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sábado, 10 de agosto de 2024

Un deber de gratitud (II)

[Entrada publicada originalmente el 26.04.2010 en el Blog de Inteligencia Emocional de EITB, desaparecido el 01.07.2024]

Hace casi dos años escribía un post que llevaba por título Un deber de gratitud: en memoria de Dionisio Aranzadi, s.j. en el que hacía un pequeño homenaje a quien fuera mi director de tesis, amigo, ‘padre’, mentor... Cualquiera que le conociera coincidirá conmigo en que era todo un personaje, y que, sobre todo, no dejaba indiferente. Tenía mucho carácter, a pesar de su gran timidez. Desde joven ocupó cargos de responsabilidad dentro de la Universidad de Deusto: Rector, Vicerrector, director del Instituto de Estudios Cooperativos, Decano de la Facultad de Sociología, Director del Colegio Mayor, etc. Fue un experto en cooperativas, en gestión y liderazgo, en ética. Era avanzado e innovador en muchos temas. Le apasionaban las obras, el monte, la buena comida en compañía, etc.

El lunes 3 de mayo tendrá lugar, en la Sala de Conferencias de la Universidad de Deusto, la Jornada del 25º Aniversario del Instituto de Estudios Cooperativos (IEC) y la presentación del libro homenaje a su fundador, Dionisio Aranzadi Tellería SJ. El acto tendrá el siguiente programa:

17:30h: Presentación del libro Cooperativismo, Empresa y Universidad        

19:00h: Conferencia a cargo del profesor D. Santiago García Echevarria: "La dimensión ética de la Economía: Reto actual de la Formación Económico-Empresarial"

Desde aquí animo a participar en dicho acto a toda aquella persona que estuviera interesada. La entrada es libre pero hay que confirmar la asistencia bien por correo electrónico (mcolongu@iec.deusto.es) o bien por teléfono (944139003 ext.2020, por las tardes).

Nos quedará para siempre el lema que nos inspiró en algunos proyectos: “Possunt quia posse videntur” (“Pueden porque creen que pueden”, Virgilio).

viernes, 9 de agosto de 2024

Muchas horas y poco tiempo

[Entrada publicada originalmente el 08.03.2010 en el Blog de Inteligencia Emocional de EITB, desaparecido el 01.07.2024]

El lema de la campaña de Emakunde para el Día Internacional de las mujeres de 2010 reza: “Muchas horas y poco tiempo”. Pero el cartel va más allá: Muchas horas para el trabajo, las tareas domésticas y de cuidado... y poco tiempo para actividades sociales, cultura, ocio. Da qué pensar...

Como señala Emakunde la campaña parte de estas realidades:

  • Existe un desequilibrio entre los usos del tiempo personal, social, familiar y laboral de las personas.
  • Existe un uso diferenciado del tiempo por parte de las mujeres y los hombres en el ámbito privado y público.
  • La falta de redistribución del tiempo de trabajo doméstico y de cuidados entre mujeres y hombres genera un uso diferencial del tiempo en el ámbito público por parte de mujeres y hombres.
  • La falta de redistribución del tiempo de trabajo en el ámbito privado genera consecuencias negativas en la posición, autonomía económica, condiciones de vida y salud de las mujeres
  • El uso diferencial del tiempo de mujeres y hombres constituye un importante freno para el avance en el objetivo de la igualdad. Este último punto me parece el más significativo y, en cierta medida, engloba a los demás. Mientras no exista un uso equitativo del tiempo no podrá haber igualdad real de oportunidades. Y no es sólo un problema de las mujeres...

Igualmente, Emakunde indica que “según los últimos datos de la Encuesta de presupuestos del tiempo (2008) de EUSTAT, las mujeres emplean en las labores domésticas 3 horas y 33 minutos al día, 2 horas y 4 minutos más que los hombres. (...) En cuanto al cuidado de las personas del hogar, ya sean menores o personas mayores, a las mujeres esta actividad les ocupa 2 horas y 18 minutos, mientras que a los hombres 1 hora y 41 minutos”. Si multiplicamos esto por 7 días a la semana... da mucha diferencia en dedicación, y en tiempo de uso personal.

 En nuestra sociedad actual, tal y como nos hemos organizado la vida, una de las quejas más habituales es la de la falta de tiempo. Si a eso le añadimos el hecho de ser mujer trabajadora y con personas dependientes a su cargo el panorama se complica. Y lo hace aún más si esta mujer no tiene pareja o está separada o divorciada.

 Además, pareciera que las mujeres vivimos arañando el tiempo para poder darnos algún ‘lujo’ (véase comer con una amiga, ir a un spa o al cine); y al hacerlo puede que sintamos que ese tiempo se lo estamos robando a nuestra familia o nos lo ‘regala’ nuestra pareja. En cierta medida nos sentimos culpables por dedicarnos un tiempo a nosotras; por cuidarnos. Esto se debe, en parte, a un mal entendido concepto de las responsabilidades familiares; que no son sólo cosa nuestra pero, muchas veces, así lo vivimos.

 Como punto final suscribo lo que dice el cartel: Hagamos un reparto más racional e igualitario del tiempo personal, social, familiar y laboral. Es una cuestión de justicia y la clave para el avance social hacia la igualdad. Animo a quien se sienta interpelado por lo aquí expuesto a participar en alguna de las actividades de El Foro para la igualdad de mujeres 2010, cuyo eje central será “Nuevos tiempos para una organización corresponsable”, y que se celebrará del día 10 al 30 de mayo.

 ¿Usted qué opina?