miércoles, 26 de febrero de 2014

El poder de la visión


A raíz del vídeo que incluyo al final, me vino a la cabeza un vídeo que vi en 1993 en un curso impartido por el Dr. Bernard M. Bass, un gran experto en liderazgo, que se titulaba "El poder de la visión". Allí se narraba la siguiente historia:


Un día, mientras caminaba por la playa, vi a un joven que se agachaba, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Repetía lo mismo una y otra vez… Al acercarme, me di cuenta de que lo que recogía eran estrellas de mar y una a una las devolvía de nuevo al mar. Intrigado, le pregunté por qué hacía eso y me respondió:
-"Arrojo estas estrellas de mar al agua porque la marea es baja y si no lo hago rápido, morirán aquí deshidratadas".
-"Entiendo, le dije, pero debe haber millones de estrellas de mar sobre la arena y nunca podrás devolverlas a todas. ¡Son demasiadas! Esto mismo sucederá probablemente en cientos de playas a lo largo de la costa, ¿no estás haciendo algo que no tiene sentido?"
El joven sonrió, se inclinó, tomó una estrella de mar y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
-"Para ésta sí tuvo sentido… para ésta y ésta también…". Sonreí yo también, me incliné y acompañé al joven en su tarea...

Una tarea fundamental de todo líder es inspirar la visión. Simon Sinek, tiene un sugerente libro que se titula Star with why (que en España se ha traducido como "La clave es el porqué")  en el que desarrolla la idea de qué es lo que inspira. "Seguimos a quienes lideran no porque tengamos que, sino porque queremos. Seguimos a quienes lideran no por ellos, sino por nosotros".  

The Golden Circle, Simon Sinek

Es muy sugerente su concepto del "Círculo dorado", que está inspirado en la proporción áurea y tiene base biológica. Todas las organizaciones conocen y pueden describir claramente el QUÉ-WHAT, en qué consiste su producto o servicio. Algunas personas y compañías saben el CÓMO-HOW, cuál es su valor diferencial, en qué son diferentes o mejores (y asumen erróneamente que eso motivará la 'compra'). Sin embargo, muy pocas personas u organizaciones saben el PORQUÉ-WHY, que no es ganar dinero (eso será el resultado), sino que se refiere al propósito, causa o creencia. Y es por eso que sus acciones, decisiones y comunicaciones van de fuera hacia adentro (del WHAT al WHY), cuando debería ser al contrario. Debemos comunicar de dentro hacia fuera; del porqué al qué. "La gente no compra lo que uno hace; compra el por qué lo hace". "Martin Luther King decía 'tengo un sueño'; no decía 'tengo un plan'". Cuando la comunicación se hace de dentro hacia fuera el porqué se ofrece como la razón para comprar y los qués (productos/servicios) son la prueba tangible de esa creencia. No quiere decir que conocer el porqué sea la única forma de tener éxito; pero sí es fundamental para mantener un éxito duradero basado en la flexibilidad y la innovación. Según Simon Sinek el concepto del círculo dorado tiene base biológica porque correlaciona con las tres partes del cerebro humano. El QUÉ se correspondería con el neocórtex (responsable del pensamiento racional, analítico y el lenguaje). Las dos secciones intermedias se corresponden con el cerebro límbico (responsable de los sentimientos, como la confianza o la lealtad, el comportamiento humano y la toma de decisiones; pero sin capacidad para el lenguaje). Hay que ganarse los corazones (cerebro límbico) y las mentes (neocórtex); y en ese orden.  A la hora de tomar decisiones los porqués son primero; si no, la toma de decisiones se vuelve más lenta y difícil.

 "La gente no compra lo que uno hace; compra el por qué lo hace", cuando uno habla de lo que cree atrae a quienes creen en lo mismo. Seguimos a los líderes no por ellos sino por nosotros. 

Quiero acabar con unas palabras del final del libro de Simon Sinek (p.250, traducción propia): "Imaginemos qué ocurriría si todas las organizaciones empezaran con el PORQUÉ. Las decisiones serían más simples. Habría mayor lealtad. La confianza se convertiría en moneda de cambio. Si nuestros líderes se dedicaran a empezar con el PORQUÉ, reinaría el optimismo y la innovación prosperaría"



viernes, 21 de febrero de 2014

Cuidar con caricias


El Dr. Jacinto Bátiz, jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Santurce ofreció el 12 de febrero de 2014, en el Centro Cívico Bidarte, la conferencia titulada: "Cuidar con caricias". El título de la conferencia coincide con el de un artículo de opinión publicado en El Correo Digital por el cual recibió el galardón de la VIII edición del Premio Reflexiones. Compartiré aquí las ideas extraídas de la misma.

Como contaba el autor, el artículo surgió de la reflexión a partir de la noticia sobre la creación de un robot, Paro, un bebé foca que respondía a las caricias de los humanos; una especie de mascota artificial que se demostró que cumplía funciones terapéuticas en casos de Alzheimer y Autismo. La gran pregunta es: "¿Es que no somos capaces de acariciar a nuestros enfermos y tenemos que inventar un robot para ello?". Seguro que ellos distinguen y prefieren nuestras caricias a las de cualquier robot, por muy perfecto que sea. 

Las manos son uno de los instrumentos comunicadores por excelencia. Las caricias traspasan la piel para llegar hasta lo más profundo del afecto. Está comprobado que quienes no recibieron caricias de sus padres y de su entorno: 1) tienen dificultad para dar y recibir afecto; 2) mantienen una postura corporal rígida; 3) son fríos y poco emotivos; 4) tienden a evitar el contacto físico, lo viven como algo 'sucio' o inapropiado; 5) desconfían de las personas, les cuesta sentirse queridos. Por el contrario, quienes sí han recibido caricias cuidan mejor de sus seres queridos y de otras personas. De aquí se puede extraer una importante lección: cuidemos con caricias a nuestros hijos e hijas para que ellos nos las den a nosotros o a otros cuando las necesitemos

Es muy habitual que las personas mayores se sientan inútiles o 'aparcadas'. Se sentirían mucho mejor si pudieran mecer, acompañar, contar historias o soñar juntos con niños. Y los niños también se beneficiarían de ello, explorarían las arrugas, estarían en contacto con personas que tienen tiempo de sobra, aprenderían a relacionarse con ellas, recibirían amor incondicional (ingrediente esencial para la vida)... En mi opinión muchas veces tenemos miedo de la edad, la enfermedad y el deterioro... como si fueran contagiosas y nos pudiéramos aislar de ellas; como si les pudiéramos ganar la carrera manteniéndonos alejados...

¿Cómo se puede cuidar con caricias a una persona con demencia? Lo primero hay que entender que es una enfermedad degenerativa y progresiva. Es como si el disco duro de la persona se empezara a estropear. Golpea el cerebro de la persona y el corazón de su familia. Pero las personas recuerdan el amor y el afecto. Reciben sin darse cuenta. Cuidarles exige paciencia, amor y buena voluntad. Precisan una mano que estreche la suya, un corazón que les cuide y una mente que supla la suya. Cuando el corazón biológico se estropea se puede restaurar. El corazón afectivo sólo precisa afecto, sonrisas, caricias y palabras amables. La comunicación es diferente si nos situamos a varios metros o nos colocamos a su lado y les tocamos. En ocasiones, como cuando la persona está en coma, el contacto puede ser la única expresión de cuidado que se puede dar. Los pacientes perciben diferente el tiempo que un médico pasa con ellos según la distancia a la que se coloque y la cercanía que muestre. Tratar con cariño al enfermo reconforta también a su familia. Según el Dr. Bátiz las personas van más a donde los curanderos que donde los médicos porque les tocan más. Los besos, las caricias, el contacto hacen que se sientan queridos; pesan más que las palabras que se las lleva el viento. De esa manera les transmitimos mejor el mensaje de que no están solos, que no les vamos a abandonar. Una indicación importante que el Dr. Bátiz da al personal sanitario es que cuando aseen a un enfermo hablen con él aunque no les entienda, que no hablen entre ellos de planes de fin de semana, cotilleos, etc.


¿Cómo hay que cuidar mientras llega la muerte? Para empezar hay que tener claro cuáles son las necesidades/derechos al final de la vida: alivio del dolor y de sus síntomas molestos; apoyo emocional y psicológico; estar acompañados; no morir solos; apoyo espiritual... Por todo ello:

  • Hay que acompañar, estar. Se debe pensar en cómo se siente el enfermo. Hay que tener claro que está más vulnerable; puede seguir esperando su curación; está más retraído física y emocionalmente; siente dolor (físico, emocional, social y espiritual) por su próxima muerte; sufre porque va a dejar a sus seres queridos. Muchas veces las personas buscamos cualquier disculpa para evitar el acercamiento o el contacto. Acompañar significa: dedicar tiempo; estar a su lado; visitarle con frecuencia (mejor que hacer visitas interminables); mostrarle respeto y compasión; expresar la disposición a apoyarle en lo que pueda ocurrir; respetar los momentos en los que quiera estar solo o en silencio; no forzar una conversación activa... En esa situación nuestra compañía es el mejor medicamento.  
  • Hay que tocar. El tacto transmite al enfermo calor, apoyo y solidaridad. Importa la forma de mirar, de dar la mano, el hablar a la altura del paciente (por ejemplo si está en una silla de ruedas o en la cama). Podemos: sujetar su mano; tocar su hombro; acomodar las almohadas; secar su frente; mojarle los labios. En definitiva, tratarle con amabilidad ya que eso es efectivo contra el temor y la ansiedad. El Dr. Bátiz suele decir al personal médico recién llegado: "Sabemos mucho de la enfermedad y nos hemos olvidado de que detrás hay personas. Ahora vamos a ver qué es una persona que tiene una enfermedad".
  • Hay que escuchar. Es muestra de respeto y apoyo. Una buena comunicación ayuda a controlar mejor el dolor, la ansiedad y la depresión. Además, sirve para saber qué necesita la persona. ¿Cómo hay que escuchar? Dejando a la persona que se desahogue cuando quiera; dedicando tiempo (el tiempo se mide de otra forma cuando llega el final y no siempre se dispone del tiempo que se quiere; además, la persona enferma aprende a distinguir lo importante de lo superficial); entendiendo el mal humor, la irritabilidad o el poco aguante de la persona.
  • Hay que contestar a sus preguntas. Tienen derecho a saber qué ocurre para así poder tomar decisiones y enfrentar mejor su futuro. Pero hay que tener tacto. Se debe responder de forma sencilla, gradual (que una respuesta provoque otra pregunta) y sin mentir (si mentimos minamos su confianza y puede provocar aislamiento).  

Mi conclusión es clara. Nada puede sustituir al calor y el afecto humano. Cuidemos con caricias a nuestros mayores, nuestros enfermos, nuestras parejas, nuestros hijos, nuestras amistades y las personas que tengamos cerca y así haremos del mundo un lugar mejor. 

Enlaces de interés:


viernes, 14 de febrero de 2014

Love actually is all around


El fin de semana volví a ver una película que me parece una delicia, Love Actually. Es más, este post lleva el título del tema principal de la banda sonora. La película es como un cuento de hadas con personajes y situaciones estereotipadas, buenas dosis de humor, y resulta muy adecuada para pasar un buen rato. Me quedo con el mensaje de fondo: de hecho, el amor está en todas partes. Si nos fijamos en los distintos personajes e historias que se entrecruzan vemos reflejados muchos 'tipos' de amor: el primer amor; el imposible (porque es la pareja de tu mejor amigo o porque la vida te ha dado responsabilidades que no puedes/quieres eludir); el que llega de la forma más insospechada; el despechado; el que se ha sumido en la rutina y ha dejado alguna grieta por la que se cuela una tercera persona; el que nunca volverá porque la persona amada ha fallecido; el inoportuno (porque se da en el ámbito de trabajo cuando se ocupa una posición de gran responsabilidad)... 

Pasamos mucho tiempo buscando el amor pero no siempre lo hacemos de forma adecuada. Queremos poseerlo cuando es más una cuestión de "ser" que de "tener". Podemos llegar incluso a mendigarlo, lo que hace que se nos escape de las manos o que se lo demos a una persona inadecuada... Además, muchas veces nos olvidamos de empezar por el amor más importante de todos, el amor a uno mismo. Nadie da lo que no tiene; es difícil que realmente ame a otros si no me quiero, valoro, respeto y cuido a mí mismo...

Me vienen a la memoria unas palabra de Khalil Gibran:


Me gusta mucho la reflexión de que al Amor (con mayúsculas) se llega atravesando el dolor. En un entrevista la escritora Isabel Allende, ante la pregunta de cómo le cambio la vida la muerte de su hija Paula, respondía: "Diría que es una experiencia purificadora, que te limpia; el dolor limpia de todo lo que es superfluo y va dejando lo esencial. Y lo que queda es el amor que das. La única manera de salir del dolor es atravesar el dolor. Es como un túnel, lo has de atravesar hasta el final, y nadie te puede ayudar". Y al final lo que queda es el Amor que das... ese es el gran mensaje. Y hay tanto amor para dar, tantas personas necesitadas de afecto, tantas ocasiones para demostrarlo... Todos necesitamos sentir en algún momento amor incondicional, es básico para construir una buena autoestima y para relacionarse de forma adecuada con otros. 

Para terminar, la que en mi opinión es una de las más bellas canciones de amor... Love of My Life





lunes, 10 de febrero de 2014

De la coherencia individual a la global


En todos los cursos que imparto con mi amigo Rogelio Fernández solemos insistir en que la Inteligencia Emocional consiste en la unión de emoción y razón en todos los procesos mentales. Es algo fácil de entender pero no tan sencillo de llevar a la práctica. Por cuestión de formas de ser, o de aprendizajes muy asentados, o en función del momento o tema suele predominar uno u otro ingrediente. Seguramente todos tenemos experiencia de que una decisión tomada sólo con la cabeza no siempre satisface al alma (más de uno ha elegido carrera pensando en las salidas profesionales desoyendo una vocación aplastante) o al contrario, dejarnos llevar por la emoción nos puede jugar malas pasadas (quién no se ha enamorado perdidamente de la persona equivocada contraviniendo las sabias opiniones del entorno cercano).

El vídeo que incluyo al final, "La inteligencia intuitiva del corazón" (corazón energético-intuitivo ≡ "voz interior"), explica muy bien la importancia de que nuestros pensamientos, emociones y acciones vayan al unísono. Está realizado por The Institute of HeartMath’s (institución que lleva casi dos décadas investigando sobre el estrés, las emociones, la inteligencia del corazón y áreas cercanas) y forma parte de The Global Coherence Initiative (proyecto de co-creación con base científica  orientado a aumentar la consciencia global para generar equilibrio, cooperación y paz duradera). "La inteligencia intuitiva del corazón puede elevar nuestras comunicaciones, decisiones y elecciones hacia un nivel mucho más elevado de efectividad".

El mensaje de fondo es claro: la Coherencia individual contribuye a la coherencia social, y ésta a la coherencia global
"Cada energía individual contribuye a la del campo global y los pensamientos, emociones e intenciones de cada persona afectan al campo". 
"Investigaciones hechas en nuestros laboratorios han confirmado que cuando una persona se encuentra en coherencia con el corazón irradia un campo electromagnético más coherente. Puede beneficiar a las personas, a los animales y al medioambiente".

Coherencia personal 
Coherencia social 
Coherencia global
Eleva:
·         Salud y bienestar
·         Nivel de energía
·         Cognición
·         Toma de decisiones
·         Resiliencia

Eleva:
·         Relaciones
·         Iniciativas de co-creación
·         Resolución de problemas
·         Toma de decisiones grupal
·         Los lazos y el apoyo mutuo
La hipótesis es que ayuda a:
·         Aumentar la cooperación más allá de las fronteras geofísicas
·         Facilita el cambio hacia un modo de vida basado en el corazón
·         Aumenta la compasión y el cuidado en el conjunto

Fuente: Vídeo "La inteligencia intuitiva del corazón"

Para desarrollar esta inteligencia intuitiva del corazón es necesario acallar muchas voces distorsionantes y estar en contacto profundo con uno mismo. La meditación, la oración, el mindfulness o cualquier técnica que nos ayude a hacer silencio y escuchar nuestra voz más profunda nos puede ayudar a desarrollarla; y así podremos comprender mejor a los demás, a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. La mayoría de las respuestas están dentro de nosotros no fuera. Primer paso, que cada uno asuma su responsabilidad y se comprometa a aumentar su coherencia personal; que cada uno tome en serio los pensamientos, sentimientos y actitudes que alimenta. No siempre podemos elegir las circunstancias pero sí qué hacemos ante ellas. 




miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Qué harías si no tuvieras miedo?


«El miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Percibo mucho miedo en ti. »
―Yoda a Anakin Skywalker

Creo que la pregunta que encabeza este post es muy profunda y todos deberíamos hacérnosla periódicamente, especialmente cuando estamos en un momento de crisis o cuando sospechamos que estamos demasiado asentados. Es una pregunta incómoda y que te puede remover por completo. Te puede sacar de tu espacio de confort y enfrentarte a tus peores pesadillas. Pero también te puede dar la fuerza necesaria para alcanzar un sueño... El miedo nos roba tanta energía... y tanta vida... Muchas veces algunas creencias erróneas son el mayor obstáculo para cumplir nuestros anhelos más profundos.


Pensando en mi vida me doy cuenta de que un aprendizaje importante que he hecho con bastante esfuerzo es a decir que no, y detrás de eso veo muchos miedos. Siempre me ha costado mucho decir que no, con la consecuencia de haber hecho o dicho cosas que luego me han pesado. Por miedo a decepcionar a otros, para que me tuvieran en cuenta, para que me aceptaran, porque era lo que creía que se esperaba de mí, por un mal entendido sentido del deber... he ido en contra de lo que yo quería o he hecho cosas en las que no creía... y me he sentido fatal. Uno no se encuentra a gusto cuando va en contra de sí mismo. ¿De qué sirve agradar a otros si no nos sentimos a gusto con lo que hemos hecho o dicho? ¿Hay satisfacción mayor que ser fiel a uno mismo, siempre que respetemos al otro?

Para terminar un vídeo basado en un libro que seguro que muchos habrán leído: ¿Quién se ha llevado mi queso?... Y que cada uno ponga en el queso lo que quiera (familia, trabajo, pareja, etc.)...





domingo, 2 de febrero de 2014

Emociones encontradas: la despedida


Ayer fui al aeropuerto a despedir a un amigo que se marchaba a empezar un nuevo proyecto profesional al otro lado del océano. En unos días le seguirán su mujer y sus hijos. Fue una despedida agridulce... Me alegro porque es una muy buena oportunidad para ellos que, además, les va a permitir estar más cerca de sus familias. Me contagiaba de su ilusión por el nuevo comienzo y los apasionantes retos que les esperan. Sin embargo, también sentía tristeza porque esta despedida va a ser más larga que otras, porque no va a ser tan fácil seguir compartiendo espacios y momentos.

Vienen a mí en estos momentos unas palabras del gran Khalil Gibran, La amistad ("El profeta"):
Y un adolescente, dijo: Háblanos de la amistad.
Y él respondió, diciendo: Vuestro amigo es a la medida de vuestras necesidades.
Él es el campo que sembráis con cariño y cosecháis con agradecimiento.
Es vuestra mesa y el fuego de vuestro hogar.
Pues vais a él con vuestro hambre y lo buscáis en procura de paz.
Cuando vuestro amigo manifiesta su pensamiento, no teméis el "no" de vuestra propia opinión, ni ocultáis el "sí".
Y cuando él se calla, vuestro corazón continúa escuchando a su corazón.
Porque en la amistad, todos los deseos, ideas y esperanzas, nacen y son compartidas sin palabras, en una alegría silenciosa.
Cuando os separéis de vuestro amigo, no os aflijáis. Pues lo que amáis en él, puede tornarse más claro en su ausencia, como para el alpinista aparece la montaña más clara, vista desde la planicie.
Y que no haya otra finalidad en la amistad que no sea la maduración del espíritu.
Pues el amor que procura otra cosa que no sea la revelación de su propio misterio no es amor, sino una red tendida, y sólo lo inútil será en ella atrapado.
Y que lo mejor de vosotros mismos sea para vuestro amigo.
Si él debe conocer el flujo de vuestra marea, que conozca también su reflujo.
Pues, ¿qué será de vuestro amigo si sólo le buscáis para matar el tiempo? Buscadle siempre para las horas vivas.
Pues el papel del amigo es el de henchir vuestras necesidades, y no vuestro vacío.
Y en la dulzura de la amistad, que haya risa y compartir de placeres. Pues en el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su amanecer y halla su frescor.

Solo me queda decir, como la canción de despedida scout:
"No es más que un 
hasta luego
no es más que un 
breve adiós"

¡Hasta pronto Yovanni, Andreína, Marigio y Juan Ignacio!
¡Gracias por todo lo compartido y lo que hemos de compartir!


lunes, 27 de enero de 2014

Lágrimas en el cielo...



Hoy escribo con lágrimas en los ojos y con un dolor que no es el mío pero que puedo sentirlo con fuerza. En poco más de un mes se han muerto en mi entorno tres niños de 15 años (Victor, Markel y Alberto). Victor tenía una discapacidad física e intelectual severa derivada de una enfermedad que tuvo de pequeño y su salud era frágil. Markel ha luchado durante casi dos años contra un cáncer de huesos. A Alberto le ha atropellado un coche. Yo tengo dos hijos que en este momento tienen 13 y 15 años y puedo imaginarme perfectamente el dolor que sería perderlos, la rabia que me produciría, el desgarrón en el alma, la perplejidad en la que me encontraría, el sinsentido que me parecería la vida... La muerte siempre nos pilla por sorpresa y nos gustaría robarle una prórroga. Y en el caso de los niños... Nos rebelamos más aún ante el hecho...Va contra la lógica que unos padres o unos abuelos sobrevivan a sus hijos o nietos...

Ahora les queda a estas familias y su entorno construir su duelo y pasar por las cinco etapas que señala Elisabeth Kübler-Ross: 1. Negación - durante un tiempo se vive desde la perplejidad o la incredulidad; nos negamos a creerlo porque es demasiado fuerte; 2. Ira (o puede ser rabia, envidia o resentimiento) - es una respuesta emocional que se puede manifestar de diversas maneras y contra distintas personas (los cercanos, desconocidos, compañeros de trabajo, Dios, etc.); 3. Negociación - en esta etapa lo que más apetece es volver a atrás una y otra vez, intentar llegar a un pacto para superar el momento difícil; 4. Depresión - en esta fase la persona se ve invadida por la tristeza, se repliega sobre sí misma (normalmente es algo temporal y muy necesario); 5. Aceptación - se empieza a sentir cierta paz y tranquilidad, la vida se impone, se asume la nueva realidad... (pero también se puede caer en el rechazo que supone vivir anclado en el dolor y la pérdida).

Cada vida, toda vida, independientemente de su duración y de sus condiciones, tiene un sentido, un porqué. Como lo expresa la Dra. Kübler-Ross (1994, p.36):
"Me gustaría deciros cómo podéis vosotros también llegar al convencimiento de que esta vida terrestre, que vivís en vuestro cuerpo físico, sólo representa una pequeña parte de vuestra existencia global. Sin embargo, vuestra vida actual tiene una importancia muy grande en el marco de vuestra existencia entera puesto que estáis aquí por una razón precisa que os es propia".
No quiero terminar sin mandar un abrazo muy fuerte en especial a las madres de estos tres niños (CeciliaMarian Esther) y desearles que esos ángeles que ya tienen en el cielo les ayuden a seguir adelante.



Bibliografía:
  • Kübler-Ross, Elisabeth (1994): La muerte un amanecer. 5ª Edición (1ª 1987). Barcelona: Ediciones Luciérnaga.









sábado, 25 de enero de 2014

Cuestiones sobre bienestar


El 22 de enero de 2014 asistí a la presentación del libro de Rafael Bisquerra (Catedrático de Orientación Psicopedagógica en la Universidad de Barcelona y experto en Educación emocional) cuyo título encabeza este post. El acto estaba organizado por el Consorcio de Inteligencia Emocional y Deusto Innovación Social. Voy a presentar aquí algunas de las reflexiones que allí se compartieron o que a mí me suscitó la conferencia, junto con algunos fragmentos del libro. 

Si nos fijamos en el subtítulo del libro, Cinco pilares para el desarrollo del bienestar personal, social y emocional, tenemos la clave del contenido del mismo, que se podría resumir gráficamente con la Flor de Benicia (bienestar basado en la ciencia ► bienestar y ciencia ► benestar i ciència (en catalán) ►Benicia). Veamos en qué consiste cada uno de los 'pétalos':
Flor de Benicia (Bisquerra, 2013:172)
Bienestar material. Existe evidencia empírica de que este bienestar es básico y que alcanzado un umbral a mayor bienestar material no hay mayor felicidad. Las administraciones públicas deben asegurar un ingreso, una educación y una sanidad básicas, que deben estar cubiertas por el hecho de ser persona. "La política debe preocuparse en primer lugar de que las necesidades básicas de la ciudadanía estén satisfechas. A partir de allí, fomentar el bienestar emocional en función de las ciencias del bienestar. Esto es un factor importante para la estabilidad política, el progreso social y el fortalecimiento de la democracia" (Bisquerra, 2013: 178).

Bienestar físico. Tenemos bienestar físico cuando tenemos salud, que es algo que a veces no valoramos suficientemente hasta que la perdemos. La salud es algo que se va construyendo, es un proyecto personal y social de construcción. Depende, en gran parte, de los estilos de vida saludable: alimentación sana, ejercicio, descanso suficiente, no exponerse a riesgos, etc.

Bienestar social. Dentro de éste podemos distinguir tres niveles: 1) político, que depende de las condiciones sociopolíticas (paz, justicia, libertad, seguridad, etc.); 2) comunitario, que depende de las relaciones con el contexto más cercano (vecindario, comunidad, trabajo, etc.); y 3) interpersonal, que está condicionado por las relaciones más íntimas, que son personas con las que interaccionamos casi a diario (pareja, hijos, padres, amistades íntimas).

Bienestar profesional. Tiene que ver con la satisfacción en el ejercicio de la profesión. Pasamos la mayor parte de nuestra vida consciente trabajando y este bienestar no se da sólo por la nómina sino también por una serie de características que lo enriquecen y, además, depende de la actitud que tengamos ante la vida y la profesión (engagement). Fluir (estado en el que se está completamente inmerso en lo que se está haciendo y que produce sensación de éxito y bienestar) en el trabajo debería ser un objetivo para todos. "Tener un buen trabajo" significa tener y hacer un buen trabajo.

Bienestar emocional. Es algo personal, interno, subjetivo. Puede estar presente en el bienestar profesional y en el social. Supone la experiencia de emociones positivas. Todas las personas anhelamos la felicidad, que podríamos definir como la experiencia de emociones positivas, satisfactorias; experimentar el gozo que nos provee lo que sentimos, pensamos y hacemos. Este tipo de bienestar es en el que estamos menos entrenados. Cuando tenemos palabras para distinguir matices es porque tenemos un mayor conocimiento. Los esquimales distinguen muchos tipos de hielo y nieve, la que sirve para construir iglús, la que se puede pisar con el trineo, la que sirve para calentar y convertir en agua, etc. Sólo cada uno de nosotros podemos decir en qué grado nos sentimos bien y con qué matices. Podemos distinguir entre dos tipos que son necesarios y complementarios.  Bienestar hedónico, el proporcionado por los sentidos (una vista bella, una música que nos gusta, una buena comida, etc.). Y Bienestar eudemónico, que atendiendo a la etimología significa "buen destino"; tiene que ver con la satisfacción con la vida en sentido amplio; está relacionado con la prosocialidad (contribuir al bienestar social es una de las mejores estrategias para construir el propio bienestar, la energía dedicada a otros sin esperar nada a cambio nos da gran satisfacción - en general nos gusta más hacer un favor que pedir un favor).  El bienestar emocional puede abrir la puerta a la espiritualidad, que no hay que confundir con religión o confesión, ya que permite desarrollar la conciencia y esta facilita la atención y concentración.

Para que lo anterior sea posible tenemos que construir organizaciones dirigidas al bienestar, a la cimentación del bien común, el bien global de la ciudadanía. Al hablar de organizaciones no sólo hay que pensar sólo en las empresariales, también hay que prestar una atención especial a las relacionadas con las política, la salud y la educación, ya que "pueden jugar un papel preponderante en el bienestar personal y social" (Bisquerra, 2013: 141).

"Cada persona debe tomar conciencia de su propia responsabilidad ante el propio bienestar; la sociedad en general se debe proponer el bienestar como objetivo; desde la educación se deben impartir los conocimientos necesarios para que cada uno pueda cuidar su propio bienestar y ayudar a los demás a cuidar el suyo. La política tiene la finalidad de hacer posible que crezcan muchas 'flores del bienestar'. La sociedad en su conjunto puede cooperar en la construcción del jardín de Benicia. Todo esto es un florecimiento hacia formas más satisfactorias de vida y de relaciones sociales" (Bisquerra, 2013: 172)

El libro acaba de forma rotunda con una declaración de principios que compartimos: "El bienestar de un país debería medirse y analizarse de igual forma que se hace actualmente con el PIB. Esto probablemente contribuiría a un acercamiento entre la clase política y la ciudadanía, ya que atendería a los intereses y necesidades de las personas" (Bisquerra, 2013: 179)


Bibliografía:

  • Bisquerra, Rafael (2013): Cuestiones sobre bienestar. Cinco pilares para el desarrollo del bienestar personal, social y emocional. Madrid: Editorial Síntesis. 


martes, 7 de enero de 2014

La transitoriedad


El vídeo que incluyo al final, Existential Bummer, me he hecho reflexionar sobre algo que muchas veces he sentido. Más de una vez me he sorprendido con un toque de nostalgia en momentos vitales de gran felicidad y he querido aferrarme al momento en un intento de hacerlo durar para siempre. Al caer en la cuenta de que tus mayores algún día no estarán. Al contemplar al bebé dormido que alguna vez será, que ahora es, un adolescente rebelde. Al abrazar al compañero que quieres que te acompañe el resto del camino. Al disfrutar un encuentro con quien hace mucho que no ves. Al lograr un reto que parecía imposible... Todos estos momentos felices te recuerdan que la felicidad no durará siempre. Afortunadamente el dolor tampoco... Me viene a la cabeza un texto del Nuevo Testamento (Mt 17, 4): "Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: -Señor, ¡qué bien se está aquí! Si te parece, armaré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". ¿Quién no ha deseado parar el tiempo en alguna ocasión para así congelar lo que sentimos y retenerlo, para grabarlo muy dentro y que no se nos olvide?

¡Qué difícil resulta, la mayoría de las veces, disfrutar del momento, del ahora! ¡Qué complicado llevar a la práctica el carpe diem! [En otra entrada escribí sobre el Aquí... Ahora...]. Me encanta observar a los niños pequeños. Ellos viven entregados al ahora. Lo disfrutan como si no hubiera otro momento. Poco a poco vamos perdiendo esa capacidad. Según nos vamos haciendo mayores muchas veces el pasado nos arrastra recordándonos en exceso experiencias y aprendizajes que nos dificultan disfrutar de lo que el presente nos brinda; o el futuro, como promesa de algo mejor, nos hace pasar por el presente de puntillas. Ocurre, además, que a medida que vamos acumulando vida somos cada vez más conscientes de que tenemos fecha de caducidad y de que no podemos luchar contra eso. Quizá lo único que valga, el único remedio infalible, es seguir el consejo de Mahatma Gandhi: "Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir para siempre".

CONSUELO PARA LA TEMPORALIDAD
Somos como las plantas:
Nuestra piel es hoja y nervadura
de pasiones hermosas
Que bailan sin cesar.
Somos danza y danzar en el viento
es potestad de nuestras piernas sin raíces.
Todo cambia y nada permanece.
En el otoño, el follaje se desprende amarillo;
Llueve oro en el atardecer.
No habría vida sin muerte.
No seríamos cuanto somos
si la conciencia no guardara experiencias ajenas
que misteriosamente se aposentan
en el aire interior cuya esencia desconocemos.
Y, sin embargo, así como Blake dijo:
"La eternidad está enamorada de la fabricación del tiempo".
es inevitable enamorarse de la creación
y sentir el dolor de no ser inmortales.
 ¡Ven!
Abandona el rencor por lo incomprensible.
Porque la vida se alimenta de la vida,
hemos de arder en la pira funeraria sin perecer.
Cantos y mitos nos sobrevivirán,
como sobrevive el árbol
que talado y yerto me sirve de apoyo
para escribir esta reflexión.
La experiencia de la vida es la pasión de beberla
hasta la embriaguez.
Amar, cantar, decir versos hermosos
y luego
dormir.
Belli, Gioconda (2009, 1ª 1998): Apogeo. 6º edición. Madrid: Visor, p.43





martes, 17 de diciembre de 2013

Temor vs. Empoderamiento


Temor vs. Empoderamiento es el título de una Jornada a la que asistí ayer, 16 de diciembre de 2013, en el Bilbao Aretoa UPV. Me llevó a ella mi interés por los temas que ahí se trataban: jóvenes, redes sociales, feminismo...

En primer lugar presentó el estudio La desigualdad de género y el sexismo en las redes sociales. Quiero destacar dos de las conclusiones del mismo (el subrayado es mío):
"Las chicas, como conclusión a destacar, son las grandes usuarias de la comunicación social a través de las redes. En comparación con los chicos, ellas describen en sus perfiles situaciones más personales e íntimas; exponen con mayor frecuencia fotografías, autofotos y fotos sensuales y utilizan más frecuentemente las redes sociales como espacio de relación con sus amistades. Al tiempo que se exponen personalmente más que los chicos, también reciben más solicitudes de amistad; más propuestas de desconocidos y proposiciones sexuales; conocen competiciones donde son puntuadas por su físico. Las chicas viven en las redes sociales un riesgo a ser acosadas y una vulnerabilidad mayor que los chicos" (Estébanez y Vázquez, 2013: 102).
"Podemos afirmar también que el sexismo que se observa en las redes sociales tiene una mayor intensidad que en la relación cara a cara. La violencia simbólica a la que chicas y chicos se exponen a todas horas y la facilidad de enviar mensajes a través de las redes sociales, sin la dificultad de enfrentar el acto delante de la otra persona, imprimen desigualdades y violencias que no podemos pasar por alto" (Estébanez y Vázquez, 2013: 102).
La intervención de Ianire Estébanez, psicóloga y ciberactivista, bloguera "Mi novio me controla lo normal" y responsable de "Yo ligo, yo decido" llevaba por título "Educando sobre redes sociales desde la participación". Según ella las generaciones audiovisuales se han socializado en el sexismo y la diferencia, basta con ver los mensajes que transmiten los reality show (las tías buenas y ñoñas; los tíos fuertes y competitivos). En las redes sociales hay muchas facilidades para conectar y conocer gente. Las adolescentes reciben dos mensajes contradictorios: por un lado, hay que ser sexy; por otro, cuando lo eres te expones a ser etiquetada de forma negativa. Esta dualidad no es un fenómeno nuevo y no afecta igual a chicos y chicas. Las adolescentes siguen recibiendo el mensaje del amor como salvación. Es fundamental que te quieran. Si con 15 años no tienes novio te arriesgas a convertirte en la 'solterona de los gatos'. El amor es fuente de conflictos pero es la 'pastilla' que te da la felicidad. El amor te ata y conlleva posesividad. Estos mensajes tienen consecuencias muy negativas y no ayudan a establecer relaciones en un plano de igualdad; además de reproducir ciberviolencias con un sexismo fuerte.

La imagen que se transmite de las redes sociales con relación a la juventud es muy negativa, y está asociada con el miedo: "No subas fotos", "No aceptes a desconocidos"... Todos estos mensajes inciden en que tú eres la responsable de lo que pase, son mensajes limitadores de la libertad, tienen mucha carga de culpabilidad; y, además, no dan alternativas. ¿Desde qué posición se educa sobre las redes sociales? Los centros educativos las tienen capadas; las charlas las dan policías; el profesorado no participa; los mensajes de los adultos se resumen a "las redes sociales son peligrosas"... De esta manera también estereotipamos a los y las jóvenes. Muchas veces se mandan mensajes desde fuera, sin conocer ni participar en ellas, y sin escuchar qué es lo que ellos y ellas hacen.

¿Subir fotografías es malo? ¿Tener muchas amistades en las redes es malo? Todo depende de para qué las uses y que tengas claro lo que quieres tener como público y como privado, qué quieres que llegue a cualquiera y qué no. Son herramientas de comunicación muy buenas y muy potentes. Tienen la potencialidad de transmitir mensajes de forma muy rápida, incluso a personas y colectivos a los que en principio no accederías. "Las redes son un espacio de control porque son un espacio de libertad. Se puede ESTAR, con mayúsculas, desde una posición de libertad y de poder" (Ianire Estébanez)

Ianire ha dado algunas pautas para educar sobre las redes sociales:
  • No hay que mandar mensajes 'consejiles', hay que ayudarles a que decidan y construyan lo que quieren ser y lo que desean compartir con otros. 
  • Hay que educar desde la experiencia y el humor. Las mejores reflexiones se hacen desde dentro. 
  • Es bueno hacer encuentros para escuchar directamente y permitir la participación de los y las jóvenes. 
  • En las redes sociales se pueden hacer grupos y redes de apoyo.
  • Debemos transformar los mensajes que reciben. Debemos acercar el feminismo y la diversidad a las redes. 
  • Responsabilidad-seguridad vs. decisión. Tú decides qué subes, decides qué es intimidad...
  • "Si soy YO en internet dejo de ser un objeto" (Ianire Estébanez). Otros pueden hablar de mí, pero yo también puedo hablar de mí. 
La exposición de June Fernández, periodista y bloguera, directora de Pikara Magazine se titulaba "Referentes feministas contra las imposiciones de género". Según June existen tres prejuicios a desterrar:
  • Prejuicio 1: "Peligros de la red". Damos por supuesto que vivimos en entornos igualitarios, justos, respetuosos, etc. y que el peligro está en la red. La vida real no es idílica. Además, internet puede ser un contexto para encontrar mensajes alternativos, personas con nuestra misma posición ideológica, alianzas, complicidades...
  • Prejuicio 2: "La vida virtual te desconecta de la vida real". Ciertamente hay riesgos de mal uso y abuso pero también se puede utilizar la vida virtual para reforzar lo que haces.
  • Prejuicio 3: "Ten cuidado". A las mujeres se nos ve como consumidoras pasivas. Sin embargo, hay quienes generan contenidos y discursos alternativos, como por ejemplo Feministas Ácidas.
June también presentó algunas pautas para educar a los y las jóvenes sobre el tema:
  • Intimidad. Es un hecho que las chicas se exponen más porque muestran más sus sentimientos, pero esto puede servir para empoderar; se puede utilizar para desarrollar habilidades relacionadas con la inteligencia emocional. Hay que ver cómo dar un buen uso. Hay grupos privados seguros en los que se pueden compartir experiencias y abrir debates.
  • Autofotos y representaciones del cuerpo. ¿Es efectivo decirles que no suban fotos? Se puede mostrar el cuerpo desde una actitud de afirmación personal y no buscando la aprobación de otros. Hay que buscar representaciones no sexistas. 

  • Potencialidades. Se puede hacer llegar a los y las jóvenes mensajes feministas de forma directa, rápida y viral. Ejemplos de esto son Memes Feministas  y Beldur barik o la Marcha de las putas, que tuvo su origen en Canadá y pronto se extendió a otros países. Además, las redes pueden permitir espacios en los que compartir estrategias contra el acoso, hacer terapia colectiva o servir de ciberlaboratorio para implementar algunas de las estrategias. 
Asistir a esta jornada reafirmó mi convencimiento de la importancia de empoderar, tanto a las como a los jóvenes, frente a la estrategia del temor. El miedo no es una buena estrategia educativa. Hay que conocer, valorar, discernir, elegir no por miedo sino por convicción. Cada uno debe ser dueño de su vida y de sus elecciones. Libertad y responsabilidad es un binomio que se retroalimenta. Porque somos libres somos responsables; y en la medida que somos responsables somos libres. Como dice el poema Invictus (William Ernest Henley): "Soy el amo de mi destino; soy el capitán de mi alma".
  • Bibliografía: 
Estébanez, Ianire  y Vázquez, Norma (2013): La desigualdad de género y el sexismo en las redes sociales. Una aproximación cualitativa al uso que hacen de las redes sociales las y los jóvenes de la CAPV. Colección Gazteak, n.7. Disponible en:  https://www.euskadi.net/contenidos/noticia/liburua_sexismoa_gazteak_7/es_def/adjuntos/sexismo_gizarte_sareetan_c.pdf