viernes, 25 de noviembre de 2016

En el Día Internacional de Eliminación de la Violencia contra la Mujer…


El Día Internacional de Eliminación de la Violencia contra la Mujer fue establecido en 1999 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Transcribo las razones que da la ONU para la celebración de este día:
    
  • “La violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos”.
  • “La violencia contra la mujer es consecuencia de la discriminación que sufre, tanto en leyes como en la práctica, y la persistencia de desigualdades por razón de género”.
  • “La violencia contra la mujer afecta e impide el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el VIH/SIDA y la paz y la seguridad”. [Animo a ver el siguiente vídeo].
  • “La violencia contra las mujeres y las niñas se puede evitar. La prevención es posible y esencial”.
  • “La violencia contra la mujer sigue siendo una pandemia global. Hasta un 70% de las mujeres sufren violencia en su vida”. [Para quienes les gusten las cifras véanse los Hechos y cifras que aporta ONU Mujeres].
De los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible el Objetivo 5 marcado por la ONU es: “Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”. En la explicación del objetivo se dice: “La igualdad entre los géneros no es solo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible”. La brecha de género es una realidad. En su informe de 2016 el Foro Económico Mundial señala que faltan todavía 170 años para que se cierre la brecha (se tienen en cuenta cuatro áreas: salud, educación, economía y política). El pronóstico ha empeorado desde que comenzó la crisis y difiere según regiones. Se han dado avances, sobre todo en el ámbito de la educación y de la salud. Hay evidencias de que a menor brecha mejores indicadores de crecimiento económico. [Véase este interesante artículo que lleva por título “Sin mujeres no hay desarrollo”].

Me ha gustado la Declaración de Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, en torno al día de hoy:  “Creemos en un mundo en el que las mujeres y niñas puedan realizarse y prosperar en paz del mismo modo que los hombres y niños, compartiendo y beneficiándose de sociedades que valoran sus habilidades y aceptan su liderazgo. Y eso es lo que intentamos conseguir con nuestro trabajo. La violencia contra mujeres y niñas tiene consecuencias devastadoras para las personas y la sociedad” [véase aquí la Declaración completa]. Lo veo claro, es necesario empoderar a mujeres y niñas y erradicar la violencia contra ellas. No sólo es una cuestión de justicia sino, probablemente, de supervivencia y de avance de la Humanidad. Hay un proverbio chino que me parece muy sugerente… “las mujeres sostienen la mitad del cielo”.

Hay voces que se alzan en contra del discurso del género. Recientemente he leído un artículo cuyo título ya da qué pensar “La ideología de género es ‘una reingeniería social perversa, totalitaria y basadaen mentiras’” . El artículo es una entrevista a una autora que ha publicado un libro que supuestamente “desmonta intelectualmente la ideología de género”. Transcribo algunas de las preguntas del periodista que muestran claramente una carga ideológica: “¿Y por qué el mundo educativo acepta tan pasivamente el adoctrinamiento de género, la perspectiva de género, la verborrea de género...?”; “La naturaleza siempre ‘se venga’ de las violaciones de la ley natural. ¿Se empieza a ‘vengar’ también de la ideología de género?”; “¿Hay una relación entre feminismo e incremento de las rupturas matrimoniales?”; “¿Niega usted entonces un factor esencialmente "machista" en ese tipo de violencia?”… Transcribo la respuesta  que da la autora a esta última pregunta: “La violencia sobre la mujer solo por ser mujer y sentirse el hombre superior es excepcional en los países igualitarios, pero se aplica como única causa. Y esto hace incrementar la ratio de tales hechos violentos…y criminaliza al varón, culpable por genes de tal violencia”. Posiciones como ésta parecen ignorar tanto la construcción histórica y social que supone el patriarcado como la existencia de distintas corrientes en el feminismo. Además, no creo que ayuden a erradicar un problema social que es muy serio y con unas raíces muy profundas. “Ni una menos”, “No es no”, “Si te pega no es amor”… son mucho más que movimientos o lemas. Son ‘gritos’ unánimes que deben calar en nuestras sociedades para que estas sean  más justas y más humanas.

Para terminar dejo un interesante instrumento elaborado por la Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género, el Violentómetro


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