martes, 24 de julio de 2018
Cinco mujeres hablan de Jesús de Nazaret (II)
lunes, 23 de julio de 2018
Cinco mujeres hablan de Jesús de Nazaret (I)
Hace unos días recibí la invitación a participar en la Novena de San Ignacio de Loyola en la Iglesia del Sagrado Corazón (San Sebastián) haciendo dos días la homilía. Todo un reto... He de reconocer que me gustó la idea pero que me ha costado un poco prepararlo. Comparto aquí la homilía de hoy, 23 de julio.
sábado, 7 de julio de 2018
Hoy cumplo medio siglo de vida…
lunes, 2 de julio de 2018
Lo que aprendí del perdón y la reconciliación
[He publicado esta entrada el 02.07.2018 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]
- CASARJIAN, R. (s/f). Perdonar. Una decisión valiente que nos traerá paz interior. Recuperado de: http://200.111.157.35/biblio/recursos/Casarjian,%20Robin%20-%20Perdonar.Pdf
- ETXEBERRIA, X. (2001).Sobre el perdón: concepciones y perspectivas. Recuperado de: http://2001.atrio.org/FRONTERA/33/33-11-XABIER.pdf
- GARCÍA HIGUERA, J. A. (2010). Perdonar y pedir perdón. Recuperado de: http://www.psicoterapeutas.com/Tratamientos/perdon.html
- MORGADO BERNAL, I (2018). Rudolf Höss, comandante de Auschwitz, ¿cómo pudo hacerlo? El País, 14 de junio. Recuperado de: https://elpais.com/elpais/2018/06/14/ciencia/1528968041_796407.html
sábado, 2 de junio de 2018
El peso de la vida
[He
publicado esta entrada el 02.06.2018 en el Blog de Inteligencia Emocional de
Eitb-desaparecido el 01.07.2024]
“Ben Thomas (Will Smith), un inspector de Hacienda de Los Ángeles, se pone en contacto con algunas personas para ayudarlas, pero las razones que lo mueven a actuar así son un misterio. Sin embargo, cuando conoce a Emily Posa (Rosario Dawson), una joven enferma investigada por hacienda y empieza a sentirse atraído por ella, sus inconfesables planes se tambalean”.
- Alastuey, Carles (2015). Mitos y creencias equivocadas respecto a la muerte por suicidio. DSAS 01. Recuperado de: https://www.despresdelsuicidi.org/publicaciones (consulta 21.05.2018)
- Alastuey, Carles (2016). Sobre la Culpabilidad. DSAS 02. Recuperado de: https://www.despresdelsuicidi.org/publicaciones (consulta 21.05.2018)
- Consejo del Audiovisual de Cataluña (2016). Recomendaciones a los medios audiovisuales sobre el tratamiento informativo de la muerte por suicidio. Recuperado de: https://www.despresdelsuicidi.org/publicaciones (consulta 21.05.2018)
- Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (2012). Guía de Práctica Clínica de Prevención y Tratamiento de la Conducta Suicida. Recuperado de: http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_481_Conducta_Suicida_Avaliat_compl.pdf (consulta 02.06.2018)
- Pérez Oliva, Milagros (2016). Entrevista: Diego Gracia. El maestro deliberador. El País, 29 de enero. Recuperado de: https://elpais.com/diario/2006/01/29/eps/1138519610_850215.html
- Tiana Sastre, Thaïs (2017). La rabia en el duelo por suicidio. DSAS 03. Recuperado de: https://www.despresdelsuicidi.org/publicaciones (consulta 21.05.2018)
lunes, 7 de mayo de 2018
¡Tropezar no es malo! ¡Y caer no es peor!
[He publicado esta entrada el 07.05.2018 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]
Preparando la charla me encontré con un titular que da qué pensar: “Si su hijo pertenece a la Generación F (de flojos), la culpa es de usted”. Muchas veces los padres y madres sobreprotegemos a nuestros hijos e hijas, queremos evitarles sufrimientos y lo que les estamos haciendo es impacientes, intolerantes, poco flexibles, tendentes a la radicalidad, con baja tolerancia a la frustración… Les mantenemos dentro de una burbuja de cuidados que es irreal y puede ser dañina. Lejos de prepararles para el mundo les hacemos creer que son tan especiales que son muy frágiles. Muchos se sienten y actúan como si fueran el ‘centro del universo’. Es muy buena una parodia que hay en la red de una entrevista de trabajo a una millenial.
En el portal Faros dan algunas pautas que aquí releemos para desarrollar el hábito, la actitud, de tolerar la frustración que es como un músculo, se desarrolla con el ejercicio:
- Dar ejemplo. Nuestros hijos e hijas aprenden más de lo que hacemos que de lo que decimos. Si nosotros actuamos con impaciencia o intolerancia ¿qué podemos esperar?
- No darles todo hecho. Muchas veces es más fácil y rápido darles las cosas hechas pero así no les dejamos aprender. A mí me suele gustar decir que no hay otra forma de aprender responsabilidad que en la práctica. Libertad y responsabilidad son las dos caras de la misma moneda.
- Educarles en la cultura del esfuerzo. Valoramos más aquello que nos ha supuesto un esfuerzo, aquello que hemos ‘sudado’. Cuando las cosas nos vienen dadas, ‘regaladas’, no siempre valoramos lo que suponen.
- No excusarles permanentemente. Recuerdo que cuando mis hijos eran más pequeños en más de una ocasión me han pedido que les hiciera un justificante por una falta o por una tarea no realizada. En eso he solido ser tajante: “No, es tu responsabilidad y eso supone que tú respondes de ello. Si no has hecho/ido, asume las consecuencias. Como dice la canción: Acción, reacción, repercusión”.
- No ceder ante sus rabietas. Ceder a una rabieta supone que el niño o niña te ha ganado la partida, y no es un buen aprendizaje sobre cómo se logran las cosas. No puedo evitar acordarme del genial anuncio de Vicks…
- Marcarles objetivos realistas y razonables. Los logros van generando confianza y seguridad en uno mismo. Por eso es importante que fijemos objetivos adaptados a la capacidad y madurez de nuestros hijos e hijas.
- Convertir la frustración en aprendizaje. No hay emociones buenas o malas, todas nos dan una información importante para nuestro aprendizaje y crecimiento.
- Enseñarles a ser perseverantes. La perseverancia es una gran virtud que forja carácter. Yo tengo una lema para mí que da nombre a mi blog personal, “Querer es Poder, Creer es crear”. Hay que tropezar y levantarse muchas veces para hacer algunos aprendizajes fundamentales.
- Enseñar a identificar el sentimiento de frustración cuando aparezca. La clave de la inteligencia emocional, parafraseando a Mayer y Salovey, está en Identificar, Comprender, Usar y Regular las emociones propias y ajenas.
- Enseñar al niño cuándo debe pedir ayuda. Es muy bueno hacer las cosas por uno mismo, ser autónomo; pero también es muy importante saber cuándo pedir ayuda porque nosotros solos no podemos enfrentar una situación o problema.
- Enseñarle técnicas de relajación. Saber acallar el cuerpo y la mente es de gran ayuda cuando nos encontramos ante una situación adversa. Nos ayuda a pensar y actuar con mucha más claridad y serenidad.
Para terminar un extracto de una conferencia de Carles Capdevilla en el que nos habla de Educar con cinco sentidos (1. Sentido común; 2. Sentido del ridículo; 3. Sentido del deber / responsabilidad; 4. Sentido moral y 5. Sentido del humor).
lunes, 9 de abril de 2018
¿Ángeles? ¿Demonios?
[He publicado esta entrada el 09.04.2018 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]
martes, 13 de marzo de 2018
Bailando con la soledad
[He
publicado esta entrada el 12.03.2018 en el Blog de Inteligencia Emocional de
Eitb-desaparecido el 01.07.2024]
lunes, 12 de febrero de 2018
Sanar las heridas
[He publicado esta entrada el 12.02.2018 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]
Algo que me ha costado es pensar qué herida quiero trabajar. Tengo ya muchas cicatrices en el cuerpo y en el alma. Quiero creer que ya están cerradas. No las olvido pero ya no duelen. Me da un poco de respeto hurgar en algunas de ellas. Sin embargo, es un reto que estoy dispuesta a asumir en este momento. Hace mucho escuché a un profesor, y se ha convertido en un lema para mí, “nadie da lo que no tiene”. En la medida en la que me quiera bien a mi misma, podré querer mejor a los demás.
Resuena en mí de forma especial en este momento este poema de Piedad Bonnett:
LAS CICATRICES (del libro Explicaciones no pedidas)Nos acompañan en la formación dos animadoras de ESPERE (Perú), Vanessa Custodio y Eva Boyle. La metodología del programa ESPERE fue premiada en el año 2006 por la UNESCO. “Las Escuelas de Perdón y Reconciliación ESPERE, son un proceso pedagógico en donde los participantes reinterpretan un acontecimiento doloroso de su pasado, inmediato o remoto, para superar el dolor y los sentimientos de rencor y venganza que limitan el goce de la vida. Esta propuesta permite superar la memoria ingrata del pasado, realizar procesos de justicia restaurativa y establecer pactos que garanticen la no repetición de las ofensas”.
No hay cicatriz, por brutal que parezca,
que no encierre belleza.
Una historia puntual se cuenta en ella,
algún dolor. Pero también su fin.
Las cicatrices, pues, son las costuras
de la memoria,
un remate imperfecto que nos sana
dañándonos. La forma
que el tiempo encuentra
de que nunca olvidemos las heridas.
La violencia (sea del tipo que sea) tiene unos efectos que en ESPERE se les llama, las Heridas de las tres “S”:
Cualquier ofensa o agresión que recibimos (o infringimos) tiene repercusiones en nuestras emociones (lo que sentimos: tristeza, dolor, rabia, ganas de llorar, etc.), en nuestros pensamientos (lo que entendemos: “es injusto”, “me las va a pagar”, etc.) y en nuestras conductas (lo que hacemos: poner mala cara, castigar, agredir, contestar mal, ignorar, etc.). [Véase el ABC emocional del Albert Ellis]. En ESPERE se busca propiciar la educación emocional, aprender a decodificar correctamente teniendo en cuenta que hay emociones que facilitan la sanación y las relaciones (alegría, reconocimiento, compasión, etc.) y otras que las dificultan (rencor, ira, tristeza, etc.).
Si tuviera que dar mi propia definición de lo que es el perdón diría que es “un proceso de liberación y sanación que parte de una decisión personal”. Es muy importante entender que es un proceso. No es necesariamente un fin. Puedo empezar el proceso pero puedo no llegar. Es un proceso único, cada uno tiene sus tiempos y su recorrido. Es un regalo para mí que sana, libera y transforma. Me ayuda a restaurar el daño que me han causado, mitiga mi dolor. Es un proceso que se vive mejor en un grupo que me apoye y me acompañe, en un grupo en el que cada uno vaya siguiendo su propio proceso. El perdón es una decisión, una actitud, una forma de vivir. Es una nueva forma de ver personas y hechos. Es un proceso de autosanación que hay que vivir. El perdón transforma nuestra mirada, busca una nueva narrativa que ayude a construir un nuevo relato. El perdón no está reñido con emprender acciones incluso legales, si fuera necesario.
El perdón y la reconciliación son dos procesos diferentes. El perdón es un proceso necesario para la reconciliación. En ESPERE se habla de tres tipos de reconciliación:
- De coexistencia (a distancia, o con prudente distancia).
- De convivencia (o próxima, en ella la cooperación y la solidaridad son posibles).
- De comunión (en la que el amor renace y se profundiza la fraternidad).
Quiero acabar con una frase de los materiales que hemos recibido: “el objetivo del perdón es arrojar luz sobre los engaños, temores, juicios y críticas que nos han mantenido cautivos en el papel de nuestro propio carcelero”. El perdón es un acto de amor hacia uno mismo y es posible incluso en las circunstancias más duras, como muestra el siguiente vídeo.
jueves, 25 de enero de 2018
La apuesta por el corazón
[He publicado esta entrada el 12.01.2018 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]
Tim Urban, en una magnífica charla TED titulada “En la mente de un maestro procrastinador”, explica cómo funciona la mente de una persona procrastinadora. En la charla dice que todos y todas somos procratinadores en algunos aspectos o en alguna medida. El problema es cuando no hay fechas límite, ya que entonces no aparece un personaje fundamental: el Monstruo del Pánico (remito a la charla). Hay muchas cosas fundamentales en la vida como la familia, hacer ejercicio, cuidar de la salud física y psicológica, empezar/acabar una relación, etc. que no tienen plazo y en las que postergar las decisiones o acciones tienen un alto impacto negativo en nuestra felicidad.
Esto me recuerda los cinco grandes arrepentimientos al final de la vida que señala Bronnie Ware, enfermera australiana especializada en trabajo con personas moribundas:
- “Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera;
- Ojalá no hubiera trabajado tanto;
- Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía;
- Habría querido volver a tener contacto con mis amigos;
- Me hubiera gustado ser más feliz”.
A veces me pregunto qué supone trascender a la propia vida. La respuesta es cada vez más clara para mí. Supone dejar un mundo mejor, una huella positiva, realizar actos de amor concreto, transformarme y transformar mi mundo. Más que tener miedo al olvido debemos elegir el amor, que el amor guíe nuestras acciones y decisiones porque, parafraseando a S. Juan de la Cruz, “al atardecer de la vida me examinarán del amor “.







