domingo, 24 de abril de 2016

El peligro de la historia única


El origen de este post es una Charla TED de julio de 2009, “Chimamanda Adichie: El peligro de la historia única”, que cuenta con más de 10 millones de visitas.

Chimamanda se define como una “contadora de historias” y en la charla cuenta varias historias personales sobre el peligro de una historia única. Comentaré aquí algunas de ellas... Se presenta como una lectora y escritora precoz. Empezó a leer sobre los 4 años y sus primeros escritos los hizo sobre los 7. Relata que al principio leía historias sobre niños ingleses y americanos. Y los personajes sobre los que escribía eran como aquellos sobre los que leía: blancos y de ojos azules, jugaban en la nieve, comían manzanas y hablaban del tiempo. Ella, sin embargo, vivía en Nigeria, comía mangos y allí no se hablaba del tiempo porque no era necesario… Moraleja: somos muy vulnerables e influenciables ante una historia y más en la infancia… Esto me hace pensar lo importante que es lo que leen  nuestros niños y nuestros jóvenes, la mirada se educa desde muy temprano…

Todo cambió para ella cuando empezó a leer libros africanos; eso le salvó de ver una historia única y le ayudó a descubrir su propia voz. Otra historia que narra… En su casa tenían personal doméstico. Lo único que ella podía ver sobre Fidé, a quien su madre ayudaba mucho, era su pobreza. .. Su imagen pasó a ser otra después de que un día fue a su casa y estuvo con su familia. “Es así como creamos la historia única, mostramos a un pueblo como una cosa, una sola cosa,  una y otra vez, hasta que se convierte en eso”.  

La historia única tiene que ver con el poder.  Chimamanda explica que cuando piensa en el poder siempre le viene una palabra del idioma igbo (idioma hablado por la etnia igbo, localizada en lo que antes era Biafra), el sustantivo nkali, que significa “ser más grande que el otro”. En el mundo político y económico las historias se rigen por este principio. Todo depende de cómo y cuándo se cuenta, quién cuenta, cuántas historias se cuentan…  El poder no es sólo  la capacidad de contar la historia del otro, sino de hacer que esa historia sea la definitiva.  En alusión a su infancia  reflexiona que “todas estas historias me hacen quien soy;  pero si insistimos sólo en lo negativo sería simplificar mi experiencia y omitir muchas otras historias que me formaron”. La historia única crea estereotipos, y el peligro de los estereotipos no es que sean falsos, sino que son incompletos. Es imposible conectar con una persona o lugar sin entender todas sus historias. La historia única roba la dignidad de los pueblos, niega la igualdad, subraya las diferencias más que las similitudes. Acaba la conferencia con una reflexión excepcional. “Las historias importan. Muchas historias importan. Las historias se han usado para despojar y calumniar, pero las historias también pueden dar poder y humanizar. Las historias pueden quebrar la dignidad de un pueblo, pero también pueden reparar esa dignidad rota […] Cuando rechazamos la historia única, cuando nos damos cuenta de que nunca hay una sola historia sobre ningún lugar, recuperamos una suerte de paraíso”.

Según iba escuchando la conferencia me venían a la cabeza muchos ejemplos sobre el peligro de la historia única, en la Historia hay muchos y también en la mía propia… No hay más que pensar en todas los casos de discriminación y persecución, ya sea por causa política, religiosa, de orientación sexual… Detrás hay mucho miedo e incapacidad de ver lo que nos une, la humanidad… Detrás hay historias únicas que hemos asumido acríticamente… En mi vida he experimentado también en varias ocasiones esto… He tenido que reelaborar o revisar mis opiniones sobre el matrimonio, la familia, la homosexualidad, el aborto… cuando me han ‘golpeado’ cerca… Y digo ‘golpeado’ porque en un primer momento he vivido así, como una sacudida, lo que ha atacado mis creencias y valores…

La charla también me hacía pensar en la lucha feminista, en el patriarcado. Durante muchos, demasiados, años la historia de las mujeres ha sido contada e interpretada por hombres. La voz de la mujer ha sido silenciada o minusvalorada… Todo cambio hacia la real igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres pasa por superar la historia única.

Posteriormente he visto otra conferencia de Chimamanda que se ha convertido en libro, Todos deberíamos ser feministas, y que será leído por todos los estudiantes suecos de dieciséis años.  Al comienzo del libro Chimamanda se define como una “feminista feliz africana que no odia a los hombres y a quien le gusta llevar pintalabios y tacones altos para sí misma y no para los hombres”.

Revisemos nuestros prejuicios, clichés, estereotipos, historias únicas… Este es el primer paso necesario para relacionarnos en clave de igualdad; es el primer paso para hacer realidad los Derechos Humanos.

domingo, 17 de abril de 2016

Donde la vida y la muerte se dan la mano


Ayer por la mañana me sentí a gusto en un cementerio, era la primera vez… y a pesar de la terrible razón que me había llevado allí… Hace una semana murió una prima mía, Iratxe (39), después de estar luchando durante cinco años contra el cáncer y ayer llevamos sus cenizas al nicho de la familia. Había mucho dolor e impotencia en nuestras palabras y en nuestros silencios…

Es sobrecogedor el silencio y la paz que se respira en un cementerio, y eso que en el de Derio hay aviones despegando y aterrizando a escasos metros… Me llama la atención como se impone la vida en un contexto en el que queda patente la limitación de la misma. Los verdes son intensos, la hierba crece con fuerza alrededor de tumbas y panteones… Los cipreses parecen custodios del descanso de sus habitantes… La vida se impone como la otra cara de la moneda…

Al pasear por las calles (debo decir que me resulta un poco inquietante tanto orden para toda la eternidad…) es inevitable fijarse en los nombres, las fechas, los epitafios, las fotos… e imaginar historias… Detrás de ellos se adivina mucha vida, amor, dolor, encuentros, desencuentros, sueños realizados y otros perdidos… Me viene a la cabeza un precioso cuento:

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador. Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención.
Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción… “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían  inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?… ¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso ¿cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?…  ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo?…  ¿y el casamiento de los amigos…?  ¿y el viaje más deseado…? ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…? ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?…  ¿horas? ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.
“El buscador”, Jorge Bucay, 26 cuentos para pensar

Parece un contrasentido, ayer al pasear entre la muerte me sentí fuertemente unida a la vida. ¿Por qué temer a la muerte si hemos Vivido (con mayúscula)? Pensé en los días que hay marcados en mi libreta y los que quedan por apuntar… Deseé firmemente centrarme en lo que me da vida y en aportar vida a mi alrededor. Decidí regalar besos, abrazos y “te quiero” sin vergüenza, sin miedo, sin medida, sin esperar nada a cambio… Una canción empezó a sonar con fuerza en mi interior…

“Celebra la vida, celebra la vida
Que nada se guarda, que todo te brinda
celebra la vida, celebra la vida
Segundo a segundo y todos los días
Celebra la vida, celebra la vida
Y deja en la tierra tu mejor semilla”

lunes, 28 de marzo de 2016

Sobre la justicia, la compasión y el perdón


[He publicado esta entrada el 28.03.2016 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Llevo unas semanas, casi desde que empezó el cuatrimestre, dándole vueltas al tema de la justicia y de los derechos humanos. En los dos grupos que tengo este año en la asignatura de Ética cívica y profesional se están dando unos debates que dan qué pensar…  Algún día he salido de clase consternada por las opiniones que he escuchado…  Además se suma el dolor por los refugiados, por las personas que han perdido la vida por el sinsentido de la guerra, del terrorismo y de todo tipo de violencia, por tanto sufrimiento innecesario…

Parece mentira que jóvenes universitarios de poco más de 20 años sean capaces de defender de forma airada y rotunda que si una persona mata a alguien cercano, ya sea por error o por una negligencia, ellos matarían a esa persona. Que es justo, que es lo adecuado, que es normal… Y eso aun sabiendo que no está bien, que no es correcto… El principal argumento es que se lo ha buscado, que renunció a sus derechos al hacer daño a otra persona…  ¿Cómo hablar de principios de ética profesional si no se asume lo más básico, la centralidad de la vida, que los derechos humanos son universales e inalienables…? ¿A dónde nos llevaría la universalización de esa postura? Podríamos entrar en una espiral de violencia sin fin… Esto suele ocurrir en los conflictos armados y las guerras…

Hace un año escribí un post, Sentimientos de justicia, sobre la película  El secreto de sus ojos por el impacto que me produjo la historia. Puedo entender, no es difícil, el dolor que produce la muerte injusta y violenta de tu pareja pero dedicar tu vida a la venganza, bajo la apariencia de justicia, no te hace ningún bien. Te hace perder tu humanidad. Te endurece el corazón. Te arruina la vida (aquí el alumnado argumenta que la vida ya se te había arruinado con la muerte de tu ser querido)…  

Creo que debemos educar y educarnos en la compasión y el perdón  para no dejarnos llevar por nuestros sentimientos e introducir racionalidad en la respuesta a las ofensas que nos hacen.

Una de las mejores definiciones que he escuchado de compasión es la de empatía en acción. “La compasión es el florecimiento absoluto de la conciencia. Es la pasión despojada de toda la oscuridad, liberada de todas las ataduras, purificada de todo el veneno. La pasión se convierte en compasión. La pasión es la semilla y la compasión es su florecimiento. […] La compasión es inmotivada, no tiene ningún motivo en absoluto. Ocurre simplemente porque tienes, porque das, y no porque el otro necesite nada. En la compasión no hay ninguna consideración hacia el otro. Tienes tanto que te desborda. La compasión es como la respiración, espontánea y natural” Osho

Y en muchos casos no es posible la compasión sin el perdón, que seguramente es una de las decisiones más valientes y con mayor potencial sanador y liberador. Supone elegir el bien, el amor y la vida.
“Perdonar. Perdonar siempre. El perdón no es olvido, que muchas veces significa no querer mirar la realidad de frente. El perdón no es debilidad, es decir, pasar por alto una ofensa por miedo al que la ha cometido si es más fuerte. El perdón no consiste en decir que no tiene importancia lo que es grave o que es bueno lo que es malo.

El perdón no es indiferencia. El perdón es un acto de voluntad y de lucidez, por lo tanto de libertad, que consiste en acoger a los hermanos como son no obstante el mal que nos han hecho, como Dios nos acoge a nosotros, pecadores, no obstante nuestros defectos. El perdón consiste en no responder a la ofensa con la ofensa, sino en hacer lo que dice S. Pablo: ‘No te dejes vencer por el mal, sino vence el mal con el bien’.

El perdón consiste en darle la oportunidad a quien te ha hecho un agravio de que pueda tener una relación nueva contigo; la oportunidad de que ambos podáis retomar la vida, tener un porvenir en el que el mal no tenga la última palabra”. Chiara Lubich

Me gustaría terminar con una preciosa canción de Gontzal Mendibil, “Lágrimas al viento”. Como dice la canción “Hoy me duele el alma, hoy lloro por ti”, lloro por tanta injusticia, por tanto dolor.. y elijo la vida, la compasión y el perdón". 


martes, 8 de marzo de 2016

En el Día Internacional de la Mujer: educar la mirada


Por diversas razones llevo días dándole vueltas al poder de las imágenes en la transmisión de estereotipos. Todo empezó con la noticia sobre la retirada del cartel que abre esta entrada por sexista. En él se anuncia la Emakumeen Bira, una de las carreras por etapas más importantes del ciclismo femenino en Europa, con la imagen de la ganadora de la edición del año pasado, Katarzyna Niewiadoma.

A la mañana siguiente de enterarme de la noticia, mientras estaba desayunando, les mostré el cartel a mis hijos y les pregunté qué les parecía. Primero vino Ander (2000) y tras mirarlo varias veces me dijo: “No entiendo… ¿por qué se le ve de espaldas?”. Después vino Xabier (1998) y me dijo que no entendía el cartel. Le comenté que anunciaba una carrera ciclista femenina y que había sido retirado, a lo que respondió… “Ahhhhhh… claro… porque la chica sale en plan sexi”.

Me parecieron tremendas algunas de las declaraciones del organizador de la carrera que se sentía “disgustado, aturdido y preocupado” por la reacción de la asociación que le sugirió darle una vuelta al cartel. En su opinión “la feminidad no está reñida con el feminismo (…) un beso es un gesto que no tiene que estar única y necesariamente asociado a una actitud sexual. Se besan los familiares, se besan los amigos y las amigas y en algunos países en lugar de darse la mano hasta los políticos se besan”. Por supuesto que la feminidad no está reñida con el feminismo… Y que los besos no tienen por qué conllevar un matiz sexual... Lo que es claramente cuestionable es la imagen estereotipada de la foto. Seguramente no es la más apropiada para el objetivo, promocionar un evento deportivo. ¿Qué es lo destacable? ¿el valor de haber ganado una prueba exigente físicamente o la imagen ‘perfecta’ y sexi después de haberlo hecho?

Probablemente nunca se hubiera utilizado una imagen equiparable para una carrera masculina. De hecho, en las propagandas de los eventos deportivos masculinos se suele poner en valor la fuerza, el esfuerzo, la fortaleza... Se utilizan imágenes en movimiento o que resaltan la llegada a la meta… Véase un ejemplo también de nuestro entorno:


Las imágenes tienen un gran poder de transmisión y educación. Es importante educar la mirada y la sensibilidad, tanto en hombres como en mujeres, desde la más tierna infancia. Existe una responsabilidad al elegir las imágenes (publicidad, carteles, artículos, libros…). Las imágenes causan un alto impacto, muchas veces transmiten de una forma no consciente. Y se puede hacer de forma diferente, es posible dar una imagen equilibrada y equiparable, siguiendo con el asunto del deporte. Veamos un ejemplo en el que lo que destaca es el poder, la fuerza, más allá del género…


El lema de la campaña de Emakunde de este año es “La desigualdad no nace, se hace. Podemos cambiarlo. Hagamos igualdad” y presenta la diferencia en los mensajes que reciben los jóvenes. En el caso de las chicas dichos mensajes están relacionados entre otros con la belleza, la bondad, la discreción, los cuidados y la dependencia; y en el caso de los chicos con la agresividad, el éxito, la ambición o la negación de los sentimientos. Esta campaña va en la línea de lo que estoy diciendo.

Animo a hombres y a mujeres a mirar las imágenes que nos encontramos con una actitud crítica y en clave de igualdad... “Hagamos igualdad”.

lunes, 22 de febrero de 2016

El origen emocional de la enfermedad


[He publicado esta entrada el 22.02.2016 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb -desaparecido el 01.07.2024]


“La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre” Carl Gustav Jung
“Lo que es callado en la primera generación, la segunda lo lleva en el cuerpo” Françoise Dolto
El 29 de enero asistí en INNOBASQUE a la Jornada TEC titulada “El origen emocional de la enfermedad” dinamizada por Tomás Elorriaga de Humaning. Voy a compartir aquí algunas de las ideas que me llevé de la misma.
Una persona emocionalmente bloqueada está completamente bloqueada (en el pensar, el sentir, el hacer y el escuchar). Todo su talento está bloqueado. “El estrés continuado da una versión empequeñecida de nosotros”. Se suelen distinguir dos conceptos: 1) Eutrés, o estrés positivo, es la respuesta adaptativa (procede de la zona prefrontal); y 2) Distrés, el estrés desagradable, es la respuesta de supervivencia (procede del cerebro reptiliano). A continuación nos referiremos a este último y sus efectos.
Cuando hay estrés el consciente pierde el control. Cuando estás en paz es cuando eres más tú; ahí está en juego todo tu talento, tu mayor potencial. Eres menos inteligente bajo estrés. Es el cuerpo el que te piensa y te siente. Eres una versión de ti reducida. Bajo estrés no piensas sino que repites hábitos o programas automáticos. Parte de las células y las proteínas que mantienen la homeostasis se dirigen a otras zonas, tu cuerpo funciona peor. El sistema inmunológico se queda ‘tocado’.
Para incidir positivamente en nuestro estado de salud es importante buscar la forma de entrenar los estados de la mente. Las ondas beta se producen cuando estamos concentrados ​​en la actividad mental (percibimos el espacio y el tiempo), las ondas alfa se producen cuando estamos en un estado más relajado (perfecto para desarrollar la creatividad, la memoria y la intuición), las ondas theta se producen durante el soñar despierto (ideal para meditaciones profundas) y las ondas delta se producen durante el sueño (es necesario estar en este estado para que el sueño sea profundo y reparador).
¿Qué solemos hacer con la enfermedad? Se puede poner un símil con la respuesta posible a un piloto rojo encendido en nuestro coche que significa que le falta aceite:
  • Ocultamos el síntoma, nos ponemos unas gafas negras.
  • Modificamos el síntoma, cambiamos el color del piloto.
  • Extirpamos el órgano conflictivo, quitamos la bombilla.
  • Cronificamos el síntoma, echamos un poco de aceite.
Las enfermedades son para nuestro mayor bien. Es un mensaje de tu inconsciente biológico sobre alguna necesidad básica incumplida. Es un buen ejercicio pensar en síntomas que se repiten con frecuencia. Tendemos a pensar que la reacción de nuestro cuerpo se debe a factores externos (es el enfoque de la culpa, que no llega hasta la causa). Si el mensaje de tu cuerpo no te llega, si no lo reconoces, la siguiente vez la manifestación será más fuerte. “Es difícil entender el origen emocional desde el EGO. El ego crea la enfermedad con su juicio”.
Para mejorar nuestra salud es necesario gestionar las emociones y eso exige dos pasos: 1) desactivar lo que no es útil; 2) activar lo que sí lo es. Hay que distinguir las emociones que expreso (sociales) y las que hay debajo (de base). Por ejemplo, expreso enfado y por debajo hay miedo.
¿Por qué hay que escuchar a tu biología?
  • Es un mensaje personalizado para el cual tú tienes la clave.
  • Es muy importante, ya que la salud marca tu calidad de vida.
  • Se refiere a algo de lo que no eres muy consciente. Es una llamada a mirar muy dentro.
  • Es urgente actuar. Te puede estar hablando de emociones de base reprimidas.
  • Es para tu mayor bien.
¿Qué haremos si no nos gusta el mensaje? ¿Matar al mensajero? Cuando combatimos el estrés estamos en estrés. “¿Tienes una enfermedad? ¡Felicidades! Ni la hagas real ni niegues la oportunidad”. Un peso real o simbólico es lo mismo para el cerebro. Por ejemplo, te asignan un proyecto que te pesa, que no quieres asumir… y te aparece un lumbago.

La medicina tradicional no llega a la causa de la causa, extirpa y evita. No significa que no sea útil, pero es importante desarrollar un enfoque interno, pasar de la curación a la sanación. Según te vas curando entiendes antes los mensajes y contribuyes a tu autosanación. Exige hacer algunas transformaciones, cambiar: las rutinas, las creencias, la gestión de algunas emociones, decir algo que permanece callado… El camino lo tienes que transitar tú. Puedes tener un acompañante, un guía, pero es tu responsabilidad. Comprender es más que entender, es de cabeza y de corazón.
El Dr. Hamer, creador de la Nueva Medicina Germánica, y quien viviera un hecho muy trágico e inesperado (la muerte de su hijo de 17 años a causa de una bala perdida) formula dos leyes:
  1. La enfermedad se origina por un acontecimiento inesperado que es vivido como muy difícil, agudo, dramático y en soledad (“shock biológico”, “impacto emocional”).
  2. Cada enfermedad es un programa especial de la naturaleza con sentido biológico.
El “shock biológico” se da ante un suceso: 1) dramático; 2) imprevisto; 3) vivido en aislamiento; 4) no expresado; 5) sin solución; y 6) genera obsesión. Y construye un engrama cerebral que recoge los datos de la situación más el impacto emocional y nos condiciona de forma inconsciente. También se puede enfermar por efecto acumulativo (como una jarra psicosomática que se desborda).
Nos identificamos demasiado con el ego (consciente). Hay una parte no consciente que es la que manda. Si queremos comprender al inconsciente tenemos que utilizar su lenguaje.Algunas claves para entender el inconsciente:
  1. Inconsciente, no consciente. Lo graba todo y lo recupera antes que el consciente. Mantiene durante años lo grabado.
  2. Siempre se manifiesta, sea el inconsciente individual o colectivo (compartido por la familia, el clan, la sociedad y la humanidad). Es automático.
  3. El otro no existe. Todo es ego. No hay diferencia entre yo y el otro. No tiene sentido preguntarme qué me ha dicho o hecho el otro.
  4. Es atemporal. Todo es un eterno presente. No hay pasado/futuro o ayer/hoy. Todos los yo habitan simultáneamente en ti. El tiempo es circular, no lineal.
  5. La ilusión no existe. Todo es real. Virtual = real. Cuidado con las bromas y las cosas que nos decimos o decimos a otros (“Es un inútil”; “Que le parta un rayo”, el inconsciente todo lo interpreta como yo, no existe el otro).
  6. Es biológico, simbólico y metafórico. Se expresa y comprende las metáforas.
  7. Es inocente. No hay dualidad = no juzgues = amoral. Odia sin juicio.
La última parte de la Jornada se dedicó a las alergias. Todas las alergias tienen una Fase Ruidosa que es producida por un alérgeno, es la fase en la que se manifiestan los síntomas. Es cuando se realiza un diagnóstico y se suele achacar la causa al alérgeno. ¿La recomendación más habitual? “Evita el alérgeno”. Se suele obviar que existe una Fase Muda, en la que ha tenido lugar un estrés biológico que ha generado un engrama (se guarda el hecho y la información de todos los sentidos; de este modo se genera una alarma automática que saltará en una situación similar). Ese engrama se puede descodificar pero hay que hablar el lenguaje del inconsciente. Es importante hacer memoria de cuándo empezó una alergia, o de cuándo se agudiza; hay que tomar conciencia de la alarma que tenemos grabada. La respuesta nos viene de forma automática. Si no logramos recordar se puede buscar a través de una hipnosis (ondas theta). Cuando tienes una teoría de cuál es el origen seguramente no lo es… la respuesta viene de lo más hondo del corazón. En cuanto eres inconsciente el consciente se desconecta… El pasado no ha pasado si hay un impacto emocional, se ha congelado. Las alergias son de la vida cronológica. Muchas tienen que ver con la separación o el desamor. Algunas tienen que ver con el arquetipo madre/padre.
Todo lo que escuché me hacía sentido. Es más, reconozco en mí algunas enfermedades puntuales o recurrentes y su desencadenante. No obstante, realicé una pregunta: “¿Y cuando la enfermedad le viene a un hijo pequeño? Yo nunca he tenido asma pero mi hijo pequeño tuvo muchos problemas antes del año de vida”. La respuesta no me sorprendió: La biología protege a la mujer y pone el síntoma en el hijo: 1) Si se muere ya tendrás otro; 2) te pone un espejo para que lo veas. Las enfermedades que vienen en los primeros años de vida (hasta los cinco o seis años) son ‘espejos’… Interesante…
El dolor físico es proporcional al dolor psíquico ¿Somos víctimas de una situación o aprendices de la misma?

viernes, 29 de enero de 2016

Corazón esponjado... corazón agradecido...


Ayer, 28 de enero, festividad de Santo Tomás de Aquino, celebramos en la UD la Investidura de nuevos doctores, así como la de los Licenciados y Graduados en Teología. Tuve el honor de ser la madrina de Alfonso (a quien he dirigido la tesis y es mi 'hermano pequeño') y de Betty (su esposa). La verdad es que es un acto solemne que mueve emociones y a mí me evoca muchos recuerdos...

Me gustó mucho el evangelio que eligió el Decano de Teología, Carlos Coupeau SJ, para la eucaristía, los diez leprosos (Lc, 17, 11-19):
"Yendo él de camino hacia Jerusalén, atravesaba Galilea y Samaría.Al entrar en un pueblo, le salieron al encuentro diez leprosos, que se pararon a cierta distancia y alzando la voz, dijeron:
—Jesús, Maestro, ten piedad de nosotros. Al verlos, les dijo:
—Vayan a presentarse a los sacerdotes.Mientras iban, quedaron sanos.Uno de ellos, viéndose sano, volvió glorificando a Dios en voz alta, y cayó a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias. Era samaritano.Jesús tomó la palabra y dijo:
—¿No recobraron la salud los diez? ¿Y los otros nueve dónde están? ¿Ninguno volvió a dar gloria a Dios, sino este extranjero? Y le dijo:
—Ponte de pie y vete, tu fe te ha salvado".
En la homilía el  P.Coupeau habló de las deudas de gratitud, pero sobre todo de la alegría. Es la alegría de saberse salvado lo que hace volver al samaritano a dar las gracias. Me gustan mucho unas palabras suyas que he leído: "Formar ignacianamente para el amor consiste en liberar al otro para que llegue a darse según las necesidades de terceros". En mi opinión, no hay mejor manera de dar las gracias que abrirse y darse a otro; replicar lo que uno ha recibido. Eso es para mí un corazón esponjado... corazón agradecido...

Cuando iba a depositar mi tesis doctoral (parece mentira pero se van  cumplir 15 años), mi director, Dionisio Aranzadi SJ, intentó disuadirme de que incluyera el Epílogo. En él recogía algunos de los aprendizajes que para mí supuso la tesis. Comenzaba así:
"Somos conscientes de que no es algo al 'uso', pero no podemos resistir añadir un apartado en el que hacer unas consideraciones finales de lo que ha sido este trabajo, tanto desde el punto de vista académico como personal. Ésta ha sido una 'carrera de fondo', un 'tren de largo recorrido', en el que no siempre hemos contado con las 'alforjas' necesarias. Ha habido momentos duros en los que, incluso, hemos tenido la tentación de abandonar. Además, en el 'camino' hemos vivido situaciones (matrimonio, inicio de la carrera docente, convivencia con una persona mayor hasta su fallecimiento, llegada de los hijos, etc.), que si bien han retrasado la elaboración del trabajo, sin duda lo han enriquecido y nos han abierto a perspectivas diferentes". 
En más de una ocasión, a alguna persona que estaba en proceso te tesis doctoral le he enviado este Epílogo, que es una de las partes de la tesis de la que más orgullosa me siento. Lo incluí en parte como reconocimiento para quienes me habían acompañado en el proceso; pero, sobre todo, para que nunca se me olvidara lo vivido y tenerlo muy presente al acompañar a otros. Creo que dirigir una tesis se parece al proceso de criar un hijo. No puedes, ni debes, esperar que un doctorando te devuelva nada. Sólo te queda esperar que lo haga en la 'generación siguiente'; que vuelque sus aprendizajes académicos y personales en las personas que se le acerquen para que les dirija y acompañe... "Ve y haz tú lo mismo" (Lc, 10:37)

Quiero terminar con la bendición irlandesa con la que finalizó la eucaristía del día de ayer:




martes, 26 de enero de 2016

Cómo despertar de un mal sueño...


Acababa mi post anterior diciendo que lo primero es el amor... Hoy lo completaría diciendo... lo que nos salva es el amor.

He pasado una noche agitada en la que he tenido una pesadilla muy 'real' que ha hecho presentes muchos de mis miedos, ha traído personajes muy significativos en mi vida y ha revivido algunos episodios y emociones no muy gratas... Dicen que los sueños duran muy poco, pero me ha parecido una eternidad... Más que nunca ha cobrado sentido para mí la frase de Yoda a Anakin Skywalker “El miedo es el camino hacia el Lado Oscuro, el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Veo mucho miedo en ti". Parece mentira la fuerza que pueden tener nuestro miedos y la energía que les dedicamos. Muchas veces no nos damos cuenta de que esos miedos nos alejan de la vida; nos llevan a un tiempo que no es el ahora; nos hacen apegarnos a las personas, las cosas, las situaciones... y todo ello lleva al sufrimiento...

Cuando uno de mis hijos tenía 5 años le diagnosticaron ansiedad de separación, lo cual exigió unas cuantas sesiones de terapia. Recuerdo las palabras de la psicóloga al darnos el alta: "Es un niño muy sensible. Los miedos se le presentarán de formas diversas a lo largo de la vida. Tiene que aprender a gestionarlos". Cómo te entiendo hijo... Yo también tenía terrores nocturnos... Y a veces todavía me persiguen malos sueños...

En estos momentos me vienen a la cabeza los versos de Calderón de la Barca:
"Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí. 
¿Qué es la vida? Una ilusión, 
una sombra, una ficción, 
y el mayor bien es pequeño; 
que toda la vida es sueño, 
y los sueños, sueños son."


Los "sueños, sueños son", pero creo que también nos traen mensajes. Para mí el mensaje hoy es que lo que nos salva es el amor. Lo que me ha hecho despertar de la pesadilla, lo que me ha traído a la realidad, lo que me ha hecho superar la angustia ha sido el rostro y la voz de mis seres más queridos; los que están aquí conmigo ahora y los que siguen estando de otra forma... Quien ha tenido la suerte de sentir amor incondicional tiene una tabla de salvación a la que aferrarse en los momentos de duda, miedo, dolor... Saber que para alguien importas, que hay quien notaría la diferencia si tú no estás ayuda a dar sentido al día a día... y a la vida entera... y, cómo no, ayuda a despertar de un mal sueño...


jueves, 21 de enero de 2016

Lo que de verdad importa…

[He publicado esta entrada el 20.01.2016 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb -desaparecido el 01.07.2024]


El pasado 15 de diciembre de 2015 asistí en la Universidad de Deusto a una conferencia organizada por Deusto Alumni e impartida por Emilio Duró que llevaba por título “Piensa diferente: lo que de verdad importa”. No se puede negar que es un personaje curioso, con una gran fuerza y energía, con un estilo no muy académico y controvertido… pero es difícil que no arranque alguna sonrisa. Voy a compartir aquí algunas de las ideas que me hicieron reflexionar.

“La vida no te estalla por temas racionales, te estalla por temas emocionales”. Probablemente muchas personas que están en la calle es porque les estalló el corazón. Si no tienes  quién te quiera, si te faltan redes de apoyo, y se te junta un problema de trabajo y soledad… a cualquiera le puede suceder que se vea en la calle…

Si hiciésemos esta pregunta de forma generalizada e indiscriminada, ¿qué quieres ser en la vida?, probablemente obtendríamos mayoritariamente esta respuesta: “quiero ser feliz”. A todos nos gustaría ser: alegres, trabajadores, buenas personas, positivos, optimistas, leales… Y que nuestras parejas, nuestros hijos e hijas y las personas con quienes nos relacionamos también lo fueran… Y más teniendo en cuenta que uno de los cambios más importantes que hemos vivido como especie es el tremendo aumento en la esperanza de vida. En poco más de un siglo hemos pasado de tener una esperanza de vida de 30-40 años, si superábamos los primeros años de vida, a una que dicen que pronto será cercana a los 100 años… Se nos han añadido años a la vida pero lo importante es poner vida a los años… Pensemos… ¿se puede vivir 100 años con alguien aburrido, mal encarado, triste…? Es importante que desarrollemos el optimismo. Seguramente deberemos ajustar el sistema educativo para afrontar este gran cambio. No hay que dramatizar en la vida… “he salido mal en la foto”, “no me queda bien esta ropa”… Tenemos muy sesgada la mirada, muchas veces vemos sólo lo malo… Es importante que reeduquemos la mirada… Tenemos que aprender a vivir cien años con pasión, ilusión y optimismo.

Nos han machacado (o más bien podríamos decir que nos hemos dejado machacar) con que el sentido de la vida es ganarte la vida, y por lo tanto hay que elegir la profesión y las actividades que más dinero dan; hay que hacer aquello que te asegura un estatus y posición. “Uno es lo que piensa y como cambiamos de forma de pensar cambiamos de forma de ser constantemente”…  Nuestros pensamientos nos generan emociones y nuestras emociones nos generan pensamientos. Debemos ser conscientes de lo que pensamos y de lo que sentimos en cada situación. De ahí que sea muy importante que cada uno se pregunte, para salir de esa trampa [la del ganarse la vida]: ¿Qué es importante para mí? ¿Qué quiero en la vida y qué quiero de la vida? ¿Dónde quiero estar de aquí a veinte años? ¿Con quién? ¿Quién quiero ser?

Es importante enfrentar esas preguntas para no caer en lo que Bronnie Ware, experta en cuidados paliativos, recopiló como los cinco arrepentimientos más comunes en las personas moribundas: 1) “Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera”; 2) “Ojalá no hubiera trabajado tanto”; 3) “Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía”; 4) “Habría querido volver a tener contacto con mis amigos”; 5) “Me hubiera gustado ser más feliz”.

RicElias, quien viajaba en la primera fila del avión que en 2009 aterrizó sobre el río Hudson, lo expresa en forma similar a través de los tres aprendizajes básicos que obtuvo de esa experiencia: 1) Todo cambia en un instante, y en ese momento pasa por tu mente esa lista de cosas por hacer o decir… No se puede aplazar nada en la vida; 2) Hay que eliminar la energía negativa de la vida y elegir ser feliz; no se puede desperdiciar el tiempo, hay que gastarlo en estar con las personas que importan; 3) Su principal objetivo en la vida es ser un gran padre. Esa experiencia cambió su vida y le dio la oportunidad de recomenzar con distintas prioridades. No hace falta vivir un suceso tan duro para redefinir el éxito en nuestras vidas…

Para terminar la conferencia Emilio Duró presentó algunas claves concretas para trabajar la ilusión y el optimismo, que cualquiera podría suscribir:
  • No te compares con nadie. Sé feliz con lo que tienes.
  • Cuídate: haz deporte; vigila tu alimentación; alimenta tu espíritu (medita, haz relajación…).
  • Estudia, lee, aprende cosas nuevas cada día.
  • Pon pasión en lo que haces; haz lo que te apasiona.
  • Pon amor en lo que haces; lo primero es el amor…



miércoles, 2 de diciembre de 2015

Comunicarse con los hijos: ¿misión imposible?

[He publicado esta entrada el 01.12.2015 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]


Recuerdo como si fuera hoy el día que nació Xabi… Todavía en el hospital, en un momento en el que estaba sola y le tenía en brazos, me vino una inquietud muy grande… ¿¿¿Dónde está el libro de instrucciones??? Estuve a punto de preguntarle a la enfermera si con cambiarle, darle de comer y hacerle mimos valía… [A mi madre nunca se me hubiera ocurrido hacerle la pregunta]. Con el tiempo echo cada vez más de menos ese libro de instrucciones… Bueno, más bien voy escribiéndolo poco a poco y sé que apenas vale para él y mucho menos para su hermano Ander…  que es completamente diferente.
En esta etapa añoro cuando eran pequeños y resultaba más fácil conversar con ellos. Bastaba con un abrazo de oso y unas cosquillas para que se les pasaran todos los males. Simples preguntas del tipo “¿Cómo te ha ido el día? ¿A qué has jugado? ¿Qué has aprendido?” bastaban para que te estuvieran contando cosas un buen rato y con mucha pasión y entusiasmo… Desde que son adolescentes la respuesta a la mayoría de las preguntas son monosílabos o aspavientos… Y cuando es por guasap, después de algunos días de no verles, se hace especialmente duro una respuesta tan escueta (y lo digo yo que soy bastante telegráfica)… Pero se me ha activado la memoria, yo hacía parecido…  Recuerdo un verano en Inglaterra en el que recibí una carta de mi padre con un billete de cien pesetas dentro para que comprara sellos y escribiera a casa… Y seguramente en esa época era todavía más duro porque no había móviles ni internet que te ponen en contacto fácil y rápidamente…
En este periodo de grandes cambios, de rebeldía, de forjarse su propio carácter y criterio es cuando más cerca me gustaría estar, cuando más quisiera que me escucharan y me comentaran… Pero es el momento en el que sus principales puntos de referencia están en los amigos. Como decía en un post anterior “Y qué difícil ver que no siempre usa bien la libertad; que no siempre asume su responsabilidad; que te reta constantemente; que, en definitiva, no actúa como tú crees que debería hacerlo (convicción ganada con un buen número de equivocaciones a tus espaldas…)”. Las palabras de Khalil Gibran resuenan fuertemente en mí… “Sois los arcos con los que vuestros niños, cual flechas vivas, son lanzados”. He puesto la semilla, he sembrado valores, comportamientos, actitudes… ahora toca esperar, cerca pero lejos, que crezcan los frutos… Y algunos asoman fugazmente…
Comunicarme con mis hijos no es siempre fácil, pero no es una misión imposible, es un reto interesante. Estoy convencida de que mis hijos son mi mejor escuela sobre la gestión de las emociones y la comunicación. Ellos me ayudan a ser mejor persona, a esforzarme por crecer y desarrollarme. Me hacen cuestionarme muchas cosas y me han enseñado lo que es la incondicionalidad. Da igual lo que digan o hagan, daría mi vida por ellos… Ser madre (y padre) es lo único que dura toda la vida…

lunes, 30 de noviembre de 2015

Por un turismo sostenible... por un mundo sostenible


El pasado jueves asistí en Vitoria-Gasteiz al primer día de la Cumbre Mundial del Turismo Sostenible TS +20. Se conmemoraba el XX aniversario de la aprobación de la Carta de Turismo Sostenible (Lanzarote, abril de 1995). Voy a compartir aquí algunas de las ideas de la jornada. [Para descargar las Declaraciones, Convenciones, Pronunciamientos, Códigos y Acuerdos más importantes que han inspirado el movimiento global hacia el Turismo Sostenible pinchar aquí].  

Durante todo el día se repitió, desde todos los organismos representados, la necesidad y la urgencia de trabajar por la sostenibilidad. Como dijera el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, “Somos la primera generación que siente las consecuencias del cambio climático y la última que tiene la oportunidad de hacer algo para detenerlo”.

Luigi Cabrini, Presidente de la Junta Directiva del Consejo Global de Turismo Sostenible y un Adjunto al Secretario General de la Organización Mundial del Turismo (OMT), habló de que hay tres posturas ante la sostenibilidad: 1) los idealistas, creen en que el cambio es posible y lo demuestran con sus acciones y elecciones; 2) los pragmáticos, están abiertos a hacer ajustes pero hay que convencerles de que son capaces y de la adecuación de hacerlo; 3) los oportunistas, que se alinearán cuando la marea sea más fuerte. Así mismo, insistió en que todos podemos contribuir en la agenda de la sostenibilidadDe los diecisiete Objetivos de desarrollo sostenible (2015), que tienen su base en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2000), tres de ellos afectan directamente al turismo: 8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos; 12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles; y 14. Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

Cipriano Marín, quien fue el Secretario General de la Primera Conferencia Mundial de Turismo Sostenible (1995), señaló que "si queremos un turismo basado en la paz, apostemos por las [energías] renovables" ya que las energías derivadas del petróleo son sucias por dos razones: 1) contaminan y 2) son el origen de muchas de las guerras vivas en el mundo.

Jordi Ficapal. Director del Observatorio de Turismo Responsable, dio las claves para la estrategia de desarrollo de un nuevo modelo de gobernanza turística que ponga en el corazón a las comunidades locales: 
  1. Nuevas narrativas. La narrativa de los beneficios es insuficiente... qué pasa con la riqueza generada. Hay que basar dicha narrativa en conceptos más cercanos: cuál es la generación de valor; la relación coste-beneficio; aspectos sociales y medioambientales... Pero surgen problemas metodológicos para detectar y medir. 
  2. Nuevos objetivos y métricas ¿Por qué sólo se miden el número de turistas y las pernoctaciones? Hay que buscar nuevos indicadores, no sólo cuantitativos, basados en los Objetivos de desarrollo sostenible.
  3. Nuevas formas de organizar las relaciones. Hay dos grandes modelos que se muestran insuficientes: a) jerárquico, el estado es el que manda; es un sector complejo y no se puede hacer una espera pasiva; b) basado en el mercado, que tampoco sirve. 
  4. Nuevos líderes que comprendan mejor para ser los 'campeadores' del turismo responsable del futuro. Presentó una imagen muy sugerente de cómo deben de ser estos líderes... Un o una adolescente que les pide a sus padres que le compren un I-Phone de última generación: 1) tiene claro lo que quiere, no es un Nokia, ni un Samsung...; 2) está enfocado/a, piensa todo el día en el I-Phone; 3) es perseverante, insiste en cada oportunidad que se le presenta; 4) es ingenioso/a, enreda a todo el que puede en su objetivo...
Lo que más me sorprendió de día, quizá porque nunca había había pensado en ello, fue la intervencíón de Luis Arranz, Experto en Parques Nacionales de Africa y activista a favor de la biodiversidad. Habló de forma intensa, desgarrada, con la autoridad de quien arriesga su vida y ha visto la muerte y la violencia muy de cerca. Explicó cómo los Parques Nacionales son elementos de paz: construyen escuelas, hospitales, salvan a niños que son secuestrados por señores de la guerra... Para conservarlos, en su opinión, son necesarias tres cosas: 1) medios humanos y materiales, entre los cuales están las armas para que los guardas de los Parques se puedan defender de los furtivos y otras amenazas (en un año han perdido 42 guardas); 2) tiempo, los proyectos que les financian suelen tener un horizonte máximo de cuatro años pero es necesario extenderlos más; 3) voluntad política, para que llegue el dinero, las armas, se enjuicie a los furtivos...

Todo el día tuve en la cabeza el principio de responsabillidad de Hans Jonas, “Actúa de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica”, o expresado en negativo: “No pongas en peligro la continuidad indefinida de la humanidad en la Tierra”... ¡Ojalá todos tengamos en cuenta este principio en nuestros ámbitos de actuación! Es la única forma de trabajar por un turismo sostenible... por un mundo sostenible.