viernes, 12 de julio de 2024

“Hombres y mujeres son diferentes”: El cerebro femenino



[Entrada publicada originalmente el 24.03.2008 en el Blog de Inteligencia Emocional de EITB, desaparecido el 01.07.2024]

 “Pero yo pienso que es más práctico saber que sentimos diferente y comprender que lo que ellos hacen o dejan de hacer se debe, sencillamente, a que, como dice la canción, Men are different… Y nosotras también” Carmen Posadas.

Desde que leí El cerebro femenino de Louann Brizendine (Barcelona: RBA, 2007) estoy dándole vueltas a lo que ahí se decía. Siempre he pensado que hombres y mujeres, como reza la cita anterior, son muy diferentes por naturaleza. En estas líneas señalaré algunas de las ideas que más me han impactado. Debo empezar señalando que su lectura es muy agradable y recomendable tanto para mujeres como para hombres ya que ayuda a entender la biología innata de las primeras (y las implicaciones que dicha biología conlleva) y los cambios que se van sucediendo a lo largo de la vida de la mujer.

Louann Brizendine es una reconocida doctora norteamericana con más de 20 años de experiencia como neuropsiquiatra y fundadora de The Women's Mood & Hormone Clinic, centro que se dedica a la investigación y tratamiento de los cambios de humor, la ansiedad y las disfunciones sexuales asociadas a los niveles hormonales.

Históricamente a las mujeres se les ha atribuido menor inteligencia debido al menor tamaño de su cerebro. La anatomía cerebral ha demostrado que hombres y mujeres tienen el mismo promedio de inteligencia. Tienen un número similar de conexiones cerebrales, lo que ocurre es que en la mujer se concentran en un cerebro más pequeño y están repartidas de diferente forma. El cerebro femenino es más apto para la empatía y la captación de matices emocionales mientras que el masculino tiene más espacio dedicado al impulso sexual y centros más desarrollados para la acción y la agresividad. Dicho en palabras de la autora: “Mientras éstas tienen una autovía de ocho carriles y los hombres una carretera secundaria para procesar la emoción, los hombres cuentan con un aeropuerto como el O’Hare de Chicago para procesar ideas sexuales, mientras las mujeres sólo tienen el aeródromo de al lado donde aterrizan aviones pequeños y particulares” (p.113).

Es muy llamativa la gran influencia de las hormonas en las mujeres. Éstas crean una realidad femenina. En la mujer se dan más cambios a lo largo de la vida. Y en la etapa fértil los cambios están en función del ciclo menstrual. Este hecho me hace replantearme una afirmación masculina que siempre me ha molestado: “Déjala, estará con la regla”.  Está demostrado que las mujeres estamos más a merced de las hormonas.

 Una sugerente idea es que no hay cerebro unisex. Tanto la educación de género como la biología nos hacen lo que somos. Aunque hay que tener presente que la experiencia y las interacciones pueden cambiar el cableado cerebral. La autora también cuenta una ilustrativa anécdota: “Una de mis pacientes regaló a su hija de tres años y medio muchos juguetes unisex, entre ellos un vistoso coche rojo de bomberos en vez de una muñeca. La madre irrumpió en la habitación de la hija una tarde y la encontró acunando al vehículo en una manta de niño, meciéndolo y diciendo: 'No te preocupes, camioncito, todo irá bien'. Esto no es producto de la socialización. Aquella niña pequeña no acunaba a su 'camioncito' porque su entorno hubiera moldeado así su cerebro unisex. No existe un cerebro unisex. La niña nació con un cerebro femenino, que llegó completo con sus propios impulsos” (pp. 33-34).

Las niñas se interpretan en función de las interacciones con los demás. Desde muy pequeñas aprenden a leer las caras. Tienen mayor comunicación emocional. Las mujeres están programadas para mantener la armonía social. En tiempos esto fue una cuestión de supervivencia. “Muchas mujeres encuentran alivio biológico en compañía de otra; el lenguaje es el pegamento que conecta a las mujeres entre sí” (p. 58). No es así en los hombres y de ahí que muchas mujeres sufran por el diferente patrón de comunicación de sus parejas. También es diferente la reacción ante el conflicto y el estrés de las relaciones. Mientras que los hombres pueden incluso disfrutar con el conflicto, en las mujeres se desencadenan reacciones hormonales negativas.

Las mujeres han evolucionado hasta llorar con muchas más facilidad. Los hombres no se dan cuenta de que algo va mal hasta que ven llorar a una mujer. Esto se debe a que no saben leer de igual manera los rasgos emocionales.

Son muy interesantes los capítulos dedicados al amor y el sexo pero no los voy a comentar en este momento. En el libro va recorriendo por capítulos las diferentes etapas hormonales y cerebrales de la mujer. Aquí únicamente he destacado algunas ideas de dicho recorrido.

Para terminar diré que lo leído, confirma mi experiencia vital y de relación con los hombres y también con las mujeres. Ha hecho que me preocupe por  la ‘determinación’ que suponen las hormonas en las diferentes etapas de la vida. Y, sobre todo, me anima al conocimiento personal y del otro como vía para descubrir y potenciar las diferencias. Hombres y mujeres son diferentes... ¡y qué bien que lo sean!

Para profundizar más en le tema, les dejo una interesante entrevista realizada por Eduard Punset a Louann Brizendine.

¿Usted qué opina?

 

Bibliografía:


jueves, 11 de julio de 2024

Luis Rojas Marcos y la resiliencia


[Entrada publicada originalmente el 11.06.2011 en el Blog de Inteligencia Emocional de EITB, desaparecido el 01.07.2024]

“La resiliencia se ha definido como la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, condiciones de vida difíciles y de traumas graves” (Cortés Recaball, 2010)

Luis Rojas Marcos, doctor y profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York, dio una conferencia el 30 de mayo de 2011 en el Paraninfo de la Universidad de Deusto sobre la resiliencia, el optimismo y otras herramientas clave para hacer frente a los retos ante los que nos encontramos en la vida. Este encuentro era una iniciativa de la Escuela de Liderazgo Eutokia con la colaboración de Deusto Innovación Social. Paso a comentar las principales ideas que yo saqué de dicha conferencia.

La charla empezó con una anécdota buenísima y de gran profundidad. Un amigo suyo epidemiólogo estaba realizando un estudio. Un día se encontraba haciendo encuestas en un pueblo pequeño y le preguntó a una señora a ver cuál era la tasa de mortalidad de la zona. La señora, tras pensárselo un poco, contestó: “Un muerto por persona”… Esto nos enfrenta a la única verdad inmutable, todos nacemos y un día moriremos. Y en el camino, al igual que le pasa a la hoja que se cae del árbol y vuela al son que le marca el viento, muchas veces nos veremos sacudidos por adversidades; y algunas de ellas amenazarán nuestra vida o la de personas cercanas y nos removerán emocionalmente. Entre estas adversidades fuertes algunas las esperamos (la muerte de nuestros mayores, la llegada de la enfermedad, etc.), pero otras no (una agresión brutal, una catástrofe natural, una muerte violenta, etc.). Los epidemiólogos han hecho estudios y han llegado a la conclusión de que en occidente nos toca a una media de dos adversidades fuertes por cabeza…

En los últimos 20 años se ha dado un avance importante en medicina. Se ha caído en la cuenta de que no basta con curar enfermedades sino que hay que investigar sobre las cualidades que nos ayudan a vivir y convivir. Entre éstas se encuentra la resiliencia, que es un término que procede del campo de la física y que alude a la cualidad que tienen los materiales para recibir un golpe, adaptarse y con el tiempo volver a su forma original. Resiliencia viene de resistencia y flexibilidad.

Veamos algunos componentes que contribuyen a la resiliencia:

  1. Las conexiones afectivas. Quienes tienen un grupo donde se sienten conectados (familia, hijos, comunidad, etc.) se recuperan mejor.
  2. Las funciones ejecutivas: autocontrol, planificación, capacidad de toma de decisiones, la búsqueda de información, etc.
  3. El centro de control interno (muy relacionado con la confianza en uno mismo). Quien en un momento de dificultad pone el centro de control dentro de sí mismo, la supera mucho mejor. Por ejemplo, no puedo hacer nada contra la crisis mundial, pero sí puedo hacer algo para que las consecuencias de ésta sean menores para mí y mi entorno. Y esto funciona aunque no sea cierto; la idea de control sobre la situación da la fuerza para salir.
  4. Una adecuada y calificada autoestima, que tenga una base realista, también ayuda.
  5. El optimismo, que no está muy bien visto en Europa. Sin embargo, en EE.UU. se ha realizado un estudio entre personas creyentes en el que éstos señalaban que cuanto más felices mayores oportunidades de ir al cielo. El optimismo tiene mucho que ver con nuestro “estilo explicativo”. Todos tenemos la necesidad de explicarnos las cosas. La mente humana no tolera demasiado bien el “misterio”. Y este estilo explicativo aplica tanto al pasado como al presente y el futuro. Cambiar este “estilo explicativo”, que se forja en la adolescencia, no es fácil. Uno tiene que ser consciente (lo que exige reflexionar mucho sobre cómo pensamos) y debe tener una motivación para hacerlo, para ir cambiando y probando poco a poco. Es más fácil aumentar el optimismo (el optimista analiza tanto lo positivo como lo negativo; y se queda con lo primero) que disminuir el pesimismo (el pesimista se queda sólo con lo negativo al analizar; el único modo de cambiar esto es tirando poco a poco del hilo de optimismo que todos tenemos y que en algunos cuesta más encontrar).
  6. Personalmente añadiría otro componente importante para mí, que es el sentido (recordemos a Viktor Frankl y El hombre en busca de sentido). Quien ha conectado con el sentido de su existencia tiene mayor capacidad para sobrellevar y superar las adversidades.

También hay factores que impiden o dificultan la resiliencia, el principal de ellos el número de adversidades que uno ha sufrido. Existe la creencia de que cuantas más adversidades mejor; más preparado se está. El sufrimiento en sí no es útil. La lucha por superar el sufrimiento es lo que nos hace conscientes de cualidades y capacidades que no creíamos tener (crecimiento postraumático).

La conferencia terminó con dos consejos finales para vivir una vida feliz y recuperarnos de las dificultades:

  1. Diversificación. Debemos separar las parcelas de nuestra vida; compartimentalizar racionalmente nuestras esferas de felicidad. Por ejemplo, las parejas que se divorcian lo superan mejor si son felices en su trabajo.
  2. Sentido del humor, que ayuda a mirar en perspectiva, a tomar distancia, a manejar las disonancias y contradicciones. Contó que cuando su madre todavía ni si quiera estaba enferma le preguntaron a ver si prefería que le incinerasen o le enterrasen a lo que ella respondió: “Luis… ¡dadme una sorpresa!”.

 “En los botiquines debería ser obligatorio el sentido del humor” Luis Rojas Marcos

 Paradojas de la vida. Yo tenía uno de esos días que uno piensa: “Mejor no me hubiera levantado”… Afortunadamente, asistí a la conferencia…

 

Referencias

 




martes, 2 de julio de 2024

Inteligencia espiritual


[Entrada publicada originalmente el 11.05.2010 en el Blog de Inteligencia Emocional de EITB, desaparecido el 01.07.2024]

En estas líneas voy a compartir las enseñanzas que me llevé de la conferencia titulada “Inteligencia espiritual para un mundo nuevo”, impartida por Francesc Torralba el día 17 de febrero de 2010, enmarcada dentro del ciclo “¿Hacia una nueva era?” del Forum Deusto. El profesor Torralba es doctor tanto en Filosofía como en Teología; autor de numerosas publicaciones; actualmente es el director de la Cátedra Ethos de Ética Aplicada de la Universitat Ramon Llull. Inteligencia espiritual (Barcelona: Plataforma, 2010) es el título de su último libro.

¿Qué es la inteligencia espiritual? Howard Gardner al hablar de inteligencias múltiples (lingüística, lógico-matemática, espacial y visual, corporal-kinestésica, musical, interpersonal, intrapersonal, y naturalista) amplió el concepto tradicional de inteligencia. No basta con decir que alguien es inteligente, hay que matizar para qué es inteligente. Posteriormente Daniel Goleman popularizó, con gran eco incluso en el sistema educativo, el concepto de inteligencia emocional entendida como la capacidad de identificar emociones, expresarlas y canalizarlas (sobre todo las negativas, como pueden ser  los celos o el rencor) de modo que no nos dañemos a nosotros mismos o a otros. A principios del s.XXI Zohar y Marshall introducen el concepto inteligencia espiritual (con gran repercusión en el ámbito anglosajón, centroeuropeo, EE.UU. y Canadá) para referirse a la capacidad que tiene el ser humano de elaborar un tipo de preguntas que tienen que ver con el sentido último de la existencia y que no se explican con las otras inteligencias. Hay que matizar que estamos hablando de trascendencia, que no hay que identificarlo con una adscripción religiosa, con la pertenencia a un credo concreto. Además, esta necesidad universal que se puede canalizar de diferentes formas, permanece latente y sólo se desarrolla por interacción. Se puede hacer un símil con la capacidad lingüística. Aprendemos la lengua materna por mímesis. Empieza a articularse dependiendo de estímulos externos. Aprendemos a hablar porque tenemos capacidad para ello y porque nos han animado y estimulado a hacerlo. Por mucho que nuestra madre hubiera hablado a una piedra ésta nunca hablaría. También hay que indicar que este tipo de inteligencia no va asociado necesario a la instrucción; no es propio ni exclusivo de élites.

¿Cuáles son los poderes de la inteligencia espiritual? El profesor Torralba destacó cuatro. 1) La búsqueda del sentido. El ser humano quiere vivir una vida con sentido, con significado. Forma parte de la condición humana hacerse preguntas del tipo: ¿Qué hacemos aquí? ¿Para qué estamos? ¿Qué podemos esperar?; lo que no significa que tengamos respuesta o que sólo haya una. 2) La capacidad de distanciamiento. La inteligencia espiritual permite tomar distancia de la realidad (separarse sin separarse físicamente) para la crítica, para los actos libres, para el humor. El ser humano, a diferencia del animal que está atrapado en el medio, es capaz de tener un mundo propio. 3) El asombro. La experiencia de maravillarse, de pasmarse ante la realidad es propiamente humana, y puede ser provocada por la naturaleza, el arte, una composición musical, un rostro, etc. 4) El sentido de pertenencia al Todo. La autonomía personal está sacralizada. La persona espiritualmente inteligente capta aquello que está por encima de particularidades y singularidades; tiene la capacidad de sentirse uno con el gran Todo; lo que contribuye a desarrollar relaciones más armónicas. Los grandes maestros destacan por esto.

¿Cómo se cultiva la inteligencia espiritual? El profesor Torralba subrayó cuatro vías. 1) La práctica asidua de la soledad. La soledad buscada es un ámbito fundamental para plantearse preguntas; ahí es donde uno se tutea a sí mismo; donde se plantean temas como la vocación, la llamada, el proyecto de vida. El problema es que a veces genera sensación de vértigo (“¿qué hago yo aquí?”). 2) El ejercicio del filosofar, del pensar y dar que pensar. Cuando uno filosofa surgen los interrogantes, el asombro, una comprensión más profunda de las cosas, la conexión con uno mismo, etc. 3) Lo espiritual en el arte. Hay música que transporta, que por unos instantes te lleva muy lejos, te separa del mundo. Lo mismo ocurre con la contemplación a fondo de cualquier manifestación del arte; da qué pensar; no te deja en un estado neutro, te hace trascender. 4) La experiencia de fragilidad. Una situación crítica, la enfermedad, el envejecimiento, la muerte cercana despiertan la pregunta por el sentido, activan la inteligencia espiritual que no tiene por qué ser confesional.

¿Cuáles son los beneficios de la inteligencia espiritual? El profesor Torralba resaltó tres. 1) Profundidad en la mirada, frente al lamento muy extendido de la banalidad y la superficialidad; de la cultura de “usar y tirar”; del “zapping”, del salto continuo de un estímulo a otro porque la repetición aburre. 2) La autodeterminación, que tiene que ver con pensarse, con hacer de la vida un proyecto; y que exige esfuerzo, audacia de ir contracorriente, y la capacidad de relativizar el influjo ajeno. 3) La calidad de las relaciones. “Sólo se ve bien con el corazón; Lo esencial es invisible a los ojos” (Saint-Exupéry). La inteligencia espiritual tiene reflejo en las relaciones sociales. Ayuda a superar la mirada centrada en lo externo; busca lo esencial en las relaciones; se refleja en la conversaciones, se expresa en palabras; supera los tópicos y las habladurías.

¿Y qué ocurre cuando la inteligencia espiritual está atrofiada? Quizá la consecuencia más grave es el vacío existencial, la carencia de sentido, que puede derivar en vandalismo, violencia, formas inadecuadas de evasión, conductas autodestructivas, adicciones, etc. Los grandes creadores y los grandes maestros son personas con una intensa vida espiritual que se refleja en las obras. Lo que dejamos a las generaciones futuras tiene que ver con el cultivo de la inteligencia espiritual.

Acabaré con el comentario que el profesor Torralba hizo ante una pregunta. En su opinión, el gran error del sistema educativo, y no es sólo propio de nuestro contexto, es que considera que el ser humano es tridimensional: es bio, es psico (aspectos mentales y emocionales) y es social ¿Y la dimensión espiritual?

¿Y usted qué opina?

lunes, 1 de julio de 2024

Acompañamiento tutorial y sentido de la vida

 


El 27 de junio tuvimos la cita anual de la Jornada del Tutor organizada por el Servicio de Orientación Universitaria (SOU) de la Universidad de Deusto. Contamos con un ponente de lujo, Francesc Torralba, con la conferencia: “Acompañamiento tutorial y sentido de la vida”. El acto fue abierto (y cerrado) por la Vicerrectora de Comunidad Universitaria y de Agenda 2030, Aitziber Idígoras. El Director del SOU, Manuel Marroquin sj, nos dirigió unas palabras para recordarnos el papel fundamental del acompañamiento vital tanto en el proyecto profesional como personal del alumnado; la constatación de que es una labor no suficientemente reconocida y la filosofía de base del servicio: el humanismo trascendente. Compartiré las principales ideas que me llevo de la conferencia junto con algunas experiencias e ideas personales.

El profesor Torralba comenzó diciendo algo con lo que me sentí muy identificada (me imagino que el resto del público también). Nos pasamos la vida en el aula (donde exponemos) y en el despacho (donde escuchamos y normalmente no se habla del temario). A veces los recuerdos más valiosos para nuestro alumnado se dan en esas conversaciones difíciles (rupturas y perdidas no digeridas, desorientación, dudas, etc.) a puerta cerrada.

Desde el principio explicó que iba a hablar desde su experiencia personal y desde la experiencia de otras personas. Y nos presentó a tres pensadores que son sus grandes referencias para el tema que nos ocupa: 1) Paul Tillich, teólogo protestante, y su libro El coraje de ser. El proyecto persona de vida es propio, genuino. Nadie quiere se “el clon de…”. Pero para ello necesitamos a los demás. No somos “a pesar de” los demás, sino “gracias a” los demás. Parafraseando a Descartes, “Soy cuidado, luego existo”. 2) Rollo May psicólogo y psicoterapeuta existencialista estadounidense, y su libro The courage to create, en honor a su maestro, Paul Tillich. 3) Edith Stein, o sor Teresa Benedicta de la Cruz, y su idea de que formar es acompañar a una persona a devenir lo que está llamada a ser, no adoctrinar o teledirigir, para lo que es necesario discernir en silencio.

Uniendo los tres autores mencionados, el profesor Torralba nos presentó el mapa del acompañar. “La formación es un proceso infinito, nunca realizado del todo”. Actualmente tiene un doctorando de 92 años, que ha pasado toda su vida en un taller mecánico y ahora ha descubierto la filosofía. El tutor se va formando en interacción con el tutorando. Muchas veces cuando nos vienen a ver están rotos. Ahí se hace un pacto de empatía. Es necesario que el tutor o tutora sean humildes, no lo saben todo y no lo pueden todo. En ocasiones se siente una gran impotencia. La palabra tiene valor, pero a veces es impotente. Existen otros lenguajes que permiten expresar lo que sentimos.

Cuando los seres humanos nacemos estamos desorientados. Hace falta valor para asumir el reto de vivir. Actualmente se habla de la generación de cristal, personas con una baja tolerancia al fracaso. ¿Cómo se forma el carácter (ethos)? No podemos caer en la visión idílica del “todo va a ir bien”. Tenemos que ayudar al alumnado a desarrollar su proyecto con realismo sin ocultar los obstáculos, las tensiones. Existen inteligencias múltiples, cada persona tiene más desarrollada alguna, y también hay apoyos para hacerlas crecer. La pregunta clave es la pregunta por el sentido, y esa es una tarea genuinamente humana, no hay IA que nos pueda ayudar a encontrar la nuestra. Muchas veces llenamos nuestra vida de actividad para huir del vacío, pero eso no nos procura una vida plena. Tendremos que ayudar a quienes se nos acercan a digerir el fracaso y redirigir el proyecto de vida.

Descubierto el sentido podemos ayudarles a ver los pasos necesarios para hacerlo realidad. Muchas veces tienen una quimera, una imagen esperpéntica, de lo que es la profesión (influida, por ejemplo por las series de televisión).

El profesor Torralba señaló tres momentos clave en cómo concibe y practica el acompañamiento:

1. Autoconocimiento, que es el punto de partida. Hay quienes tienen una visión desenfocada, bien porque se subestiman o porque se sobreestiman. Es importante tener una imagen real de uno mismo, de una misma. ¿Tengo las capacidades, habilidades, recursos, etc. para este propósito? Hay muchos fracasos que son previsibles, que proceden de la carencia de autoconocimiento. Acompañar este proceso requiere de varios encuentros.

2. Autodeterminación. Se trata de dibujar un horizonte siendo conscientes de que los procesos exigen tiempo, algo no muy común en los tiempos de la inmediatez que vivimos. El éxito, la excelencia, nunca es casualidad, no es fortuita. La autenticidad tiene un precio, puede suponer que no visite la culpa o que tengamos que “salir de la autopista” y tomar un camino más estrecho y lento. Como tutores, como tutoras podemos decirles que ahí estaremos, a su lado.

3. Identificar los eslabones, el momento más pragmático, que en muchas ocasiones es un trabajo de la comunidad, implica a agentes diversos.

Y en todo este camino es imprescindible la ductibilidad, si no es fácil la ruptura emocional. “La rigidez es la muerte a la hora de dilucidar el proyecto personal de vida”. Hay que aclimatarse a contextos y escenarios no imaginados. Hay muchas cosas que son ajenas a la voluntariedad

Parafraseando a Romano Guardini, filósofo de referencia del Papa Francisco, “el ser humano es una obra de arte en proceso”… y nuestro papel es acompañar ese proceso sobre el pilar de la confidencialidad, que es lo que construye la confianza.

La conferencia del profesor Torralba trajo a mi memoria dos experiencias personales, de esas que te confirman que la tarea merece la pena… El curso pasado un alumno que no se había presentado en la convocatoria ordinaria acudió a la revisión, tal y como yo había indicado. Era un alumno de esos que conoces porque tiene dificultades desde el primer día, a pesar de hacerlo muy bien cuando se lo proponía. Estuvimos un rato largo charlando, sobre su trayectoria, sobre la vida, sobre sus aspiraciones… Cuando salió de mi despacho había tomado la decisión de hablar con sus padres y dejar la carrera. La persona que entró en mi despacho no era la misma que salió. Se había liberado de una carga. La pena que tengo es que no sé cómo acabó el tema, aunque tengo el convencimiento de que ahora estará mejor. La otra experiencia es muy reciente. Este curso he tutorado un TFG que me ha dado bastantes dolores de cabeza. Hemos tenido muchas más tutorías de las habituales. La alumna estaba muy desorientada… y muy desganada. Su actitud no ayudaba. No hacía caso a las sugerencias, no avanzaba… La tutoría para la devolución sobre el borrador final fue muy dura. Me puse muy muy dura con ella. Le dije que su trabajo tal y como estaba no era un TFG, que no había atendido a las sugerencias, etc. Reconozco que subí mucho el tono (hasta el punto de que al acabar el compañero del despacho de al lado me dijo: “Sonabas desesperada”). Le dije que la semana siguiente, antes de la entrega tendríamos una tutoría extraordinaria y que me enviara el trabajo con antelación. En esa reunión me dijo algo así: “Te agradezco que hayamos llegado hasta aquí y que el otro día fueras muy dura conmigo. Lo pasé muy mal, pero me he dado cuenta de que tenías razón en todo lo que me decías. Me vino bien la bronca”.

En el espacio de la tutoría no siempre se da un conexión profunda, pero nunca sabemos cuándo una conversación puede suponer un cambio en el rumbo de una persona...

Referencias

 


viernes, 24 de mayo de 2024

La muerte no existe

[He publicado esta entrada el 24.05.2024 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Recientemente he 'devorado' un libro maravilloso que animo a leer: El niño que se enfadó con la muerte, de Enric Benito [los beneficios son para SECPAL - Sociedad Española de Cuidados Paliativos]. Tengo que reconocer que me ha conmovido hasta las lágrimas y me ha dejado un muy buen “sabor de boca”. Un par de días después asistí en Bilbao a la presentación del mismo organizada por la Fundación Pía Aguirreche en formato mesa redonda (se puede ver aquí). En palabras del autor, que confiesa ser ‘ese niño’: "El viaje del niño que se enfadó con la muerte me ha llevado a desvelar la realidad, a experimentar que la muerte no existe y a comprobar repetidamente que nuestra naturaleza es belleza, verdad y bondad, y que nunca ha estado amenazada" (p. 182). En estas líneas remarcaré algunas ideas tomadas tanto del libro como de la presentación. [Cuando en una cita aparece número página hace referencia al libro. Si no la hay es una idea tomada de la presentación de libro].

He elegido como título “La muerte no existe” porque es una idea que puede chocar, pero que es muy interesante y reconfortante. Seguramente sólo se puede hacer esa afirmación cuando has superado el miedo a la muerte, algo que no está muy extendido. Como señala Enric tenemos que domesticar los miedos y la incertidumbre. “Quien pierde el miedo a la muerte no tiene miedo a nada y aprende a vivir con plenitud, descubre que el amor es más fuerte que la muerte”. Nuestra naturaleza, nuestra dimensión trascendente no está en peligro. “Cuando has descubierto que no tienes una vida, sino que la vida te tiene a ti, que formamos parte de ella y estamos conectados, puedes empezar a vivir fluyendo desde esta fuente de vida que te inspira, especialmente en los momentos de mayor incertidumbre o dificultad, y aprendes a confiar en esta sabiduría, que te guía a un destino mejor del que eres capaz de imaginar” (p.210).

La muerte puede producir tristeza, nostalgia, pero también paz. “La tristeza es emocional y la paz es espiritual. La tristeza es una emoción que suele surgir ante la pérdida de algo o de alguien querido; la paz se experimenta a nivel espiritual, y, cuando pierdes a un ser querido, es normal y adaptativo sentir tristeza, pero, cuando ves que la persona parte habiendo conseguido tener paz y tú sientes que has hecho las cosas como creías que se debían hacer, tienes también paz” (p.167).

La muerte es un proceso que tiene mucho paralelismo con el nacimiento, se podría hablar de “murimiento”. En el proceso de morir se pueden ver tres etapas: resistencia, aceptación y trascendencia. “La primera reacción suele ser el caos, expresado con lucha, resistencia: «No puede ser», «no quiero», «soy demasiado joven», «no hay derecho», «aparta de mí este cáliz». Conforme la realidad se va imponiendo, las resistencias se disuelven y podemos pasar a la entrega, es decir, a la aceptación de la realidad o al hágase tu voluntad. Y, tras la aceptación, surge la etapa que menos se conoce y que es consecuencia de lo anterior: la trascendencia. Por medio de la aceptación, accedemos a otro nivel de conciencia que ni imaginábamos; se caracteriza por la paz y el gozo que encuentra el enfermo cuando ha soltado y atravesado el rechazo de lo que no podía cambiar” (p.180).

“En el «borde» es donde está la mayor intensidad y riqueza de la vida”. Acompañar a quien está haciendo la última fase del camino tiene premio, es un regalo. Puede ser transformador para la persona que acompaña como para quien es acompañada. ¿Qué se necesita para acompañar bien? Sabiduría y compasión. “Con sabiduría sin compasión, puedes entender, pero no puedes ayudar, y, con compasión sin sabiduría, te puedes llegar a quemar. La sabiduría te lleva a recordar que eres solo una herramienta y que lo que pasa a partir del momento en el que ofreces tu espacio de seguridad y de confianza ya no depende de ti. Eres responsable de tu esfuerzo, pero no de los resultados de tu esfuerzo ni, por tanto, de lo que le pasa al otro” (p.188). Y la compasión, que es empatía en acción, “es el nombre que toma el amor cuando se encuentra con el sufrimiento de otro al que reconocemos en su dignidad, y nos permite ver que, detrás de su apariencia de vulnerabilidad, posee la misma profundidad que nos sostiene a todos. La compasión se manifiesta con ganas de ayudar a aliviarlo desde la simetría moral al sentir que yo formo parte de la misma especie y de la misma realidad” (p.186). ¡Qué importante es el concepto de simetría moral! El modelo más habitual en el entorno sanitario es el paternalista, el/la profesional es quien sabe y ayuda al/ a la paciente. ¡Es fundamental cuidar la propia espiritualidad para acompañar bien!


Referencias

 




domingo, 19 de mayo de 2024

Euskadi, destino responsable

El pasado 17 de mayo pusimos broche de oro a la asignatura Ética cívica y profesional, 3º de Turismo de la Universidad de Deusto, con Irune Ovejas de Erlea Sostenibilidad, Consultoría de desarrollo sostenible colaboradora de Basquetour, quien nos presentó el proyecto del Código Ético del Turismo de Euskadi.

Basquetour, Agencia Vasca de Turismo, es “la sociedad pública del Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco, creada en el 2006 para liderar el impulso e implementación de la estrategia de competitividad del turismo vasco, en colaboración con los entes públicos y privados que conforman la industria turística de Euskadi y de acuerdo con la ‘Política de Turismo Responsable de Euskadi’” (Basquetour, s.f.a). En 2109 desarrollaron la metodología para empezar a implantar en 2020 el proyecto del Código Ético, que es el proyecto paraguas de la política turística de Euskadi y cuyo objetivo es “convertir a Euskadi en un destino referente en lo que a turismo competitivo, ético y sostenible se refiere”. Irune nos explicó que ella prefiere hablar de sostenibilidad turística, más que de turismo sostenible, porque la sostenibilidad debe ser el eje vertebrador de cualquier política.

“En el Código Ético del Turismo de Euskadi se adaptan los principios del Código Ético Mundial que desarrolló la Organización Mundial del Turismo, así como los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas; y se añaden las particularidades vascas y los elementos propios de nuestra cultura” (Basquetour, s.f.b). El logo del proyecto evoca los colores de los ODS y cada ‘pétalo’ hace referencia a uno de los 8 principios establecidos en el mismo:

  1. Contribución al entendimiento y respeto a los turistas.
  2. Igualdad, inclusión y tolerancia a la diversidad.
  3. Sostenibilidad.
  4. Fomento de la tradición y cultura local.
  5. Preservación del patrimonio cultural de la humanidad.
  6. Excelencia y profesionalidad.
  7. Respeto a los derechos de las personas.

La transformación sostenible y responsable de la competitividad turística de Euskadi, como se puede ver en la siguiente ilustración, se apoya en la colaboración de los tres grandes agentes (1. destinos y empresas, 2. visitantes y turistas, y 3. personas residentes) y la creación de alianzas con otros organismos.


 En la siguiente ilustración podemos ver el proceso de Implementación del Código Ético del Turismo de Euskadi, que se hace a través de la plataforma Basquetour Learning (Basquetour, s.f.c), y se divide en tres etapas: Fase de adhesión (año1), Fase de seguimiento (años 2 a 5) y Fase de renovación (año 6). En cada etapa hay unas acciones que son responsabilidad de la entidad turística y otras de Basquetour y el Comité de Ética del Turismo de Euskadi (verificación y validación de la memoria, registro y acreditación). Las horas totales estimadas de dedicación al proyecto por año para la entidad son 10.

Todas las entidades participantes cuya memoria ha sido validada por el Comité de Ética del Turismo de Euskadi, reciben como acreditación un sello distintivo y pasan a formar parte del Registro de Ética Turística de Euskadi (cada entidad cuenta con su propio número de registro). Anualmente se celebra un acto de reconocimiento a las entidades vascas adheridas al Código Ético del Turismo de Euskadi; actualmente hay cerca de 800.

En el portal Turismo Ético de Euskadi se puede conocer más sobre este proyecto y consultar las entidades adheridas.

Se ha solicitado la homologación del Código Ético de Turismo de Euskadi con el Código Ético Mundial para el Turismo. 

Referencias



miércoles, 15 de mayo de 2024

Que empiece el juego

[Esta columna ha sido publicada en la revista Lar #1 Primavera 2024, sección Melodías, p. 8, en la web el 26 de abril de 2024. Castellano / Català]

Una invitación a escribir una nueva melodía para estos tiempos de polarización que vivimos.

Empezaré explicando cómo llegamos al nombre (consensuado) de esta columna. Siempre he pensado que la vida debería tener la música incorporada. Hay momentos en los que en mi cabeza suenan baladas tristes, en otros son más de bailes de salón, en algunos de reflexión o meditación, y en otros canción de protesta o comprometida. Hay melodías suaves que te hacen fluir y se acompasan a tu estado de ánimo, mientras que otras son repetitivas y estridentes y te taladran la cabeza. Sin duda, hay una canción para cada situación, tanto personal como social. Algunas melodías te acompañan por un corto periodo; otras forman parte de la banda sonora de tu vida. Un conocido escribía recientemente: "Sin melodía no hay relato". Y los seres humanos damos sentido a nuestra vida y comprendemos el mundo que nos rodea a través de historias.

He tomado prestado el título de una canción del grupo Cuarteto Nos - una conocida banda de rock uruguaya nacida a mediados de los 80- para este artículo. Por un lado, me evoca un inicio de etapa como el que enfrentamos en la revista, no porque lo vea como un juego sino porque todo comienzo encierra una dosis de azar. Rara vez se conocen todas las cartas y lo importante es jugar bien las que te han tocado.

Por otro lado, esta canción bien podría ser la melodía de los tiempos de polarización que vivimos. La letra no tiene desperdicio, pero quiero resaltar una estrofa: "Solo creen en sus creencias atacando a los demás / Todos son enemigos cuando no piensan igual / Su intolerancia lo dinamiza y lo energiza su obstinación / Gana la guerra el que queda y no el que tiene razón". Siempre me ha sorprendido la obstinación del ser humano en competir, convirtiendo en enemigo a quien no piensa, siente o actúa igual. Conocemos, todos hemos experimentado en algún momento, la fuerza, el poder y la satisfacción de la colaboración. ¿Por qué se nos olvida tan fácilmente? ¿Por qué nos empeñamos en deshumanizar a quien no se nos parece? La verdad es que recibimos muchos mandatos contradictorios a lo largo de nuestra vida: "Tienes que ser el o la mejor", "Tienes que ser alguien y destacar", "Tienes que compartir lo que tienes con otras personas", "La solidariad es un valor", "Lo importante es conseguir lo que quieres", etc. ¿Y si cambiamos y escribimos una nueva melodía?

Arantza Echaniz es profesora de Ética en la Universidad de Deusto.

Canción: El Cuarteto de Nos (2019). Que empiece el juego, Álbum Jueves.


viernes, 3 de mayo de 2024

Una mirada ética a las finanzas

 

El 2 de mayo de 2024 he tenido como invitado en mi clase de Ética cívica y profesional -3º del Grado de Administración de Empresas y Especialización en finanzas- a Peru Sasía, Vicedecano de profesorado de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Deusto, profesor de la misma asignatura que la mía en otros grados y desde 2017 presidente de FEBEA (Federación Europea de Bancos Éticos y Alternativos). [Se puede ver más información sobre su CV aquí].

Desde su expertise, avalado por su trayectoria profesional, nos ha hablado sobre finanzas éticas, un modelo que lleva funcionando con éxito desde hace décadas, mucho antes de la crisis financiera de 2008. Para conocer el modelo, que parte de una mirada ética a las finanzas, nos ha explicado la evolución histórica que ha tenido, diferenciando cuatro etapas:

1. Restricción, pantalla negativa a determinados ámbitos de financiación. La primera generación de banca ética surgió en respuesta a la demanda social derivada de la guerra de Vietnam: “No con mi dinero”. El germen de Banca Popolare (actualmente BPM) está unido a la ONG italiana Mani Tese (manos extendidas), que se dio cuenta de que mientras proclamaba “no a la financiación de armas ilegales”, su dinero estaba en bancos que sí las financiaban y no había ninguno que no lo hiciera.

2. Especialización, pantalla positiva. Productos y servicios especializados. La banca ética se ha especializado en áreas y productos en los que la banca tradicional no entra por la dificultad de calcular el riesgo (o porque éste parece elevado): microcréditos (cuyo riesgo radica en la situación de fragilidad de quienes los solicitan), cooperativas locales de crédito, garantía recíproca, capital riesgo, capital semilla, etc. En contra de lo que pueda parecer, en la mayoría de estos productos y servicios hay tasas de morosidad más bajas a la media.

3. Recuperación del bien social. La banca ética quiere hacer las cosas de una forma concreta y no quiere dejar de hacerlo al crecer, ya que lo natural es que con el crecimiento la cultura de la organización evolucione a priorizar lo útil, lo instrumental, lo económico.

4. Construcción de ciudadanía. Hay elementos sociales en los que las finanzas éticas pueden contribuir a transformar (promover hábitos de consumo responsable, responsabilidad ecológica, etc.). Todo esto en el marco de la Economía Social y Solidaria, la cooperación Norte-Sur, la soberanía alimentaria, el comercio justo, las economías feministas, etc.

Hay dos dinamismos que han generado los proyectos de finanzas éticas:

1) Demanda ciudadana de que los ahorros depositados se utilicen para el bien común.

2) Reflexión de naturaleza política sobre el derecho al crédito (y quién es responsable de satisfacerlo).

Un paso importante es la institucionalización. Italia es el único país donde el término “finanzas éticas” está reconocido legalmente [Texto único bancario, Artículo 111-bis (Finanza etica e sostenibile)] y se aporta lo más parecido a una definición. En este artículo se señalan los principios a los que hay que ajustarse para poder ser considerados como banca ética y sostenible, que son: 1) Obligación de hacer evaluaciones externas con especial acento en el impacto ambiental y social; 2) Informar al menos una vez al año (también vía web) de los préstamos concedidos a las personas jurídicas; 3) Mínimo del 30% de los créditos dedicados a la Economía Social; 4) No repartir beneficios y reinvertirlos en su negocio; 5) Gobernanza basada en la participación del accionariado difuso ("una persona, un voto"); 6)  Escala salarial limitada 1:10 (entre salario máximo y medio).

En Europa se está trabajando en la taxonomía de las finanzas sostenibles (donde sostenibles es un término muy manido). Uno de los grandes escollos está en la financiación de los combustibles fósiles, las ‘bombas de calor’. FEBEA y sus miembros redactaron un documento respondiendo a la  convocatoria que solicitaba evidencias sobre posibles prácticas de greenwashing en el sector financiero de la Unión Europea (Beyond the ‘green approach’ to tackle greenwashing – Policy Brief, 2023). Asimismo, publicaron un posicionamiento sobre la estrategia europea de finanzas sostenibles (For a truly Sustainable Finance that combats climate change and inequality, Junio 2021).

Sin duda, la charla dio mucho que pensar: ¿Qué hago con mi dinero? ¿Qué hacen con mi dinero? Afortunadamente, existen alternativas que tienen en cuenta una mirada ética.


jueves, 25 de abril de 2024

Arriesgarse a vivir

 


[He publicado esta entrada el 25.04.2024 en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb-desaparecido el 01.07.2024]

Llevo un tiempo con una melodía triste sonando en mi cabeza. No me imposibilita seguir con mi vida habitual, pero sí le quita algo de brillo y alegría. Lo achaco a varias experiencias vitales duras. En noviembre falleció una grandísima amiga, de esas que dejan un hueco imposible de llenar. Hace unos días hemos asistido al funeral de una conocida, dos años mayor que yo, que había recaído de un cáncer que sufrió hace años. Recientemente hemos estado visitando a otro amigo que tiene un tumor de estómago. Asimismo, hemos ido a ver a un conocido, también dos años mayor que yo, a quien le han operado del corazón y, como está solo, probablemente se tendrá que quedar a vivir en la residencia de personas mayores en la que ha ingresado y donde es el ‘niño’. Ver de cara la enfermedad y la muerte te enfrenta a tu propia fragilidad y vulnerabilidad. Y eso impresiona… Más cuando te haces consciente de que, con suerte, has superado los dos tercios de tu vida y ya estás en primera fila. Tus mayores, y algunos de tus coetáneos, se han ido y quedas tú… Que, además, empiezas a tener achaques, dolores que no desaparecen, la energía mermada, la paciencia también, etc.

En el ámbito profesional, hace muchos años que tengo claro que mi profesión es mi vocación, que me apasiona la docencia, que disfruto de lo que hago, que no me dedicaría a otra cosa. Sin embargo, y esto es algo que he comentado con algunas compañeras y -sobre todo- amigas, de hace un tiempo a esta parte nos cuesta más, no sé si conectar o conseguir transmitir nuestras materias al alumnado. La irrupción de la Inteligencia Artificial, las redes sociales, la “cultura del twitter” (parece que el alumnado no es capaz de leer nada que supere los 140 caracteres)… hacen que, en ocasiones, nos sintamos impostoras... ¡A estas alturas de la película! Afortunadamente, siempre hay grupos y personas concretas que te hacen reconciliarte con la juventud y no perder la esperanza, que te recuerdan que lo importante es tratar de dejar una huella bonita de tu paso por esta vida.

Si hay una melodía que quiero grabarme a fuego es la del estribillo de una canción de Rozalén con Estopa, Vivir, que me encanta porque me levanta el ánimo y me conecta con lo importante:

“Y si me levanto y miro al cielo

Doy las gracias y mi tiempo

lo dedico a quien yo quiero

Lo que no me aporte… lejos

Si alguien detiene mis pies

Aprenderé a volar”

 ¡Hoy decido arriesgarme y vivir a pleno corazón!

 

Referencias


martes, 16 de abril de 2024

Vivir la profesión desde los valores

 


El 10 de abril, en la clase de Ética cívica y profesional, 4º de Derecho Económico, contamos con una invitada de lujo, Cristina Maruri Chimeno. Su currículum es extenso y variado. Completa su Licenciatura en Derecho por la Universidad de Deusto con tres Másteres. Es Asesora jurídica de Tubos Reunidos Group, S.L.U, grupo siderúrgico con una plantilla de 1.500 personas, desde hace más de treinta años. Autora de novela, poesía y relato corto. Colaboradora de El Correo y La Vanguardia. Conferenciante, fotógrafa. Activista social, Embajadora del Fair Saturday y cofundadora del Orfanato Lights of Kazinga (Uganda). [Para más información, ver entrevista]

Cristina comenzó su intervención con toda una Declaración: “Estoy aquí porque vivo de aprender. Quiero dialogar con vosotros, vosotras, vosotres, y aprender”.  Lanzó, y respondió desde su perspectiva, tres poderosas preguntas que conectan profundamente con el sentido de la profesión y el proyecto personal de vida: 1. ¿Por qué estudiáis Derecho? 2. ¿Para qué estudiáis Derecho? 3. ¿Cómo queréis organizar vuestra vida? ¿Qué parte queréis dedicar a la profesión?

A partir de ahí, respondió a las preguntas que le planteó la audiencia, y compartió dilemas éticos a los que se ha enfrentado en su ejercicio profesional y reflexiones muy interesantes:

“Si llevo más de treinta años en la empresa es porque, aunque he conocido 17 presidentes diferentes, nadie ha podido decir que he hecho algo que no era adecuado, que no era correcto”.

“Si ahora tuviera que elegir profesión me fijaría en mí. La elección de la profesión es como la elección de pareja, nadie te puede condicionar. Pero es importante conocerse bien y no mentirse… Cada persona es única y no hay que copiar a nadie”.

“He podido compaginar la profesión con otros proyectos con orden y previsión y diciendo que no a algunas propuestas. Esto es imprescindible para poder meter tanta vida a mis días como quiero (…) Procuro disfrutar de la vida. Sólo tengo miedo a la enfermedad, a la pérdida de mis seres queridos y a hacer algo que me haga daño a mí o a los demás”.

“No me considero una persona de éxito, sólo una persona que va ganando cotas de libertad, de ser y hacer lo que quiere. El éxito viene dado por ser feliz, por sentirte bien contigo misma”.

“Un puesto de confianza conlleva mucha soledad en muchos momentos... A mí me ha salvado mi rebeldía y mi amor propio… He vivido en primera persona lo que es que un jefe haga todo lo posible por que te vayas”.

“Parto de la base de que ayudar es una responsabilidad. Quienes tenemos oportunidades tenemos que ayudar a quienes no las tienen”.

Grandes aprendizajes de una vida intensa, con sentido y valores.