institución que lleva casi dos décadas investigando sobre el estrés, las emociones, la inteligencia del corazón y áreas cercanas) y forma parte de The Global Coherence Initiative (proyecto de co-creación con base científica  orientado a aumentar la consciencia global para generar equilibrio, cooperación y paz duradera). "La inteligencia intuitiva del corazón puede elevar nuestras comunicaciones, decisiones y elecciones hacia un nivel mucho más elevado de efectividad".

El mensaje de fondo es claro: la Coherencia individual contribuye a la coherencia social, y ésta a la coherencia global
"Cada energía individual contribuye a la del campo global y los pensamientos, emociones e intenciones de cada persona afectan al campo". 
"Investigaciones hechas en nuestros laboratorios han confirmado que cuando una persona se encuentra en coherencia con el corazón irradia un campo electromagnético más coherente. Puede beneficiar a las personas, a los animales y al medioambiente".

Coherencia personal 
Coherencia social 
Coherencia global
Eleva:
·         Salud y bienestar
·         Nivel de energía
·         Cognición
·         Toma de decisiones
·         Resiliencia

Eleva:
·         Relaciones
·         Iniciativas de co-creación
·         Resolución de problemas
·         Toma de decisiones grupal
·         Los lazos y el apoyo mutuo
La hipótesis es que ayuda a:
·         Aumentar la cooperación más allá de las fronteras geofísicas
·         Facilita el cambio hacia un modo de vida basado en el corazón
·         Aumenta la compasión y el cuidado en el conjunto

Fuente: Vídeo "La inteligencia intuitiva del corazón"

Para desarrollar esta inteligencia intuitiva del corazón es necesario acallar muchas voces distorsionantes y estar en contacto profundo con uno mismo. La meditación, la oración, el mindfulness o cualquier técnica que nos ayude a hacer silencio y escuchar nuestra voz más profunda nos puede ayudar a desarrollarla; y así podremos comprender mejor a los demás, a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. La mayoría de las respuestas están dentro de nosotros no fuera. Primer paso, que cada uno asuma su responsabilidad y se comprometa a aumentar su coherencia personal; que cada uno tome en serio los pensamientos, sentimientos y actitudes que alimenta. No siempre podemos elegir las circunstancias pero sí qué hacemos ante ellas. 




martes, 17 de diciembre de 2013

Temor vs. Empoderamiento


Temor vs. Empoderamiento es el título de una Jornada a la que asistí ayer, 16 de diciembre de 2013, en el Bilbao Aretoa UPV. Me llevó a ella mi interés por los temas que ahí se trataban: jóvenes, redes sociales, feminismo...

En primer lugar presentó el estudio La desigualdad de género y el sexismo en las redes sociales. Quiero destacar dos de las conclusiones del mismo (el subrayado es mío):
"Las chicas, como conclusión a destacar, son las grandes usuarias de la comunicación social a través de las redes. En comparación con los chicos, ellas describen en sus perfiles situaciones más personales e íntimas; exponen con mayor frecuencia fotografías, autofotos y fotos sensuales y utilizan más frecuentemente las redes sociales como espacio de relación con sus amistades. Al tiempo que se exponen personalmente más que los chicos, también reciben más solicitudes de amistad; más propuestas de desconocidos y proposiciones sexuales; conocen competiciones donde son puntuadas por su físico. Las chicas viven en las redes sociales un riesgo a ser acosadas y una vulnerabilidad mayor que los chicos" (Estébanez y Vázquez, 2013: 102).
"Podemos afirmar también que el sexismo que se observa en las redes sociales tiene una mayor intensidad que en la relación cara a cara. La violencia simbólica a la que chicas y chicos se exponen a todas horas y la facilidad de enviar mensajes a través de las redes sociales, sin la dificultad de enfrentar el acto delante de la otra persona, imprimen desigualdades y violencias que no podemos pasar por alto" (Estébanez y Vázquez, 2013: 102).
La intervención de Ianire Estébanez, psicóloga y ciberactivista, bloguera "Mi novio me controla lo normal" y responsable de "Yo ligo, yo decido" llevaba por título "Educando sobre redes sociales desde la participación". Según ella las generaciones audiovisuales se han socializado en el sexismo y la diferencia, basta con ver los mensajes que transmiten los reality show (las tías buenas y ñoñas; los tíos fuertes y competitivos). En las redes sociales hay muchas facilidades para conectar y conocer gente. Las adolescentes reciben dos mensajes contradictorios: por un lado, hay que ser sexy; por otro, cuando lo eres te expones a ser etiquetada de forma negativa. Esta dualidad no es un fenómeno nuevo y no afecta igual a chicos y chicas. Las adolescentes siguen recibiendo el mensaje del amor como salvación. Es fundamental que te quieran. Si con 15 años no tienes novio te arriesgas a convertirte en la 'solterona de los gatos'. El amor es fuente de conflictos pero es la 'pastilla' que te da la felicidad. El amor te ata y conlleva posesividad. Estos mensajes tienen consecuencias muy negativas y no ayudan a establecer relaciones en un plano de igualdad; además de reproducir ciberviolencias con un sexismo fuerte.

La imagen que se transmite de las redes sociales con relación a la juventud es muy negativa, y está asociada con el miedo: "No subas fotos", "No aceptes a desconocidos"... Todos estos mensajes inciden en que tú eres la responsable de lo que pase, son mensajes limitadores de la libertad, tienen mucha carga de culpabilidad; y, además, no dan alternativas. ¿Desde qué posición se educa sobre las redes sociales? Los centros educativos las tienen capadas; las charlas las dan policías; el profesorado no participa; los mensajes de los adultos se resumen a "las redes sociales son peligrosas"... De esta manera también estereotipamos a los y las jóvenes. Muchas veces se mandan mensajes desde fuera, sin conocer ni participar en ellas, y sin escuchar qué es lo que ellos y ellas hacen.

¿Subir fotografías es malo? ¿Tener muchas amistades en las redes es malo? Todo depende de para qué las uses y que tengas claro lo que quieres tener como público y como privado, qué quieres que llegue a cualquiera y qué no. Son herramientas de comunicación muy buenas y muy potentes. Tienen la potencialidad de transmitir mensajes de forma muy rápida, incluso a personas y colectivos a los que en principio no accederías. "Las redes son un espacio de control porque son un espacio de libertad. Se puede ESTAR, con mayúsculas, desde una posición de libertad y de poder" (Ianire Estébanez)

Ianire ha dado algunas pautas para educar sobre las redes sociales:
  • No hay que mandar mensajes 'consejiles', hay que ayudarles a que decidan y construyan lo que quieren ser y lo que desean compartir con otros. 
  • Hay que educar desde la experiencia y el humor. Las mejores reflexiones se hacen desde dentro. 
  • Es bueno hacer encuentros para escuchar directamente y permitir la participación de los y las jóvenes. 
  • En las redes sociales se pueden hacer grupos y redes de apoyo.
  • Debemos transformar los mensajes que reciben. Debemos acercar el feminismo y la diversidad a las redes. 
  • Responsabilidad-seguridad vs. decisión. Tú decides qué subes, decides qué es intimidad...
  • "Si soy YO en internet dejo de ser un objeto" (Ianire Estébanez). Otros pueden hablar de mí, pero yo también puedo hablar de mí. 
La exposición de June Fernández, periodista y bloguera, directora de Pikara Magazine se titulaba "Referentes feministas contra las imposiciones de género". Según June existen tres prejuicios a desterrar:
  • Prejuicio 1: "Peligros de la red". Damos por supuesto que vivimos en entornos igualitarios, justos, respetuosos, etc. y que el peligro está en la red. La vida real no es idílica. Además, internet puede ser un contexto para encontrar mensajes alternativos, personas con nuestra misma posición ideológica, alianzas, complicidades...
  • Prejuicio 2: "La vida virtual te desconecta de la vida real". Ciertamente hay riesgos de mal uso y abuso pero también se puede utilizar la vida virtual para reforzar lo que haces.
  • Prejuicio 3: "Ten cuidado". A las mujeres se nos ve como consumidoras pasivas. Sin embargo, hay quienes generan contenidos y discursos alternativos, como por ejemplo Feministas Ácidas.
June también presentó algunas pautas para educar a los y las jóvenes sobre el tema:
  • Intimidad. Es un hecho que las chicas se exponen más porque muestran más sus sentimientos, pero esto puede servir para empoderar; se puede utilizar para desarrollar habilidades relacionadas con la inteligencia emocional. Hay que ver cómo dar un buen uso. Hay grupos privados seguros en los que se pueden compartir experiencias y abrir debates.
  • Autofotos y representaciones del cuerpo. ¿Es efectivo decirles que no suban fotos? Se puede mostrar el cuerpo desde una actitud de afirmación personal y no buscando la aprobación de otros. Hay que buscar representaciones no sexistas. 

  • Potencialidades. Se puede hacer llegar a los y las jóvenes mensajes feministas de forma directa, rápida y viral. Ejemplos de esto son Memes Feministas  y Beldur barik o la Marcha de las putas, que tuvo su origen en Canadá y pronto se extendió a otros países. Además, las redes pueden permitir espacios en los que compartir estrategias contra el acoso, hacer terapia colectiva o servir de ciberlaboratorio para implementar algunas de las estrategias. 
Asistir a esta jornada reafirmó mi convencimiento de la importancia de empoderar, tanto a las como a los jóvenes, frente a la estrategia del temor. El miedo no es una buena estrategia educativa. Hay que conocer, valorar, discernir, elegir no por miedo sino por convicción. Cada uno debe ser dueño de su vida y de sus elecciones. Libertad y responsabilidad es un binomio que se retroalimenta. Porque somos libres somos responsables; y en la medida que somos responsables somos libres. Como dice el poema Invictus (William Ernest Henley): "Soy el amo de mi destino; soy el capitán de mi alma".
  • Bibliografía: 
Estébanez, Ianire  y Vázquez, Norma (2013): La desigualdad de género y el sexismo en las redes sociales. Una aproximación cualitativa al uso que hacen de las redes sociales las y los jóvenes de la CAPV. Colección Gazteak, n.7. Disponible en:  https://www.euskadi.net/contenidos/noticia/liburua_sexismoa_gazteak_7/es_def/adjuntos/sexismo_gizarte_sareetan_c.pdf