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domingo, 15 de febrero de 2026

¡Hasta que volvamos a encontrarnos!

Se llama Cristóbal y era una de esas personas que te hacían recobrar la fe en el ser humano, una persona que ha dejado una huella bonita. No sabría decir exactamente cuándo le conocí. Sí sé que fue a través de mi marido —se conocían desde jóvenes, ambos eran miembros del Movimiento de los Focolares—.

Sevillano, con un gracejo natural, su mirada y su sonrisa te conquistaban, apasionado de su profesión —fue bibliotecario en Camas durante casi cuatro décadas y el ayuntamiento le otorgó en 2018 la Medalla de Honor “por su aportación a la cultura y al servicio público”—, un ser humano y un cristiano ejemplar.

Juan Carlos y yo nos casamos en marzo de 2019 y la semana de Pascua de ese año pasamos unos días en su casa en Camas. Él todavía no se había jubilado —le quedaba apenas un año para hacerlo— y mientras estaba trabajando descubríamos Sevilla de la mano de otro buen amigo. Con Cristóbal visitamos y disfrutamos del cerro de Santa Brígida, de la Dehesa de Abajo, de Itálica, etc. Y conocimos a Juan, su padre, que entonces tenía 99 años, por cierto, muy llenos de vida. Cristóbal te hacía sentir lo que es hogar, que como escribiera Juan Carlos después de aquellos estupendos días: “no es un lugar con paredes ricamente decoradas, ni bellos muebles en ambientes acogedores. Ni siquiera platos calientes de suculentos manjares. Son corazones que, vibrando, hacen resonar los corazones cercanos; viviendo, dan y reciben vida” (Duque Ametxazurra, 2019).

En octubre de 2023 Cristóbal, Juan Carlos, otros tres amigos y yo pasamos unos días en el Centro Mariápolis Loreto (Castell d'Aro, Girona) soñando cómo podría ser la nueva revista del Movimiento de los Focolares en España —en abril de 2024 salió el primer número de LAR—. Fueron unos días de convivencia intensa y fructífera. Por esa época le detectaron a Cristóbal la enfermedad. No se encontraba bien, apenas comía, pero lo dio todo y nos regaló su sabiduría y buen humor.

En abril de 2024 fuimos un fin de semana a visitarle a Sevilla. Un amigo común nos había dicho que la enfermedad avanzaba muy rápido y que el pronóstico era muy malo. Unos días antes el Athletic de Bilbao había jugado —y ganado— la Final de la Copa allí. Le llevamos una camiseta conmemorativa. Se nos ocurrió llevarle eso porque no era oportuno llevar nada de comer. En la foto del día que nos marchamos llevaba puesta la camiseta. Impactaba la fortaleza, la templanza, la aceptación con la que hablaba de la enfermedad. A su alrededor había todo un batallón de gente para cuidarle y acompañarle. Y él aceptaba y agradecía todo el amor recibido. En esa situación también se hacía manifiesta su generosidad, se preocupaba porque no faltara de nada para quienes se acercaban a su casa. Recuerdo que incluso sacaba fuerzas para compartir y leer algunos fragmentos de libros, sus queridos libros.

Al día siguiente de volver a Bilbao empecé a mandarle prácticamente a diario una canción, un vídeo, un poema, un texto… Es la forma que encontré para acompañarle en la distancia, para decirle que le tenía muy presente, que me importaba. En ocasiones me contestaba o me mandaba alguna foto. Me acuerdo de una en la que, después de mucho tiempo, se estaba comiendo una croqueta. No se lo llegué a decir. No sé si a él le hacía bien recibir los mensajes, pero sé que a mí sí prepararlos. Me hacía tenerle presente, salir de mí, entrenar el cuidado y la amistad. El viernes estuve a punto de enviarle un mensaje —tenía varios en la reserva—. Estuve un rato pensando cual sería el envío que mejor resumiría el camino compartido… No me costó mucho… la canción “Gracias a la vida”.

Amigo, conocerte ha sido un gran regalo... ¡Hasta que volvamos a encontrarnos!

 

Referencias




lunes, 22 de enero de 2024

Las amigas te salvan


[He publicado esta entrada el 22.01.2024 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Recientemente he visto una película, Las chicas están bien (Elastica Films, 2023), que, una vez más, me ha recordado uno de los mejores activos de mi vida: mis amigas. Aunque son muchas mis personas refugio —mi marido, mis hijos, mis mayores, mis hermanas, mis amigos…—, esas personas que te hacen sentir en casa, que te conectan con aprendizajes importantes de tu vida, algunas presentes otras ya en otra dimensión, hoy me voy a centrar en las amigas, esas hermanas que he elegido para mi camino. Con las amigas compartes confidencias como las que se ven en la mencionada película: “Cuando tienes un hijo es como que haces un pacto con la vida, como que no te puedes morir”. Las amigas te salvan de malas experiencias, malas compañías e incluso de ti misma. Te conectan y te reconectan.

“La amistad se diferencia de otras relaciones interpersonales por ser un descubrimiento inesperado, gratuito. Los amigos no nos vienen dados, pero llegan a formar parte de nosotros: no seríamos los mismos sin ellos. Establecen el espacio y el tiempo de nuestras coordenadas existenciales” (Alonso-Stuyck, 2020). Las amigan son la mayor serendipia (“hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual”, RAE, 2023).

Katz (2023), nos recuerda tres lecciones de Aristóteles sobre la amistad: 1. La amistad es recíproca y reconocida. Sin embargo, hoy en día, por efecto de las redes sociales, parece más difícil distinguir las amistades de las relaciones parasociales. 2. Existen tres tipos de amistad. “La amistad basada en la utilidad, la amistad basada en el placer y la amistad basada en el carácter. Cada una surge de lo que se valora en el amigo: su utilidad, el placer de su compañía o su buen carácter”; el última tipo es el más elevado. 3. La amistad es como estar en forma, hay que ejercitarse. La amistad se construye y se fortalece compartiendo tiempo y vida, aunque no estemos físicamente juntas.

Holst (2023) nos da otra clave importante, aprendida de otro autor clásico: “Sócrates llegó a la conclusión de que los que son iguales no tienen nada que aportarse el uno al otro. Si son idénticos, difícilmente serán buenos amigos. En el polo opuesto, los que no se parecen en nada tampoco tienen nada en común y, por lo tanto, no son candidatos para formar una buena amistad”. Ni muy parecidas ni muy diferentes… así son las buenas amigas.

Como señala el conocido psicólogo Robin Dunbar, la amistades entre hombres y mujeres son diferentes: “Se diferencian principalmente en cuanto a la intensidad de sus relaciones. Las amistades entre mujeres suelen ser mucho más intensas emocionalmente, lo que las hace más diádicas (dos personas que terminan vinculándose muy estrechamente). (…) Para las mujeres es más importante quién eres como persona y no qué eres. (…) Los hombres no hablan tanto de emociones, suelen relacionarse en torno a actividades, a diferencia de las mujeres que expresan sentimientos. Por eso las mujeres suelen tener amistades de mayor calidad. (…) Los hombres crean lazos de amistad a través de la risa, mientras las mujeres lo hacen en torno a conversaciones y emociones”.

Para terminar el estribillo de una canción, Amiga, de una artista que me hace vibrar con sus canciones, Rozalén:

“Amiga mía

Qué suerte tenerte

Los amores van y vienen

Pero lo nuestro es para siempre

Amiga mía

Qué bonito es quererte

Aunque cambie todo en este mundo

Brindaremos hasta la muerte”

Brindo por mis amigas, aquí, ahora y siempre… ¡Por vosotras! ¡Gracias por lo compartido, lo vivido y lo que está por vivir!


Referencias

domingo, 16 de enero de 2022

Busca tus recursos


[He publicado esta entrada el 16.01.2022 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

El último mes ha sido bastante complicado para mí y no solo porque las Navidades son un periodo intenso. Además, se suma que han sido las primeras sin mi ama. He tenido diversas complicaciones y las emociones han estado como una montaña rusa. He tenido que hacer frente a muchas situaciones estresantes. Ahora que estoy más tranquila he estado recapitulando qué me ha ayudado en este periodo. Quiero destacar dos ‘recursos’: escribir y conversar.

Soy una firme convencida de los beneficios de escribir, que son muchos: emocionales y también sobre la salud física (Jarque, 2013). Hace un tiempo escribí una entrada respondiendo a por qué escribo un blog y en ella decía: “Cuando más he escrito ha sido en las encrucijadas. (…) Si dejo de escribir un tiempo lo echo de menos, y cuando lo retomo es como volver a casa, como encontrar de nuevo el rumbo” (Echaniz, 2020). En las formaciones sobre inteligencia emocional que solemos dar mi amigo Rogelio y yo solemos recomendar un ejercicio, el diario emocional:

Contenido: Durante 21 días seguidos apuntar a diario, al menos, dos emociones positivas (agradables) que se hayan vivido y la situación o hecho que las ha provocado. Es importante que sean situaciones concretas y que se intente atinar en la emoción vivida. Es recomendable hacerlo al final del día y recogerlo en un cuaderno. Al principio puede costar expresar la emoción porque el vocabulario emocional no suele ser muy amplio. Igualmente puede costar encontrar emociones positivas. Si esto sucede se pueden releer los días anteriores. La razón de hacerlo durante 21 días es porque se dice que es el tiempo mínimo necesario para desarrollar o cambiar un hábito.

Objetivo: Este ejercicio sirve para conocernos mejor; para ayudarnos a desarrollar nuestra inteligencia emocional; para conocer qué hechos y situaciones nos resultan agradables; para desarrollar nuestro optimismo, etc.

Variantes: Se puede realizar o poner en común con hijos/as; con la pareja; con personas de confianza…

El segundo recurso es conversar… sin cortapisas, sin límites, de forma profunda, a corazón abierto e incluso, aunque parezca una paradoja, también puede ser en silencio: con la mirada, con un gesto, fundiéndose en un abrazo reparador… Hay un concepto muy interesante de Marian Rojas-Estapé, psiquiatra y escritora, las personas vitamina: “El mejor antídoto al sufrimiento y al dolor es el amor. Es sentirse querido, es sentir que no estás solo. Esa sensación de soledad no buscada, esa soledad involuntaria, es una sensación terrible para la psique, para la mente y para el corazón. Por eso, en muchas ocasiones cuando uno está solo, tener a alguien, a una persona “vitamina”, una persona que te apoye… Una persona que te escucha, que no te juzga, que te entiende, a la que le cuentas algo y automáticamente te hace sentirte mejor… Que da igual que haga un año que no la veas, que sabes que con esa persona las cosas son mucho más sencillas” (AprendemosJuntos, 2021). Si algo me ha servido en este tiempo, y en muchos otros, son los encuentros y las conversaciones con mis personas vitamina. Son como un bálsamo para mí.

Busca tus recursos para los momentos difíciles. Te invito a reflexionar sobre quiénes son tus personas vitamina y a ser persona vitamina para otras personas. Y por qué no, a escribir lo que vives y compartirlo.

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lunes, 23 de marzo de 2020

Ya volverán los abrazos

[He publicado esta entrada el 23.03.2020 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Escribo estas líneas, más bien las lloro, el sábado. Es el primer día que salgo del confinamiento para ir al súper y encontrarme en la cola con mi marido, después de una semana sin vernos. El lunes, cuando se publique esta entrada, se cumplirá nuestro primer año de matrimonio. Por decisión compartida cada uno sigue viviendo en su casa. El encierro lo estamos viviendo yo con mis hijos y él en su casa, a cinco minutos de la mía, a la que se mudó hace unos meses. Nos separa el catarro y la prudencia, ya que mis hijos y yo tenemos mocos y él está bien.

Creía que salir a la calle y verle me iba a animar ya que no salir me estaba empezando a pesar. No ha sido así… La calle infinitamente más vacía de lo habitual, la cola en la entrada del supermercado, los guantes, las mascarillas, las personas evitando cruzarse demasiado cerca, incluso evitando mirarse… me ha invadido una tristeza que me ha costado comprender y asimilar…

Me vienen a la cabeza unos versos de la canción Codo con codo de Jorge Drexler:
Ya volverán los abrazos,
los besos dados con calma,
si te encuentras un amigo
salúdalo con el alma.

Sonríe, tírale un beso,
desde lejos sé cercano,
no se toca el corazón
solamente con la mano.
Racionalmente sé que no se toca el corazón solo con la mano, que se puede saludar con el alma, que ya volverán los abrazos… pero ahí radica mi tristeza. En la falta de contacto. Me ha resultado desgarrador estar con mi marido y no poder darle un beso. No poder abrazarle. No poder dejarme abrazar… con uno de esos abrazos que recomponen el alma. Afortunadamente puedo apapachar a mis hijos. Apapachar, preciosa palabra que dicen que es la más bella en castellano [véase el vídeo]. Pero parece que no es suficiente… echo mucho de menos a toda mi gente… a la de todos los días y a la que veo menos pero que siempre está ahí.

Curiosa paradoja la que vivimos en este momento… para poder volver a estar cerca tenemos que mantenernos lejos. Me acuerdo mucho de una amiga que ha muerto recientemente y que pasó la última época de su vida aislada en un hospital… ¡Qué duro! Ver que se te escapa la vida y no poder estar con los tuyos. Seguramente esto le está sucediendo a la gente que está perdiendo la vida estos días. Están recibiendo los mejores cuidados posibles pero no les puede sostener la mano un ser querido…

No quiero que parezca que estoy desolada… llorar me limpia el alma y la mente y me hace reconectar. Me brotan los versos de una canción que me llena de energía… “Recuerda que tenemos sólo un viaje de ida / Y hay que darle gracias siempre a la vida”.


martes, 18 de junio de 2019

Diario de una experiencia directa al corazón (2 de 2)

Episodio 7. Días 7 y 8: Davao

La historia no empezó muy bien... Salimos a las 2.45 para el aeropuerto. Llegamos 3.10 y nos dicen que han cambiado el vuelo (que supuestamente mandaron un email comunicándolo) y que sale a las 7.35 (hay que esperar a que venga de Manila). A eso de las 5.00 el vuelo desaparece de la pantalla. A las 6.00 nos dan de desayunar... qué mala pinta... A eso de las 7.30 'reaparece' el vuelo en la pantalla... Finalmente salimos a las 8.36.


La espera mereció la pena por ver el reencuentro entre los hermanos... Carmen tiene 80 años y está estupenda. Ya me gustaría que mi madre manejara el ordenador y el teléfono como ella. Tiene hasta Spotify... Y Facebook...

Por la tarde fuimos a un Centro Comercial cercano. Toda una experiencia cruzar la carretera... Hasta ahora no he hablado del tráfico y de cómo se la juegan los peatones para cruzar. Incluso en el paso de cebra... La vuelta fue en taxi, increíble el precio. No está lejos, pero pagamos 50 pesos filipinos (menos de 1 euro).

JC se compró un 'barong tagalog' y yo una blusa bordada a mano. En la próxima 'fiesta' vamos a causar sensación...

Preparé la segunda tortilla de patata de este viaje... un éxito... (y sin mi tapa 'volteatortillas'). El segundo día también ha sido tranquilo... Puestos a elegir dos comidas de Filipinas nos... el mango y el mongo (aparentemente algo parecido a las lentejas como en un caldo). Hay comidas con nombres graciosos (Puto, Mamon...).



Estos días están siendo muy especiales para JC. Es el círculo que se cierra... colocar las piezas que le faltan a su historia familiar. Parece mentira lo que se pueden parecer dos hermanos (y eso que solo lo son por parte de madre), y sin haber convivido. Familia es familia... '¿Somos o no somos?', dice Carmen. Habla muy bien en español. Estudió en Madrid, junto con su hermana Miren (m.2013), desde los 12 a los 17 años... '¡No mandéis fuera a vuestros hijos hasta los 18!'... Cosas que se hacían antes, y muy comunes entre criollos.

Episodio 8. Día 9: Bacolod

Nos echamos unas risas después de cenar. Carmen utiliza una expresión que me encantó: 'Pincha uvas' (nuestro 'tocapelotas').

Y de nuevo madrugón. En el aeropuerto de Davao hay toda una pared con huchas para donaciones, oraciones, santos... En el control hay dos filas: hombres y mujeres. Me dice JC: '¿Te han cacheado? Les habrás parecido Gandalf... entre la altura, la nariz y el color...'. Explicación: Me suele llamar su hobbit favorito... He subido de categoría... 😂 Les llaman mucho la atención nuestras narices (aquí: pequeñas y con alas anchas). Hay un área para dar de mamar y mecedoras reservadas para los senior.


Al llegar a Bacolod nos encontramos de nuevo con Antón y tiene una sorpresa. La familia de una conocida, él no lo sabía, es la dueña de la casa del abuelo de JC y bisabuelo suyo, Alejandro Amechazurra. Vamos ilusionados a verla. Guarda restos del esplendor que tuvo. Aunque forma parte del patrimonio nacional no está muy bien conservada. Lleva años deshabitada. Muchas emociones... JC 'puede ver' a su madre y a sus hermanas entre esas paredes. La actual dueña, Dña. Ching Hizon Jalandoni, es una gran anfitriona. Nos lleva a ver también la casa de sus primos que también forma parte del patrimonio nacional... Y nos obsequia 'fresh lumpia' (unos rollitos que tienen verduras y taquitos de una parte del coco).



El 12 es el día de la Independencia y se están preparando para la fiesta. Hay altavoces en la calle y música que hace que retumbe todo dentro de la furgoneta que nos lleva. Una mujer dirige el tráfico y parece que hace una coreografía al son de la música.

Visitamos la casa-museo de Enrica Alunan Lizares 'Balay ni Tana Dicang' que muestra cómo era una casa solariega de una plantación. Está muy bien conservada y nos permite hacernos una idea sobre cómo estaría decorada la del abuelo.


Esta es una zona de plantaciones de azúcar. En el desayuno probamos 'muscovado', azúcar de caña en estado puro. Es de color marrón muy oscuro y delicioso.

Nos enteramos de que tenemos suerte porque el día anterior en Manila hubo grandes lluvias. De hecho, Maite (la sobrina de JC que estaba de regreso a Sidney) tuvo un viaje terrorífico y perdieron la conexión.
Vimos unos edificios que parecían cárceles. Nos dijeron que son granjas de gallos de pelea (el deporte nacional) y que tienen mucha seguridad para evitar robos.

Visitamos 'The ruins' (el 'Taj Mahal' de las Filipinas, como reza una publicación que hay en la entrada). Es una casa espectacular de la que solo queda la estructura. Durante la Segunda Guerra Mundial los japoneses la quemaron. Estaba hecha de una madera tan resistente que ardió durante 3 días. Paseamos por los alrededores y tomamos unas cervezas y algo de 'pica pica' (picoteo), amenizado por una agradable música de piano en vivo, mientras esperábamos que anocheciera.


Algunas curiosidades... Para pedir la cuenta nosotros dibujamos en el aire algo como una firma. Aquí dibujan algo parecido a un cheque. Los libros de historia documentan cómo la filipina ha sido (y en parte sigue siendo) una sociedad estratificada (de lo más alto a lo más bajo): peninsulares (descendientes de españoles), insulares (mestizos), indios, criad@s. He observado que las mujeres de una cierta clase llevan cadenas de oro con medallas de la virgen (me recuerdan a la que tengo de mi bautizo). Me encanta cómo nos llaman... Tito y Tita (también lo utilizan de forma extendida para personas cercanas, aunque no sean de la familia).

El colofón una cerveza en la terraza del hotel...

Episodio 9. Días 10-14: Boracay

Empieza el día con un viaje en ferry a la isla de Panay (la capital es Ilo-Ilo, aquí nació la madre de JC). Nos ponen un vídeo con las instrucciones de seguridad que comienza con una oración... (esperemos que no nos haga falta 😂). Tenemos que cruzar toda la isla hasta Caticlan. Nos esperan 4 horas de viaje.Veo el primer coche de 'Pulisya'. El conductor que nos lleva conduce de forma un poco agresiva. Qué adelantamientos... En algún momento pienso que me voy a marear lo que no me he mareado en el ferry.

Una paradoja: los carteles que anuncian el ron Tanduay, y que hay cada poco, debajo tienen mensajes como: 'Slow down to prevent accidents', 'Drive safely'...

Aquí la mayoría son... 'Smoke free municipality' y lo anuncian al entrar. Nos dicen que el presidente se ha puesto muy duro con eso...

Al llegar nos montamos en un triciclo (las maletas en el techo agarradas con una cuerda) que nos lleva a otra zona del puerto, cogemos un barquito, después una furgoneta (que va atiborrada de gente). Y por fin llegamos al paraíso... Aunque hay 'cara B'. Boracay está toda en obras, llena de gente, de triciclos... La playa es maravillosa, lo que está detrás no tanto...


Me ha gustado bañarme en el Pacífico. Era la primera vez. Bastante más caliente de lo que me gusta pero con olitas. Aquí hay una brisa fuerte de manera constante que hace soportable el calor. Y después pica-pica y cervezas en el hotel, aprovechando la 'Happy hour'. Me retiro pronto porque empiezo a notar las cervezas. Por cierto, buenísima la Red Horse (segunda marca de San Miguel; para quien no lo sepa, la empresa nació en Filipinas).


Un poco más de vocabulario:
  • Banig - esterilla para la playa (y también para dormir, sobre todo las personas más pobres).
  • Kulambo - mosquitera.

Nos comentan que aquí hay mucho turismo coreano, antes también había muchos japoneses. Desayunar al borde de la playa es un lujo. Después un paseo hasta el final de la playa, donde hay mucha menos gente y edificios sin acabar de construir. Por el camino nos ofrecen de todo (masajes, bebidas, paseos en bote, 'kitesurf', etc.). Al volver paramos en un local de comida japonesa y tomamos unas cervezas y algo de 'sushi'. Aquí se toman su tiempo para servirte, incluso las cervezas y aunque no haya gente. Hay dos lugareños que parecen padre e hijo (este último toca una flauta). Aquí los nativos apenas tienen pelo en el cuerpo. 


Pasamos por un área de tiendas. Ahí hay una zona para fumadores alrededor de una palmera marcada con una cadena. A cuatro metros otra palmera pero ahí no se puede fumar. Nos comentan que las multas por fumar donde no está permitido no son broma: la primera 2.500 Php (unos 45 euros), la segunda 5.000 Php y la tercera una noche en la cárcel. Hay una historia de cuando el actual presidente era el alcalde de Davao. Había un extranjero fumando en un local. Varias veces le dijeron que estaba prohibido. Tenía un montón de colillas en un cenicero. Debió decir que fuera el alcalde a decírselo. Le llamaron y fue. Le dio a elegir: 1) comerse las colillas e irse en el primer avión, 2) ir a la cárcel. Dicen que eligió lo primero...

Disfrutamos de una exfoliación y masaje en los pies... 'nos los han dejado como los de los niños'. Sin palabras (y por menos de 11 euros cada uno).

Algunas personas llevan camiseta de manga larga y pantalón largo de surf y encima incluso un pantaloncito corto... Por lo general permanecen en la sombra hasta las 5.30-5.45 pm que es cuando se preparan para el ocaso. Las poses y los modelitos son increíbles... vestidos largos e incluso tacones.

Después de otro desayuno al borde del mar vamos hasta el final del otro lado de la isla. En esta parte hay resorts más lujosos y menos gente. Incluso vemos una calita en la que estamos solos con otra pareja. Por cierto, me estoy volviendo 'pinay' porque tomo arroz y mango todos los días... Mi estómago se está resintiendo un poco. Será por todas las indicaciones que hemos contravenido. Ayer cené un sandwich de tartar de bonito al que añadí una salsa súper picante. Menos mal que no comí ceviche y no me gustan las ostras (unas estaban cocinadas con queso y otras con chorizo... Según JC deliciosas). Los mosquitos se están dando un festín conmigo...


Nos tomamos la tarde tranquila. Una siestita, unas compritas y vuelta al hotel. El cielo se fue cubriendo poco a poco y se puso muy negro. Nos mojamos un poco antes de llegar al hotel pero fue hasta agradable. Bajó la temperatura y la lluvia era templada. Eso sí... el viento terrible (Nos enviaron un mensaje diciendo de que al día siguiente el vuelo a Manila tendría retraso)... Yo una sopita de espárragos para cenar (JC una chuleta) y a la cama. A ver si para el viento y no tenemos problemas con el vuelo... La estación de lluvias está a punto de empezar.

Es cierto eso de que después de la tempestad viene la calma. El día amanece estupendo... Como el avión es por la tarde después de desayunar vamos a la piscina del otro edificio y también nos bañamos en la playa. Quién sabe cuándo nos volveremos a bañar en el Pacífico...

Para ir al aeropuerto tomamos una combinación más cara pero más cómoda que al venir. El aeropuerto de Caticlan es minúsculo. La separación entre los bancos de espera casi no deja sitio para pasar. No sé qué tienen aquí con lavarse los pies en lugares extraños. El otro día había un cartel en un retrete, hoy veo un cartel en el lavabo... Nunca habíamos visto una rifa en el avión. Se trataba de adivinar personajes de películas...

El aeropuerto de Manila inmenso y caótico, al igual que el tráfico...

Epílogo

Ayer antes de montar en el avión hacia Singapur no pude escribir estas líneas porque estaba sobrecogida. Ahora que ya estamos en el avión hacia Bilbao he podido procesar un poco...

Por la mañana Antón nos llevó a misa. 'Buena manera de cerrar el viaje', pensé. Fuimos a 'Tuloy sa Don Bosco Street Children Village', una bonita iniciativa fundada en 1993 por el P. 'Rocky' que fue quien presidió la Eucaristía. La iglesia estaba a rebosar de niños, jóvenes y familias. El ambiente era festivo y alegre. Empecé a llorar desde el momento uno. Y no solo porque el coro fuera espectacular y las canciones preciosas... Me sentí invadida por un profundo sentimiento de gratitud y alegría que me acompañó todo el día y me llevaba hasta las lágrimas. 

Era el día de la Santísima Trinidad. Impresionante el sermón del P .'Rocky' que 'hizo fácil' un tema tan complejo... Accesible a cualquiera de los niños y niñas que allí estaban. ¿Cómo se puede entender lo de las tres personas en una? Podría acercarse a lo que es la familia: padre, madre e hijo (o hija) que tiene el amor como centro. No solo el amor humano sino que su fuente es el amor de Dios. Si no lo podemos entender experimentémoslo desde el amor. Dios es el amor infinito. Es Creador, Salvador y Misericordioso. Y nos llama a ser como él: creadores, en la medida que desarrollamos nuestras capacidades y las ponemos al servicio de los demás; a ser luz unos para los otros; a ser salvadores unos de otros... A hacer del mundo un lugar mejor. No basta con ser buenos, hay que hacer el bien. Conmovedor cómo al final se acercaba la gente al P .'Rocky' y le pedían 'la mano Po' para recibir la bendición. Tuve una intuición profunda: Si alguna vez de Europa les llevamos la luz del cristianismo, ahora ellos tienen mucho que enseñarnos...

Después de ese gran momento tomamos una fabulosa comida china... Se celebraba el día del Padre.

Del viaje traemos muchas experiencias y vida compartida. Muchos recuerdos que están ya grabados a fuego en nuestro corazón. Si tuviera que destacar algo son las personas. Especialmente Antón y su familia, Maite y su familia, Vicky ('Ula') y Carmen ('Bita'). MARAMING SALAMAT... Y por supuesto... vuelvo con la convicción de que tengo un compañero de viaje y de vida inmejorable. JC resume así la experiencia... 'corazón de madre'.



Diario de una experiencia directa al corazón (1 de 2)

Episodio 1. Comienza la aventura.

El sábado comenzó nuestro periplo filipino. Empezamos con un pequeño susto que se quedó en eso... "Hay overbooking. No puedo darles asiento. Cuando cerremos el vuelo si alguien no se presenta les llevo las tarjetas de embarque".

En el avión ya se anuncia una comida especiada y picante. El aeropuerto de Singapur es otro mundo... Por primera vez me he sentido 'diferente', en clara minoría. Tiene unos jardines espectaculares... En el de los nenúfares y el de los girasoles hay una zona para fumadores que no tiene nada que ver con la 'jaula' de cristal de París. Ya allí empezamos a sentir el calor que tendremos estos días. El calor al llegar a Manila increíble... Seguramente todos los aeropuerto son caóticos pero este me lo pareció especialmente. Mucha gente, mucho ruido. Qué bueno ver una cara amiga que te recibe y te acoge en su casa, Antón (el sobrino de JC). Hoy hemos desayunado el mejor mango que he probado jamás. Y Antón nos ha dicho que también es la época de los aguacates y las piñas 👍.



Episodio 2. Primer día: Manila.

Ya hemos contravenido las instrucciones: Hemos comido lechuga y algunos vegetales y bebido agua no embotellada. Nos hemos cocinado la carne en la mesa. Comida coreana... Buenísima. Hemos estado en un mercadillo gigante para comprar algunas artesanías.

Me fascinan unos 'autobuses' pequeños (‘Jeepney’) en los que van como sardinas. Nos dicen que en unos 4-5 años los cambian por unos un poco más grandes que funcionan con energía solar. También hay una especie ‘rickshaw’ que son unas motos con un sidecar. Curiosidades: El saludo filipino de los jóvenes hacia los mayores. Te cogen la mano y se la llevan a la frente (como pidiendo bendición). Nos comentan otra bonita tradición. Si llamas a una casa y están comiendo te invitan a entrar y comer con ellos aunque no te conozcan.



La visita al supermercado interesante. Cantidad de pescados que no había visto nunca. Pescados en salazón en bolsas herméticas. El arroz de mil variedades y hasta en sacos de 25 y 50 kilos.


Por la tarde he descubierto el significado de nuestro dicho 'es un lujo asiático': un masaje de pies y piernas. Hemos entrado en una sala con dos 'camas' y dos baldes de agua. Una luz tenue, un olor delicioso, una música relajante. Nos hemos puesto una bermudas y un kimono cortito de lino. Parece mentira que dos filipinas tan pequeñas tuvieran tanta fuerza. He tenido un pensamiento divertido: '¡Madre mía! Se me han alineado los chakras. Me he conectado con el universo. Me ha estirado hasta el alma'.

Y después más comida filipina y variedades de cerveza San Miguel que no había probado nunca. Me ha encantado 'Cerveza Negra'. Aquí todavía se usan algunas palabras en español. Genial una pickup llena de gente en la parte de atrás con un letrero enorme: "Keep distance amigo".

Episodio 3. Día 2: Baserri

Hemos ido a Lipa ("La pequeña Roma de las Filipinas"). En 1948 se apareció la virgen a una novicia y hubo una lluvia de pétalos de rosa de varios colores. La ciudad es muy diferente a Manila. Aquí hay muchos triciclos. Hemos llegado a ver hasta 7 personas en uno. El modo de conducir 😱



La comida buenísima. Hemos pasado el test Pinoy (~filipino). Los batidos deliciosos: mango y mango verde. Hemos ido al súper otra vez. Esta vez hemos visto "Chorizo Bilbao". Cuando vino Antón en septiembre nos dijo: "Quiero comprar Chorizo Bilbao'. Nosotros; "¡¿?!". Aquí todo el mundo lo conoce...

El día en Baserri... increíble. El baño en la piscina genial (quizá el agua demasiado caliente), con un coco recién cortado para beber incluido. Otro masaje de esos que te recomponen desde la cabeza hasta la punta del pie. Karaoke, charla, tortilla de patatas (¡Triunfamos!) y otras delicias.
El lugar... impresionante. Es un resort donde organizan bodas. Tiene todo tipo de árboles: mangos, guayabas, plátanos, papaya, aguacates, café... Incluso hay una capilla...



Episodio 4. Día 3 Baserri y villa Escudero

Siempre es bueno un vocabulario básico:

  • Mahel kita - te quiero
  • Salamat Po - gracias Sr./Sra.
  • Maganda - guapa (cuando se utiliza para una mujer, a los hombres se les dice 'guapo')



Hemos pasado el día en villa Escudero, una antigua plantación de cocos convertida en resort. Vamos a dormir en una cabaña típica filipina junto al río (mejor dicho encima). Está hecha de bambú (suelo y paredes) y de hojas de coco el techo. El medio de transporte interno es un ‘jeepney’ tirado por un carabao (bueno... también hay uno eléctrico). Increíble la fuerza que tienen. Eso sí, la velocidad no es alta. Pero para el calor... genial.

La comida ha sido muy particular... Hemos comido con los pies en el agua en la cascada de un antiguo salto eléctrico... y a lo filipino, con las manos (bueno, sólo con la derecha). Te dan un plato de bambú que encima tiene una hoja de plátano que después desechan. Toda una experiencia y muy refrescante.
Hemos vivido una tormenta tropical. Nos han dicho que cuando llueve así, en el momento en el que se escucha el trueno al de unos cinco minutos deja de llover... Y doy fe de que sucede y el calor vuelve... Precioso el espectáculo de danzas tradicionales. Como colofón el tinikling (dos personas de rodillas en el suelo sujetan unas cañas de bambú gruesas y las golpean rítmicamente mientras los bailarines danzan entre ellas). ¡Pobre de ti si pierdes el paso!

Nos han hecho serenata (aquí 'jarana'). Han llamado a la puerta y al abrir había dos hombres con una guitarra que nos han cantado "Bésame mucho" lo mejor que han podido... Y de nuevo un baño reparador en una piscina con agua caliente, una cena diferente y una buena conversación... ¡No se puede pedir más! 
PD- Adjunto foto de cómo se comen aquí los mangos. Allí sería imposible porque no están tan maduros...



Episodio 5. Dia 4: Villa Escudero.

Me despierto con la primera luz del día, sobre las 5.00 am. Desayunamos a las 6.30 y vamos a la piscina... ¡Qué maravilla esto del 'dolce far nente'! Estaba remolona para venir... demasiado lejos de mi zona de confort... nunca he sido muy aventurera... Pero estoy disfrutando mucho... Además, descubrir un lugar con nativos es un salto con red muy gratificante.

Está muy arraigado en la cultura el cuidar de tus padres y tus mayores. La familia es algo muy importante. Desde que llegamos me di cuenta de que aquí hay un gran respeto por los mayores (a partir de 60). Hay cola preferente para hacer el ‘check-in’, para embarcar, para el control de pasaportes... Nos confirman que en cualquier lugar es así: bancos, parkings... También para PDW (people with disabilities). La población filipina es muy joven. Parece que la edad media ronda los 25.

Siguiendo con la historia de 'Chorizo Bilbao'... Nos comentan que cuando organizas una fiesta el hecho de que haya 'Chorizo Bilbao' es señal de que eres rico. Las comidas españolas por excelencia, 'callos' y 'paella', lo llevan como ingrediente. Se utilizan muchas palabras en español o con origen español.
Nos cuentan otra tradición curiosa. Cuando hay un funeral se está en la casa de la persona fallecida hasta tarde. Su familia te despide dentro de la casa, no te puede acompañar al coche (...para que la muerte no te 'persiga'). Salgas a la hora que salgas de la casa no te vas directamente a la tuya. Vas al 7eleven, un bar... Se llama 'pag pag'. Significa algo así como sacudirse el espíritu de la muerte...

Algo más de vocabulario básico:
  • Po - Sr. o Sra.
  • Ate - para nombrar a las hermanas mayores
  • Kuya - para nombrar a los hermanos mayores
  • Utang na loob - gratitud profunda (en el sentido de sentirse obligado de devolver)

En la cena tuvimos una conversación muy interesante y profunda sobre muchas cosas. Tratamos el tema de la pobreza y la desigualdad. En Filipinas, como en cualquier país del mundo, las familias pobres son las que más hijos e hijas tienen. Entre ellos la mentalidad es que si tienes una gran familia igual a alguno de ellos o ellas les va bien y te pueden cuidar. No es fácil salir de la pobreza. Nos decían que no se encuentran buenos trabajadores porque en cuanto cobran se 'olvidan' de ir a trabajar hasta que se les acaba el dinero. Y muchas veces no les pueden contratar porque no pasan el control de drogas.

Nos hablan de una costumbre que hay, que no es de muy buena educación. Se llaman unos a otros con un 'pssst' (que puede ser amable o de enfado). Otra curiosidad... Cuando preguntas por un lugar te responden 'poniendo morritos' indicando la dirección, no te señalan con el dedo.

Antes de irnos visitamos el museo de Villa Escudero. Un lugar completamente abigarrado con cosas de todo tipo... Pasos de Semana Santa, ropa, animales disecados, conchas, armas, uniformes... Lo más curioso los pasos, una cabeza jibarizada, un 'diving apparatus' y una especie de litografia que tenía escrito todo el Nuevo Testamento con una letra minúscula y que a simple vista mostraba a Jesús con unos ángeles. ¡Interesante lugar! Una pena que no se pudieran sacar fotos...

Comimos en Tagaytay, después de visitar la Mariapolis Peace (una ciudadela del Movimiento de los Focolares). Allí conocimos a un focolarino sueco con quien tenemos amigos en común, Helge... encantador. No podíamos tener mejor vista... el lago del volcán Taal... y un poco del mar...


La siguiente parada es Cebú. Vamos a visitar a Vicky, la hermana de JC. Desde hace un par de años tiene algún tipo de demencia. No sabemos si le reconocerá, pero él sí sabe quién es...

Episodio 6. Días 5 y 6 Cebú

Salimos de Manila con una hora de retraso. Había un montón de aviones en cola para despegar. Nunca había visto algo así...

Al aterrizar nos estaban esperando en el aeropuerto. El tráfico también es bastante complicado. Llama la atención los contrastes que se ven. Hay edificios nuevos y bonitos junto a casas muy pobres. Nos recibieron Maite (la sobrina) y los dos pequeños (Dani y Ali). No puedo explicar lo emocionante que fue el encuentro. Le habían dicho a Vicky que tenía una sorpresa pero no cuál. No se habían visto desde 2013, en el funeral de su hermana Miren. Lo que pude llorar... Le reconoció sin problema. Se le ve que a veces se frustra porque su cabeza no le deja expresar lo que quiere. Estuvo hablando en español. Cantamos canciones de Los Panchos y similar, y ella nos acompañaba.

Aquí todos le llaman 'Ula'. Y tiene una explicación... Cuando iban a nacer los primeros gemelos Maite le pregunto cómo quería que le llamaran... Abuelita, grandma, etc. Ella dijo... Algo como 'Oh la la'... Y se quedó en 'Ula'... Parece que todavía conserva parte del humor y el carácter que le han caracterizado. Al verle fumar a JC le hizo un gesto para que le diera... En un momento dijo: 'No smoke, no drink, no fuck, no nothing'...

La cena fue estupenda en Gorliz (Tapas-Vinos)... Una delicia de tapas... pulpo... una paella negra buenísima... Comida española adaptada a los ingredientes de aquí. Y para terminar un helado en Gelatissimo. Los dos negocios son de la familia de Maite.



Hoy es el cumpleaños de 'Ula'. Ha sido muy bonito cuando hemos ido a cantarle el 'Happy birthday'. Parece que hoy también va a tener un buen día.

El desayuno ha sido algo típico: ‘puto’, ‘bud-bud’, mango y chocolate. JC está encantado con las múltiples variedades de arroz. Después hemos ido a visitar la ciudad.

Hemos visto la cruz de Magallanes. La original está debajo. La colocaron exploradores portugueses y españoles capitaneados por Magallanes en 1521. Es un símbolo de la llegada del cristianismo a Asia.
Junto a la cruz está la 'Basílica del Santo Niño'. Hay mucha devoción a la imagen. Es de madera y sobrevivió a un incendio de la ciudad. A la entrada y la salida hay unos baldes con unos paraguas para el sol que se pueden utilizar mientras se está dentro. Muchas personas encienden una o varias velas. Las estaciones del Via Crucis están en español y las vidrieras narran escenas relacionadas con Magallanes.



También hemos visto el fuerte de San Pedro que originalmente fue de madera. Junto a él un parque en el que hace muchos años se hacían los cortejos. Hay un rincón dedicado a San Ignacio y unos bonsáis de un tamaño considerable.


Me han vuelto a llamar la atención los contrastes. Junto a la Basílica hay muchos mendigos y vendedores ambulantes que son muy insistentes. También se ve mucha basura. Maite nos comenta que en un reportaje vio que Filipinas es el tercer país que más basura genera. Tiene que ver con que hay mucha pobreza y la gente solo se puede permitir pequeñas porciones. En plena ciudad el río está... Están haciendo esfuerzos para reducir el plástico.

La comida increíble: nuddles, mango verde, ‘pusa’ (un arroz típico de Cebú que se cocina en hoja de plátano), y 'lechón'.

Y nos queda la fiesta de cumpleaños...

La fiesta fue fantástica. Mucha gente interesante. Se nota que en la generación de 'Ula' muchas personas aprendían español. JC es el hermano pequeño de 'Ula' por parte de su madre. Conocimos a la hermana pequeña por parte de su padre, Aranzazu. La cena buenísima (parece que no hacemos otra cosa que comer 😂). Probamos algo que no sé si volveré a comer alguna vez y me encantó... 'Rock lobster' (langosta de roca). Más pequeñas que las de allí, más grandes que las cigalas y con la cabeza aplastada.

Hubo momentos memorables. Alguien le dijo a 'Ula': ¡Qué bien 'Ula'... es tu cumpleaños! Y su respuesta fue, lo que traducido del inglés sería... 'Me importa una mierda mi cumpleaños'. Cuando se retiró para descansar nos despedimos de ella y le dijimos que nos veríamos pronto. Su respuesta fue: '¿Cuándo es pronto?'. Dicho esto se puso a cantar una de las canciones del día anterior... 'Siempre que te pregunto que cuándo, cómo y dónde...'. Se despidieron cantando a dúo 'My way'... Sin palabras.


Salimos de casa de Maite hacia el aeropuerto a las 2.45... Ver para creer el tráfico, la gente cruzando por cualquier sitio en unas vías bastante concurridas, las motos sin luz, los ‘jeepneys’ con gente (no tanta como durante el día)... 

Al ir a facturar la maleta (3.15 am) nos dieron la noticia de que el vuelo tiene un retraso de tres horas (hora de salida 7.35 am). No tengo para olvidar el mosqueo de JC. Creo que nunca le había visto así... me daba mucha risa. Es mejor que él cuente esta parte...

Próxima parada Davao. Voy a conocer a Carmen, la hermana mayor de JC y hermana de 'Ula'.