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lunes, 6 de abril de 2020

Fortaleza emocional en tiempos de tempestad

[He publicado esta entrada el 06.04.2020 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

El pasado 2 de abril asistí al webinar “Fortaleza emocional en tiempos de tempestad” impartido por el Dr. Mario Alonso Puig, reconocido médico, cirujano y conferenciante, y organizado por WOBI, World Of Business Ideas, que es un centro de contenido empresarial global. Voy a compartir las principales ideas del mismo que son una excelente brújula para los tiempos de incertidumbre que estamos viviendo. Empezó la conferencia con un potente mensaje: en los momentos más críticos, a pesar de la incertidumbre, suele salir de nuestro interior algo que nos permite darle la vuelta.

Aceptación frente a resignación. La resignación supone asumir lo que hay sintiéndose impotente para actuar. Puede generar desesperación. Nos hace víctimas absolutas de la situación. Cuando adoptamos una actitud pasiva algo le pasa a nuestro organismo que empieza a deteriorarse.

La propuesta es otra: “Tenemos que aceptar esta situación como si la hubiéramos elegido”. Suena paradójico porque en una situación de dolor, dificultad o incertidumbre la reacción más común parece ser la rebeldía, el enfado, la ira contenida (a lo que llamamos resentimiento). Es fácil caer en esos estados de resistencia, cuya consecuencia es que nos debilitamos física, mental y emocionalmente. En esos estados uno de los sistemas más atacados es el inmunológico. La aceptación supone relacionarnos con la realidad como si la hubiera elegido. El lenguaje puede jugar a nuestro favor o en nuestra contra. No genera las mismas reacciones ni conecta con las mismas experiencias hablar de cuarentena o confinamiento que de retiro. El Dr. Alonso Puig prefiere ésta última, aunque la realidad de estar en casa sea la misma. Cuando una persona asume que hay algo de valor a descubrir en una situación el sistema inmunológico se vuelve más agresivo y nuestro ejército natural (las células natural killer) entran en acción y se comen, literalmente, las células malignas.

Nos recordó que la parte del cerebro que más nos define como seres humanos es el área prefrontal, la que está detrás de la frente. Esta área es vital para: 1) las relaciones sociales (para interactuar); 2) prestar atención a lo esencial; 3) la creatividad, para aprender deprisa; 4) tomar decisiones. Esto se sabe por los estudios con personas que han sufrido traumatismos, hemorragias o tumores en esa zona. Y está comprobado que cuando una persona está muy tensa esa zona recibe menos sangre y, por lo tanto, funciona peor. La aceptación es la estrategia más inteligente. Sólo abrazando la situación podremos encontrar algo que compense el dolor y la dificultad.

¿Cómo podemos compensar la balanza?

Imaginemos que tenemos una balanza en la que en un platillo está toda la presión que sentimos en este momento (enfermedad, miedo, económica, soledad, estar lejos de tus seres queridos…). Tenemos que poner algo en el otro platillo que no sea impotencia porque eso nos hundiría en la tempestad. Tenemos que poner algo que nos haga seguir con esperanza. ¿Y qué podemos poner?
  1. Aceptación. Ya lo hemos mencionado. “Lo que se abraza se desvanece, lo que se resiste, persiste”.
  2. Cuidado del cuerpo. Tenemos que cuidarnos como nunca. El cuerpo tiene inteligencia somática. Tenemos que cuidar nuestro tubo digestivo (conviene hacer una dieta mediterránea baja en azúcar, el estrés aumenta la avidez por el azúcar). Y también tenemos que cuidar nuestro corazón y nuestra musculatura. Tenemos que movernos. El sedentarismo aumenta la ansiedad e incluso nos puede llevar a la depresión. Y tenemos que descansar y procurarnos un sueño de unas 7 u 8 horas, ya que el sistema inmunológico se vuelve más activo durante el sueño.
  3. Cuidado de la mente. Es muy importante cuidar el foco. Si todo el tiempo estamos oyendo noticias de muertos, infectados… eso empieza a ocupar todo y nos puede bloquear anímicamente. “Donde pongamos nuestra atención se hará más real para nosotros”. Está comprobado que después del 11-S quienes más revivieron las imágenes de la caída de las torres gemelas desarrollaron más síntomas de estrés postraumático. Tenemos que enfocarnos en las soluciones, cada uno y juntos; centrarnos en las oportunidades porque nuestro cerebro nos ayudará a lograrlo. Las palabras que usamos no son picotas, sino cerezas. Tenemos que usar palabras que nos traigan registros positivos porque eso mejora nuestro estado anímico y ponemos más peso en el platillo. Y tenemos que hacer todo lo posible por superar dos sesgos que se dan en estas situaciones difíciles: a) centrarnos en el pasado, lamentarnos por lo hecho o por lo dejado de hacer; b) proyectarnos en el futuro: ¿qué pasará? ¿qué haré? ¿cómo voy a…?  Estos sesgos nos hunden en la tempestad, aumentan nuestra sensación de impotencia. Donde mejor funciona nuestro cerebro y donde más centrado está es en el presente. Y podemos empezar por entrenarnos en centrarnos en el ahora durante 10 minutos al día, cerrando los ojos y fijándonos en las sensaciones de nuestro cuerpo.
  4. Cuidado del alma. Dr. Alonso Puig no habla de ningún credo religioso aunque abarca a todos los credos religiosos maduros (aquellos cuya base es el amor, el respeto, la ayuda…) y también a quienes no tienen ningún credo pero están convencidos de que el cuerpo es algo más que un conjunto de células. ¿Cómo se añade al platillo de la balanza desde esta dimensión? a) Ejercitando la gratitud, que reduce el miedo y protege al organismo de muchas formas; b) Cuidando de otros, saliendo de uno mismo, conectando con otras personas, ofreciendo cualquier cosa que pueda ser de utilidad, siendo comprensivos con la tensión de los otros; c) Atendiendo nuestra dimensión espiritual, en lugar de dejarnos atrapar por la desesperanza del sinsentido, abrirnos a la esperanza del misterio.
En definitiva, las batallas se libran fuera, pero se ganan dentro. Tenemos que aceptar la situación y cuidar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra alma. ¿Y como sociedad? Cuando un sistema se enfrenta a una situación muy diferente, muy estresante, pueden ocurrir dos cosas: 1) que se destruya o 2) que suba a un nivel de sofisticación mayor.

Volveremos a un mundo distinto. Una sociedad más sana física y mentalmente, más justa, más feliz, en la que predominará el reino del ser y no el del tener. Nos habrá servido para transformarnos en una sociedad de mucho más nivel. Que así sea.



sábado, 21 de diciembre de 2019

Economía Solidaria para transformar nuestro mundo

El 19 de diciembre asistí a la presentación de la Guía Didáctica "Economía solidaria: transformar la economía para transformar nuestro mundo" elaborada por REAS Euskadi, red de economía alternativa y solidaria. Esta guía consta de dos libros bilingües (euskera y castellano): Propuesta de contenidos, a cargo de Carlos Askunze Elizaga, que trata de contribuir a un relato alternativo (no es un manual académico). Y Propuesta didáctica, a cargo de Pepe Ruiz Osorio y Vane Calero Blanco (de Sorkin), que plantea actividades concretas partiendo de la propuesta de sostenibilidad de la vida. Los materiales son de licencia libre y estarán disponibles en breve, además de en papel, en formato electrónico.

Carlos Askunze comenzó la presentación con una cita de César Rendueles con la que quería ilustrar cuál ha sido el éxito del capitalismo, que se ha convertido en algo más que un modelo de producción. Su éxito ha sido el impregnarlo todo y hacernos creer que no existe alternativa. La alternativa está en la Economía Solidaria. Habló del curso online gratuito de 6 módulos que tiene REAS de Economía Social y Solidaria. [para saber más clicar aquí].

Las claves de la guía que se presentaba son: repensar (desde la ecología, el feminismo, la justicia social, el bien común, el decrecimiento, etc.), educar (para poder contar con personas concienciadas y con espíritu crítico) y construir otra economía (personas educadas y concienciadas, trabajando de forma colaborativa, pueden transformar el mundo en que vivimos).

En cuanto a los contenidos, se ha partido de una mirada no neutral centrada en los límites del modelo actual, tanto sociales como medioambientales, para afirmar que existe otra forma de hacer las cosas: la Economía Social y Solidaria. Y se presentan y visibilizan prácticas concretas que se están dando dentro del territorio: finanzas éticas, empleo y modos de construir empresas de otra forma, relaciones económicas alternativas, economía comunitaria (relaciones comunitarias, mercados de trueque, moneda local, bancos de tiempo, etc.).

En cuanto a las actividades, todas tienen una estructura parecida: introducción, objetivos didácticos, tiempo y recursos necesarios, metodología (que es variada: visionado de vídeos, juegos de rol, etc.) y desarrollo. En algunas se incluyen o sugieren materiales de apoyo, así como se proponen variantes de las mismas.

Contribuyamos a repensar, educar y construir otra economía para transformar nuestro mundo…


jueves, 25 de enero de 2018

La apuesta por el corazón

[He publicado esta entrada el 12.01.2018 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Recientemente he visto una película que me ha dado mucho qué pensar. Coco es una deliciosa película de Pixar que trata sobre el Día de Muertos (en 2008 la UNESCO inscribió estas celebraciones en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad).    Es imprescindible para quienes nos fascina la cultura mexicana, la música, el colorido, las costumbres… Me quedo con una frase que un personaje le dice a Miguel en el mundo de los muertos… “Si no queda nadie que te recuerda en el mundo de los vivos desapareces de este mundo”. Al principio pensé titular esta entrada “El miedo al olvido”, ya que es un tema que ha salido en varias conversaciones que he mantenido últimamente. Este año, por primera vez, me ha pasado al cumplir años (hace ya unos meses) que he tenido la certeza de que seguramente he vivido más que lo que me queda por vivir. Además, me he hecho plenamente consciente de que mis capacidades físicas empiezan a ir cuesta abajo. Se empieza a hacer realidad algo que me dijo hace tiempo una gran amiga, mi “tercera madre”: “Aran, cuando a partir de los 40 te aparece un dolor ya no se quita”. Y junto a todo esto aparece una gran pregunta que a todos nos surge en algún momento: “¿Qué he hecho en mi vida? ¿Alguien me recordará cuando ya no esté?”.

Tim Urban, en una magnífica charla TED titulada “En la mente de un maestro procrastinador”, explica cómo funciona la mente de una persona procrastinadora. En la charla dice que todos y todas somos procratinadores en algunos aspectos o en alguna medida. El problema es cuando no hay fechas límite, ya que entonces no aparece un personaje fundamental: el Monstruo del Pánico (remito a la charla). Hay muchas cosas fundamentales en la vida como la familia, hacer ejercicio, cuidar de la salud física y psicológica, empezar/acabar una relación, etc. que no tienen plazo y en las que postergar las decisiones o acciones tienen un alto impacto negativo en nuestra felicidad.

Esto me recuerda los cinco grandes arrepentimientos al final de la vida que señala Bronnie Ware, enfermera australiana especializada en trabajo con personas moribundas:
  1. “Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera;
  2. Ojalá no hubiera trabajado tanto;
  3. Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía;
  4. Habría querido volver a tener contacto con mis amigos;
  5. Me hubiera gustado ser más feliz”.
Una amiga me recomendó un documental “ULU: Un Latido Universal”, que durante un tiempo se puede ver en internet. Como dice la página web del mismo “La película muestra en las pantallas un viaje, una experiencia, que permite ver y sentir algunas claves para los momentos de cambio y transformación de la actualidad. Desde una actitud creativa, en confianza, para transformar esta crisis, esta búsqueda de valor, en una historia de AMOR; tejida a través del guion inverso, donde todo transcurre a través de un hilo conductor”.  Es muy enriquecedor escuchar el testimonio de personas muy diversas, todas con un cierto recorrido vital, hablando de lo que significa y lo que implica vivir de acuerdo con lo que su corazón les dice. Hace tiempo escribí sobre la inteligencia intuitiva del corazón, y de cómo llegar a la coherencia global desde la coherencia individual.

A veces me pregunto qué supone trascender a la propia vida. La respuesta es cada vez más clara para mí. Supone dejar un mundo mejor, una huella positiva, realizar actos de amor concreto, transformarme y transformar mi mundo. Más que tener miedo al olvido debemos elegir el amor, que el amor guíe nuestras acciones y decisiones porque, parafraseando a S. Juan de la Cruz, “al atardecer de la vida me examinarán del amor “.


lunes, 6 de noviembre de 2017

Encuentros transformadores

[He publicado esta entrada el 06.10.2017 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]


Recientemente me he reunido con una amiga a la que hacía casi 20 años que no veía. Fue un encuentro muy agradable y enriquecedor. Parecía que habíamos estado juntas el día anterior. Nos pusimos al tanto de nuestras vidas con gran naturalidad. La conversación fluía con facilidad. En este tiempo ambas hemos sufrido algunas sacudidas importantes. Yo he tenido dos hijos (con todos los sobresaltos que eso conlleva), he sufrido la pérdida de personas importantes, me he separado, he tenido altibajos en el campo profesional… Ella dejó su país, se casó, ha tenido un hijo, ha cambiado de residencia varias veces, ha vivido en algunos entornos poco acogedores, ha sufrido la peor cara del mundo universitario…

Al día siguiente nos volvimos a encontrar y noté desde el primer momento que ella no estaba bien. Me dijo que nuestra conversación del día anterior le había venido muy bien aunque le había hecho darse cuenta de lo mal que estaba, de la gran frustración que vivía, de lo alejada que estaba su mente de sus emociones… Se sentía inmersa en la  “noche oscura del alma”. Racionalmente se sentía agradecida por muchos motivos pero vitalmente se sentía muy frustrada en varios ámbitos. Verbalizó que se había hecho consciente de que necesitaba ayuda para volver a conectarse consigo misma. Compartió conmigo este precioso poema:
“Despiértate, alma mía.
No sé dónde estás,
dónde te has escondido,
pero te lo pido, despiértate,
aún estamos juntas,
aún tenemos un camino por delante,
nuestra estrella será
el claro velo del alba” (Adam Zagajewski)
El poeta polaco Adam Zagajewski al recoger el Premio Princesa de Asturias 2017 de las Letras dijo:  “En el mundo actual todos quieren hablar sólo de la comunidad y de la política, y es cierto que esto es importante. Pero también existe el alma particular con sus preocupaciones, con su alegría, con sus rituales, con su esperanza, su fe, su iluminación que a veces experimentamos. Debatimos sobre las clases y las capas sociales, pero en el día a día no vivimos en la colectividad sino en la soledad. No sabemos qué hacer con un momento epifánico, no sabemos cómo preservarlo”. ¡Qué cierto! En el día a día vivimos a solas con nosotros mismos aunque tengamos muchas personas a nuestro alrededor. Nuestra alma está ahí aunque no siempre estamos en conexión con ella. Pugna por hacerse oír y a veces  experimentamos momentos especiales de una gran revelación que pueden cambiar el curso de nuestra vida o la actitud que adoptamos ante la misma.

No es necesario hacer grandes esfuerzos para escuchar nuestra alma. Es muy sencillo de entender y no tan fácil de practicar… Como dicen estos hermosos versos… Todo está en el corazón:
“Renueva el corazón a cada hora
y aprende a renacer cada mañana (…)
¿Qué importa adónde vas, de dónde vienes?
No busques nada fuera de ti mismo:
todo en tu propio corazón lo tienes” (Ricardo León y Román)
Es importante que nuestros pensamientos, emociones y acciones vayan al unísono. Es vital para pasar de la coherencia individual a la coherencia social y de ésta a la global.

Ahora que soy plenamente consciente de que, probablemente, he pasado ya el ecuador de mi vida a veces tengo la tentación de pensar “qué hubiera pasado si…”. A veces siento que he errado mi camino, que la vida no es lo que hubiera deseado… En esos momentos lo que me ha hecho reconectar es mirar hacia dentro con amor, sin juicios.  En esas ocasiones puede resultar muy útil el discernimiento, que como he dicho en otra entrada, “es la herramienta del amor; el medio para hacer del amor el centro de nuestras decisiones”. El amor es la medida de todo y la cura de muchos males. Llegado el momento me gustaría responder como Pedro Casaldáliga:
"Al final del camino me dirán:
—¿Has vivido? ¿Has amado?
Y yo, sin decir nada,
abriré el corazón lleno de nombres".
¡Gracias amiga por tan bello encuentro! Para terminar una preciosa canción de Loreena McKennitt , The Dark Night Of The Soul, inspirada en las palabras de San Juan de la Cruz.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Solo en el silencio

[He publicado esta entrada el 04.09.2017 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]


Recientemente he visto la película “Silencio", en la que participó como asesor el jesuita bilbaíno Alberto Nuñez. Martin Scorsese dirige la adaptación cinematográfica de la novela histórica homónima de Shusaku Endo. Los hechos que se narran son duros, pero la película es de una gran belleza visual. Es el siglo XVII y las autoridades japonesas persiguen a los cristianos, torturándoles hasta apostatar o morir. Movidos por el rumor de que su mentor, el Padre Ferreira, ha apostatado (es un ‘sacerdote caído’) y ya no quedan sacerdotes, dos jóvenes jesuitas portugueses (Rodrigues y Garpe) viajan a Japón. “La película empieza y termina con un fundido en negro en el que sólo se oye el canto de los grillos. Es una metáfora del autor en la que quiere significar el silencio de Dios, que calla ante los asesinatos de los creyentes y los sacerdotes que son obligados a apostatar” (Pedro G. Cuartango).
En mi opinión la película refleja muy bien el silencio de Dios. Son muchas las situaciones en las que lo sentimos: en el dolor, la enfermedad, la muerte, las injusticias, la tristeza, las penurias, los desastres naturales, las guerras, los actos violentos, los atentados terroristas… En esas situaciones muchas veces surge la pregunta de por qué Dios permite esas situaciones. El miedo, la tristeza, la rabia, la impotencia, la angustia, la desesperación... alimentan ese duro interrogante. Este silencio está muy bien reflejado en las palabras de Wiesenthal (2008: 19):
“Una vez leí en alguna parte que es imposible romper las creencias firmes de un hombre. Si alguna vez llegué a pensar que eso era cierto, la vida en el campo de concentración me enseñó que estaba equivocado. Es imposible creer en nada viviendo en un mundo que ha dejado de considerar al hombre como tal, que constantemente ‘demuestra’ que uno ya no es un hombre. Así que uno empieza a dudar, empieza a dejar de creer en que existe un orden mundial en el que Dios ocupa un lugar definido. Uno realmente empieza a pensar que Dios está de permiso. De otro modo, todo lo que está ocurriendo sería imposible. Dios debe haberse marchado. Y Él no tiene un sustituto” 
Para mí este silencio es más duro cuando las situaciones han sido provocadas por la acción o inacción de otras personas. O por la desidia o negligencia. Cuando se podían haber evitado y no se ha hecho. Cuando la intolerancia, el miedo o el desconocimiento nos alejan de otros seres humanos. Cuando las ideas, que son algo que se puede modelar, nos hacen perder nuestra humanidad y nos hacen ser crueles.
Me quedo con un mensaje del final de la película, el soliloquio del P. Rodrigues cuando ya ha apostatado y Kichijiro, quien ha renunciado públicamente a su fe varias veces e incluso fue quien le entregara al inquisidor, le pide que escuche su confesión:
“-Señor, he luchado contra tu silencio.
-He sufrido a tu lado, nunca he estado en silencio.
-Lo sé. Pero aunque Dios hubiera estado en silencio, toda mi vida hasta el día de hoy… todo lo que hago, todo lo que he hecho habla de él. Fue en el silencio donde escuché tu voz”
Hay vivencias, hay voces, hay presencias, hay aprendizajes que solo se dan en el silencio… “Quien no duda no puede conocer la verdad” (Diego de Saavedra Fajardo), o al menos acercarse a ella.
Bibliografía
  • Wiesenthal, Simon (2008, 1ª ed.1970): Los límites del perdón: dilemas éticos y racionales de una decisión. Barcelona: Paidós.


jueves, 6 de octubre de 2016

Discernimiento… el instrumento del amor



Hace poco más de dos años comencé mi personal camino de Ignacio. En esta ocasión hemos cambiado de emplazamiento. Del 28 al 30 de septiembre nos hemos reunido en Javier (Navarra), en lugar de Loiola. El primer día contamos con el jesuita y teólogo Josep M. Rambla Blanch con quien trabajamos el tema del discernimiento. Comentaré aquí algunas de las ideas recogidas. Hablamos del discernimiento cristiano (en concreto de la pedagogía propuesta por San Ignacio de Loiola) pero muchas de las ideas pueden servir para cualquier persona, creyente o no.

Comenzó señalando que la pasión, la calidez, la ilusión… nos tienen que comer por dentro para poder contagiar. Tiene que darse una sobria ebriedad… para poder transformar nuestras vidas y los lugares en los que estamos. A renglón seguido nos preguntó qué nos sugería el término discernimiento. Las respuestas fueron muy interesantes:
Elegir desde la razón con el corazón;
Sentir que decides a la ignaciana;
Elegir entre dos cosas buenas;
Profundizar…

Podríamos empezar preguntándonos por qué tiene sentido hablar de discernimiento para un cristiano:
- Porque como señaló S. Pablo: “no vivís bajo la ley, sino bajo la gracia” (Rom 6, 14). Convertir los evangelios en un código es desvirtuarlos. Debemos dejar que el Espíritu trabaje en nuestros corazones. “El discernimiento es algo personal, ya que Dios nos conoce a cada uno por nuestro nombre y se nos comunica de forma individual e irrepetible” (P. Rambla, sj).
 - La vida cristiana es creatividad. O creamos o no somos fieles a Jesús de Nazaret. Está claro que cada uno lo va a hacer desde su lugar social (que está influido por la educación, la trayectoria, la familia, la formación, etc.). Cada uno debe tocar el instrumento que le corresponde pero con una sintonía de fondo…
Marcel Légaut distingue entre religiones de autoridad y religiones de llamada.  “No hay ninguna doctrina que pueda ser comprendida y tenga que ser aceptada de la misma forma por todos los hombres. No hay ninguna ley que pueda ni tenga que ser cumplida por cualquier hombre y en cualquier circunstancia que sea” (Marcel Légaut). El cristianismo es una religión de llamada. El discernimiento sirve para saber escuchar la llamada. “Quien tenga oídos, escuche lo que dice el Espíritu a las iglesias” (Ap 2, 11). Discernir es educar nuestro oído evangélico…

Trabajamos un artículo muy sugerente de José María Rodríguez Olaizola, sj, La hora de los indecisos (Sal Terrae, n.98, 2010, pp.485-494). Decidir implica riesgo, renuncia, apuesta, cierta incertidumbre, fuerza de voluntad (a veces se da una ‘inflación del deseo’), compromiso, soñar lo posible, tener derecho a equivocarse… “Jesús de Nazaret pasó por el mundo invitando a la gente a decidir. Sin forzarles ni imponerles un camino. Dándoles herramientas para acertar. Invitándoles a optar” (Rodriguez Olaizola, op.cit. p. 494). Como señaló el P. Rambla la palabra clave para el cristiano es Abbá (papá, mamá). El horizonte de elección es la respuesta de un amor. Es el riesgo del amor. En el amor nunca te equivocas, que no quiere decir que todo sea fácil y exento de dolor. Educar en la fe es educar en una relación amorosa. Es descifrar lo que le agrada al Señor que quiere lo mejor para mí… Así mismo nos presentó las cualidades del discernimiento cristiano:
- Conocimiento particular y práctico. Los grandes enunciados nos pierden. Las concreciones no sueles ser ni brillantes ni grandilocuentes. Lo concreto siempre es humilde. Se trata del qué hago, no del qué pienso.  
- Intuitivo y por connaturalidad. No es un proceso deductivo. Hay algo dentro que es como una intuición, es mi sensibilidad transformada.
- Oscuro, no evidente. Sobre lo evidente no es necesario discernir (no robar, no matar…). Es el ‘mientras tanto’, con la conciencia de que hay que transformar.
- Parte del centro de la persona e implica toda la existencia personal. Toca la cabeza y el corazón… transforma la sensibilidad para tomar decisiones con la mirada y el corazón de Jesús.

El P. Rambla también nos dio unas pautas o pasos para el discernimiento en común, que puede ser deliberativo (decide el grupo) o consultivo (el grupo opina y otra persona decide).
- Cambio de sujeto. Debemos pasar del yo al nosotros. Esto exige apertura y generosidad.
- Unidad de objetivo. ¿Compartimos el mismo fin, el mismo objetivo? Para San Ignacio lo que une a una comunidad es la unidad de objetivo. Él no hablaba de comunidad sino de cuerpo, personas que trabajan en sitios distintos con tareas diversas con una inspiración en común.
- Condiciones previas:
- Personales:  ¿estoy en sintonía con el fin? ¿tengo una actitud abierta?... La coherencia, el ser fiel a lo que pienso  y siento, no es ‘fosilización’ (quedarme anclado en una posición). Es necesario un sentido de perte-nencia y corresponsabilidad (exige cierta madurez grupal); así como el deseo de buscar la voluntad de Dios en común que exige creer en la mediación del hermano o hermana (Dios me puede hablar a través del otro).
- Información: sobre las personas, los recursos, las consecuencias, etc. Ser cristiano es estar en el mundo.
- Reflexión a la luz de los datos, las personas, las consecuencias, etc.  Para los cristianos es fundamental que esta reflexión sea orante.
- Escucha y comunicación. Para dialogar primero hay que preguntar y luego escuchar. La escucha es una condición de posibilidad de la comunicación.
- Reflexión sobre lo escuchado. ¿Qué ha sido nuevo? ¿Qué he visto desde una nueva perspectiva?
- Reacción compartida. ¿Ha pasado algo cuando nos hemos comunicado?
- Resumen, que supone retomar lo vivido, destilar lo escuchado.

El P. Rambla acabó con dos ideas fundamentales:
- No hay que apagar la utopía. La utopía es un horizonte al que no hemos llegado pero que nos mueve. Sirve para dar calidad a nuestra vida y a nuestros encuentros, para vivir con más profundidad.
- Uno debe trabajarse personalmente de forma habitual. Para esto puede servir el examen del día, una herramienta que San Ignacio consideraba esencial. Se trata de ‘re-ver’ mi vida, mirar de nuevo…

Después de volver a reflexionar sobre qué es el discernimiento respondería que es la herramienta del amor; el medio para hacer del amor el centro de nuestras decisiones…

Si alguien quiere profundizar en la metodología ignaciana de discernimiento, pinchar aquí.




domingo, 24 de abril de 2016

El peligro de la historia única


El origen de este post es una Charla TED de julio de 2009, “Chimamanda Adichie: El peligro de la historia única”, que cuenta con más de 10 millones de visitas.

Chimamanda se define como una “contadora de historias” y en la charla cuenta varias historias personales sobre el peligro de una historia única. Comentaré aquí algunas de ellas... Se presenta como una lectora y escritora precoz. Empezó a leer sobre los 4 años y sus primeros escritos los hizo sobre los 7. Relata que al principio leía historias sobre niños ingleses y americanos. Y los personajes sobre los que escribía eran como aquellos sobre los que leía: blancos y de ojos azules, jugaban en la nieve, comían manzanas y hablaban del tiempo. Ella, sin embargo, vivía en Nigeria, comía mangos y allí no se hablaba del tiempo porque no era necesario… Moraleja: somos muy vulnerables e influenciables ante una historia y más en la infancia… Esto me hace pensar lo importante que es lo que leen  nuestros niños y nuestros jóvenes, la mirada se educa desde muy temprano…

Todo cambió para ella cuando empezó a leer libros africanos; eso le salvó de ver una historia única y le ayudó a descubrir su propia voz. Otra historia que narra… En su casa tenían personal doméstico. Lo único que ella podía ver sobre Fidé, a quien su madre ayudaba mucho, era su pobreza. .. Su imagen pasó a ser otra después de que un día fue a su casa y estuvo con su familia. “Es así como creamos la historia única, mostramos a un pueblo como una cosa, una sola cosa,  una y otra vez, hasta que se convierte en eso”.  

La historia única tiene que ver con el poder.  Chimamanda explica que cuando piensa en el poder siempre le viene una palabra del idioma igbo (idioma hablado por la etnia igbo, localizada en lo que antes era Biafra), el sustantivo nkali, que significa “ser más grande que el otro”. En el mundo político y económico las historias se rigen por este principio. Todo depende de cómo y cuándo se cuenta, quién cuenta, cuántas historias se cuentan…  El poder no es sólo  la capacidad de contar la historia del otro, sino de hacer que esa historia sea la definitiva.  En alusión a su infancia  reflexiona que “todas estas historias me hacen quien soy;  pero si insistimos sólo en lo negativo sería simplificar mi experiencia y omitir muchas otras historias que me formaron”. La historia única crea estereotipos, y el peligro de los estereotipos no es que sean falsos, sino que son incompletos. Es imposible conectar con una persona o lugar sin entender todas sus historias. La historia única roba la dignidad de los pueblos, niega la igualdad, subraya las diferencias más que las similitudes. Acaba la conferencia con una reflexión excepcional. “Las historias importan. Muchas historias importan. Las historias se han usado para despojar y calumniar, pero las historias también pueden dar poder y humanizar. Las historias pueden quebrar la dignidad de un pueblo, pero también pueden reparar esa dignidad rota […] Cuando rechazamos la historia única, cuando nos damos cuenta de que nunca hay una sola historia sobre ningún lugar, recuperamos una suerte de paraíso”.

Según iba escuchando la conferencia me venían a la cabeza muchos ejemplos sobre el peligro de la historia única, en la Historia hay muchos y también en la mía propia… No hay más que pensar en todas los casos de discriminación y persecución, ya sea por causa política, religiosa, de orientación sexual… Detrás hay mucho miedo e incapacidad de ver lo que nos une, la humanidad… Detrás hay historias únicas que hemos asumido acríticamente… En mi vida he experimentado también en varias ocasiones esto… He tenido que reelaborar o revisar mis opiniones sobre el matrimonio, la familia, la homosexualidad, el aborto… cuando me han ‘golpeado’ cerca… Y digo ‘golpeado’ porque en un primer momento he vivido así, como una sacudida, lo que ha atacado mis creencias y valores…

La charla también me hacía pensar en la lucha feminista, en el patriarcado. Durante muchos, demasiados, años la historia de las mujeres ha sido contada e interpretada por hombres. La voz de la mujer ha sido silenciada o minusvalorada… Todo cambio hacia la real igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres pasa por superar la historia única.

Posteriormente he visto otra conferencia de Chimamanda que se ha convertido en libro, Todos deberíamos ser feministas, y que será leído por todos los estudiantes suecos de dieciséis años.  Al comienzo del libro Chimamanda se define como una “feminista feliz africana que no odia a los hombres y a quien le gusta llevar pintalabios y tacones altos para sí misma y no para los hombres”.

Revisemos nuestros prejuicios, clichés, estereotipos, historias únicas… Este es el primer paso necesario para relacionarnos en clave de igualdad; es el primer paso para hacer realidad los Derechos Humanos.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Historias que transforman personas y organizaciones


El 4 de diciembre asistí a la última jornada TEC del año organizada por el Consorcio de Inteligencia Emocional que llevaba por título "Historias que transforman organizaciones". Fue dinamizada de forma bastante original, a través del juego, por Javier Ondarra (IS2COACH) y Mikel Bilbao (Organizaciones que encuentran y cuentan cuentos). Presentaron el proyecto Oé corazón (Organizaciones con espíritu y corazón) y dividieron la sesión en 7 movimientos:

Movimiento 1: Compartir historias. Empezaron Javier y Mikel compartiendo historias personales que les habían transformado. Después nos juntamos por parejas con otra persona a la que no conocíamos e hicimos lo mismo. Resulta curioso contar a alguien con quien hablas por primera vez algo muy personal. Despierta emociones interesantes y te acerca a esa persona... Varios, muchos, de los 'trajeados' que asistían a la Jornada no pasaron del Movimiento 1... demasiado 'alternativo'. Objetivo: Hacernos 'bajar' de la mente al corazón.

Movimiento 2: La realidad es dual... Ejercicio para trabajar los dos hemisferios del cerebro. Pidieron 10 voluntarios y les hicieron saltar en círculo a la pata coja con la derecha. Volvieron a pedir otros 10 voluntarios y les hicieron saltar en círculo a la pata coja con la izquierda. En tercer lugar hicieron salir a quienes no habían sido voluntarios y nos pusieron a andar en dos círculos, en el sentido de las agujas del reloj las mujeres y en el sentido opuesto los hombres. Objetivo: mostrar que los dos hemisferios del cerebro tienen sus propias funciones y es necesario activar ambos. [Después de este ejercicio ya apenas quedaban 'trajeados'].  

Movimiento 3: Pasado, presente y futuro: tres escenarios para jugar. Un buen ejercicio para el desarrollo tanto de personas, como de grupos y organizaciones es "tratar de relacionar los tres elementos que constituyen el desarrollo del Ser (mis pasiones, mis creencias, mis valores) con los tres momentos del reloj (pasado, presente y futuro)”. Cada uno eligió una pinza de color (verde, azul, roja o amarilla) y se situó en el espacio de la sala. 


La propuesta de Oé corazón es "pasar del azul al VERDE, del cielo a la TIERRA, de los valores a los COMPORTAMIENTOS". Para ello es necesario eliminar las interferencias.

Movimiento 4: Una comunicación desde el corazón. Por más que nos empeñemos, vivimos en un mundo que no es sólido. La información fluye por canales formales e informales. Internet y las redes sociales han cambiado el escenario... Tenemos que pasar también del azul al verde en nuestra comunicación. En todos nosotros existe un polo negativo y un polo positivo. Debemos 'apagar' el polo negativo en el comunicar. Una comunicación desde el corazón se basa en tres ceros básicos: “0 críticas (fuera el perseguidor), 0 quejas (fuera la víctima), 0 'puñetaditas' o sutilezas o ironías (fuera la lucha de inteligencias movidas desde la mente analítica y la inteligencia superior que le dice a la otra persona “yo soy más”)”. Una comunicación de este tipo puede ser viral y transformar personas y organizaciones...

Movimiento 5: Preguntas nuevas. Por lo general la comunicación en las organizaciones (y también la interpersonal) suele estar dominada por las preguntas: ¿quién? ¿qué? ¿cuándo? ¿cómo? ¿en qué canal? Detrás de estas preguntas se esconden muchos miedos y necesidad de control. ¿Por qué no pasar de un modo de comunicación basado en el temor a uno basado en el amor? En ese contexto las preguntas cambian: ¿para qué? ¿desde dónde? Con un para qué y un desde dónde compartidos se puede crear una comunicación adecuada para un mundo sin limitaciones...

Movimiento 6: Elementos para que las historias peguen. Revisando las historias con las que empezamos la mañana vimos como todas contenían los seis elementos (cuyas siglas en inglés conforman el acrónimo SUCCESS, éxito) que se señalan en el libro Ideas que pegan:
  • S - Simple. Debe ser fácil de seguir, debe contener la esencia. Simplicidad y profundidad no están reñidas, es más, hay que tratar de aunarlas. 
  • U - Unívocamente inesperada ('unesperada'). No debe ser muy previsible, debe dejar con las ganas de saber cómo continúa. Tiene que enganchar y mantener la atención, generar curiosidad.
  • C - Concreta. Nuestro cerebro está preparado para recordar datos e imágenes concretas. Los refranes están codificados en un lenguaje concreto, 'Vale más pájaro en mano que ciento volando'. Utilizar mensajes concretos facilita que la idea sea compartida. 
  • C - Creíble. Una historia personal, una vivencia es creíble porque está contada desde la experiencia; quien la cuenta está involucrado en ella. 
  • E- Emotiva. En una ocasión leí una frase que se me quedó grabada: “Olvidamos las cosas que sólo entendemos. Recordamos siempre las cosas que, además de entender, sentimos” (Ramón Cortés, 2005: 139). Lo que nos emociona no sólo queda grabado en nuestra mente, sino en todo nuestro ser. 
  • SS- Sucesión de hechos. Las historias son más fáciles de recordar . Además funcionan como un simulador, mueven a la gente a la acción; les muestran cómo podrían actuar en situaciones parecidas.

Movimiento 7: Preguntas poderosas. Son aquellas que hacen que las personas se abran; sirven para liberar. De hecho, son una de las 6 cosas que la gente feliz hace por la mañana: 1) Intención de día (elijo cómo va a ser mi día y no permito que nada ni nadie cambie eso); 2) Respirar bien para oxigenarse; 3) Un vaso de agua al levantarse (el agua es el 'aceite' que necesita nuestro cuerpo); 4) Desayunar sano; 5) Preguntas de buena mañana (del tipo: ¿de qué voy a disfrutar hoy? ¿qué y quién es importante para mí?); 6) Agradecer a los más próximos (eso puede cambiar mi día y el del otro; preguntémonos a diario ¿cuántas 'flores' quiero regalar hoy?).

Por primera vez escuché el término Indagación Apreciativa, que según Miriam Subirana es "un proceso de investigación en acción de lo que da vida a una organización, comunidad, grupo o individuo. Utiliza un conjunto de principios para descubrir lo que da vida y para diseñar e innovar lo que dará más vida".  Los principios de la Indagación Apreciativa son 10, y en oé corazón los han reducido a 7 (véase este vídeo):
…las palabras crean
…las preguntas crean
…las historias crean
…las imágenes crean
…las personas voluntarias crean
…todos los grupos de personas crean
…y todas esas creaciones pueden ser más positivas si estamos instalados en lo positivo y en la luz

¿Dónde estamos? ¿En el pasado o en el futuro? ¿En lo positivo o en lo negativo? Y más importante... ¿Dónde queremos estar?


Los grandes descubrimientos suelen surgir de una o varias preguntas... ¿Y si...?... Como le sucedió a Hipatia... ¿Y si las órbitas no fueran circulares?


Bibliografía
  • Heath, Dan y Heath, Chip (2011): Ideas que pegan. Madrid, etc.: LID Editorial.
  • Ramón Cortés, Ferran (2005): La isla de los cinco faros. Barcelona: RBA Integral.