Mostrando entradas con la etiqueta Día internacional mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Día internacional mujer. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de marzo de 2026

Dale espacio a la igualdad

Con ocasión de la celebración del 8 de marzo, "Día Internacional de las Mujeres", Emakunde —Instituto Vasco de la Mujer— junto con las tres diputaciones forales y EUDEL —Asociación de Municipios Vascos— han lanzado una campaña de sensibilización con el lema: "Dale espacio a la igualdad (Emakunde, 2026). Sigamos ganando terreno para los derechos de las mujeres en todos los ámbitos". Es importante recordar(nos) que hay que seguir trabajando por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, que el terreno ganado es frágil y que no hay que bajar la guardia. Además, el retroceso de algunas es un gran paso atrás para todas, para la humanidad en su conjunto.

El lema elegido por ONU Mujeres en 2026 para esta fecha es: “Derechos. Justicia. Acción. Por y para todas” y con él hace un llamamiento “adoptar medidas urgentes y decididas para poner fin a la impunidad, defender el Estado de derecho y lograr la igualdad —en la ley, en la práctica y en todos los ámbitos de la vida— para todas las mujeres y niñas” (ONU Mujeres, 2026).

Como señala el reciente informe del Secretario General de la ONU: “En comparación con los hombres, las mujeres de todo el mundo se enfrentan a mayores obstáculos para acceder a la justicia en casi el 70 % de los países encuestados. Con frecuencia, la infraestructura de la justicia no defiende los derechos de las mujeres y las niñas, que afrontan dificultades como las leyes discriminatorias, los mecanismos de justicia inaccesibles, la escasa aplicación y las normas restrictivas y patriarcales. Los errores de la justicia que amenazan la vida de las mujeres y las niñas suelen gozar de impunidad y verse perpetuados por ella. A nivel mundial, las mujeres gozan del 64 % de los derechos que tienen los hombres, ya que siguen prevaleciendo los marcos jurídicos discriminatorios” (Naciones Unidas, 2026, puntos 8 y 9).

En clase de Ética cívica y profesional, cuando trabajamos los Derechos Humanos, me suele gustar dedicar una actividad a reflexionar sobre los privilegios, la interseccionalidad, la meritocracia y la acción positiva. Cuando acabamos la actividad les suelo hablar del Informe Global sobre la Brecha de Género (Foro Económico Mundial, s.f) que se publica cada año y da información sobre cuánto falta para que se dé la equidad de género. El Índice de Brecha de Género incluye 4 dimensiones: 1) Participación y oportunidades económicas, 2) nivel educativo, 3) salud y supervivencia, y 4) empoderamiento político. En la siguiente tabla se recogen dos datos de los informes publicados entre 2017 y 2025.

 

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

2024

2025

La brecha de género se ha cerrado en un…

68%

68%

--

68,6%

67,7%

68,1%

68,4%

68,5%

68%

Años que faltan para la paridad de género

100

108

--

99,5

135,6

132

131

134

123

Elaborado a partir de los Informes Globales de Brecha de Género (Foro Económico Mundial, s.f.)

Esta información siempre le sorprende al alumnado, especialmente a las mujeres. En el informe del año 2025 se habla de que la brecha se ha cerrado en un 68% y que faltan 123 años para alcanzar la equidad de género. Eso supone que muchas generaciones no la van a conocer. Es importante resaltar que existe mucha variación en el número de años entre regiones: Asia central 208, Oriente medio y norte de África 185, Asia oriental y el Pacífico 179, Asia meridional 138, África subsahariana 107, América del Norte 89, Europa 76 y Latinoamérica y el Caribe 57.

Es fundamental dar espacio a la igualdad y ganar terreno a los derechos de mujeres y niñas en todos los ámbitos de la vida. Parafraseando las palabras de Teresa Laespada, Diputada Foral del Departamento de Empleo, Cohesión Social e Igualdad en Bizkaia, en la Gala de los Premios Zirgari 2026, trabajar por el avance de la igualdad es una deuda moral y política con la vida.

 

Referencias


jueves, 22 de agosto de 2024

El trabajo de la mujer

 

El lema de la campaña de la campaña del 8 de marzo de 2012 de Emakunde es: “Emplea la igualdad… Un derecho y una medida para salir de la crisis”. Las políticas de igualdad de oportunidades en el ámbito de las organizaciones además de ser una cuestión de justicia social pueden convertirse en un elemento de innovación social. Como se señala en la presentaciónde la campaña

  • “Las políticas de igualdad en las empresas pueden favorecer la mejora en el rendimiento, el crecimiento de la productividad, el nivel de satisfacción y la retención de talento.
  • Incrementar la presencia de las mujeres en los puestos directivos favorece la representatividad y la diversidad, mejorando los modelos de gestión empresarial.
  • Incrementar la tasa de actividad de las mujeres supone aprovechar un talento, el femenino, que está siendo infrautilizado. Eso permitirá disminuir las tasas de desempleo y generar crecimiento.
  • Las medidas de igualdad en las empresas no deben asociarse únicamente con la conciliación personal, familiar y laboral de las mujeres sino con la corresponsabilidad de mujeres y hombres.
  • Las medidas de igualdad en las empresas deben incluirse en los planes estratégicos y contar con el consenso sindical para poder ser socializadas”. 

En el día de hoy también ha sido noticia la etiqueta de un pantalón que ‘bromea’ con el trabajo de la mujer… Me gustaría saber qué tendrá más difusión ¿la campaña de Emakunde o la imagen sexista? Ni qué decir tiene que uno y otro no aportan lo mismo al avance de la igualdad de oportunidades… Y luego hay voces que se preguntan qué necesidad hay de hacer tanto ‘ruido’ con la igualdad de oportunidades…

Da qué pensar, ¿no?

Bibliografía:

viernes, 9 de agosto de 2024

Muchas horas y poco tiempo

[Entrada publicada originalmente el 08.03.2010 en el Blog de Inteligencia Emocional de EITB, desaparecido el 01.07.2024]

El lema de la campaña de Emakunde para el Día Internacional de las mujeres de 2010 reza: “Muchas horas y poco tiempo”. Pero el cartel va más allá: Muchas horas para el trabajo, las tareas domésticas y de cuidado... y poco tiempo para actividades sociales, cultura, ocio. Da qué pensar...

Como señala Emakunde la campaña parte de estas realidades:

  • Existe un desequilibrio entre los usos del tiempo personal, social, familiar y laboral de las personas.
  • Existe un uso diferenciado del tiempo por parte de las mujeres y los hombres en el ámbito privado y público.
  • La falta de redistribución del tiempo de trabajo doméstico y de cuidados entre mujeres y hombres genera un uso diferencial del tiempo en el ámbito público por parte de mujeres y hombres.
  • La falta de redistribución del tiempo de trabajo en el ámbito privado genera consecuencias negativas en la posición, autonomía económica, condiciones de vida y salud de las mujeres
  • El uso diferencial del tiempo de mujeres y hombres constituye un importante freno para el avance en el objetivo de la igualdad. Este último punto me parece el más significativo y, en cierta medida, engloba a los demás. Mientras no exista un uso equitativo del tiempo no podrá haber igualdad real de oportunidades. Y no es sólo un problema de las mujeres...

Igualmente, Emakunde indica que “según los últimos datos de la Encuesta de presupuestos del tiempo (2008) de EUSTAT, las mujeres emplean en las labores domésticas 3 horas y 33 minutos al día, 2 horas y 4 minutos más que los hombres. (...) En cuanto al cuidado de las personas del hogar, ya sean menores o personas mayores, a las mujeres esta actividad les ocupa 2 horas y 18 minutos, mientras que a los hombres 1 hora y 41 minutos”. Si multiplicamos esto por 7 días a la semana... da mucha diferencia en dedicación, y en tiempo de uso personal.

 En nuestra sociedad actual, tal y como nos hemos organizado la vida, una de las quejas más habituales es la de la falta de tiempo. Si a eso le añadimos el hecho de ser mujer trabajadora y con personas dependientes a su cargo el panorama se complica. Y lo hace aún más si esta mujer no tiene pareja o está separada o divorciada.

 Además, pareciera que las mujeres vivimos arañando el tiempo para poder darnos algún ‘lujo’ (véase comer con una amiga, ir a un spa o al cine); y al hacerlo puede que sintamos que ese tiempo se lo estamos robando a nuestra familia o nos lo ‘regala’ nuestra pareja. En cierta medida nos sentimos culpables por dedicarnos un tiempo a nosotras; por cuidarnos. Esto se debe, en parte, a un mal entendido concepto de las responsabilidades familiares; que no son sólo cosa nuestra pero, muchas veces, así lo vivimos.

 Como punto final suscribo lo que dice el cartel: Hagamos un reparto más racional e igualitario del tiempo personal, social, familiar y laboral. Es una cuestión de justicia y la clave para el avance social hacia la igualdad. Animo a quien se sienta interpelado por lo aquí expuesto a participar en alguna de las actividades de El Foro para la igualdad de mujeres 2010, cuyo eje central será “Nuevos tiempos para una organización corresponsable”, y que se celebrará del día 10 al 30 de mayo.

 ¿Usted qué opina?


viernes, 19 de julio de 2024

Mujeres en huelga

[Entrada publicada originalmente el 08.03.2009 en el Blog de Inteligencia Emocional de EITB, desaparecido el 01.07.2024]

El lema de la campaña de Emakunde para el Día Internacional de las mujeres de 2009 reza: “Mujeres en huelga”. El cartel es impactante y gráfico. Muestra la que sería la realidad de muchos hogares si las mujeres estuvieran en huelga: neveras tristes y vacías. Y supongo que si se viera el resto de la casa seguramente habría ropa tirada, camas sin hacer... desorden generalizado. A mí me suele hacer mucha gracia cuando en las encuestas te preguntan: “¿es usted el cabeza de familia?”. A lo que yo siempre respondo: “¿Qué entiendes por cabeza de familia? ¿Quién más dinero gana? ¿Quien lleva la intendencia de la familia? ¿Quien toma las decisiones importantes? ¿Quien más tiempo dedica a la familia y al hogar?...”

El cartel también aporta un dato que es llamativo, aunque estemos acostumbrados a él: “El 75% de las tareas domésticas y de cuidado es realizado por las mujeres”. La mayoría de las estrategias de conciliación son estrategias privadas y a cargo de las mujeres [véase Emakunde, 2007] y hay que repetirlo hasta que, ojalá, no sea necesario.

Al leer la interpelación “¿Qué pasaría si las mujeres hicieran huelga? Entra y danos tu visión” lo primero que me ha venido a la cabeza es mi madre. Mi madre representa a una generación bastante olvidada y no suficientemente valorada ni en el ámbito social ni en el familiar. Pertenece a esa generación de mujeres que siempre ha estado cuidando de otros y que ha hecho del cuidar el sentido de su vida. Nació en una familia con muchos hijos e hijas en las que unos atendían a otros, todos aportaban al sostenimiento de la familia y la solidaridad era una cuestión de supervivencia. Cuando se casó pasó a encargarse de su marido y de sus hijas, y sin muchos de los “grandes inventos” de los que hoy gozamos: lavadora-secadora, pañales desechables, lavavajillas, ultracongeladores, teléfonos móviles, etc. Además, siempre tenía tiempo para ayudar a una vecina enferma, un familiar hospitalizado u otra madre “en apuros”.

Cuando nosotras ya empezábamos a valernos por nosotras misma, le tocó dedicarse a sus mayores, más o menos cercanos. Y cuando esa fase ya había terminado empezaron a llegar los nietos. ¿Qué hubiera sido de mí sin mi madre? Gracias a ella, y por justicia debo decir que también a mi padre enfermo, yo he podido desarrollarme profesionalmente, he podido trabajar fuera de casa y continuar formándome, y he podido elegir qué quiero hacer con mi vida (cosa que no sé si mi madre ha podido hacer). Y lo más sorprendente de todo es que ella vive con alegría poder disfrutar de sus nietos y verlos crecer. Sin malas caras, desbordando cariño y ternura.

Vaya aquí mi homenaje a ese pilar fundamental de nuestro entramado social que son las abuelas. Gracias ama, y gracias a todas las amamas que tanto cariño y atenciones dedican a las generaciones futuras.

¿Y tú qué crees que pasaría si las mujeres hicieran huelga?

Bibliografía: