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lunes, 29 de julio de 2024

El valor de educar


 [Entrada publicada originalmente el 20.08.2009 en el Blog de Inteligencia Emocional de EITB, desaparecido el 01.07.2024]

En estas líneas voy a plasmar las principales ideas extraídas de la conferencia pronunciada el 10 de junio por el filósofo y escritor José Antonio Marina, dentro del ciclo “Vivir, ¿para qué? del Forum Deusto, y cuyo título era El valor de educar.

 

En esta conferencia planteó ideas que se encuentran recogidas en sus múltiples libros y que han dado pie a un interesantísimo proyecto, que surge de la revisión de la literatura seria sobre psicología evolutiva y psicología de la educación de los últimos 15 años, que es la Universidad de Padres  y que tiene un bonito lema, Para educar a un niño, hace falta la tribu entera.

 

Voy a empezar por el final, por la respuesta que dio a una de las preguntas planteadas: “¿Quién es más culpable de que la educación funcione mal?”. Su respuesta me encantó y la suscribo completamente. Los problemas sociales son multicausales. El problema es que hemos entrado en un círculo de excusas. Los padres echan la culpa a la escuela, los docentes a la familia y a los dirigentes educativos, los medios de comunicación… Hay que partir de una premisa básica: educar es influir en los comportamientos, pensamientos, etc. de las personas. Y visto así: TODOS EDUCAMOS. Y se puede educar bien o mal. Cada uno tendrá que ver qué parcela le toca, cuál es su campo de actuación. El profesor Marina señalaba que habría que establecer una Carta de los Deberes Educativos de la Sociedad y a cada uno medirle en función de su actuación. ¡Interesante!

 

Uno de los rasgos fundamentales de los educadores debe ser el optimismo, que en el caso de padres y madres y docentes es imprescindible. Se debe creer firmemente que es posible mejorar las cosas. En educación ha proliferado mucho el discurso del déficit y del fracaso, lo cual es peligroso porque podemos encontrarnos ante una profecía que se autocumple.

 

El modelo educativo que defiende el profesor Marina, y que inspira la Universidad de Padres, se basa en una premisa básica: “La educación tiene dos componentes principales: INSTRUCCIÓN FORMACIÓN DEL CARÁCTER. Por instrucción entendemos el conjunto de conocimientos que los niños y jóvenes deben adquirir -lingüísticos, matemáticos, científicos, culturales, históricos, etc.-. formación de carácter es el conjunto de RECURSOS personales que deben desarrollar nuestros niños y jóvenes para ser capaces de elegir bien su proyecto personal, tomar decisiones, enfrentarse con los problemas, establecer vínculos afectivos valiosos, disfrutar de las cosas buenas, en una palabra, dirigir bien la propia vida. Esos recursos son HÁBITOS intelectuales, afectivos y morales que se van adquiriendo -o no- durante la etapa educativa”.

 

Para el profesor Marina existen tres niveles de la personalidad:

  1. Recibida, que determina tres aspectos fundamentales: a) el hecho de ser hombre o mujer; b) el tipo de inteligencia; y c) el temperamento o pauta estable de respuesta a los estímulos. Es la herencia biológica que cada uno llevamos.
  2. Aprendida, conjunto firme de hábitos (cuesta tanto adquirirlos como cambiarlos) que marcan nuestro modo de interpretar y reaccionar. Aquí los centros educativos juegan un papel importante, al igual que la familia y el entorno.
  3. Elegidaque tiene que ver con nuestra jerarquía de valores y nuestro proyecto personal de vida. Es el terreno de la libertad. Es muy importante estar en contacto con buenos valores para que luego los podamos elegir.

En palabras del profesor Marina el lema de que “Todos los seres humanos nacemos libres” es una ficción que lo único que nos dice es que no nos pueden esclavizarLa libertad se aprende obedeciendo, primero a otros y luego a uno mismo. Un valor que se debe recuperar en la educación es la construcción de la voluntadque incluye cuatro destrezas, que necesariamente hay que adquirirlas en edades tempranas:

  1. Inhibir el impulsoHay que aprender a no responder inmediatamente al impulso para poder discernir si éste es bueno o no.
  2. Deliberar. Hay que aprender a discernir los impulsos y a buscar alternativas a aquellos que se nos presentan de forma inmediata.
  3. Decidir. Hay muchas personas incapaces de decidir, y esto es algo que se aprende en la práctica, sorbreponiéndose a un gran limitador que es el miedo.
  4. Poner en práctica. Soportar el esfuerzo supone también un aprendizaje. Las generaciones más jóvenes están intoxicadas de comodidad. Tenemos que educar en la resiliencia, que supone aguantar un choque y recuperarse con facilidad.

Por último, voy a señalar los hábitos intelectuales, afectivos y morales fundamentales para el profesor Marina:

  1. Tener una buena representación de la realidad. Hay que evitar las creencias que distorsionan la realidad. Por ejemplo, no se enfrenta igual a la educación quien cree que la inteligencia es innata que quien cree que ésta es permeable.
  2. Tono vital y estilo afectivo animoso, activo. Uno de los grandes derechos del niño y la niña es la experiencia de haber triunfado en algo, ya que es el mayor acicate para volver a intentarlo y es la base para una sana autoestima. Debemos organizar las metas de los niños y niñas para que sientan “yo he sido capaz”.
  3. Habilidades cognoscitivas. Desde pequeños nos gusta reflexionar sobre cómo pensamos y cómo construimos nuestro conocimiento.
  4. Binomio libertad-responsabilidad. Este aprendizaje debe ser creciente y adaptado al momento vital.
  5. Dignidad. La libertad que interesa es la que nos permite pasar de ser “animales listos” a ser “personas dignas”. Debemos educar en valores y en la Justicia.
  6. Hacer proyectos y resolverlos. Debemos educar para ser capaces de anticipar y poner en práctica, para desarrollar la tenacidad, para no claudicar antes de tiempo, para ser críticos a la vez que creativos.

Y si somos capaces de todo esto contribuiremos a la felicidad de nuestras generaciones futuras que no es otra cosa que la satisfacción de tres grandes necesidades que todo ser humano tiene y que cada una por sí sola no basta:

  1. Pasarlo bien, disfrutar. Actualmente estamos intoxicando de comodidad a nuestros hijos e hijas.
  2. Vinculaciones afectivas, sociales, amorosas y de amistad. Necesitamos que estas vinculaciones sean buenas y que nos ayuden a crecer.
  3. Hacer algo que valga la pena, crear algo. Hacer algo valioso que no existía y que existe por mí (un hijo o hija, una obra, una relación, etc.). 

¿Estás dispuesto a educar en los parámetros que aquí hemos señalado?





lunes, 5 de octubre de 2020

Emociones encontradas: sobre los hijos

 


[He publicado esta entrada el 05.10.2020 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

¿Qué padre o madre no ha pronunciado la frase “¡Cómo crece mi hijo/a!”? Verles crecer es una de las cosas que más consciente te hace del paso de tiempo. Un día parece que falta mucho tiempo para que emprendan el vuelo y al día siguiente les ves extender sus alas y tomar altura… Hace algo menos de un año publicaba una entrada, con ocasión de la partida de mi hijo mayor hacia su estancia Erasmus, que terminaba así:

“Te he dado raíces… He ‘cosido’ tus alas con jirones de mi alma. Soy el puerto en el que siempre podrás atracar… Pero ha llegado el momento de que despliegues tus alas y que vueles como estoy segura que sabes hacer… ¡Suerte Xabi!”

Hace unos días me volvía a despedir para una estancia más larga, un año, pero algo más cerca, Madrid. Esta vez ha sido un poco menos duro. No tuve que contener las lágrimas. Le despedí con una sonrisa. Estaba algo más preparada… si es que alguna vez se puede estar preparada para que un hijo se vaya de casa.

Son muchas, y de muy diverso tipo, las emociones que me invaden en este momento. Se solapan unas con otras (¡Así son las emociones…!) y me tienen un poco agitada. Me vienen a la cabeza unos versos de una canción de Andrea Bocelli y su hijo Mateo a la que dediqué otra entrada: “Que sigo dispuesto a amarte sin fin / Pero a cada paso que doy / Más te alejas tú”. Siento un amor que me desborda y me recuerda que tiene que hacer su camino; por otro lado, siento algo de tristeza porque no le voy a ver tanto y una pizca de añoranza de ese niño que siempre me quería tener cerca. No puedo negar que también siento un poco de miedo porque va a una ciudad que está más azotada por la pandemia y en la que acecha la sombra de que limiten la movilidad y eso impida que pueda venir en un tiempo largo. Sin duda estoy alegre porque esta vez le ha costado menos irse, no ha estado tan nervioso, no tenía cara de cachorrito asustado (eso me partió el corazón el año pasado al dejarle en el aeropuerto…). Además, está contento e ilusionado con el Máster que va a hacer y con el hecho de compartir piso con amigos. Eso me da mucha tranquilidad. Y quizá el sentimiento que predomina es el de orgullo. Le veo convertido en un adulto (aunque a veces algunos comportamientos digan lo contrario). Decidido, capaz de organizarse y administrar el dinero que hemos acordado que va a tener. Consciente del esfuerzo que supone estudiar fuera. Y lo más importante, con principios… Y por todo ello me siento satisfecha. Mi tarea era la de educar y, a pesar de muchos errores y cosas que podría haber hecho mejor, la he cumplido. La siembra está hecha, ahora queda recoger los frutos.

Mientras escribo estas líneas me llama mi hijo pequeño y me dice que “está bien pero que ha roto el coche”. Venía de un partido con dos compañeros de equipo y han tenido un accidente. Por un instante se para el mundo, me cuesta respirar… La mente me va a mil por hora. Me repito a mí misma: “Tranquila, todos están bien, también el conductor del otro coche”. Recibo unas fotos de cómo ha quedado el coche. Me invade el llanto porque soy consciente de lo que podía haber pasado. El tiempo se me hace eterno hasta que llega a casa… Me fundo en un abrazo liberador que se lleva toda la tensión contenida. Creo que pocas veces he sentido tanta gratitud.

La verdad es que les he llevado 9 meses en las entrañas, pero desde ese momento se me han instalado en la mente y el corazón y ocupan un espacio inmenso. Es lo que tiene ser madre… una tarea de 24 horas, 7 días a la semana y con una alta intensidad emocional…



jueves, 9 de enero de 2020

Carta a la Arantza de 20 años



Me he parado a reflexionar qué pensaría la Arantza de 20 años, comenzando la vida adulta, llena de sueños y con una energía desbordante de mi yo actual. Con 20 años tenía una vida bastante tranquila y despreocupada. Estudiaba Empresariales en el campus de San Sebastián de la Universidad de Deusto. Vivía allí en un piso compartido con compañeras de universidad durante la semana. Los fines de semana volvía a Bilbao, normalmente a casa de mis padrinos con quienes me crie y viví hasta que me casé. Iba a comer a casa de mis padres algún día del fin de semana. Tenía novio desde 3º de BUP. Estaba en una comunidad cristiana. En los estudios me iba muy bien y disfrutaba mucho de los paseos diarios por el Paseo Nuevo y la playa de Gros (ahora Zurriola).

En los algo más de treinta años que han pasado han sucedido muchas cosas, he tenido unos cuantos altibajos, luzco bastantes cicatrices (la mayoría no se ven) y no sé hasta qué punto mi vida se parece a lo que me imaginaba entonces. Me hubiera gustado que alguien me hubiera dicho que escribiera una carta a mi yo del futuro y la guardara para ahora saber más fidedignamente cómo me ha ido en cuanto al logro de mis sueños…

Mis padrinos (Fernando –en la foto- y Milagros) y mi padre (José Miguel) hace tiempo que no me acompañan en este mundo (23, 20 y 12 años respectivamente), aunque sé que siguen mis pasos y velan por mí. Me encantaría poder preguntarles cómo me ven y si me parezco a lo que ellos también soñaban para mí. Creo que, a pesar de las vueltas que he dado, estarían orgullosos de quién soy, en gran parte gracias a ellos. De ellos recibí valores, ejemplo, formación, apoyo, cariño y muchos otros bienes materiales e inmateriales. Por supuesto, de mi madre, que es la única que queda, también los recibí y sigo recibiendo.

Mi titi, como yo le llamaba a Fernando, no conoció a ninguno de mis hijos. Milagros solo a Xabi de bebé y mi aita a los dos. Creo que les hubiera gustado mucho verles crecer y convertirse en dos hombretones muy majos y en los que también se ve reflejado su legado. Los tres conocieron a mi primer marido y con el paso del tiempo he sabido por mi madre que ninguno de ellos estaba convencido de que aquello fuera a llegar a buen puerto, como así sucedió después de 25 años, en total, de relación. Con veintiséis años, que son con los que me casé, no hubiera captado el mensaje. Sigo siendo bastante testaruda, pero en esa época creía que lo sabía todo y aceptaba muy poco de lo que me decían, sobre todo mis mayores. Afortunadamente, hace tiempo que abandoné esa imposible certeza. Además, ese sí que era uno de los sueños que tenía, formar una familia. En lo que hasta entonces conocía, él era una persona que “cumplía los requisitos” para ser el cabeza de familia… Las vueltas que da la vida… Me siento feminista, y ejerzo, desde hace mucho tiempo, pero he tenido que superar muchos mandatos de género que tenía grabados a fuego. Y no puedo decir que los haya superado todos… Este aspecto no sé si les haría muy felices a mis mayores, pero a mí me hace estar muy orgullosa… La lucha por la igualdad es una batalla que merece la pena librar… Y, sin duda, contribuye a hacer del mundo un lugar mejor para todas las personas. Y en cuanto al sueño, ahora sí que tengo un verdadero compañero de vida y una familia, diferente a la que me podía imaginar con 20 años, pero que es una gran familia (en todos los sentidos). Por cierto, soñaba con tener una familia numerosa y ahora, en total, tengo 5 hijos e hijas.

Otro sueño que me ha acompañado siempre es el de dedicarme a una profesión de contacto con personas. De pequeña, como muchas de mi generación criadas en colegio religioso, fantaseaba con ser maestra o misionera. Y aquí estoy unos cuantos años después ejerciendo una profesión que he confirmado que es mi vocación, profesora. Por cierto, mis dos hermanas también lo son. Curioso ¿no? Este punto estoy segura de que le hacía muy feliz a mi titi que siempre me animó a hacer el doctorado y dedicarme a la docencia. No pudo verme el día que me doctoré, mi madrina tampoco, pero estuvieron muy presentes. Meses antes de morir compró un cuadro de formato grande que estuvo envuelto en mi casa 5 años esperando a ese día y que me hizo llorar un mar (que es la escena que representa) el día de la defensa cuando llegué a casa. Causó gran expectación porque todos queríamos ver, por fin, cómo era… Estoy muy orgullosa de haber aguantado 5 años para abrirlo... La paciencia, precisamente, no es una de las virtudes que me adorna…. Aunque nada que ver con cuando joven… Afortunadamente.

Algo que de joven me hacía sufrir bastante y que soñaba con que mejorara era mi “pronto” endemoniado. No en vano cuando mi madrina me iba a buscar al cole le decían: “Ahí baja su leona”… Y no era solo por la pelambrera rizada… El alien que tenía dentro he conseguido, con el paso del tiempo y mucho trabajo personal, tenerlo bastante controlado (quienes me conocen muy de cerca dirían que cuando conduzco es la excepción). Para no olvidarlo nunca tengo un hijo que tiene ese alien corregido y aumentado… Increíble la de espejos que nos pone la vida…

También he afinado bastante la “boca chancla”. La fama de spoiler que tengo me la he ganado a pulso. Siempre he sido un poco impulsiva, directa, bruta dirían algunas personas… Del avance en este campo también estoy muy satisfecha. Mantengo la espontaneidad, pero he aprendido a contenerla y a no decir todo lo que pienso o siento…

Otro gran tema que me ha causado muchos desvelos y sufrimientos son las amistades. Siempre me hubiera gustado tener un grupo de amistades que me acompañara desde el principio. No ha sido así, pero este sí que ha sido un grandísimo descubrimiento. No importa cuánto tiempo estén las personas contigo sino lo que aportan a tu vida. Hay quienes están por mucho tiempo, hay con quienes solo recorres una pequeña parte del camino, hay quienes están de forma intermitente… Y está bien. Cada persona tiene una función en tu vida y hay que estar muy agradecida por ello. Además, unido a esto, la soledad es necesaria y también puede ser una gran maestra. Con 20 años nunca me hubiera imaginado lo que se puede disfrutar la soledad…

Y el gran sueño que me ha acompañado siempre, y que espero que no me abandone, es el de transformar el mundo. Desde pequeña he sido la defensora de las causas perdidas. Una idealista… Y ahí sigo… Creyendo en las personas, apelando a la bondad que habita en cada persona, fiel a mis principios, sensible a las injusticias y optimista infatigable…

¿Qué pensaría la Arantza de 20 años? No lo sé, pero la de 50 pasados se siente satisfecha y esperanzada por el camino que queda y los sueños que aún se pueden cumplir o descubrir…

lunes, 23 de diciembre de 2019

Historia de un matrimonio

[He publicado esta entrada el 23.12.2019 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Recientemente he visto Historia de unmatrimonio, película protagonizada por Scarlett Johansson y Adam Driver. Me llevó a ella un diálogo de la misma que reproducía en un artículo de Ramírez(2019) que refleja una conversación entre la protagonista y su abogada y que me pareció muy certero:

“Te voy a parar ahí. La gente no tolera a las madres que beben y le dicen a su hijo ‘cabroncete’. Lo entiendo, yo soy igual. Un padre imperfecto es aceptable. El concepto de buen padre solo se inventó hace unos 30 años. Antes era normal que los padres fuesen callados, ausentes, poco fiables y egoístas. Claro que queremos que no sean así, pero en el fondo los aceptamos. Nos gustan por sus imperfecciones, pero la gente no tolera eso mismo en las madres. Es inaceptable a nivel estructural y espiritual. Porque la base de nuestra patraña judeocristiana es María, la madre de Jesús, que es perfecta. Es una virgen que da a luz, apoya incondicionalmente a su hijo y sostiene su cadáver al morir. El padre no aparece. Ni para echar un polvo. Dios está en el cielo. Dios es el padre y Dios no se presentó. Tú tienes que ser perfecta, pero Charlie puede ser un puto desastre. A ti siempre te pondrán el listón más alto. Es una jodienda pero es lo que hay”.

No es la típica historia de familia feliz que abunda en la parrilla televisiva navideña. Es una película un poco más larga de lo habitual, que puede parecer lenta en algunos momentos y que tiene una estética más parecida a un documental… lo que la hace más creíble y verosímil. Puede parecer muy dura, pero quienes hemos pasado por ese proceso nos podemos ver muy reflejados en algunos aspectos. Aunque no solo. Cualquiera puede conectar e identificarse con alguno de los personajes o con todos. No es una historia de buenos y malos. Se van viendo los errores que cada uno de los personajes comete. Y así suele ser la vida real, llena de aciertos y errores, suma de vivencias buenas y malas. Y todo depende desde dónde se mire…

Es muy interesante observar la comunicación entre los diferentes personajes. A mí me ha llevado a varias reflexiones. Doy clases y cursos de comunicación y siempre suelo decir que la comunicación es a las relaciones como el aceite a los motores. Cuando la comunicación falla las relaciones se complican y, a su vez, cómo es una comunicación nos puede hacer intuir cómo es una relación o dónde está. Y qué mal nos comunicamos a veces… qué difícil nos resulta canalizar bien cómo nos sentimos… qué daño hacen las palabras no dichas… hay silencios que cambian el rumbo de nuestras historias…

La película comienza mostrándonos momentos entrañables de familia y de pareja mientras cada uno de los protagonistas, con la voz en off, va narrando lo que le gusta del otro. Eso es algo que normalmente no solemos decirnos, o no suficientemente (cosa que no sucede con los fallos… que los comunicamos con facilidad). Hasta que se ve que la pareja está en un consejero matrimonial que les ha puesto como tarea poner por escrito las virtudes del otro para leérselas en ese momento. Uno de los dos se niega a hacerlo y todas esas palabras se quedan en el tintero… Y nos queda la pregunta de si hubieran cambiado las cosas de haberse leído los escritos. Aunque llegado ese momento serán muchas las cosas negativas que se habrán dicho, será mucha la rabia y la frustración contenida como para reparar lo dañado… Por mi experiencia, en las relaciones (no sólo de pareja) se da un punto de no retorno cuando se pierde el respeto y se desata la rabia y la lengua. Hay una escena que representa esto muy bien. El proceso de divorcio está tomando caminos muy dolorosos y se juntan para hablar. Ellos, que han compartido muchas cosas, no saben cómo ni por dónde empezar. Al principio se dicen cosas de forma suave pero comienzan a hacerse reproches y decirse cosas de una forma cada vez más violenta… [Recomiendo el cuento del Papel arrugado]

En una relación, y sobre todo de pareja, es muy difícil estar en el mismo nivel de aprendizaje y evolución [Recomiendo la lectura de la escalera]. Incluso puede pasar que nuestra evolución tome caminos muy diversos y que pueden ser (o volverse) irreconciliables. Y estos caminos diversos se proyectan claramente cuando entran en escena los hijos e hijas. Ahí es donde muchas veces nos damos cuenta de la diferente visión de la vida, los valores contrapuestos, los aprendizajes que traemos de nuestras familias de origen… Ella se siente frustrada porque dejó su carrera cinematográfica al casarse y unirse a la compañía de teatro que dirige su marido. Siente que ha estado a la sombra de él. Quiere iniciar un proyecto profesional por su cuenta en otra ciudad. Él tarda en darse cuenta de que las cosas no volverán a ser como antes. Ella se va para no volver. No se ha dado cuenta de que ya no era feliz… Y no basta con quererse… Quererse no es suficiente para mantener un proyecto de pareja y de familia. ¿Cuál fue el principio del fin? ¿Cuándo dejaron de compartir sueños? ¿Cuándo se separaron sus caminos? ¿Cuándo dejaron de mirarse y hablarse con la complicidad de quien quiere compartir su vida entera?

Una palabra sobre las terceras personas que dañan las relaciones (y no me estoy refiriendo a amantes). En el caso de la película son los respectivos abogados. Ambos muy competentes y preocupados por el bienestar de sus representados abocan a la pareja a una situación en la que más parecen contendientes en una batalla que personas interesadas en finalizar de manera tranquila y civilizada una comunidad de varios años. Utilizan ‘oportunamente’ las historias que sus representados les han contado aireando una intimidad y vivencias que solo los protagonistas conocen en toda su dimensión… ¿Y eso realmente les ayuda? ¿Y al hijo que tienen en común? ¿Necesariamente hay que arrasar con la vida anterior para comenzar una nueva?

Quiero terminar con un extracto de las palabras de Khalil Gibran en El profeta sobre el matrimonio…
“Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente.
Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga,
porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones.
Y estad juntos, pero no demasiado juntos,
porque los pilares del templo están aparte.
Y, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.”


Bibliografía


lunes, 25 de noviembre de 2019

Todas y todos contra la violencia de género

[He publicado esta entrada el 25.11.2019 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Su origen, como señala la ONU, está en “la necesidad de honrar la memoria de las hermanas Mirabal, tres activistas políticas de la República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas en 1960 por orden del gobernante dominicano, Rafael Trujillo (1930-1961)”.

Entre 2009 y 2010, Manuel Arranz dirigió la serie documental  50 AÑOS DE... con la que se celebraban los 50 años de RTVE. Uno de los capítulos (cada uno de ellos tiene una duración aproximada de media hora) corrió a cargo de Isabel Coixet y llevaba como título La mujer, cosa de hombres [Para verlo, clica aquí].

Comienza con un fondo negro en el que se puede leer el siguiente texto que resulta muy impactante:
"El Código Penal entre 1944 y 1963 toleraba que el marido asesinase a su esposa en caso de adulterio o que el padre matase a sus hijas menores de 23 años y a sus novios en el caso de mantener relaciones sexuales sin estar casadas."
A partir de ahí se va sucediendo una impresionante selección de canciones, imágenes de archivo, anuncios televisivos, fragmentos de programas y extractos de los telediarios que narran episodios de violencia de género (no hay imágenes de dicha violencia, solo los desgarradores ‘titulares’). No es un documental al uso. No hay voz superpuesta, no hay narración que dirija, pero  la concatenación de fragmentos audiovisuales, que va siguiendo un ritmo ascendente, invita a plantearse la conexión entre los roles tradicionales (que la televisión ha ayudado a perpetuar) y la violencia doméstica.

Casi al final aparece una lista de nombres, unos puntos suspensivos, la imagen de Ana Orantes y el texto: “Para todas ellas y para Ana Orantes. In memoriam”. Y termina como había comenzado… con un fondo negro en el que se puede leer otro texto que da qué pensar:
“Sólo existen estadísticas de mujeres asesinadas desde 1999. A partir del asesinato de Ana Orantes (1997), que había acudido a televisión una semana antes de morir quemada a manos de su marido, la violencia contra las mujeres adquiere la visibilidad que tiene en nuestros días.
Hoy en día la legislación española con la Ley integral contra la Violencia es una de las más adelantadas del mundo.
Pero los asesinatos son la punta del iceberg del maltrato hacia las mujeres…”
Como señala Torres (2012, p.335), quien dedica un artículo al análisis del documental, Coixet “dota de visibilidad a un tema tradicionalmente tabú, a la vez que invita al diálogo, al debate y a la reflexión. La directora defiende que la mujer deje de ser cosa de hombres, tanto en su sentido figurado (objeto) como en su acepción más ideológica (asunto)”. Hay un momento que me ha interpelado mucho y me ha encogido el corazón. De fondo, una canción de los Payasos de la Tele que he cantado mil veces en mi infancia… 'Lunes antes de almorzar, una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que planchar. Así planchaba, así así...' [Véase el artículo de Recio (2019) sobre la canción]… Acompañan a la canción imágenes de archivo que reflejan la letra… En ese momento veo de forma clara y distinta, como suele decir alguien muy cercano parafraseando a Descartes, que he crecido y me he conformado en esa cultura que, desde diferentes lugares y espacios, reproduce los mensajes de fondo. Y no solamente yo… también los hombres de mi generación.

Avanzar en la igualdad de género es necesario para acabar con esta gran lacra social que es la violencia de género y que tiene unas consecuencias graves para las personas que las sufren y para las sociedades que la sustentan. “La igualdad de género es un derecho. La realización de este derecho es la mejor oportunidad que existe para afrontar algunos de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo, desde la crisis económica y la falta de atención sanitaria hasta el cambio climático, la violencia contra las mujeres y la escalada de los conflictos. Las mujeres no sólo se ven más seriamente afectadas por estos problemas, sino que tienen ideas y la capacidad de liderazgo para resolverlos. La discriminación de género, que sigue obstaculizando a las mujeres, es también un obstáculo para nuestro mundo” (ONU Mujeres).  En este camino es indispensable contar con los hombres.

En este sentido va la campaña de este año de la Diputación Foral de Bizkaia cuyo lema es: ‘Queremos tíos buenos’… Hombres que respetan, que valoran y apoyan, que comparten y reconocen y que no controlan, no humillan, no insultan, no agreden ni matan.

En 2007 el Gobierno Vasco puso en marcha la iniciativa Gizonduz, que ha sido impulsada por Emakunde, y que está “dirigida a promover la concienciación, participación e implicación de los hombres en pro de la igualdad de mujeres y hombres”. Una de sus primeras acciones fue la firma de la Carta de hombres vascos por la igualdad y contra la violencia hacia las mujeres. [Aquí se puede ver un vídeo conmemorativo de los 10 años de la iniciativa]

Asociaciones como AHIGE (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género) también hace una gran labor de concienciación y sensibilización.

Es labor de todos y todas luchar por la igualdad de género y erradicar la violencia contra las mujeres. El tiempo corre en contra de aquellas que se sitúan en la punta del iceberg. No podemos esperar…

Bibliografía

martes, 18 de junio de 2019

Diario de una experiencia directa al corazón (2 de 2)

Episodio 7. Días 7 y 8: Davao

La historia no empezó muy bien... Salimos a las 2.45 para el aeropuerto. Llegamos 3.10 y nos dicen que han cambiado el vuelo (que supuestamente mandaron un email comunicándolo) y que sale a las 7.35 (hay que esperar a que venga de Manila). A eso de las 5.00 el vuelo desaparece de la pantalla. A las 6.00 nos dan de desayunar... qué mala pinta... A eso de las 7.30 'reaparece' el vuelo en la pantalla... Finalmente salimos a las 8.36.


La espera mereció la pena por ver el reencuentro entre los hermanos... Carmen tiene 80 años y está estupenda. Ya me gustaría que mi madre manejara el ordenador y el teléfono como ella. Tiene hasta Spotify... Y Facebook...

Por la tarde fuimos a un Centro Comercial cercano. Toda una experiencia cruzar la carretera... Hasta ahora no he hablado del tráfico y de cómo se la juegan los peatones para cruzar. Incluso en el paso de cebra... La vuelta fue en taxi, increíble el precio. No está lejos, pero pagamos 50 pesos filipinos (menos de 1 euro).

JC se compró un 'barong tagalog' y yo una blusa bordada a mano. En la próxima 'fiesta' vamos a causar sensación...

Preparé la segunda tortilla de patata de este viaje... un éxito... (y sin mi tapa 'volteatortillas'). El segundo día también ha sido tranquilo... Puestos a elegir dos comidas de Filipinas nos... el mango y el mongo (aparentemente algo parecido a las lentejas como en un caldo). Hay comidas con nombres graciosos (Puto, Mamon...).



Estos días están siendo muy especiales para JC. Es el círculo que se cierra... colocar las piezas que le faltan a su historia familiar. Parece mentira lo que se pueden parecer dos hermanos (y eso que solo lo son por parte de madre), y sin haber convivido. Familia es familia... '¿Somos o no somos?', dice Carmen. Habla muy bien en español. Estudió en Madrid, junto con su hermana Miren (m.2013), desde los 12 a los 17 años... '¡No mandéis fuera a vuestros hijos hasta los 18!'... Cosas que se hacían antes, y muy comunes entre criollos.

Episodio 8. Día 9: Bacolod

Nos echamos unas risas después de cenar. Carmen utiliza una expresión que me encantó: 'Pincha uvas' (nuestro 'tocapelotas').

Y de nuevo madrugón. En el aeropuerto de Davao hay toda una pared con huchas para donaciones, oraciones, santos... En el control hay dos filas: hombres y mujeres. Me dice JC: '¿Te han cacheado? Les habrás parecido Gandalf... entre la altura, la nariz y el color...'. Explicación: Me suele llamar su hobbit favorito... He subido de categoría... 😂 Les llaman mucho la atención nuestras narices (aquí: pequeñas y con alas anchas). Hay un área para dar de mamar y mecedoras reservadas para los senior.


Al llegar a Bacolod nos encontramos de nuevo con Antón y tiene una sorpresa. La familia de una conocida, él no lo sabía, es la dueña de la casa del abuelo de JC y bisabuelo suyo, Alejandro Amechazurra. Vamos ilusionados a verla. Guarda restos del esplendor que tuvo. Aunque forma parte del patrimonio nacional no está muy bien conservada. Lleva años deshabitada. Muchas emociones... JC 'puede ver' a su madre y a sus hermanas entre esas paredes. La actual dueña, Dña. Ching Hizon Jalandoni, es una gran anfitriona. Nos lleva a ver también la casa de sus primos que también forma parte del patrimonio nacional... Y nos obsequia 'fresh lumpia' (unos rollitos que tienen verduras y taquitos de una parte del coco).



El 12 es el día de la Independencia y se están preparando para la fiesta. Hay altavoces en la calle y música que hace que retumbe todo dentro de la furgoneta que nos lleva. Una mujer dirige el tráfico y parece que hace una coreografía al son de la música.

Visitamos la casa-museo de Enrica Alunan Lizares 'Balay ni Tana Dicang' que muestra cómo era una casa solariega de una plantación. Está muy bien conservada y nos permite hacernos una idea sobre cómo estaría decorada la del abuelo.


Esta es una zona de plantaciones de azúcar. En el desayuno probamos 'muscovado', azúcar de caña en estado puro. Es de color marrón muy oscuro y delicioso.

Nos enteramos de que tenemos suerte porque el día anterior en Manila hubo grandes lluvias. De hecho, Maite (la sobrina de JC que estaba de regreso a Sidney) tuvo un viaje terrorífico y perdieron la conexión.
Vimos unos edificios que parecían cárceles. Nos dijeron que son granjas de gallos de pelea (el deporte nacional) y que tienen mucha seguridad para evitar robos.

Visitamos 'The ruins' (el 'Taj Mahal' de las Filipinas, como reza una publicación que hay en la entrada). Es una casa espectacular de la que solo queda la estructura. Durante la Segunda Guerra Mundial los japoneses la quemaron. Estaba hecha de una madera tan resistente que ardió durante 3 días. Paseamos por los alrededores y tomamos unas cervezas y algo de 'pica pica' (picoteo), amenizado por una agradable música de piano en vivo, mientras esperábamos que anocheciera.


Algunas curiosidades... Para pedir la cuenta nosotros dibujamos en el aire algo como una firma. Aquí dibujan algo parecido a un cheque. Los libros de historia documentan cómo la filipina ha sido (y en parte sigue siendo) una sociedad estratificada (de lo más alto a lo más bajo): peninsulares (descendientes de españoles), insulares (mestizos), indios, criad@s. He observado que las mujeres de una cierta clase llevan cadenas de oro con medallas de la virgen (me recuerdan a la que tengo de mi bautizo). Me encanta cómo nos llaman... Tito y Tita (también lo utilizan de forma extendida para personas cercanas, aunque no sean de la familia).

El colofón una cerveza en la terraza del hotel...

Episodio 9. Días 10-14: Boracay

Empieza el día con un viaje en ferry a la isla de Panay (la capital es Ilo-Ilo, aquí nació la madre de JC). Nos ponen un vídeo con las instrucciones de seguridad que comienza con una oración... (esperemos que no nos haga falta 😂). Tenemos que cruzar toda la isla hasta Caticlan. Nos esperan 4 horas de viaje.Veo el primer coche de 'Pulisya'. El conductor que nos lleva conduce de forma un poco agresiva. Qué adelantamientos... En algún momento pienso que me voy a marear lo que no me he mareado en el ferry.

Una paradoja: los carteles que anuncian el ron Tanduay, y que hay cada poco, debajo tienen mensajes como: 'Slow down to prevent accidents', 'Drive safely'...

Aquí la mayoría son... 'Smoke free municipality' y lo anuncian al entrar. Nos dicen que el presidente se ha puesto muy duro con eso...

Al llegar nos montamos en un triciclo (las maletas en el techo agarradas con una cuerda) que nos lleva a otra zona del puerto, cogemos un barquito, después una furgoneta (que va atiborrada de gente). Y por fin llegamos al paraíso... Aunque hay 'cara B'. Boracay está toda en obras, llena de gente, de triciclos... La playa es maravillosa, lo que está detrás no tanto...


Me ha gustado bañarme en el Pacífico. Era la primera vez. Bastante más caliente de lo que me gusta pero con olitas. Aquí hay una brisa fuerte de manera constante que hace soportable el calor. Y después pica-pica y cervezas en el hotel, aprovechando la 'Happy hour'. Me retiro pronto porque empiezo a notar las cervezas. Por cierto, buenísima la Red Horse (segunda marca de San Miguel; para quien no lo sepa, la empresa nació en Filipinas).


Un poco más de vocabulario:
  • Banig - esterilla para la playa (y también para dormir, sobre todo las personas más pobres).
  • Kulambo - mosquitera.

Nos comentan que aquí hay mucho turismo coreano, antes también había muchos japoneses. Desayunar al borde de la playa es un lujo. Después un paseo hasta el final de la playa, donde hay mucha menos gente y edificios sin acabar de construir. Por el camino nos ofrecen de todo (masajes, bebidas, paseos en bote, 'kitesurf', etc.). Al volver paramos en un local de comida japonesa y tomamos unas cervezas y algo de 'sushi'. Aquí se toman su tiempo para servirte, incluso las cervezas y aunque no haya gente. Hay dos lugareños que parecen padre e hijo (este último toca una flauta). Aquí los nativos apenas tienen pelo en el cuerpo. 


Pasamos por un área de tiendas. Ahí hay una zona para fumadores alrededor de una palmera marcada con una cadena. A cuatro metros otra palmera pero ahí no se puede fumar. Nos comentan que las multas por fumar donde no está permitido no son broma: la primera 2.500 Php (unos 45 euros), la segunda 5.000 Php y la tercera una noche en la cárcel. Hay una historia de cuando el actual presidente era el alcalde de Davao. Había un extranjero fumando en un local. Varias veces le dijeron que estaba prohibido. Tenía un montón de colillas en un cenicero. Debió decir que fuera el alcalde a decírselo. Le llamaron y fue. Le dio a elegir: 1) comerse las colillas e irse en el primer avión, 2) ir a la cárcel. Dicen que eligió lo primero...

Disfrutamos de una exfoliación y masaje en los pies... 'nos los han dejado como los de los niños'. Sin palabras (y por menos de 11 euros cada uno).

Algunas personas llevan camiseta de manga larga y pantalón largo de surf y encima incluso un pantaloncito corto... Por lo general permanecen en la sombra hasta las 5.30-5.45 pm que es cuando se preparan para el ocaso. Las poses y los modelitos son increíbles... vestidos largos e incluso tacones.

Después de otro desayuno al borde del mar vamos hasta el final del otro lado de la isla. En esta parte hay resorts más lujosos y menos gente. Incluso vemos una calita en la que estamos solos con otra pareja. Por cierto, me estoy volviendo 'pinay' porque tomo arroz y mango todos los días... Mi estómago se está resintiendo un poco. Será por todas las indicaciones que hemos contravenido. Ayer cené un sandwich de tartar de bonito al que añadí una salsa súper picante. Menos mal que no comí ceviche y no me gustan las ostras (unas estaban cocinadas con queso y otras con chorizo... Según JC deliciosas). Los mosquitos se están dando un festín conmigo...


Nos tomamos la tarde tranquila. Una siestita, unas compritas y vuelta al hotel. El cielo se fue cubriendo poco a poco y se puso muy negro. Nos mojamos un poco antes de llegar al hotel pero fue hasta agradable. Bajó la temperatura y la lluvia era templada. Eso sí... el viento terrible (Nos enviaron un mensaje diciendo de que al día siguiente el vuelo a Manila tendría retraso)... Yo una sopita de espárragos para cenar (JC una chuleta) y a la cama. A ver si para el viento y no tenemos problemas con el vuelo... La estación de lluvias está a punto de empezar.

Es cierto eso de que después de la tempestad viene la calma. El día amanece estupendo... Como el avión es por la tarde después de desayunar vamos a la piscina del otro edificio y también nos bañamos en la playa. Quién sabe cuándo nos volveremos a bañar en el Pacífico...

Para ir al aeropuerto tomamos una combinación más cara pero más cómoda que al venir. El aeropuerto de Caticlan es minúsculo. La separación entre los bancos de espera casi no deja sitio para pasar. No sé qué tienen aquí con lavarse los pies en lugares extraños. El otro día había un cartel en un retrete, hoy veo un cartel en el lavabo... Nunca habíamos visto una rifa en el avión. Se trataba de adivinar personajes de películas...

El aeropuerto de Manila inmenso y caótico, al igual que el tráfico...

Epílogo

Ayer antes de montar en el avión hacia Singapur no pude escribir estas líneas porque estaba sobrecogida. Ahora que ya estamos en el avión hacia Bilbao he podido procesar un poco...

Por la mañana Antón nos llevó a misa. 'Buena manera de cerrar el viaje', pensé. Fuimos a 'Tuloy sa Don Bosco Street Children Village', una bonita iniciativa fundada en 1993 por el P. 'Rocky' que fue quien presidió la Eucaristía. La iglesia estaba a rebosar de niños, jóvenes y familias. El ambiente era festivo y alegre. Empecé a llorar desde el momento uno. Y no solo porque el coro fuera espectacular y las canciones preciosas... Me sentí invadida por un profundo sentimiento de gratitud y alegría que me acompañó todo el día y me llevaba hasta las lágrimas. 

Era el día de la Santísima Trinidad. Impresionante el sermón del P .'Rocky' que 'hizo fácil' un tema tan complejo... Accesible a cualquiera de los niños y niñas que allí estaban. ¿Cómo se puede entender lo de las tres personas en una? Podría acercarse a lo que es la familia: padre, madre e hijo (o hija) que tiene el amor como centro. No solo el amor humano sino que su fuente es el amor de Dios. Si no lo podemos entender experimentémoslo desde el amor. Dios es el amor infinito. Es Creador, Salvador y Misericordioso. Y nos llama a ser como él: creadores, en la medida que desarrollamos nuestras capacidades y las ponemos al servicio de los demás; a ser luz unos para los otros; a ser salvadores unos de otros... A hacer del mundo un lugar mejor. No basta con ser buenos, hay que hacer el bien. Conmovedor cómo al final se acercaba la gente al P .'Rocky' y le pedían 'la mano Po' para recibir la bendición. Tuve una intuición profunda: Si alguna vez de Europa les llevamos la luz del cristianismo, ahora ellos tienen mucho que enseñarnos...

Después de ese gran momento tomamos una fabulosa comida china... Se celebraba el día del Padre.

Del viaje traemos muchas experiencias y vida compartida. Muchos recuerdos que están ya grabados a fuego en nuestro corazón. Si tuviera que destacar algo son las personas. Especialmente Antón y su familia, Maite y su familia, Vicky ('Ula') y Carmen ('Bita'). MARAMING SALAMAT... Y por supuesto... vuelvo con la convicción de que tengo un compañero de viaje y de vida inmejorable. JC resume así la experiencia... 'corazón de madre'.



Diario de una experiencia directa al corazón (1 de 2)

Episodio 1. Comienza la aventura.

El sábado comenzó nuestro periplo filipino. Empezamos con un pequeño susto que se quedó en eso... "Hay overbooking. No puedo darles asiento. Cuando cerremos el vuelo si alguien no se presenta les llevo las tarjetas de embarque".

En el avión ya se anuncia una comida especiada y picante. El aeropuerto de Singapur es otro mundo... Por primera vez me he sentido 'diferente', en clara minoría. Tiene unos jardines espectaculares... En el de los nenúfares y el de los girasoles hay una zona para fumadores que no tiene nada que ver con la 'jaula' de cristal de París. Ya allí empezamos a sentir el calor que tendremos estos días. El calor al llegar a Manila increíble... Seguramente todos los aeropuerto son caóticos pero este me lo pareció especialmente. Mucha gente, mucho ruido. Qué bueno ver una cara amiga que te recibe y te acoge en su casa, Antón (el sobrino de JC). Hoy hemos desayunado el mejor mango que he probado jamás. Y Antón nos ha dicho que también es la época de los aguacates y las piñas 👍.



Episodio 2. Primer día: Manila.

Ya hemos contravenido las instrucciones: Hemos comido lechuga y algunos vegetales y bebido agua no embotellada. Nos hemos cocinado la carne en la mesa. Comida coreana... Buenísima. Hemos estado en un mercadillo gigante para comprar algunas artesanías.

Me fascinan unos 'autobuses' pequeños (‘Jeepney’) en los que van como sardinas. Nos dicen que en unos 4-5 años los cambian por unos un poco más grandes que funcionan con energía solar. También hay una especie ‘rickshaw’ que son unas motos con un sidecar. Curiosidades: El saludo filipino de los jóvenes hacia los mayores. Te cogen la mano y se la llevan a la frente (como pidiendo bendición). Nos comentan otra bonita tradición. Si llamas a una casa y están comiendo te invitan a entrar y comer con ellos aunque no te conozcan.



La visita al supermercado interesante. Cantidad de pescados que no había visto nunca. Pescados en salazón en bolsas herméticas. El arroz de mil variedades y hasta en sacos de 25 y 50 kilos.


Por la tarde he descubierto el significado de nuestro dicho 'es un lujo asiático': un masaje de pies y piernas. Hemos entrado en una sala con dos 'camas' y dos baldes de agua. Una luz tenue, un olor delicioso, una música relajante. Nos hemos puesto una bermudas y un kimono cortito de lino. Parece mentira que dos filipinas tan pequeñas tuvieran tanta fuerza. He tenido un pensamiento divertido: '¡Madre mía! Se me han alineado los chakras. Me he conectado con el universo. Me ha estirado hasta el alma'.

Y después más comida filipina y variedades de cerveza San Miguel que no había probado nunca. Me ha encantado 'Cerveza Negra'. Aquí todavía se usan algunas palabras en español. Genial una pickup llena de gente en la parte de atrás con un letrero enorme: "Keep distance amigo".

Episodio 3. Día 2: Baserri

Hemos ido a Lipa ("La pequeña Roma de las Filipinas"). En 1948 se apareció la virgen a una novicia y hubo una lluvia de pétalos de rosa de varios colores. La ciudad es muy diferente a Manila. Aquí hay muchos triciclos. Hemos llegado a ver hasta 7 personas en uno. El modo de conducir 😱



La comida buenísima. Hemos pasado el test Pinoy (~filipino). Los batidos deliciosos: mango y mango verde. Hemos ido al súper otra vez. Esta vez hemos visto "Chorizo Bilbao". Cuando vino Antón en septiembre nos dijo: "Quiero comprar Chorizo Bilbao'. Nosotros; "¡¿?!". Aquí todo el mundo lo conoce...

El día en Baserri... increíble. El baño en la piscina genial (quizá el agua demasiado caliente), con un coco recién cortado para beber incluido. Otro masaje de esos que te recomponen desde la cabeza hasta la punta del pie. Karaoke, charla, tortilla de patatas (¡Triunfamos!) y otras delicias.
El lugar... impresionante. Es un resort donde organizan bodas. Tiene todo tipo de árboles: mangos, guayabas, plátanos, papaya, aguacates, café... Incluso hay una capilla...



Episodio 4. Día 3 Baserri y villa Escudero

Siempre es bueno un vocabulario básico:

  • Mahel kita - te quiero
  • Salamat Po - gracias Sr./Sra.
  • Maganda - guapa (cuando se utiliza para una mujer, a los hombres se les dice 'guapo')



Hemos pasado el día en villa Escudero, una antigua plantación de cocos convertida en resort. Vamos a dormir en una cabaña típica filipina junto al río (mejor dicho encima). Está hecha de bambú (suelo y paredes) y de hojas de coco el techo. El medio de transporte interno es un ‘jeepney’ tirado por un carabao (bueno... también hay uno eléctrico). Increíble la fuerza que tienen. Eso sí, la velocidad no es alta. Pero para el calor... genial.

La comida ha sido muy particular... Hemos comido con los pies en el agua en la cascada de un antiguo salto eléctrico... y a lo filipino, con las manos (bueno, sólo con la derecha). Te dan un plato de bambú que encima tiene una hoja de plátano que después desechan. Toda una experiencia y muy refrescante.
Hemos vivido una tormenta tropical. Nos han dicho que cuando llueve así, en el momento en el que se escucha el trueno al de unos cinco minutos deja de llover... Y doy fe de que sucede y el calor vuelve... Precioso el espectáculo de danzas tradicionales. Como colofón el tinikling (dos personas de rodillas en el suelo sujetan unas cañas de bambú gruesas y las golpean rítmicamente mientras los bailarines danzan entre ellas). ¡Pobre de ti si pierdes el paso!

Nos han hecho serenata (aquí 'jarana'). Han llamado a la puerta y al abrir había dos hombres con una guitarra que nos han cantado "Bésame mucho" lo mejor que han podido... Y de nuevo un baño reparador en una piscina con agua caliente, una cena diferente y una buena conversación... ¡No se puede pedir más! 
PD- Adjunto foto de cómo se comen aquí los mangos. Allí sería imposible porque no están tan maduros...



Episodio 5. Dia 4: Villa Escudero.

Me despierto con la primera luz del día, sobre las 5.00 am. Desayunamos a las 6.30 y vamos a la piscina... ¡Qué maravilla esto del 'dolce far nente'! Estaba remolona para venir... demasiado lejos de mi zona de confort... nunca he sido muy aventurera... Pero estoy disfrutando mucho... Además, descubrir un lugar con nativos es un salto con red muy gratificante.

Está muy arraigado en la cultura el cuidar de tus padres y tus mayores. La familia es algo muy importante. Desde que llegamos me di cuenta de que aquí hay un gran respeto por los mayores (a partir de 60). Hay cola preferente para hacer el ‘check-in’, para embarcar, para el control de pasaportes... Nos confirman que en cualquier lugar es así: bancos, parkings... También para PDW (people with disabilities). La población filipina es muy joven. Parece que la edad media ronda los 25.

Siguiendo con la historia de 'Chorizo Bilbao'... Nos comentan que cuando organizas una fiesta el hecho de que haya 'Chorizo Bilbao' es señal de que eres rico. Las comidas españolas por excelencia, 'callos' y 'paella', lo llevan como ingrediente. Se utilizan muchas palabras en español o con origen español.
Nos cuentan otra tradición curiosa. Cuando hay un funeral se está en la casa de la persona fallecida hasta tarde. Su familia te despide dentro de la casa, no te puede acompañar al coche (...para que la muerte no te 'persiga'). Salgas a la hora que salgas de la casa no te vas directamente a la tuya. Vas al 7eleven, un bar... Se llama 'pag pag'. Significa algo así como sacudirse el espíritu de la muerte...

Algo más de vocabulario básico:
  • Po - Sr. o Sra.
  • Ate - para nombrar a las hermanas mayores
  • Kuya - para nombrar a los hermanos mayores
  • Utang na loob - gratitud profunda (en el sentido de sentirse obligado de devolver)

En la cena tuvimos una conversación muy interesante y profunda sobre muchas cosas. Tratamos el tema de la pobreza y la desigualdad. En Filipinas, como en cualquier país del mundo, las familias pobres son las que más hijos e hijas tienen. Entre ellos la mentalidad es que si tienes una gran familia igual a alguno de ellos o ellas les va bien y te pueden cuidar. No es fácil salir de la pobreza. Nos decían que no se encuentran buenos trabajadores porque en cuanto cobran se 'olvidan' de ir a trabajar hasta que se les acaba el dinero. Y muchas veces no les pueden contratar porque no pasan el control de drogas.

Nos hablan de una costumbre que hay, que no es de muy buena educación. Se llaman unos a otros con un 'pssst' (que puede ser amable o de enfado). Otra curiosidad... Cuando preguntas por un lugar te responden 'poniendo morritos' indicando la dirección, no te señalan con el dedo.

Antes de irnos visitamos el museo de Villa Escudero. Un lugar completamente abigarrado con cosas de todo tipo... Pasos de Semana Santa, ropa, animales disecados, conchas, armas, uniformes... Lo más curioso los pasos, una cabeza jibarizada, un 'diving apparatus' y una especie de litografia que tenía escrito todo el Nuevo Testamento con una letra minúscula y que a simple vista mostraba a Jesús con unos ángeles. ¡Interesante lugar! Una pena que no se pudieran sacar fotos...

Comimos en Tagaytay, después de visitar la Mariapolis Peace (una ciudadela del Movimiento de los Focolares). Allí conocimos a un focolarino sueco con quien tenemos amigos en común, Helge... encantador. No podíamos tener mejor vista... el lago del volcán Taal... y un poco del mar...


La siguiente parada es Cebú. Vamos a visitar a Vicky, la hermana de JC. Desde hace un par de años tiene algún tipo de demencia. No sabemos si le reconocerá, pero él sí sabe quién es...

Episodio 6. Días 5 y 6 Cebú

Salimos de Manila con una hora de retraso. Había un montón de aviones en cola para despegar. Nunca había visto algo así...

Al aterrizar nos estaban esperando en el aeropuerto. El tráfico también es bastante complicado. Llama la atención los contrastes que se ven. Hay edificios nuevos y bonitos junto a casas muy pobres. Nos recibieron Maite (la sobrina) y los dos pequeños (Dani y Ali). No puedo explicar lo emocionante que fue el encuentro. Le habían dicho a Vicky que tenía una sorpresa pero no cuál. No se habían visto desde 2013, en el funeral de su hermana Miren. Lo que pude llorar... Le reconoció sin problema. Se le ve que a veces se frustra porque su cabeza no le deja expresar lo que quiere. Estuvo hablando en español. Cantamos canciones de Los Panchos y similar, y ella nos acompañaba.

Aquí todos le llaman 'Ula'. Y tiene una explicación... Cuando iban a nacer los primeros gemelos Maite le pregunto cómo quería que le llamaran... Abuelita, grandma, etc. Ella dijo... Algo como 'Oh la la'... Y se quedó en 'Ula'... Parece que todavía conserva parte del humor y el carácter que le han caracterizado. Al verle fumar a JC le hizo un gesto para que le diera... En un momento dijo: 'No smoke, no drink, no fuck, no nothing'...

La cena fue estupenda en Gorliz (Tapas-Vinos)... Una delicia de tapas... pulpo... una paella negra buenísima... Comida española adaptada a los ingredientes de aquí. Y para terminar un helado en Gelatissimo. Los dos negocios son de la familia de Maite.



Hoy es el cumpleaños de 'Ula'. Ha sido muy bonito cuando hemos ido a cantarle el 'Happy birthday'. Parece que hoy también va a tener un buen día.

El desayuno ha sido algo típico: ‘puto’, ‘bud-bud’, mango y chocolate. JC está encantado con las múltiples variedades de arroz. Después hemos ido a visitar la ciudad.

Hemos visto la cruz de Magallanes. La original está debajo. La colocaron exploradores portugueses y españoles capitaneados por Magallanes en 1521. Es un símbolo de la llegada del cristianismo a Asia.
Junto a la cruz está la 'Basílica del Santo Niño'. Hay mucha devoción a la imagen. Es de madera y sobrevivió a un incendio de la ciudad. A la entrada y la salida hay unos baldes con unos paraguas para el sol que se pueden utilizar mientras se está dentro. Muchas personas encienden una o varias velas. Las estaciones del Via Crucis están en español y las vidrieras narran escenas relacionadas con Magallanes.



También hemos visto el fuerte de San Pedro que originalmente fue de madera. Junto a él un parque en el que hace muchos años se hacían los cortejos. Hay un rincón dedicado a San Ignacio y unos bonsáis de un tamaño considerable.


Me han vuelto a llamar la atención los contrastes. Junto a la Basílica hay muchos mendigos y vendedores ambulantes que son muy insistentes. También se ve mucha basura. Maite nos comenta que en un reportaje vio que Filipinas es el tercer país que más basura genera. Tiene que ver con que hay mucha pobreza y la gente solo se puede permitir pequeñas porciones. En plena ciudad el río está... Están haciendo esfuerzos para reducir el plástico.

La comida increíble: nuddles, mango verde, ‘pusa’ (un arroz típico de Cebú que se cocina en hoja de plátano), y 'lechón'.

Y nos queda la fiesta de cumpleaños...

La fiesta fue fantástica. Mucha gente interesante. Se nota que en la generación de 'Ula' muchas personas aprendían español. JC es el hermano pequeño de 'Ula' por parte de su madre. Conocimos a la hermana pequeña por parte de su padre, Aranzazu. La cena buenísima (parece que no hacemos otra cosa que comer 😂). Probamos algo que no sé si volveré a comer alguna vez y me encantó... 'Rock lobster' (langosta de roca). Más pequeñas que las de allí, más grandes que las cigalas y con la cabeza aplastada.

Hubo momentos memorables. Alguien le dijo a 'Ula': ¡Qué bien 'Ula'... es tu cumpleaños! Y su respuesta fue, lo que traducido del inglés sería... 'Me importa una mierda mi cumpleaños'. Cuando se retiró para descansar nos despedimos de ella y le dijimos que nos veríamos pronto. Su respuesta fue: '¿Cuándo es pronto?'. Dicho esto se puso a cantar una de las canciones del día anterior... 'Siempre que te pregunto que cuándo, cómo y dónde...'. Se despidieron cantando a dúo 'My way'... Sin palabras.


Salimos de casa de Maite hacia el aeropuerto a las 2.45... Ver para creer el tráfico, la gente cruzando por cualquier sitio en unas vías bastante concurridas, las motos sin luz, los ‘jeepneys’ con gente (no tanta como durante el día)... 

Al ir a facturar la maleta (3.15 am) nos dieron la noticia de que el vuelo tiene un retraso de tres horas (hora de salida 7.35 am). No tengo para olvidar el mosqueo de JC. Creo que nunca le había visto así... me daba mucha risa. Es mejor que él cuente esta parte...

Próxima parada Davao. Voy a conocer a Carmen, la hermana mayor de JC y hermana de 'Ula'.