lunes, 1 de julio de 2024

Acompañamiento tutorial y sentido de la vida

 


El 27 de junio tuvimos la cita anual de la Jornada del Tutor organizada por el Servicio de Orientación Universitaria (SOU) de la Universidad de Deusto. Contamos con un ponente de lujo, Francesc Torralba, con la conferencia: “Acompañamiento tutorial y sentido de la vida”. El acto fue abierto (y cerrado) por la Vicerrectora de Comunidad Universitaria y de Agenda 2030, Aitziber Idígoras. El Director del SOU, Manuel Marroquin sj, nos dirigió unas palabras para recordarnos el papel fundamental del acompañamiento vital tanto en el proyecto profesional como personal del alumnado; la constatación de que es una labor no suficientemente reconocida y la filosofía de base del servicio: el humanismo trascendente. Compartiré las principales ideas que me llevo de la conferencia junto con algunas experiencias e ideas personales.

El profesor Torralba comenzó diciendo algo con lo que me sentí muy identificada (me imagino que el resto del público también). Nos pasamos la vida en el aula (donde exponemos) y en el despacho (donde escuchamos y normalmente no se habla del temario). A veces los recuerdos más valiosos para nuestro alumnado se dan en esas conversaciones difíciles (rupturas y perdidas no digeridas, desorientación, dudas, etc.) a puerta cerrada.

Desde el principio explicó que iba a hablar desde su experiencia personal y desde la experiencia de otras personas. Y nos presentó a tres pensadores que son sus grandes referencias para el tema que nos ocupa: 1) Paul Tillich, teólogo protestante, y su libro El coraje de ser. El proyecto persona de vida es propio, genuino. Nadie quiere se “el clon de…”. Pero para ello necesitamos a los demás. No somos “a pesar de” los demás, sino “gracias a” los demás. Parafraseando a Descartes, “Soy cuidado, luego existo”. 2) Rollo May psicólogo y psicoterapeuta existencialista estadounidense, y su libro The courage to create, en honor a su maestro, Paul Tillich. 3) Edith Stein, o sor Teresa Benedicta de la Cruz, y su idea de que formar es acompañar a una persona a devenir lo que está llamada a ser, no adoctrinar o teledirigir, para lo que es necesario discernir en silencio.

Uniendo los tres autores mencionados, el profesor Torralba nos presentó el mapa del acompañar. “La formación es un proceso infinito, nunca realizado del todo”. Actualmente tiene un doctorando de 92 años, que ha pasado toda su vida en un taller mecánico y ahora ha descubierto la filosofía. El tutor se va formando en interacción con el tutorando. Muchas veces cuando nos vienen a ver están rotos. Ahí se hace un pacto de empatía. Es necesario que el tutor o tutora sean humildes, no lo saben todo y no lo pueden todo. En ocasiones se siente una gran impotencia. La palabra tiene valor, pero a veces es impotente. Existen otros lenguajes que permiten expresar lo que sentimos.

Cuando los seres humanos nacemos estamos desorientados. Hace falta valor para asumir el reto de vivir. Actualmente se habla de la generación de cristal, personas con una baja tolerancia al fracaso. ¿Cómo se forma el carácter (ethos)? No podemos caer en la visión idílica del “todo va a ir bien”. Tenemos que ayudar al alumnado a desarrollar su proyecto con realismo sin ocultar los obstáculos, las tensiones. Existen inteligencias múltiples, cada persona tiene más desarrollada alguna, y también hay apoyos para hacerlas crecer. La pregunta clave es la pregunta por el sentido, y esa es una tarea genuinamente humana, no hay IA que nos pueda ayudar a encontrar la nuestra. Muchas veces llenamos nuestra vida de actividad para huir del vacío, pero eso no nos procura una vida plena. Tendremos que ayudar a quienes se nos acercan a digerir el fracaso y redirigir el proyecto de vida.

Descubierto el sentido podemos ayudarles a ver los pasos necesarios para hacerlo realidad. Muchas veces tienen una quimera, una imagen esperpéntica, de lo que es la profesión (influida, por ejemplo por las series de televisión).

El profesor Torralba señaló tres momentos clave en cómo concibe y practica el acompañamiento:

1. Autoconocimiento, que es el punto de partida. Hay quienes tienen una visión desenfocada, bien porque se subestiman o porque se sobreestiman. Es importante tener una imagen real de uno mismo, de una misma. ¿Tengo las capacidades, habilidades, recursos, etc. para este propósito? Hay muchos fracasos que son previsibles, que proceden de la carencia de autoconocimiento. Acompañar este proceso requiere de varios encuentros.

2. Autodeterminación. Se trata de dibujar un horizonte siendo conscientes de que los procesos exigen tiempo, algo no muy común en los tiempos de la inmediatez que vivimos. El éxito, la excelencia, nunca es casualidad, no es fortuita. La autenticidad tiene un precio, puede suponer que no visite la culpa o que tengamos que “salir de la autopista” y tomar un camino más estrecho y lento. Como tutores, como tutoras podemos decirles que ahí estaremos, a su lado.

3. Identificar los eslabones, el momento más pragmático, que en muchas ocasiones es un trabajo de la comunidad, implica a agentes diversos.

Y en todo este camino es imprescindible la ductibilidad, si no es fácil la ruptura emocional. “La rigidez es la muerte a la hora de dilucidar el proyecto personal de vida”. Hay que aclimatarse a contextos y escenarios no imaginados. Hay muchas cosas que son ajenas a la voluntariedad

Parafraseando a Romano Guardini, filósofo de referencia del Papa Francisco, “el ser humano es una obra de arte en proceso”… y nuestro papel es acompañar ese proceso sobre el pilar de la confidencialidad, que es lo que construye la confianza.

La conferencia del profesor Torralba trajo a mi memoria dos experiencias personales, de esas que te confirman que la tarea merece la pena… El curso pasado un alumno que no se había presentado en la convocatoria ordinaria acudió a la revisión, tal y como yo había indicado. Era un alumno de esos que conoces porque tiene dificultades desde el primer día, a pesar de hacerlo muy bien cuando se lo proponía. Estuvimos un rato largo charlando, sobre su trayectoria, sobre la vida, sobre sus aspiraciones… Cuando salió de mi despacho había tomado la decisión de hablar con sus padres y dejar la carrera. La persona que entró en mi despacho no era la misma que salió. Se había liberado de una carga. La pena que tengo es que no sé cómo acabó el tema, aunque tengo el convencimiento de que ahora estará mejor. La otra experiencia es muy reciente. Este curso he tutorado un TFG que me ha dado bastantes dolores de cabeza. Hemos tenido muchas más tutorías de las habituales. La alumna estaba muy desorientada… y muy desganada. Su actitud no ayudaba. No hacía caso a las sugerencias, no avanzaba… La tutoría para la devolución sobre el borrador final fue muy dura. Me puse muy muy dura con ella. Le dije que su trabajo tal y como estaba no era un TFG, que no había atendido a las sugerencias, etc. Reconozco que subí mucho el tono (hasta el punto de que al acabar el compañero del despacho de al lado me dijo: “Sonabas desesperada”). Le dije que la semana siguiente, antes de la entrega tendríamos una tutoría extraordinaria y que me enviara el trabajo con antelación. En esa reunión me dijo algo así: “Te agradezco que hayamos llegado hasta aquí y que el otro día fueras muy dura conmigo. Lo pasé muy mal, pero me he dado cuenta de que tenías razón en todo lo que me decías. Me vino bien la bronca”.

En el espacio de la tutoría no siempre se da un conexión profunda, pero nunca sabemos cuándo una conversación puede suponer un cambio en el rumbo de una persona...

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viernes, 24 de mayo de 2024

La muerte no existe

[He publicado esta entrada el 24.05.2024 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Recientemente he 'devorado' un libro maravilloso que animo a leer: El niño que se enfadó con la muerte, de Enric Benito [los beneficios son para SECPAL - Sociedad Española de Cuidados Paliativos]. Tengo que reconocer que me ha conmovido hasta las lágrimas y me ha dejado un muy buen “sabor de boca”. Un par de días después asistí en Bilbao a la presentación del mismo organizada por la Fundación Pía Aguirreche en formato mesa redonda (se puede ver aquí). En palabras del autor, que confiesa ser ‘ese niño’: "El viaje del niño que se enfadó con la muerte me ha llevado a desvelar la realidad, a experimentar que la muerte no existe y a comprobar repetidamente que nuestra naturaleza es belleza, verdad y bondad, y que nunca ha estado amenazada" (p. 182). En estas líneas remarcaré algunas ideas tomadas tanto del libro como de la presentación. [Cuando en una cita aparece número página hace referencia al libro. Si no la hay es una idea tomada de la presentación de libro].

He elegido como título “La muerte no existe” porque es una idea que puede chocar, pero que es muy interesante y reconfortante. Seguramente sólo se puede hacer esa afirmación cuando has superado el miedo a la muerte, algo que no está muy extendido. Como señala Enric tenemos que domesticar los miedos y la incertidumbre. “Quien pierde el miedo a la muerte no tiene miedo a nada y aprende a vivir con plenitud, descubre que el amor es más fuerte que la muerte”. Nuestra naturaleza, nuestra dimensión trascendente no está en peligro. “Cuando has descubierto que no tienes una vida, sino que la vida te tiene a ti, que formamos parte de ella y estamos conectados, puedes empezar a vivir fluyendo desde esta fuente de vida que te inspira, especialmente en los momentos de mayor incertidumbre o dificultad, y aprendes a confiar en esta sabiduría, que te guía a un destino mejor del que eres capaz de imaginar” (p.210).

La muerte puede producir tristeza, nostalgia, pero también paz. “La tristeza es emocional y la paz es espiritual. La tristeza es una emoción que suele surgir ante la pérdida de algo o de alguien querido; la paz se experimenta a nivel espiritual, y, cuando pierdes a un ser querido, es normal y adaptativo sentir tristeza, pero, cuando ves que la persona parte habiendo conseguido tener paz y tú sientes que has hecho las cosas como creías que se debían hacer, tienes también paz” (p.167).

La muerte es un proceso que tiene mucho paralelismo con el nacimiento, se podría hablar de “murimiento”. En el proceso de morir se pueden ver tres etapas: resistencia, aceptación y trascendencia. “La primera reacción suele ser el caos, expresado con lucha, resistencia: «No puede ser», «no quiero», «soy demasiado joven», «no hay derecho», «aparta de mí este cáliz». Conforme la realidad se va imponiendo, las resistencias se disuelven y podemos pasar a la entrega, es decir, a la aceptación de la realidad o al hágase tu voluntad. Y, tras la aceptación, surge la etapa que menos se conoce y que es consecuencia de lo anterior: la trascendencia. Por medio de la aceptación, accedemos a otro nivel de conciencia que ni imaginábamos; se caracteriza por la paz y el gozo que encuentra el enfermo cuando ha soltado y atravesado el rechazo de lo que no podía cambiar” (p.180).

“En el «borde» es donde está la mayor intensidad y riqueza de la vida”. Acompañar a quien está haciendo la última fase del camino tiene premio, es un regalo. Puede ser transformador para la persona que acompaña como para quien es acompañada. ¿Qué se necesita para acompañar bien? Sabiduría y compasión. “Con sabiduría sin compasión, puedes entender, pero no puedes ayudar, y, con compasión sin sabiduría, te puedes llegar a quemar. La sabiduría te lleva a recordar que eres solo una herramienta y que lo que pasa a partir del momento en el que ofreces tu espacio de seguridad y de confianza ya no depende de ti. Eres responsable de tu esfuerzo, pero no de los resultados de tu esfuerzo ni, por tanto, de lo que le pasa al otro” (p.188). Y la compasión, que es empatía en acción, “es el nombre que toma el amor cuando se encuentra con el sufrimiento de otro al que reconocemos en su dignidad, y nos permite ver que, detrás de su apariencia de vulnerabilidad, posee la misma profundidad que nos sostiene a todos. La compasión se manifiesta con ganas de ayudar a aliviarlo desde la simetría moral al sentir que yo formo parte de la misma especie y de la misma realidad” (p.186). ¡Qué importante es el concepto de simetría moral! El modelo más habitual en el entorno sanitario es el paternalista, el/la profesional es quien sabe y ayuda al/ a la paciente. ¡Es fundamental cuidar la propia espiritualidad para acompañar bien!


Referencias

 




domingo, 19 de mayo de 2024

Euskadi, destino responsable

El pasado 17 de mayo pusimos broche de oro a la asignatura Ética cívica y profesional, 3º de Turismo de la Universidad de Deusto, con Irune Ovejas de Erlea Sostenibilidad, Consultoría de desarrollo sostenible colaboradora de Basquetour, quien nos presentó el proyecto del Código Ético del Turismo de Euskadi.

Basquetour, Agencia Vasca de Turismo, es “la sociedad pública del Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco, creada en el 2006 para liderar el impulso e implementación de la estrategia de competitividad del turismo vasco, en colaboración con los entes públicos y privados que conforman la industria turística de Euskadi y de acuerdo con la ‘Política de Turismo Responsable de Euskadi’” (Basquetour, s.f.a). En 2109 desarrollaron la metodología para empezar a implantar en 2020 el proyecto del Código Ético, que es el proyecto paraguas de la política turística de Euskadi y cuyo objetivo es “convertir a Euskadi en un destino referente en lo que a turismo competitivo, ético y sostenible se refiere”. Irune nos explicó que ella prefiere hablar de sostenibilidad turística, más que de turismo sostenible, porque la sostenibilidad debe ser el eje vertebrador de cualquier política.

“En el Código Ético del Turismo de Euskadi se adaptan los principios del Código Ético Mundial que desarrolló la Organización Mundial del Turismo, así como los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas; y se añaden las particularidades vascas y los elementos propios de nuestra cultura” (Basquetour, s.f.b). El logo del proyecto evoca los colores de los ODS y cada ‘pétalo’ hace referencia a uno de los 8 principios establecidos en el mismo:

  1. Contribución al entendimiento y respeto a los turistas.
  2. Igualdad, inclusión y tolerancia a la diversidad.
  3. Sostenibilidad.
  4. Fomento de la tradición y cultura local.
  5. Preservación del patrimonio cultural de la humanidad.
  6. Excelencia y profesionalidad.
  7. Respeto a los derechos de las personas.

La transformación sostenible y responsable de la competitividad turística de Euskadi, como se puede ver en la siguiente ilustración, se apoya en la colaboración de los tres grandes agentes (1. destinos y empresas, 2. visitantes y turistas, y 3. personas residentes) y la creación de alianzas con otros organismos.


 En la siguiente ilustración podemos ver el proceso de Implementación del Código Ético del Turismo de Euskadi, que se hace a través de la plataforma Basquetour Learning (Basquetour, s.f.c), y se divide en tres etapas: Fase de adhesión (año1), Fase de seguimiento (años 2 a 5) y Fase de renovación (año 6). En cada etapa hay unas acciones que son responsabilidad de la entidad turística y otras de Basquetour y el Comité de Ética del Turismo de Euskadi (verificación y validación de la memoria, registro y acreditación). Las horas totales estimadas de dedicación al proyecto por año para la entidad son 10.

Todas las entidades participantes cuya memoria ha sido validada por el Comité de Ética del Turismo de Euskadi, reciben como acreditación un sello distintivo y pasan a formar parte del Registro de Ética Turística de Euskadi (cada entidad cuenta con su propio número de registro). Anualmente se celebra un acto de reconocimiento a las entidades vascas adheridas al Código Ético del Turismo de Euskadi; actualmente hay cerca de 800.

En el portal Turismo Ético de Euskadi se puede conocer más sobre este proyecto y consultar las entidades adheridas.

Se ha solicitado la homologación del Código Ético de Turismo de Euskadi con el Código Ético Mundial para el Turismo. 

Referencias



miércoles, 15 de mayo de 2024

Que empiece el juego

[Esta columna ha sido publicada en la revista Lar #1 Primavera 2024, sección Melodías, p. 8, en la web el 26 de abril de 2024. Castellano / Català]

Una invitación a escribir una nueva melodía para estos tiempos de polarización que vivimos.

Empezaré explicando cómo llegamos al nombre (consensuado) de esta columna. Siempre he pensado que la vida debería tener la música incorporada. Hay momentos en los que en mi cabeza suenan baladas tristes, en otros son más de bailes de salón, en algunos de reflexión o meditación, y en otros canción de protesta o comprometida. Hay melodías suaves que te hacen fluir y se acompasan a tu estado de ánimo, mientras que otras son repetitivas y estridentes y te taladran la cabeza. Sin duda, hay una canción para cada situación, tanto personal como social. Algunas melodías te acompañan por un corto periodo; otras forman parte de la banda sonora de tu vida. Un conocido escribía recientemente: "Sin melodía no hay relato". Y los seres humanos damos sentido a nuestra vida y comprendemos el mundo que nos rodea a través de historias.

He tomado prestado el título de una canción del grupo Cuarteto Nos - una conocida banda de rock uruguaya nacida a mediados de los 80- para este artículo. Por un lado, me evoca un inicio de etapa como el que enfrentamos en la revista, no porque lo vea como un juego sino porque todo comienzo encierra una dosis de azar. Rara vez se conocen todas las cartas y lo importante es jugar bien las que te han tocado.

Por otro lado, esta canción bien podría ser la melodía de los tiempos de polarización que vivimos. La letra no tiene desperdicio, pero quiero resaltar una estrofa: "Solo creen en sus creencias atacando a los demás / Todos son enemigos cuando no piensan igual / Su intolerancia lo dinamiza y lo energiza su obstinación / Gana la guerra el que queda y no el que tiene razón". Siempre me ha sorprendido la obstinación del ser humano en competir, convirtiendo en enemigo a quien no piensa, siente o actúa igual. Conocemos, todos hemos experimentado en algún momento, la fuerza, el poder y la satisfacción de la colaboración. ¿Por qué se nos olvida tan fácilmente? ¿Por qué nos empeñamos en deshumanizar a quien no se nos parece? La verdad es que recibimos muchos mandatos contradictorios a lo largo de nuestra vida: "Tienes que ser el o la mejor", "Tienes que ser alguien y destacar", "Tienes que compartir lo que tienes con otras personas", "La solidariad es un valor", "Lo importante es conseguir lo que quieres", etc. ¿Y si cambiamos y escribimos una nueva melodía?

Arantza Echaniz es profesora de Ética en la Universidad de Deusto.

Canción: El Cuarteto de Nos (2019). Que empiece el juego, Álbum Jueves.


viernes, 3 de mayo de 2024

Una mirada ética a las finanzas

 

El 2 de mayo de 2024 he tenido como invitado en mi clase de Ética cívica y profesional -3º del Grado de Administración de Empresas y Especialización en finanzas- a Peru Sasía, Vicedecano de profesorado de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Deusto, profesor de la misma asignatura que la mía en otros grados y desde 2017 presidente de FEBEA (Federación Europea de Bancos Éticos y Alternativos). [Se puede ver más información sobre su CV aquí].

Desde su expertise, avalado por su trayectoria profesional, nos ha hablado sobre finanzas éticas, un modelo que lleva funcionando con éxito desde hace décadas, mucho antes de la crisis financiera de 2008. Para conocer el modelo, que parte de una mirada ética a las finanzas, nos ha explicado la evolución histórica que ha tenido, diferenciando cuatro etapas:

1. Restricción, pantalla negativa a determinados ámbitos de financiación. La primera generación de banca ética surgió en respuesta a la demanda social derivada de la guerra de Vietnam: “No con mi dinero”. El germen de Banca Popolare (actualmente BPM) está unido a la ONG italiana Mani Tese (manos extendidas), que se dio cuenta de que mientras proclamaba “no a la financiación de armas ilegales”, su dinero estaba en bancos que sí las financiaban y no había ninguno que no lo hiciera.

2. Especialización, pantalla positiva. Productos y servicios especializados. La banca ética se ha especializado en áreas y productos en los que la banca tradicional no entra por la dificultad de calcular el riesgo (o porque éste parece elevado): microcréditos (cuyo riesgo radica en la situación de fragilidad de quienes los solicitan), cooperativas locales de crédito, garantía recíproca, capital riesgo, capital semilla, etc. En contra de lo que pueda parecer, en la mayoría de estos productos y servicios hay tasas de morosidad más bajas a la media.

3. Recuperación del bien social. La banca ética quiere hacer las cosas de una forma concreta y no quiere dejar de hacerlo al crecer, ya que lo natural es que con el crecimiento la cultura de la organización evolucione a priorizar lo útil, lo instrumental, lo económico.

4. Construcción de ciudadanía. Hay elementos sociales en los que las finanzas éticas pueden contribuir a transformar (promover hábitos de consumo responsable, responsabilidad ecológica, etc.). Todo esto en el marco de la Economía Social y Solidaria, la cooperación Norte-Sur, la soberanía alimentaria, el comercio justo, las economías feministas, etc.

Hay dos dinamismos que han generado los proyectos de finanzas éticas:

1) Demanda ciudadana de que los ahorros depositados se utilicen para el bien común.

2) Reflexión de naturaleza política sobre el derecho al crédito (y quién es responsable de satisfacerlo).

Un paso importante es la institucionalización. Italia es el único país donde el término “finanzas éticas” está reconocido legalmente [Texto único bancario, Artículo 111-bis (Finanza etica e sostenibile)] y se aporta lo más parecido a una definición. En este artículo se señalan los principios a los que hay que ajustarse para poder ser considerados como banca ética y sostenible, que son: 1) Obligación de hacer evaluaciones externas con especial acento en el impacto ambiental y social; 2) Informar al menos una vez al año (también vía web) de los préstamos concedidos a las personas jurídicas; 3) Mínimo del 30% de los créditos dedicados a la Economía Social; 4) No repartir beneficios y reinvertirlos en su negocio; 5) Gobernanza basada en la participación del accionariado difuso ("una persona, un voto"); 6)  Escala salarial limitada 1:10 (entre salario máximo y medio).

En Europa se está trabajando en la taxonomía de las finanzas sostenibles (donde sostenibles es un término muy manido). Uno de los grandes escollos está en la financiación de los combustibles fósiles, las ‘bombas de calor’. FEBEA y sus miembros redactaron un documento respondiendo a la  convocatoria que solicitaba evidencias sobre posibles prácticas de greenwashing en el sector financiero de la Unión Europea (Beyond the ‘green approach’ to tackle greenwashing – Policy Brief, 2023). Asimismo, publicaron un posicionamiento sobre la estrategia europea de finanzas sostenibles (For a truly Sustainable Finance that combats climate change and inequality, Junio 2021).

Sin duda, la charla dio mucho que pensar: ¿Qué hago con mi dinero? ¿Qué hacen con mi dinero? Afortunadamente, existen alternativas que tienen en cuenta una mirada ética.


jueves, 25 de abril de 2024

Arriesgarse a vivir

 


[He publicado esta entrada el 25.04.2024 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Llevo un tiempo con una melodía triste sonando en mi cabeza. No me imposibilita seguir con mi vida habitual, pero sí le quita algo de brillo y alegría. Lo achaco a varias experiencias vitales duras. En noviembre falleció una grandísima amiga, de esas que dejan un hueco imposible de llenar. Hace unos días hemos asistido al funeral de una conocida, dos años mayor que yo, que había recaído de un cáncer que sufrió hace años. Recientemente hemos estado visitando a otro amigo que tiene un tumor de estómago. Asimismo, hemos ido a ver a un conocido, también dos años mayor que yo, a quien le han operado del corazón y, como está solo, probablemente se tendrá que quedar a vivir en la residencia de personas mayores en la que ha ingresado y donde es el ‘niño’. Ver de cara la enfermedad y la muerte te enfrenta a tu propia fragilidad y vulnerabilidad. Y eso impresiona… Más cuando te haces consciente de que, con suerte, has superado los dos tercios de tu vida y ya estás en primera fila. Tus mayores, y algunos de tus coetáneos, se han ido y quedas tú… Que, además, empiezas a tener achaques, dolores que no desaparecen, la energía mermada, la paciencia también, etc.

En el ámbito profesional, hace muchos años que tengo claro que mi profesión es mi vocación, que me apasiona la docencia, que disfruto de lo que hago, que no me dedicaría a otra cosa. Sin embargo, y esto es algo que he comentado con algunas compañeras y -sobre todo- amigas, de hace un tiempo a esta parte nos cuesta más, no sé si conectar o conseguir transmitir nuestras materias al alumnado. La irrupción de la Inteligencia Artificial, las redes sociales, la “cultura del twitter” (parece que el alumnado no es capaz de leer nada que supere los 140 caracteres)… hacen que, en ocasiones, nos sintamos impostoras... ¡A estas alturas de la película! Afortunadamente, siempre hay grupos y personas concretas que te hacen reconciliarte con la juventud y no perder la esperanza, que te recuerdan que lo importante es tratar de dejar una huella bonita de tu paso por esta vida.

Si hay una melodía que quiero grabarme a fuego es la del estribillo de una canción de Rozalén con Estopa, Vivir, que me encanta porque me levanta el ánimo y me conecta con lo importante:

“Y si me levanto y miro al cielo

Doy las gracias y mi tiempo

lo dedico a quien yo quiero

Lo que no me aporte… lejos

Si alguien detiene mis pies

Aprenderé a volar”

 ¡Hoy decido arriesgarme y vivir a pleno corazón!

 

Referencias


martes, 16 de abril de 2024

Vivir la profesión desde los valores

 


El 10 de abril, en la clase de Ética cívica y profesional, 4º de Derecho Económico, contamos con una invitada de lujo, Cristina Maruri Chimeno. Su currículum es extenso y variado. Completa su Licenciatura en Derecho por la Universidad de Deusto con tres Másteres. Es Asesora jurídica de Tubos Reunidos Group, S.L.U, grupo siderúrgico con una plantilla de 1.500 personas, desde hace más de treinta años. Autora de novela, poesía y relato corto. Colaboradora de El Correo y La Vanguardia. Conferenciante, fotógrafa. Activista social, Embajadora del Fair Saturday y cofundadora del Orfanato Lights of Kazinga (Uganda). [Para más información, ver entrevista]

Cristina comenzó su intervención con toda una Declaración: “Estoy aquí porque vivo de aprender. Quiero dialogar con vosotros, vosotras, vosotres, y aprender”.  Lanzó, y respondió desde su perspectiva, tres poderosas preguntas que conectan profundamente con el sentido de la profesión y el proyecto personal de vida: 1. ¿Por qué estudiáis Derecho? 2. ¿Para qué estudiáis Derecho? 3. ¿Cómo queréis organizar vuestra vida? ¿Qué parte queréis dedicar a la profesión?

A partir de ahí, respondió a las preguntas que le planteó la audiencia, y compartió dilemas éticos a los que se ha enfrentado en su ejercicio profesional y reflexiones muy interesantes:

“Si llevo más de treinta años en la empresa es porque, aunque he conocido 17 presidentes diferentes, nadie ha podido decir que he hecho algo que no era adecuado, que no era correcto”.

“Si ahora tuviera que elegir profesión me fijaría en mí. La elección de la profesión es como la elección de pareja, nadie te puede condicionar. Pero es importante conocerse bien y no mentirse… Cada persona es única y no hay que copiar a nadie”.

“He podido compaginar la profesión con otros proyectos con orden y previsión y diciendo que no a algunas propuestas. Esto es imprescindible para poder meter tanta vida a mis días como quiero (…) Procuro disfrutar de la vida. Sólo tengo miedo a la enfermedad, a la pérdida de mis seres queridos y a hacer algo que me haga daño a mí o a los demás”.

“No me considero una persona de éxito, sólo una persona que va ganando cotas de libertad, de ser y hacer lo que quiere. El éxito viene dado por ser feliz, por sentirte bien contigo misma”.

“Un puesto de confianza conlleva mucha soledad en muchos momentos... A mí me ha salvado mi rebeldía y mi amor propio… He vivido en primera persona lo que es que un jefe haga todo lo posible por que te vayas”.

“Parto de la base de que ayudar es una responsabilidad. Quienes tenemos oportunidades tenemos que ayudar a quienes no las tienen”.

Grandes aprendizajes de una vida intensa, con sentido y valores.


jueves, 14 de marzo de 2024

Sobre líderes y liderazgo

 

[He publicado esta entrada el 14.03.2024 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

El pasado 27 de febrero tuvo lugar la conferencia “Liderazgo para la transformación social” organizada por DeustoForum. El ponente, Chris Lowney, es miembro del Consejo de Administración CommonSpirit Health, el mayor sistema sanitario sin ánimo de lucro de Estados Unidos. Fue seminarista jesuita y más tarde Director Gerente de J.P. Morgan & Co en tres continentes. Es un reconocido conferenciante y ha escrito varios libros. Además, el 1 de marzo fue el padrino de promoción de los Másteres de la Deusto Business School (DBS), entre quienes se encontraba mi hijo pequeño.

Al acabar la conferencia me encontré con dos de mis alumnos a quienes pregunté qué les había parecido. Su respuesta fue: “Esperábamos más de alguien que ha tenido un alto cargo en J.P. Morgan & Co”. Mi opinión difería por completo, tal vez porque estoy en una etapa de vida muy diferente. A mí me sorprendió muy gratamente que alguien que con un recorrido vital y profesional tan rico, con mucha reflexión sobre el liderazgo, llegara a conclusiones que comparto plenamente. Asimismo, se veía claramente la impronta de la espiritualidad ignaciana.

Si pensamos en cómo son y qué hacen quienes consideramos buenos líderes (o lideresas) podemos descubrir que cada persona tenemos muchas de esas características. Además, todos y todas marcamos camino y ejercemos influencia sobre otras personas. La vida nos da muchas oportunidades de liderar lo que supone una gran responsabilidad. Sus palabras me recordaron una frase de Bennis (1990: 3): “En realidad el proceso de convertirse en líder es muy parecido al proceso de convertirse en un ser humano bien integrado. Para el líder, como para la persona bien integrada, su carrera profesional es la vida. Discutir el proceso en términos de ‘líderes’ es sólo una forma de concretarlo”.

El liderazgo es servicio, lo que tiene mucho que ver con un término muy ignaciano, la Cura Personalis [entendida como “el cuidado integral de la persona a través del acompañamiento, que se realiza desde el amor y el servicio para que el otro crezca, respetando sus particulares circunstancias y con aprecio a sus capacidades y necesidades” (Centro Virtual de Pedagogía Ignaciana, 2018)]. Amar es querer el bien y el desarrollo de la otra persona.

Del discurso de Lowney a la promoción de los Másteres de la DBS me quedo con los cuatro aprendizajes de cuando hizo el camino de Santiago, en el que, metafóricamente dijo que San Ignacio puede ser un “buen compañero”, y que sirven para cualquier persona en su proceso de desarrollo.

  1. Pon mucho corazón en todo lo que hagas. Sigue intentándolo “a pesar de las ampollas”.
  2. Vive con un propósito. Recuerda cada día qué es lo verdaderamente importante. Júntate con amistades que te lo recuerden. Toma un tiempo cada día para reflexionar (una herramienta buena para ello es el examen o pausa ignaciana, que ayuda a revisar el día desde la gratitud).
  3. Estás aquí al servicio de algo superior. No puedes controlarlo todo, ni siquiera tu salud. Reflexiona sobre cómo puedes utilizar mejor tus capacidades. Y confía…
  4. La vida no será como la imaginas ahora. Hay que vivirla hacia adelante, pero sólo se entiende hacia atrás. Es la única forma de ver los patrones, el sentido. Lowney contó que un sacerdote le dijo: “Encontrarás lo que buscas... Si buscas a Dios, te encontrará”.

La misma semana, el 29 de febrero, tuvo lugar otro acto muy diferente, pero del que también se pueden sacar lecciones importantes de liderazgo (Universidad de Deusto, 2023). En el mismo, Rosa Escandell y William Kikanae Ole Pere nos presentaron cómo la vida les unió para llevar adelante un sueño: que la Comunidad Masái sea dueña de su destino. Para ello crearon ADCAM, una Asociación sin ánimo de lucro, que incluye proyectos como SAWA MARA (un Eco Lodge sostenible), Nómadas  (un co-working peculiar), MARA VISION SCHOOL (una escuela-residencia) y una cooperativa que da trabajo a más de 1.000 mujeres Masái. Para mí, el principal aprendizaje fue el poder de la visión, ingrediente esencial del liderazgo. Rosa dejó una trayectoria profesional muy interesante porque se cansó de “hacer más ricos a los ricos” y quería dedicarse a un proyecto con sentido. William renunció a una beca de estudios en Estados Unidos para quedarse entre los suyos y trabajar por el avance y desarrollo de las mujeres (algo contracultural en su tierra) y para llevar la educación a su comunidad.

Para terminar, unas palabras de William que son muy inspiradoras: “Los masáis somos personas que somos felices siempre. Como nosotros decimos: ‘Hakuna matata’. Haya o no haya comida, haya o no haya problemas, siempre somos felices. Amamos al prójimo y compartimos lo que tenemos. Así somos los masáis” (Aprendemos Juntos 2030, 2023a).

Referencias

viernes, 8 de marzo de 2024

¿Por qué soy feminista?

 

[He publicado esta entrada el 08.03.2024 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

La campaña del 8 de marzo de 2024 de Emakunde lleva con lema “Orgullosas”, acompañado de la frase: “Detrás de cada mujer empoderada ha habido otras mujeres impulsándola a serlo”. En una entrada anterior explicaba cómo el orgullo, junto con la vergüenza y la culpa, “son esenciales para dirigir y controlar el comportamiento en consonancia con los valores morales”, son unas auténticas brújulas morales (Echaniz Barrondo, 2021). Hoy quiero reivindicar y poner en valor el papel de todas las mujeres que apoyan y empoderan a otras mujeres, mujeres que apuestan por la sororidad (Echaniz Barrondo, 2018). Y quiero tener un recuerdo agradecido a una gran amiga recientemente fallecida, Lumi Velázquez, quien me enseñó el verdadero significado de la sororidad y del compromiso con la igualdad.

Hemos avanzado mucho, pero todavía falta un largo camino para la verdadera igualdad de oportunidades. Según el Foro Económico Mundial (2023), la brecha de género se ha reducido hasta el nivel de 2019 (la pandemia supuso un retroceso importante en la igualdad de oportunidades), pero el año previsto para alcanzar la paridad es el mismo que el del año pasado: 2154. No es el mismo en todas las regiones del mundo, pero en cualquier caso es demasiado tiempo… Ni yo, ni mis hijos, ni mis nietas y nietos (si algún día los tengo) la veremos. Cuando explico esto en clase, se genera mucho revuelo y hay voces (sobre todo masculinas) que insisten en que es imposible, que no hay desigualdad de género, que legalmente está prohibido. Además, aflora el tecno-optimismo que parece promulgar que lo que las personas no somos (ni hemos sido) capaces de solucionar lo harán las máquinas. Y me sorprende que todavía haya gente que no se ha enterado de que existen sesgos, y los algoritmos los reproducen y amplifican.

Es fundamental empoderar a mujeres y niñas. Como señala ONU Mujeres (2024) “Invertir en las mujeres es tanto un imperativo económico como una cuestión de derechos humanos. (…) Los sistemas financieros y económicos de los que nos hemos dotado no favorecen la igualdad de género. (…)  Los recursos financieros son necesarios para que las mujeres realicen sus derechos. (…) Las mujeres que prosperan impulsan economías prósperas”. Asimismo, es importante no cesar en la lucha por la igualdad de oportunidades para todas las personas. Pero no es fácil mantener el pulso.

Quiero terminar con el párrafo final de la introducción de mi tesis doctoral: “Ha habido quien se ha leído el presente trabajo y nos ha preguntado: ‘¿Qué pensaría Simone de Beauvoir de esta tesis?'. Nuestra respuesta fue contundente -y coincidente con la percepción de quien nos la hizo-: 'Que está alienada'. Al final, la educación, los hábitos, las costumbres... nos hacen caer, en cierta medida, en aquello que queremos evitar, la ‘trampa' de la sociedad. En ocasiones, acabamos reproduciendo -inconscientemente- aquellos mecanismos que hacen que las desigualdades permanezcan cuando nuestro objetivo era combatirlos” (Echaniz Barrondo, 2001). Suelo tener muy presente esta anécdota que me recuerda por qué soy feminista, por qué no se puede bajar la guardia… Además, estos días he recibido un vídeo, “La feminista blandengue”, que me la ha recordado con fuerza.


Referencias

domingo, 18 de febrero de 2024

Resiliencia y autoconocimiento

 

[He publicado esta entrada el 18.02.2024 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Hace ahora un año, a raíz de un curso para tutores y tutoras al que asistí, escribí una entrada sobre la resiliencia, esa “capacidad para resistir y recuperarse ante circunstancias adversas, bien de carácter personal o social” que puede entrenarse y conviene hacerlo (Echaniz Barrondo, 2023). Es importante en todos los ámbitos de nuestra vida y en todas las edades. Incluso se empieza a hablar de empresas y organizaciones resilientes. “La gestión de la resiliencia en el trabajo, en sus múltiples formas, es imprescindible para transitar a través de las complejidades y los desafíos imprevistos del paisaje laboral contemporáneo y futuro. La proactividad en la construcción y gestión de una empresa resiliente se perfila, por lo tanto, como un pilar fundamental para el éxito y la sostenibilidad de las empresas en la era post-pandémica y más allá” (Comas Forgas y Arenas, 2023).

He observado que después de la pandemia un comentario habitual entre el profesorado universitario es que cada vez detectamos más problemas de salud mental entre nuestro alumnado. Los resultados del estudio La salud mental en el estudiantado de las universidades españolas no hacen sino confirmar esta preocupación: Más del 50% de las personas estudiadas han percibido la necesidad de apoyo psicológico; así mismo, más del 50% ha realizado alguna consulta sobre salud mental a profesionales sanitarios; en una de cada dos hay prevalencia de ansiedad moderada o grave (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, 2023).

¿Y qué se puede hacer? ¿Qué nos puede proteger mejor ante las adversidades? En la siguiente tabla podemos ver una serie de factores, tanto individuales como ambientales, ordenados de mayor a menor evidencia (Castellvi Obiols y Llistosella Piñero, 2022):

Factores que nos protegen más eficazmente frente a las adversidades

(ordenados de mayor a menor evidencia)

Individuales

Ambientales

1.        La autorregulación emocional, es decir, saber gestionar adecuadamente nuestras emociones.

2.        Ser empático y tolerante con los demás.

3.        Realizar actividad física.

4.        Tener objetivos vitales y aspiraciones.

5.        Ser inteligente.

1.        Recibir un cuidado de calidad por parte de sus progenitores.

2.        Tener al alcance y saber cuáles son los recursos necesarios en caso de tener que pedir ayuda.

3.        Apoyo tanto social como familiar y de sus compañeros, no sólo el real sino también el percibido.

4.        La sensación de pertenencia tanto a la escuela o instituto como a la sociedad en la que vive.

Elaborado a partir de Castellvi Obiols y Llistosella Piñero (2022)

Me voy a detener en los factores individuales, que tienen mucho que ver con el autoconocimiento, con la mirada sincera y cariñosa para conectar con lo más profundo. Como reza la máxima de San Ignacio: “No el mucho saber harta y satisface al anima, mas el sentir y gustar de las cosas internamente”. Sentir, conectar con las propias emociones, nos ayuda a conocernos (y conocer a los demás), a tomar buenas decisiones y a aprender. Para que se de esa conexión hace falta silencio y tranquilidad. “El conocimiento que se da en el «corazón» —en el centro íntimo de cada persona— es el que realmente puede satisfacer y dar sentido a una vida” (De la Hormaza, s.f.). Estoy convencida de que a nuestro alumnado le falta entrenamiento en mirar hacia adentro. Viven mucho más hacia afuera y eso les hace más frágiles.

Hace mucho escuché una frase a un profesor que se me quedó grabada: “Nadie da lo que no tiene”. Si no te quieres, si no te tienes en cuenta, si no te cuidas… difícilmente lo podrás hacer por otras personas. Y todo empieza en uno mismo, en una misma, en esa mirada profunda y compasiva. Sólo desde ahí se puede desarrollar la resiliencia y se puede aprender a Vivir como expresa la canción de Rozalén con Estopa:

“Pero sabes

He aprendido tanto, tanto

Esta vida me ofreció una nueva oportunidad

Y sabes, sé bien que es vivir

No hay tiempo para odiar a nadie

Ahora sé reír

Quizá tenía que pasar

No es justo, pero solo así se aprende a valorar”

Referencias